Ir al contenido principal

La Mesa Beatle: ¡Una Biblia presente!

Buenos días desde La Barra Beatles. Hoy voy con un recuerdo que vivimos en plena pandemia. Por ahí se acuerdan de una noticia que leímos en algunos medios, en las redes sociales, dando cuenta que en el mes de marzo de 2021 se cumplían 50 años de la edición de uno de los grandes discos del rock local. Siempre conmueve ver semejante numerazo recordando algo que uno vivió. Pasó hace mucho pero esta vez resulta que yo andaba por ahí. Lo cual multiplica la acción del golpe.

Por Jorge Garacotche

Un álbum que de inmediato se calzó el traje de clásico. Se le fue colando a mucha gente a través de la militancia juvenil que se reunía en las parroquias de todo el país. A otros/as los hizo cantar en las plazas, y a los guitarristas triunfar en los fogones. Transformó algunas de sus hermosas canciones en verdaderos himnos de la música popular argentina y catapultó a Vox Dei, una de las bandas pioneras de nuestro rock.

Corría el psicodélico año 1967 de la mano del Sargento Peppers, yo estaba en la escuela primaria e ignoré la mayoría de esas cosas que pasaban, estoy seguro que en mi barrio todo seguía igual. Las novedades que trajo ese disco de Los Beatles ingresaban hasta en los rincones más oscuros. Los que debían conmoverse, lo hicieron; los conservadores, luego del sacudón, decidieron volver a sus andanzas, pero el entorno nunca más sería el mismo, ahora lo conservador les quedaba más lejos. Pero de todo esto me enteré años después; el submundo que yo veía en Villa Crespo estaba atento a otras cosas, quizás era que lo viejo por esas calles resistía con más adeptos. Mientras tanto, en la radio, alguien con una voz adolescente decía estar muy solo y triste en este mundo abandonado.

En Quilmes, al sur del Gran Buenos Aires, cuatro pibes empezaban a delinear una banda. Eran Ricardo Soulé, en bajo; Willy Quiroga, en guitarra; Juan Carlos “Yodi” Godoy, en guitarra, y Rubén Basoalto en batería. Al poco tiempo, Soulé y Quiroga invirtieron los roles. El grupo se llamó por un lapso corto Mach 4 y hacían temas de Los Beatles, Los Rolling Stones, The Byrds y The Kinks.

Cantaban en un inglés algo sospechoso y al poco tiempo hicieron una grabación como “Mach 4”, pero el productor Jorge Álvarez no estaba convencido de ese nombre. Yo, en el barrio, seguía sin enterarme de nada.

Luego de una actuación en el boliche Macu, en Quilmes, los productores Jorge Álvarez y Pedro Pujó les proponen integrarse al sello Mandioca, lo cual para los muchachos significó la gloria. En el sello les aconsejan cantar en castellano, cosa que se hizo definitiva gracias a la intervención de Luis Alberto Spinetta. Es que una noche Vox Dei se presenta en el Teatro Payró, en la ciudad de Buenos Aires, junto a otro grupo del sello, Piel Tierna. Finalizado el concierto se les acerca Spinetta, uno de los asistentes, y les dice que el show le había encantado pero que debían aprovechar su lenguaje y cantar en castellano. Deciden traducir “Bitter sugar” a “Azúcar amargo” y allí comienza otro capítulo. O sea que a Spinetta hasta siendo parte del público también se le ocurren cosas geniales. Por esos días, mi vieja, en medio del almuerzo, dijo que la hija del panadero Don Carlos daba clases de inglés en su casa. Pensé que era un comentario más, pero no, siguió hablando y mirándome fijo se empezó a preguntar en qué momento de la semana yo podría ir a tomar clases porque muchos en la radio decían que los pibes tenían que estudiar inglés para conseguir un mejor trabajo. A mí, en cambio, me gustó la idea de que yendo a lo de Martha podría empezar a entender las canciones de Los Beatles que tanto me gustaban.


El primer álbum

En 1970, Vox Dei publica su primer álbum, “Caliente”, en el sello Mandioca. Ocupan junto a Manal y Almendra un espacio en el nuevo espectro musical, espacio que aún no tenía un rótulo claro. Allí hay dos temas que dan mucho que hablar: “Canción para una mujer que no está”, una de las más hermosas melodías de nuestro rock, y “Presente”, sin duda un clasicazo de todos los tiempos. De esas canciones que todos tocamos en la guitarra por ser de las más populares de nuestra historia y que todas y todos cantan, aunque en esa parte donde se grita “sí, el presente…” solo quedan los valientes o las mujeres que tienen más cerca esos agudos. Una de las letras mejor aprendidas de memoria por varias generaciones.

En 1970 con mi viejo íbamos casi todos los domingos a la cancha a ver a Independiente. Un domingo llovió muchísimo, lo cual motivó la suspensión de la fecha. Se jugó el lunes ese partido pendiente entre Independiente y Racing, nada menos. Fuimos a la cancha de La Academia hasta con un gorrito rojo de lana y luego de un partido bravo, chivo, enredado, pudimos ver al Rojo dar la vuelta olímpica dejando muy tristes a los hinchas racinguistas y a los de River, que por tener dos goles menos a favor prolongaban su sequía que llevaba 15 años. Doble felicidad para nosotros. En nuestro mundo no había todavía nada rockero a la vista, pero alegrías no faltaban.

En noviembre de 1970 Vox Dei se presenta en el festival B. A. Rock de Buenos Aires conectándose con la posteridad. Allí deciden adelantar algo de lo que sería su segundo disco: La Biblia. Pensar en una obra semejante, en esos tiempos, en un país como Argentina, significaba comenzar a dar un largo recital en la cornisa. El disco se grabó en los estudios TNT utilizando algo más de 150 horas, lo cual significó un presupuesto que hasta ese entonces el rock nacional desconocía. La idea inspiradora surgió de una inquietud de Ricardo Soulé.

Tanto la planificación alrededor del proyecto como su posterior realización lo dejan a uno en estado de asombro mezclado con admiración. El contexto histórico, un acervo cultural atado a ese catolicismo recalcitrante, el marco brindado por una Dictadura Militar, no dejan margen para la duda: no se podía llevar a cabo. Sin embargo, se alinearon varios planetas y Vox Dei pudo llevar adelante semejante obra. No eran buenos tiempos para el rock nacional, se reinventaba todos los días muy lejos de los medios de comunicación y de Villa Crespo, pero no contaba con una prensa aliada, se batía a duelo con rivales que ni siquiera le mandaban sus padrinos y menos un florete.  Aquí no había duelistas, el mercado enviaba a sus escuderos, entonces en las radios se percibía un crimen a sangre fría. Soulé se encargó de todas las letras. Los otros tres colaboraron en la parte musical, en especial Yodi Godoy.

Pasados unos meses escuché este disco en casa de un tipo más grande que yo que vivía a la vuelta de mi casa, no recuerdo su nombre ni cómo llegué ahí, pero noto que la providencia me dio una mano. Al rato salí de esa casa y en el regreso me preguntaba qué habrá pensado la iglesia argentina, cómo habrá sido la discusión para permitir su edición.

Tiempo después un periodista de la también bíblica Expreso Imaginario me contó que la iglesia católica tomó cartas en el asunto. Fue a través de Monseñor Emilio Grasselli, por ese entonces secretario del Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Antonio Caggiano, ¿cardenal o general? Bueno, se me hizo una laguna civil. Pero lo cierto es que se acercó solicitando las letras de las canciones para poder evaluar si se autorizaba o no su publicación. Se constató que Soulé había comprendido el mensaje de las sagradas escrituras y esto llevó tranquilidad a la curia. Es más, hubo enormes elogios con efusivas recomendaciones hacia la juventud católica para que se conecten con la obra. El que tengo la impresión que no comprendió muy bien la palabra de dios fue Monseñor Grasselli, quien a partir de 1976 fue funcionario de la Dictadura Cívico Militar Eclesiástica, como vicario castrense. Se encontraron en su poder listas con las denuncias de los familiares de los desaparecidos, información que desvió, al tiempo que se decía que lo vieron presenciando sesiones de tortura en campos de concentración. O su dios era tan hijo de puta como él o este cuervo era un maestro del secreto; me inclino por lo segundo sin descartar lo primero.

Monseñor Grasselli declaró ante Soulé: “A mí me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios y vos apenas con un silogismo lo conseguiste”. Hablaba del comienzo de Génesis:

Cuando todo era nada,
era nada el Principio.
Él era el Principio
y de la noche hizo luz.
Y fue el cielo,
y esto que está aquí.


Presentación en vivo

El 15 de marzo de 1971 se publica el álbum en un doble vinilo. De inmediato es presentado en el Teatro Alvear de Buenos Aires y en el teatro Don Bosco de San Isidro. En el interior del disco aparece un texto escrito por Soulé, como un reflejo de los sentimientos de la banda al componer e interpretar su propia versión de La Biblia:

Siento que crezco
y que subo
y que me veo por dentro
y me toco y me reconozco
y que a mi lado estoy yo
que me hablo y me entiendo
y que ahora soy sueño
y me acerco y no muero.


Junto al texto hay un dibujo en tinta realizado por el bajista Willy Quiroga, inspirado en el poema al que interpretó como una manifestación del “conócete a ti mismo”. Allí se ve a un hombre con pies-raíces alzando sus manos hacia el cielo con forma de ramas. Imagen que me gustaba mirar, me hacía reflexionar.

El director y arreglador Roberto Lar realizó importantes aportes en algunos temas. La orquesta estaba integrada por veinticinco cuerdas, es decir, violas, violines, cellos y bajos, además de flautas junto a un coro de dieciséis voces femeninas. Esto también era un hallazgo para un álbum rockero. Una pérdida trascendental fue la partida de Yodi Godoy sucedida al final de la grabación. Siempre se comentó que Yodi tuvo mucho que ver con ciertos arreglos de los temas, de las partes instrumentales y el exquisito trabajo de las guitarras. Radio Pasillo se encargó de transformarlo en una especie de mito. Su posterior desaparición del ámbito de la música no hizo más que acrecentar ese relato. Así, Vox Dei se transformó en un trío.

Fue por esos días que comencé a ver al grupo anunciado en carteles y publicidades en varios clubes de la ciudad de Buenos Aires. Lugares a donde uno iba a bailar pudiendo ver a grupos de rock nacional o de la movida beat por una entrada muy barata. Vox Dei tenía un gran público, fiel, rockero hasta la médula, que se asentaba en los barrios populares de la ciudad. Pero donde realmente jugaban de local era en el Gran Buenos Aires, allí llenaban clubes, boliches, salas de fomento, teatros. Siguiendo a esta banda comencé a pensar que el rock argento pintaba para masivo.

Por esos años hacía mis primeros garabatos con una guitarra de Antigua Casa Núñez. Trabajaba de día en lo que no me gustaba y por las noches iba al secundario en Villa Luro. Los sábados con amigos del barrio nos juntábamos a cantar algunas canciones. Soñaba con ser músico e iba a recitales para inspirarme, a contagiarme de energía artística. Con Vox Dei me sucedía algo muy particular, me encantaban sus canciones, esa lírica cargada de sensaciones suburbanas, pero era su imagen de tipos de barrio el mayor impacto, la gran identificación. Nos demostraban que nosotros también podíamos estar ahí si reuníamos buenas canciones y nos armábamos un grupo. Con su postura simple, cargada de romanticismo de esquina, con sus letras sentidas desde la mirada de clase trabajadora, inyectaban esperanzas justo ahí donde más hacía falta. Antes de que todo concluya al fin y nada pueda escapar, estaba bueno soñar un rato.


Al alcance de la mano

Recuerdo una noche inolvidable en el Club Atlanta, en mi barrio de Villa Crespo. Tocaba Vox Dei, por eso fuimos temprano para estar ahí, bien adelante. Al lado nuestro había dos chicas que yo conocía de vista porque vivían cerca de mi casa. Dos hermosas exponentes de esos amores soñados, pero cercanos, esas bellezas que rondan nuestras esquinas, la mejor de las bellezas, esas que nos son accesibles. Hubo días en que nos saludaban como queriendo insinuar que eso que deseábamos podría suceder.

En un momento, comenzó Soulé a cantar una de las más grandes canciones que escuché en mi vida. Era la segunda parte de “Libros sapienciales”, esa que dice: “buenas y malas son, cosas que vivo hoy…”, un tema que todos quisiéramos componer siguiendo una melodía que atrapa, lleva, que nos sube, perdiéndonos entre nuestras mejores cosas. Miré a mis vecinas, las vi emocionarse. Con un candor nuevo se apretaron más, se tomaron de las manos, era muy potente lo que veíamos todos y ahí, a unas cuadras de donde crecíamos. Cuando se miraban, esos ojos se cargaban de un brillo que no se conseguía en otros barrios, justo los que un pibe como yo tenía que tener, si es que la felicidad se iba a sentar en el umbral a esperarme. Era una señal de la música, de esas dos mujeres que habían decidido por la tarde conspirar contra todas las penas, decirme que la luna estaba más cerca de aquellos que cantan, que esa guitarra eléctrica transmitía miles de voltios.

A partir de esa noche seguro que fui a estudiar con más esmero. Claro que empecé a invertir más dinero en libros porque allí alguien me iba a contar todo lo que debía saber para explicarme, para que esas miradas se den vuelta y me vean, ahí, en el barrio, con mis cosas. Seguramente yo también tenía cosas para contar y compartir, pensamientos que no estaban alejados de los amigos de mis amigos, era cuestión de animarse, de tener el coraje de las bandas como Vox Dei, que podían cruzar el Riachuelo o la General Paz navegando sobre canciones.

Horas más tarde, mientras nos íbamos a comer a una económica pizzería en Chacarita, percibí que ya no era el mismo pibe. Había escuchado la voz de otro dios, uno que no me exigía nada, ni era un vigilante. No lanzaba pestes ni asesinatos, no pedía sacrificios sangrientos ni me rodeaba con sus detectives. Era la voz de un dios de verdad, quizá de ese lugar en donde son muchos y no del otro donde hay un pillo que se armó un monopolio. El dios de las canciones, de las mujeres, de los barrios, de los pobres, de los que no se quieren quedar afuera, esos que jamás se van a dar una vuelta por las religiones. Mucho menos de esas que operan acá basureando a las mujeres o adornando cuarteles y comisarías.

Una vez en la cama, con la luz apagada y la esperanza adolescente encendida, comencé a pensar que cuando uno va a esos rituales musicales se conecta un poco más con uno mismo, hasta diría que va perdiendo caretas por el camino. El rock es mucho más que un ritmo musical, no sé cómo será en otros países, pero acá fue con los años delineando un movimiento que se metió sin pedir permiso en rincones oscuros, en las noches a espaldas del consumismo, en esos hermosos encuentros donde nos llevamos la hermosa prueba de empezar a pensar que no estamos solos, que nuestras vibraciones se parecen a las de otra gente.

Enorme Vox Dei. ¡Qué lindas canciones! Es uno de esos grupos que puso un par de temas memorables en la lista de los fogones, en los bises de los cumpleaños, que bañadas en vinos de la casa inundaban los bares en madrugadas que espantaban a la soledad. Siempre le estuve agradecido a ese grupo de Quilmes, a esos tipos que se vestían como nosotros, que hablaban con nuestras palabras. No me interesa La Biblia que reparten en los templos, no me sirve para nada, solo conseguiría enceguecerme en una corta vida donde hay mucho para ver. Pero la de Vox Dei la sigo consultando para volver a leer otras épicas, aquellas en donde me encuentro con los héroes de carne y hueso que pueden estar a la vuelta de mi casa. Por ahora van más de 50 años de una misa inoxidable.

Jorge Garacotche - Músico, compositor, integrante del grupo Canturbe y Presidente de AMIBA (Asociación Músicas/os Independientes Buenos Aires).




Comentarios

  1. Que hermoso texto Jorge, muchas gracias. Admiro la habilidad que tenés para explicar cosas que me pasaron, que nos pasaron; cosas que sentimos en aquellos tiempos hermosos de la adolescencia. A mí me pasó algo parecido con otro disco de Vox Dei y está escrito por ahí en algún comentario de la Biblioteca Cabezona. Abrazos mendocinos para todos

    ResponderEliminar
  2. Hola Amigo: Comparto y apoyo todo lo que decis, porque vivimos la misma época en que los grandes grupos los veamos en los clubes y en los bailes de carnaval. Vi grandes bandas del momento como Billy Bond con La Pesada en Beccar, Vox Dei en el Club Banco Provincia en Vicente López y el que nombras del teatro Don Bosco, Pappo en Tigre, y asi muchos mas, ahora volviendo a tu comentario, creo que Vox Dei en el momento que vos comentas fue una Gran Banda, pero después de La Biblia, cambiaron totalmente su música y ya no fue la mismo, como por ejemplo la foto que pones que pertenece al disco Jeremias Pies de Plomo, que fue el comienzo de la debacle musical hasta que Soule deja la banda y dejaron de ser lo que eran, es mi humilde opinión !!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

King Crimson - Red (Elemental Mixes) (1974 - 2024)

Y para empezar la semana siempre vamos con algo bueno ¿Y qué decir de esto que ahora nos trae El Mago Alberto?, tenemos uno de los disco claves del Rey Carmesí con temas inéditos, y me copio de uno de los comentarios de esta entrada: "El último gran álbum de los mejores King Crimson, los de la década de los ’70, veía la luz en aquel Noviembre de 1974. "Red" nacía proyectando su propia sombra densa, vestida de elementos de su sinfónico pasado, de un oscuro y rauco jazz y del naciente heavy metal, marcado este último por las distorsionadas guitarras y sus pétreos riffs, que dieron una visión un tanto peculiar de aquel primogénito del Hard Rock desde el especial prisma de Robert Fripp. (...) Este álbum sin duda marcó un antes y un después en la carrera de la banda, pues tras 7 años de silencio después de "Red", la banda volvió entrados los ’80 con otra onda completamente distinta, otra visión y concepción de su sonido, sonando también interesantes y originales, pe...

Viaje Musical por un Año: Gran vals - F.Tárrega

29 de Julio Gran vals Francisco Tárrega (1852-1909) Después del tumulto emocional ocasionado por las chaconas de Bach, nos entretendremos alegremente con el hombre considerado «padre de la guitarra clásica», el español Francisco de Asís Tárrega Eixea, natural de Villarreal, provincia de Castellón. De niño solía esperar a que su padre, que tocaba flamenco, estuviera fuera de casa; entonces cogía su guitarra e imitaba los sonidos que había oído. Cierto día escapó corriendo de la vigilancia de su niñera y cayó en una acequia, causándose una peligrosa lesión en los ojos. Su padre quiso aprovechar el interés del muchacho por la música y, pensando que si no recuperaba la vista —al final no la recuperó—, la interpretación podía ser una buena forma de ganarse la vida, se trasladó con su familia a Castellón, donde el joven Francisco estudió piano y guitarra. Sus dos primeros profesores también eran invidentes. La ceguera no le impidió triunfar. Era un buen pianista, pero la guitarra sig...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

Godspeed You! Black Emperor - Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven! (2000)

Sobre el tercer álbum de estos canadienses, que aparece en el blog cabeza gracias a LightbulbSun, nos ilustra el señor Wikipedia : "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven está estructurado y concebido más como una sinfonía que como un disco convencional de música popular o rock. Las cuatro pistas están compuestas por movimientos, con diferentes subtítulos, que se funden entre ellos. El álbum entero es instrumental, excepto por algunos fragmentos hablados. El álbum comienza con crescendo orquestal con algunas reminiscencias al Bolero de Maurice Ravel. El álbum consiste en cuatro pistas continuas en el CD. Las duraciones de los movimientos individuales fueron tomadas de la discografía oficial. Los tiempos para cada movimiento aparecen en la contraportada del álbum, pero éstos son bastante imprecisos". Y así empezamos el día, con mucha música y un álbum doble de los Godspeed You! Black Emperor que sin duda marcaron una época con un sello propio de calidad y búsqueda....

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.