Y continuamos con el mejor rock venido del Perú, y chocamos de frente contra la que quizás sea una de las propuestas más originales, potentes y culturalmente valiosas del rock latinoamericano: una banda peruana de rock blues que canta en quechua y fusionan el hard rock con el blues y algo de música andina, y además incorporan instrumentos andinos como el wuacrap'uku hecho con cuernos de toro, arpa y violín, tocados por músicos ayacuchanos, músicos que acompañan a los dansak (danzantes de tijeras) utilizando también vestimenta típica. Esto es Andes, rock, blues y una patada al tablero, un disco cantado íntegramente en quechua que suena como si Aerosmith hubiese salido del Cusco, haciendo una especie de "No Quarter" en quechua y adaptando temas de huaynos quechua a la sonoridad del rock. Es una obra que rompe barreras geográficas y mentales. Demuestra que el rock no pertenece a una sola cultura, sino que puede ser un vehículo perfecto para rescatar y revitalizar raíces ance...