Continuamos con los discos desconocidos y muy recomendados, y hablar del único disco de los turcomanos Firyuza (dije turcomanos, no tucumanos, no se confundan) no es hablar de un álbum cualquiera; es hablar del "Santo Grial" del jazz-folk progresivo soviético, con toques Zeuhl funk, elementos que parecen derivados del RIO, música étnica y muchas rarezas. Desde Turkmenistan (no me pregunten donde queda eso) llega uno de los discos más extraordinarios que hayan escuchado en sus putas y perras vidas. En foros especializados en Internet, la mística que rodea a este disco es casi tan grande como su música (algo que, en estas tierras, pasó por ejemplo con Crucis o Alas, por dar un ejemplo). Y tiene esa magia que a veces imprime aquella música que es original, arte verdadero, todo está impregnado de sintetizadores pianos eléctricos que suenan a puro jazz-fusion de los 70, pero de repente se meten instrumentos tradicionales de Asia Central que te dejan recalculando y reculando, por...