Y siguiendo nuestro derrotero por el mejor rock peruano, llegamos otra vez a El Polen, en otro latido místico del Perú setentero, cuando El Polen se sumergió en la raíz para buscar lo ancestral, y para describir este disco copio un comentario que hago mío: "Es increible lo poco conocida que es esta obra pese a que en su momento artistas como Los Jaivas o el entonces novel Gustavo Santaolalla se interesaron por ella y que representaba el climax del folk rock progresivo en conexión única con el Andes más místico y majestuoso como banda alguna se atrevió a fusionar, y que se ha convertido en una joya de culto entre los coleccionistas del rock de los 70's a nivel mundial". Y Claudio Parra, pianista de Los Jaivas, describió a El Polen como "un grupo fundacional que borró las fronteras entre lo ancestral y lo contemporáneo, como si Inti y Hendrix hubieran hecho las paces en la plaza de armas del universo". He aquí otra joyita venida directamente del Perú más insospechado, al menos para nosotros que no nos han llegado estas sonoridades con la facilidad que correspondería a su calidad.
Artista: El Polen
Álbum: Fuera de la Ciudad
Año: 1973
Género: Folk prog
Duración: 33:11
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Perú
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Como primera medida, vamos con un comentario de terceros que explica bastante bien de qué va todo esto... Ojo que este disco fue reseñado por muchas personas, traemos algunos comentarios y si querés más podés googlearlos vos mismo.
Escuchar Fuera de la ciudad no es solo una experiencia sonora: es un deslizamiento hacia otro plano de sensibilidad. Desde la primera nota, uno siente que ha abandonado la Lima gris y ha entrado en una geografía distinta, donde el tiempo se alarga, los instrumentos respiran y la música se convierte en territorio.
Contexto Histórico:
I. En los albores contraculturales
A comienzos de los años 70, Lima no era solo una ciudad: era un choque tectónico entre pasado y futuro. Bajo la dictadura del general Velasco Alvarado, el Perú se enfrentaba a una “revolución desde arriba” que enarbolaba el nacionalismo cultural como bandera. En medio del centralismo y la desigualdad, las radios limeñas todavía vibraban con los ecos de The Beatles, Santana y Pink Floyd… pero algo nuevo se estaba gestando en el subsuelo sonoro de la ciudad. En esa misma época, una generación de jóvenes músicos –que ya no se conformaban con imitar sonidos foráneos– comenzó a explorar su entorno, a escuchar los vientos de la sierra, a mirar hacia el sur, hacia el Cusco, hacia lo ancestral. Brotaban tribus urbanas contraculturales: hippies limeños, artistas itinerantes, soñadores con poncho y guitarra que veían en la música una forma de resistencia espiritual. Entre ellos, un grupo destacaría como alquimista sonoro y místico urbano: El Polen.
II. El Polen emerge: alquimia andina‑hippie en Miraflores
Fundada por los hermanos Juan Luis y Raúl Pereira en 1969, tras experiencias previas en Los Shain’s y Los Drags, El Polen no nació para encajar. Nació para mezclar. Su sonido no buscaba imitar al rock inglés ni repetir el folclore tradicional: lo suyo era una fusión viva, arriesgada, intuitiva. Psicodelia suave, folk de carretera y música andina en comunión. Quena, charango y bajo eléctrico en el mismo cuarto, sin jerarquías. Debutan en el circuito limeño tocando en espacios como el mítico Pub Zanzíbar en Miraflores, donde se mezclaban poetas, bohemios, artistas visuales y extranjeros buscando experiencias. Y en uno de sus primeros conciertos en la Universidad de Lima, son descubiertos por Peter Koechlin, empresario y melómano que los quería de teloneros para Santana. Pero el destino tenía otros planes: una redada en su casa-comuna de Barranco por un paquete de marihuana frustró la aventura. Una leyenda había nacido, pero con las manos atadas por el prejuicio.
III.Fuera de la ciudad (1973): crónica sonora desde Chosica
Después de colaborar en Cholo (1972), soundtrack de la película de Bernardo Batievsky, El Polen se retiró a Chosica en busca de aire, árboles y estrellas. Allí grabarían su segundo y más profundo disco: Fuera de la ciudad. Lo hicieron viviendo en comunidad, componiendo bajo la luna, escuchando el eco de los cerros. Fue allí donde nació “Concordancia”, canción matriz del álbum, escrita en una madrugada de guitarras acústicas, hierba encendida y visiones. El disco refleja esa experiencia: espiritual, pero no dogmático; psicodélico, pero andino; eléctrico, pero de raíz. Escuchar “El hijo del sol” o “Valle del Vilcanota” es emprender un viaje en espiral que comienza en Miraflores y termina en los caminos incas. Un viaje donde los sintetizadores se cruzan con zampoñas, y los silencios tienen la densidad de una revelación. Es el diario de una fuga: la de la ciudad que encierra, hacia el campo que libera.
Impresiones Personales: Música de la Tierra, Canto del Cosmos
El más claro representante de la fusión andina en el Perú es la banda El Polen, y así lo demuestra en su segunda placa, Fuera de la ciudad, donde despliega con maestría melodías folk progresivas. Este álbum es una joya, ya que presenta un mayor desarrollo instrumental y compositivo en comparación con su primera entrega (Cholo). Fuera de la ciudad aparece, además, en un momento cumbre de la historia de la música progresiva peruana, logrando convertirse en una auténtica maravilla del folk progresivo de aquella época. Fuera de la ciudad no fue un disco más. Fue un parteaguas. Con él, El Polen consolidó una nueva sensibilidad sonora en el Perú: un mestizaje musical que no se conformaba con adornar el rock con “aires andinos”, sino que proponía un diálogo espiritual entre culturas. Era la afirmación de que una quena podía estar al nivel de una Fender Stratocaster, que el huayno podía danzar con el folk psicodélico sin perder su esencia. El álbum, publicado en 1973, no tuvo distribución masiva ni promoción radial convencional. Pero su impacto fue como el de una semilla poderosa: silencioso, profundo, persistente. Desde Chile, Los Jaivas se enamoraron de su propuesta y versionaron “Cholito pantalón blanco” como gesto de hermandad sonora. Hoy, Fuera de la ciudad es considerado uno de los pilares del “rock andino” o la “fusión latinoamericana consciente”, y ha sido reconocido por el Ministerio de Cultura como uno de los discos fundamentales en la construcción de la identidad sonora del Perú.
Mini-datos:
- El falso inicio con Santana: En una Lima de dictaduras y prejuicios, una oportunidad soñada se esfumó. Iban a abrir el concierto de Santana en 1971… pero un paquete postal enviado desde Colombia, con un “regalito herbal” para la banda, activó una redada policial en su comuna hippie en Barranco. La historia mutó en leyenda. Santana tocó, El Polen fue arrestado, y la contracultura limeña entendió de golpe cómo sonaban las esposas del sistema.
- La luna de Chosica y “Concordancia”: Durante las sesiones de Fuera de la ciudad, la banda vivía alejada de todo. Una noche de luna llena, con los instrumentos acústicos vibrando entre la maleza, Juan Luis Pereira escribió “Concordancia”, uno de los temas más queridos del álbum. Él mismo relató que fue como una aparición: "Una brisa trajo la melodía y no pudimos dejar de tocar hasta que se convirtió en canción".
- La anécdota cósmica con Los Jaivas: Claudio Parra, pianista de Los Jaivas, describió a El Polen como “un grupo fundacional que borró las fronteras entre lo ancestral y lo contemporáneo, como si Inti y Hendrix hubieran hecho las paces en la plaza de armas del universo”.
El Polen, formado por los hermanos Juan Luis y Raúl Pereira del Mar, es pionero en fusionar rock con elementos tradicionales del folclore peruano. Su álbum emblemático, Fuera de la ciudad, refleja las experiencias contraculturales de los años sesenta, trayendo una cosmovisión que trataba de conectar con el mundo andino desde la experiencia urbana. Luego de una gira por Chile, gracias a un acercamiento con Los Jaivas, prepararon su segundo disco.
El álbum inicia con «Concordancia», que mezcla ritmos andinos y elementos psicodélicos, seguido por «Mi cueva», una introspección que usa instrumentos tradicionales como la quena y la mandolina. Canciones como «A las orillas del Vilcanota», «El hijo del sol» y «La puna» continúan este viaje evocador, destacando la habilidad del grupo para fusionar el folk rock con la música andina, creando un puente entre tradiciones urbanas y rurales.
Fuera de la ciudad es crucial para el desarrollo del rock andino, un subgénero que combina rock con música de esta región, integrando elementos psicodélicos y progresivos sin recurrir a distorsiones de guitarras eléctricas, diferenciándose de otras bandas de su época. Tras su lanzamiento, acompañaron a Susana Baca por Europa. A su retorno a Lima hubo cierto desencanto que desencadenó que Juan Luis Pereyra se retire de la banda en 1975. Consecuentemente los demás miembros optaron por la disolución.
La evolución de El Polen demuestra la riqueza y viabilidad de esta fusión, resonando tanto intelectualmente como emocionalmente con las audiencias, y sigue como un referente crucial en la música peruana, inspirando a futuras generaciones.
Y nos dejamos de transmitir palabras que intentan explicar sonidos para dejarte parte misma de esos sonidos...
Otra joyita del progresivo latinoamericano que aparece en el blog cabeza. Y otra gloria del rock peruano que, como habrán visto a lo largo de los sucesivos posteos, tiene una riqueza mágica e inaudita.
Era 1973 en Perú. La influencia del movimiento hippie y la contracultura se sentía en la música peruana. Además que pasábamos por el gobierno de Juan Velasco Alvarado que tenía como lema reivindicar al indio, al campesino, mediante la instalación de una dictadura. Esto es importante para entender el contexto del álbum.
El Polen, en este proyecto, toma elementos del huayno tradicional, como los instrumentos (la técnica de la guitarra, los instrumentos de viento, la percusión tamborera) y las formas (El Hijo del Sol es un hermoso collage de movimientos sonoros andinos clásicos) para acercarlos a la desconexión de la ciudad, similar al movimiento hippie y psicodélica
Como ya dije, la temática del álbum es la desconexión y lo hacen usando símbolos de la cosmovisión andina, como la luna (la Killa) y el sol (el Inti). Concordancia es un comienzo ritualistico que nos lleva a un ambiente rural nocturno. Ya, en los Andes, nos trasladamos a una cueva en domde leeremos a los astros de otro modo. Después, caminamos por las Orillas del río Vilcanota, escribimos un romance y nos dejamos llevar por la naturaleza.
El Hijo del Sol es una canción de crítica social. En principio, se trata de un ser agotado que, en protección de su padre, encuentra el sentido en la tierra, en la luna. Pero, a la par, se esconde el mensaje de que el hombre andino es romantizado, se habla mucho de él, pero nada hacen y no lo ayudan realmente. Dejando el plano místico, volvemos a la puna, a la realidad, después del éxtasis de la naturaleza.
Muy buen álbum. Algunos movimientos musicales me gustan más que otros y la conexión con el disco lo siento porque es la música con la que crecí.
Y cerramos con el siguiente comentario, no porque no haya más para hablar, sino porque en algún momento hay que terminarlo. Si quieren más data, pueden hacer una búsqueda en la web que este disco fue disfrutado por mucha gente...
A pesar de los prejucios actuales, Perú tuvo la mejor escena de rock del subcontinente entre la media de la década de los 60s y la medianía de los 70's. Los peruanos hicieron beat y rockandroll de la manera más bruta y tosca posible prediciendo, visto en retrospectiva, el surgimiento del punk. Tocaron rock instrumental y llevaron el surf al espacio. Consumieron LSD y crearon la chicha, la originalísima cumbia amazónica con sus inolvidables guitarras sicodélicas. Y aportaron algo más. Aportaron a El Polen. Mientras algunos (sobretodo en México y en realidad es un asunto que no se ha terminado aún) todavía se debatían si habrían de cantar en inglés o español, El Polen no sólo tenía claro que la respuesta era por demás obvia, sino que deberían ir un paso más alla. Los integrantes de la banda provenian de grupos de rock puro y duro. Pero con El Polen querían algo diferente. Influenciados por la onda hippie y todas esas ideas locochonas y pacíficas de la Nueva Era, decidieron tomar el folklor autóctono peruano de raíz indígena y mezclarlo, fusionarlo, con el rock.
El resultado es este Fuera de la Ciudad, uno de los mejores disco de folk de todos los tiempos. Así de cabrón.
Las letras, de los temas que tienen por que hay varios instrumentales cósmicofolk, hablan de temas bucólicos peruanos que nos transportan a tiempos prehispánicos. La música está hecha de guitarras acústicas y eléctricas, arpas, violines, flautas pentatónicas, panderos, conchas, tambores, etc que provocan una sensación cinematográfica en la mente, uno llega a imaginarse
escenas del imperio inca mientras escucha las canciones.
A El Polen los veo en el mismo plano que los grupos de la escena de folk rock inglesa tipo Pentagle. Hay una urgencia por, más que rescatar, incorporar los sonidos de la tierra a este nuevo género universal del rock. Una urgencia por crear y aportar sin perder identidad.
La cumbre de este disco de folk lisérgico y cósmico es El Hijo del Sol y sus 14 minutos de cantos al Divino. Los invito que escuchen a El Polen y voten sus disquitos de Devendras. y compañía.
Lo podés escuchar desde Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/album/1WYCW09ZFXjnr9JZcPnVkb
O en Bandcamp:
https://polenperu.bandcamp.com/album/fuera-de-la-ciudad
Lista de Temas:
1. Concordancia
2. Mi cueva
3. A las orillas del Vilcanota
4. El hijo del sol
5. La puna
Alineación:
- Alex Abad / choir, bass, mandolin, percussion
- Juan Luis Pereyra / lead guitar, voice, harp
- Cuto Vásquez / mandolin, percussion
- Ernesto Pinto / percussion
- Raúl Pereyra / rhythm guitar, voice, quena
- Fernando Silva / violin





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