Otra vez volvemos con los pibitos israelíes y esta vez con su primer álbum, que tiene un concepto muy actual: las redes sociales invadiendo nuestras mentes, razón por la cual tendemos a complicar nuestros problemas y a obsesionarnos con la tensión que esta complicación genera, al exponerla al mundo. El álbum trata sobre este concepto ambiguo de vivir fuera de nuestras cabezas, en contra de ver el mundo simple y llanamente tal como es. Y ya desde este primer paso los chicos se mandaron un bruto trabajo, quizás con un sonido no tan pulido como lograron en su segundo y último trabajo de este año, pero convengamos que para ser el primer trabajo y por ser prácticamente adolescentes, esto es un bombazo. Como es de esperar, ya la flauta es la que marca el camino armónico de todo el conjunto, comandada por una chica sumamente talentosa a la que hay que darle pelota. Nuevamente el heavy prog israelí de Storchi para que lo disfruten todos los cabezones que quieran escuchar en la música cabezon...