Ya el arte de tapa nos indica que esto tiene sonido vintage, aunque haya sido grabado en el 2021, y con él presentamos otro de nuestros discos desconocidos (o casi) pero muy muy recomendados. Ahora vamos a hablar de un disco que agarra el espíritu más salvaje del Canterbury setentero, la psicodelia espacial de los primeros Pink Floyd, el krautrock más hipnótico y lo pasa por un filtro de furia contemporánea que te va a volar la peluca. Este hipnótico disco funciona como meterse en un túnel psicodélico sin salida y disfrutar cada segundo del viaje te atrapa en un trance espeso, con momentos de una tensión oscura y claustrofóbica que de repente se abren hacia pasajes de belleza lisérgica. Transmite esa adrenalina de estar presenciando una zapada intergaláctica donde los músicos están al borde del descontrol, pero manejando el timón con precisión milimétrica. Un disco para arrancarse las mechas, conocer a fondo y aprenderse de memoria de tantas veces escuchado. Esta es otra de esas rare...