Ir al contenido principal

La Mesa Beatle: Pescado en el Oeste

Buenos días desde La Barra Beatles, hoy para recordar una aventura rockera en pleno Oeste del Conurba bonaerense, donde se cuenta que está el agite. Era el verano de 1973 en una caliente Buenos Aires, diría mejor, en una caliente Argentina. Y no hablo de temperatura proporcionada por el Servicio Meteorológico. Estaban a la vista las elecciones y después de muchísimos años el peronismo no estaba proscripto, no podía presentarse Perón, pero sí Cámpora, su alter ego. Las calles estaban inquietas, en las paredes se marcaban tendencias y en esas leyendas se notaba el alto nivel de participación. En la gente joven un alto nivel de compromiso como nunca antes se hizo visible. En varias casas viejas o negocios cerrados, hasta hace poco, afloraban comités y unidades básicas donde se planeaba el futuro del país. La dictadura militar estaba agotada y se desprestigiaba a cada instante. Ya no había margen para los militares y esto hacía respirar un aire esperanzador. Se decía que el presidente Lanusse tenía intenciones de pasarse a la democracia con su proyecto político, pero una amplia mayoría le explicó que debía metérselo en el culo.

Por Jorge Garacotche


Por ese entonces con un amigo de Ciudadela, el gordo Andrés, íbamos al club Claridad, a unas cuadras de la avenida Rivadavia. Incluso yo participaba en torneos de ping pong representando a ese club. Una tarde mientras esperaba el colectivo vi en las paredes un afiche que anunciaba a Pescado Rabioso en el Club Nolting, que estaba a tres cuadras de Claridad, clásicos rivales. No recuerdo bien, pero me parece que eran esos típicos bailes de pre-carnaval en los que se combinaba ver a un grupo conocido, bailar comer algo en el buffet y todo por dos mangos. Avisé a mis amigos del barrio de Villa Crespo y combinamos ir, no quedaba lejos, solo cuarenta minutos de colectivo y estábamos ahí.

Finalmente llegó el sábado y pagando una entrada muy barata ingresamos a un club que yo conocía por un reciente torneo de ping pong. El turco Ismael, Angelito, Alfredo, Oscar y yo, comenzamos a caminar por el lugar mientras sonaba música beat y ya algunos se animaban a bailar. El ambiente era familiar, entonces afloraban charlas, abrazos, besos y saludos efusivos, salvo un grupo de hipones que ya estaban rodeando el escenario vestidos de martes a las 6 de la tarde, como si nadie les hubiera avisado que era sábado, esto lo notaba en las miradas sorprendidas de los otros que ya insinuaban las hostilidades. Dimos unas vueltas como para ver si era posible intentar bailar con alguna chica del club, búsqueda que quedó algo inconclusa dado las miradas de pocos amigos que llegaban en cantidad. Nos arrimamos al escenario donde no se notaba aún ningún movimiento. Los pibes que nos rodeaban eran de la zona, pero de barrios alejados. Una barrita decía ser de Morón y otra de Moreno.

Al rato se armó la pachanga y la pista se puso a pleno, varias chicas ensayaban coreografías practicadas entre semana. Desde el buffet, que estaba adentro, venía un perfume a choripán y a hamburguesas que eran todo un llamado al vicio.

Yo tenía el primer álbum del grupo, “Desatormentándonos”, y el simple en donde estaban “Post crucifixión y “Despiértate nena”, lo suficiente como para despertar mi fanatismo. Muchos sábados a la tarde o por la noche nos juntábamos a escuchar música y las bandas de Spinetta eran grandes protagonistas del encuentro. Recuerdo que nos pasábamos datos acerca de algunas palabras que estaban en las letras y desconocíamos por completo debiendo consultar el diccionario para develarlas. Incluso yo, que andaba mucho por el centro y algunos parques y ferias, compraba revistas subterráneas, algunas prácticamente desconocidas, en donde aparecían reportajes a Litto Nebbia o el propio Spinetta y allí nombraban libros, discos, películas, desconocidas para mí, de manera que tomaba nota de todo lo enseñado y salía en su búsqueda. De esta forma conocí cosas memorables que antes ignoraba, por ejemplo, músicos de rock, tango o jazz, de los cuales nadie me hablaba. Esta lista incluía apellidos que ni siquiera sabía cómo se pronunciaban, el derecho de piso que se paga por ser de barrio. Preguntamos a qué hora tocaba Pescado y suponían que alrededor de las 12.

Estaba sofocado, quería ver una banda que escuchaba mucho, que generaba curiosidad por la lírica y demasiada energía por su música. Luis Alberto no era un tipo que militaba en el rock pesado y sin embargo se lo veía hacer un curso acelerado y pintaba para ser el mejor, es que la calidad de los temas, las melodías, ese tipo de poesía surrealista, no estaban en los grupos de ese estilo más bien duro. Cada vez que sentíamos un grupo de voces nos dábamos vuelta por si venían los plomos de la banda con la buena noticia.  A todo esto, la gente del club disfrutaba de todos los temas que pasaban, eran los mismos que sonaban a cada rato en la radio o en los programas caretas de televisión. Cuando la ansiedad recrudecía vimos ingresar a unos tipos trayendo partes de una batería y un equipo de bajo. Nos miramos y sonreímos, la fiesta estaba cerca. Trajeron más equipos de marcas que yo desconocía y estuches rígidos que eran muy caros, nadie en el barrio tenía uno. Empezaron a armar a una velocidad inusitada, se los veía muy cancheros, solo tuvieron problemas para ubicar el incómodo teclado. Por la forma en que armaron calculamos que íbamos a quedar frente al Flaco, allí estaba su equipo y detrás una guitarra. La gente seguía en la suya, indiferente, ni siquiera mostraban curiosidad, creo que la mayoría desconocía a Pescado. Cuando estaba todo listo se frenó la música y aparecieron los músicos. Solo nos faltó tirar papelitos como en la cancha, hubiera sido una buena idea, los estábamos esperando desde hacía varios días y los queríamos ver jugar. Lucían un tremendo look hipón, estos sí que eran una banda de rock. Los pelos, el aspecto, los pantalones ajustados y gastados, las zapatillas viejas, esto no era lo que veíamos en los shows de los otros, eran como nosotros. En el escenario había mucho de nosotros.

Luis Alberto estaba parado frente nuestro con una guitarra hermosísima, blanca, brillante, inaccesible. Miré la marca y le dije a Alfredito “es una Fender Stratocaster”, que era como decir “en el auto lo espera Brigitte Bardot”. La gente de atrás mostró de inmediato su disconformidad porque ya no pasaban música y el baile estaba momentáneamente suspendido. Al terminar el tercer tema, mientras nosotros estábamos sacados y la euforia nos emborrachaba, se empezaron a escuchar algunos silbidos y voces que no disimulaban la bronca. Se oyó una voz de tipo que gritó “putos”, hubo un silencio y otro lo siguió con “faloperos”. Nosotros nos dimos vuelta con alta indignación y los buscábamos entre las cabezas que se movían constantemente. Siguieron tocando para nosotros. Cada tanto miraba alrededor, se veía a gente ir y venir como en otra cosa, ansiosa porque se termine de una vez y vuelva la normalidad. Nosotros conocíamos cada canción, festejábamos el comienzo porque lo reconocíamos de inmediato. Cuando tocaron el “Blues de Cris” yo viví una emoción novedosa. Tantas veces lo escuchaba en mi casa, en un tocadiscos Wincofón de mala muerte, mono, y que yo ponía fuerte porque no sabía escuchar eso a bajo volumen, no quería hacerlo, era fuerte o apagarlo. Le miraba la mano izquierda al Flaco pero no descifraba nada, yo sabía poco de guitarra, conocía apenas unos acordes y estos que veía los olvidaba al instante, a pesar del esfuerzo por fotocopiarlos, porque no los asociaba con nada. Terminaron el tema y otra vez los silbidos, los gritos de repudio. Los que rodeábamos el escenario ya dábamos muestras de éxtasis. Estaba diciendo algo el Flaco cuando alguien gritó con gran enojo “cállate, marica”. La voz vino del buffet. Se pararon a los costados unos cuantos pibes mayores que nosotros y nos miraban mal, casi provocando. Los 50 que disfrutábamos nos miramos como diciendo “si salimos todos juntos no se nos acercan, y si nos atacan, cobran…” y nos dio tranquilidad. Claro, parecíamos hippies de amor y paz, pero éramos de barrio, nos sabíamos defender, teníamos mucha práctica en esto de estar en un lugar, que se pudra y dar pelea, no arrugar nunca. Cuando salíamos al Conurba sabíamos que era peligroso, que se daban cuenta de inmediato que no éramos de ahí, pero no nos íbamos al mazo y si a la salida había que plantarse, lo hacíamos. Generalmente el problema no era ser porteños, sino rockeros.

Continuaban sonando los temas, la alegría crecía sin detenerse y lo mejor era que ellos lo percibían. El Negro Black le pegaba duro a la batería, venía de tocar en Pappo´s blues, tenía mucho rock and roll encima, se le notaba. Cutaia, en el teclado, parecía el más tranquilo, distendido, muy atento a lo suyo, más allá de que el sonido lo perjudicaba, del lado nuestro se escuchaba poco el teclado. El ruso Lebón se acercó al micrófono, con la mano derecha se acomodó el pelo larguísimo y nos contó: “hoy al mediodía fui a lo de mi abuela, le dije que a la noche tocaba en un club y me pregunto ¿y qué te vas a poner? No sé, no tengo idea, y ella me dijo, ah, nene, yo te voy a prestar un vestido largo, hermoso y te va a quedar bárbaro, y es este…”, y se corrió hacia atrás para que veamos el vestuario. Le gritaron de todo, silbaban, creció un rumor indescifrable, pero de imaginar, mientras nosotros nos matábamos de risa, eso sí que era original. Angelito se me arrima y me dice “la abuela es más hippie que todos nosotros…”. Mientras tanto sonaba “Despiértate nena”, ese maravilloso Blues en acordes menores que me gustaba tanto. Me hacía vibrar el solo de guitarra con ese toque de locura que da el hecho de mezclar dos guitarras soleando a la vez. El sonido de ambas violas, la impronta blusera argentina, que es algo que existe, se los aseguro. La idea melódica de Spinetta, más el sonido de la reverb, le da un vuelo que lo transforma en uno de los solos más rockeros de la música nacional.



Y volviendo a esa intervención de David creo que uno a través de estos gestos reafirmaba los desprejuicios en los que venía pensando y empezaba a creer que estaba en lo cierto, que no era errado pensar que los que silbaban eran intolerantes y que los que insultaban estaban jodidos de la cabeza. En el prejuicioso también hay una cuota de estupidez que se  mezcla con esa forma cobarde de maldad. Pero lo que había que valorar era la actitud de los músicos. Solo sonreían y hablaban entre ellos. De inmediato fue Spínetta el que tomó el micrófono y avisó: “bueno, las chicas del club son románticas y quieren escuchar un tema de amor, así que vamos con uno”. El batero contó hasta cuatro y explotó “Me gusta ese tajo”. Una versión infernal, pusieron toda la carne en el asador y arrollaron, fue inolvidable el solo de guitarra, todo lo que sucedía era fantástico. Terminaron y mientras desarmaban ya empezó a sonar la música bolichera que volvió a llenar la pista. Se veía mucho apuro en los plomos y ni bien algo estaba para ser cargado salía volando hacia la calle. El turco Ismael le preguntó a uno de ellos si tocaban en otro lado. Un flaco alto le respondió que el apuro se daba porque en una hora tocaban en Huracán de San Justo. Antes de que empiece la desazón le dije a los pibes que yo conocía la zona, era cerca, había una manera de viajar con dos colectivos. Mi viejo siempre me enseñó a moverme por la ciudad, me compraba una guía, me mostraba las calles, los barrios, las alturas, y me aseguraba que uno debía saber manejarse por todos lados.

Al rato la lenta caminata se dio por los pasillos de Huracán de San Justo, famoso club de la zona. Las instalaciones se veían enormes, comparado con Nolting, y se convivía con una verdadera multitud que se movía todo el tiempo. El escenario estaba adornado de modo estrafalario y era muchísima la gente que ocupaba la pista. Se trataba de las noches de bailes y shows que organizaba un afamado programa de radio llamado ”La catedral del ritmo”, de un tal Carlos Riccó. Yo lo escuchaba sobre todo porque el tipo le daba espacio a la música progresiva, lo que después se conoció como Rock Nacional. Ese programa era un bastión en ese sentido, como así sus famosos bailes en donde aparecían varias bandas de rock.

Durante este show fue todo más tranquilo, la gente escuchó y nadie se mostró disconforme. La banda sonó muy ajustada, hablaron con el público, hubo comentarios chistosos y un grupo de gente se mostró propensa al momento rockero de la noche, se notó que los estaban esperando. Había mucho pelo largo, vaqueros gastados, zapatillas Flecha blancas, morrales y gestos corporativos, hubo mayor presencia de la cultura del Conurba. Además, Riccó los presentó como a verdaderos héroes, el tipo mostró que sabía muy bien de qué hablaba y los músicos se mostraron agradecidos.

Al regresar en el colectivo 55 rojo y negro ya anticipábamos que esa noche quedaba anotada para siempre en nuestras memorias. Habíamos visto a Pescado Rabioso dos veces y en una misma noche. Alucinante. Trajimos en los ojos un pedazo de la Historia grande de Argentina. Llegamos al barrio, bajamos en Velasco y Serrano en el silencio de la madrugada. Caminamos cuatro cuadras y ya estábamos en nuestra esquina, en la de Velasco y Humboldt. Todos queríamos expresarnos, dar cátedra de excitación, pero en un momento nos quedamos callados para que hable la felicidad.

Jorge Garacotche - Músico, compositor, integrante del grupo Canturbe y Presidente de AMIBA (Asociación Músicas/os Independientes Buenos Aires). Vive en Villa Crespo, Comuna 15. Bs As.



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

El Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado - Discografía (2004-2018)

Para que tengan mucha música en el fin de semana, aquí van 5 disquitos del Indio en su etapa solista, el cantante ricotero presentado por Carlos el Menduco: "El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel)" (2004), "Porco Rex" (2007), "El perfume de la tempestad" (2010), "Pajaritos, bravos muchachitos" (2013) y "El ruiseñor, el amor y la muerte" (2018). No mucho más para agregar de un personaje mítico como pocos, alguien que llena estadios aunque no lo quiera, pretendiendo mantener un perfil bajo que le es imposible y se le niega sin alternativa. Imagino que no hace falta que agregue mucha data... o sí? Artista: El Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado Álbum: Discografía Año: 2004-2018 Género: Rock Referencia: Discogs Nacionalidad: Argentina Carlos Alberto "El Indio" Solari nació el 17 de enero de 1949 en la provincia argentina de Entre Ríos. Estudió Bellas Artes. Fue, junto a Skay, la figura má...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Ensemble Nimbus - Fake News! (2026)

Ojo que esto no es una fake news, una mentira o un verso, esto es otro tremendo aporte del Mago Alberto que le entra de lleno al RIO y Avant Prog de esta histórica banda sueca, y eso es una noticia fantástica. Ensemble Nimbus haya vuelto al ruedo después de tantos años de silencio con un disco donde colaboran músicos de la talla de Tomas Bodin (The Flower Kings) y Chris Cutler (Henry Cow, Art Bears, Gong, etc.). Es música exigente, lúdica y muy precisa, ideal para quienes disfrutan de las estructuras que desafían lo convencional. Un disco que suena "high-tech" pero orgánico, manteniendo ese espíritu de orquesta de cámara eléctrica que definía a sus primeros discos, siguen fieles a esa mezcla única de avant-prog, música de cámara con toques circenses, influencias gitanas y ese sentido del humor retorcido tan típico del movimiento RIO.. Como dice muy bien el Mago Alberto en su comentario que acompaña este posteo: "Cabezones, un disco para degustar tranquilo, sonidos inva...

Syrius - Az ördög álarcosbálja (Devil's Masquerade) (1972)

Cerramos la semana con otra tremenda joya desconocida. Otro gran aporte de LightbulbSun para viajar musicalmente otra vez a Hungría, pero esta vez a los setentas. Y hablar de este disco, cuyo título sería "El baile de máscaras del diablo", vendría a ser como describir una fiesta donde han invitado a todo el mundo: un profesor de jazz serio, al rockero con melena y a un marciano con una flauta travesera con algún guiño a Gentle Giant y analogías con las mejores obras de Fripp. Este fue el primer y único LP de la agrupación, que en su momento solo vendió una pequeña cantidad de copias, principalmente con fines promocionales. Lástima, porque Syrius tenía una personalidad arrolladora y no intentaban sonar como los grupos británicos de la época; simplemente agarraron sus instrumentos y dijeron: "vamos a hacer lo que nos canta el culo", y así lo hicieron, generando un disco que debería ser una pieza fundamental en tu playlist de todos los días. Si te gusta la música que...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.