Ya presentamos el tercer y último disco de estos japoneses locos, y ahora viene su segundo trabajo discográfico, que presentado así parece ser una vuelta de tuerca más oscura, hipnótica y profundamente lisérgica dentro de su particular factoría de riffs pesados y psicodelia sin red, con esa precisión milimétrica y esa libertad instrumental que los vuelve inconfundibles en su sonido: desde la óptica estrictamente instrumental, "IVERT" es un manual de cómo construir murallas de sonido sin caer en el barullo vacío, y no hay voces que entorpezcan el panorama; todo el peso narrativo descansa sobre un colchón instrumental de una cama de clavos pero esta vez no indú sino ponja (es decir, un argentinismo que significa japonesa). Ese es un disco que, como el presentado anteriormente, no busca la complacencia melódica; sino que te empuja a una catarsis sónica donde la tensión y la libertad van de la mano, y ya desde la tapa podés ver algo del destino que te toca al escuchar este disc...