No se trata de ideologías, sino de quién controla los nodos de transferencia. En el tablero geopolítico de 2026, los corredores comerciales han dejado de ser simples infraestructuras para convertirse en el campo de batalla definitivo. No se lucha por territorios, sino por el control de los flujos que mueven la economía mundial. Y en el centro de esta tormenta, emerge un país que concentra las miradas de todas las potencias: Irán. Lo que está en juego no es un programa nuclear ni una disputa ideológica. Es algo mucho más profundo: quién controlará el sistema circulatorio de la economía global durante las próximas décadas. La "verdadera guerra" por Irán es, en esencia, una guerra por el modelo de globalización que prevalecerá en el siglo XXI. Por Lic. Alejandro Marcó del Pont Para entenderlo, hay que mirar el mapa con otros ojos. No como una colección de fronteras, sino como una red de arterias por donde viajará la energía y las mercancías que mueven el mundo. Y en ese mapa...