Y volvemos otra vez con estos rusitos que la rompen, con su flamante álbum de los veteranos Vespero es comprobar que el space rock instrumental y el psicodélico más aguerrido siguen encontrando nuevas formas de mutar y expandirse hacia territorios inexplorados. El disco salió a mitad de año y automáticamente se posicionó entre los que serían los mejores discos de este tremendo 2026. El disco logra un equilibrio fascinante: por un lado, mantiene ese espíritu de viaje sideral y psicodelia lisérgica de escuelas como Hawkwind o Gong; por el otro, huele a tierra con sus interacciones con instrumentos folcklóricos (acordeón, saz, mandolina, etc.), a ritual pagano y a texturas de raíz tradicional gracias a los arreglos de cuerdas pulsadas y al tratamiento descarnado del sonido. Excelente disco que les recomiendo que conozcan y disfruten en este fin de semana que también estará plagado de buena música. Y por si fuera poco, otra de las tantas maravillas autoproducidas que circulan por el blog cabeza ¿Y se han dado cuenta que, quizás la mayoría o al menos una grandísima parte de la mejor música es autoproducida? ¿El tema no da para un sesudo estudio y reflexión? La respuesta es sí, pero por ahora vamos a disfrutar con la música...
Artista: Vespero
Álbum: Tej 6.7
Año: 2026
Género: Rock psicodélico
Duración: 48:30
Referencia: Progarchives
Nacionalidad: Rusia
Con más de dos décadas de trayectoria consolidada como abanderados indiscutidos de la vanguardia psicodélica y el rock espacial de raíz eslava, los rusos de Vespero regresan con un disco que marca un punto de inflexión profundo en su sonido. En "Tej 6.7", la banda prescinde por primera vez de su histórico violín y consolida una formación enfocada en el pulso de un potente cuarteto de guitarras, cruzando texturas viscerales de krautrock con una sofisticada amalgama de músicas étnicas y métricas irregulares.
La interacción entre las guitarras dotan al disco de un músculo y una pegada de riffs mucho más incisiva y cruda que en entregas anteriores. Con temas que despliegan un vértigo instrumental implacable, respaldados por la base incombustible. Para balancear la crudeza eléctrica, el grupo sumó como invitado de lujo al virtuoso acordeonista Alexander Koryukovets (conocido por su trabajo en el proyecto Affinage). Su instrumento no actúa como un mero adorno folclórico, sino que dialoga con los sintetizadores espaciales y aporta una brisa de texturas orgánicas, melancólicas y cinematográficas.
Pero para que lo explique mejor, lo tenemos a nuestro eterno comentarista involuntario de siempre, que nos dice lo siguiente de este disquito...
‘Cendo’ inicia el rumbo a las cosas con un fulgor intenso e impetuoso que se asienta ágilmente sobre una compleja ingeniería rítmica tras un breve preludio parsimonioso. Cuando el esquema se centra en el corazón del jam básico de la composición, el ensamble hace sentir el peso de las guitarras duales mientras la dupla rítmica gesta una serie de grooves sofisticados desde los cuales se añade un aura señorial al vigor crucial, alimentado fuertemente por vigorosos acentos étnicos. Los colores y armonías del acordeón añaden un matiz interesante al armazón sónico mientras los ornamentos de sintetizador aportan ocasionales efectos cósmicos. Toda una algarabía progresiva este momento inicial del álbum. A continuación, sigue la dupla de ‘Issero’ y ‘Joreil’, la cual se encarga de afianzar la paleta caleidoscópica de matices y grooves que el grupo tiene como paradigma permanente de su trayectoria de más de 20 años. El primero de estos temas mencionados comienza con un proseguimiento de estos aires extrovertidos, pero sin hacerlos tan masivos como en la pieza inaugural; esta vez, dado el predominio de las vibraciones jazz-rockeras dentro del groove central, la fiesta musical asume cadencias un poco más serenas. Podemos sospechar que aquí operan las huellas de las colaboraciones con el crack español Ángel Ontalva (en los discos de SEAORM y de ÁNGEL ONTALVA & VESPERO). A mitad de camino, tras una breve pausa en clave flotante, la banda se eleva hacia un apogeo space-rockero donde se hermanan la acidez psicodélica y la luminosidad fusionesca. En lo referente a ‘Joreil’, se trata de una exploración folclórica en un contexto lisérgico donde la densidad comunitaria de los instrumentos actuantes se instala fluidamente sobre el cadencioso swing concéntrico. A medida que pasan los minutos, el ensamble va incrementando la exaltación rockera de manera sostenida hasta que todo aterriza en una atmósfera reposada triangulada en torno a escalas de guitarra acústica y ensoñadoras capas de sintetizador. ‘Tio’ es la pieza más extensa del repertorio con su espacio de más de 7 minutos y su función consiste básicamente en una combinación de las exquisitas agitaciones jazz-fusionecas y la corpulencia estilizada del discurso prog-psicodélico. Aquí hallamos varios de los solos de guitarra más sublimes de todo el disco, se van sucediendo mientras dirigen la fuerza de carácter global del bloque instrumental; también hay parajes donde las florituras del bajo se hacen notar en toda su exuberancia. Un cénit definitivo del álbum, no nos cabe duda.
‘Akcani’ recibe el peso de los caleidoscópicos despliegues musicales de los tres temas precedentes con gracia e ingenio. Usando un esquema rítmico en 7/8 como base, el ensamble elabora un impetuoso ejercicio de space-rock estandarizado al estilo de los primeros tiempos de los legendarios OZRIC TENTACLES. La labor de la batería, que siempre es majestuosa y musculosa, se mueve aquí con impoluta gracilidad a través de las consistentemente sofisticadas cadencias de la ingeniería global. Cuando entran a tallar las cuerdas étnicas, las gamas de color asumen una vivacidad renovada que ha de signar la instancia final del tema. ‘Plake’ es un tema diseñado para explorar el potencial de prestancia progresiva dentro del entramado space-rockero, además de dar una nueva vuelta de tuerca a esas inquietudes jazz-rockeras que nunca desaparecen del todo. Lo que suena aquí tiene un cercano parentesco con la segunda mitad de ‘Issero’, pero se expresa con un vigor un poco más matizado; de hecho, poco antes de la frontera del tercer minuto y medio, se arma un enclave refinado cuyo cénit de garbo envolvente se expresa liberalmente en el intenso epílogo. Otro cénit esencial del repertorio. Cuando llega el turno de ‘Capitli’, el colectivo de VESPERO recapitula la retoma del masivo encanto del jazz-fusion dentro de un contexto psicodélico, esta vez con un candor incrementado que permite a las dos guitarras manejar sus vigores individuales con sensibilidad melódica. Así las cosas, el acordeón puede insertar sus aportes con comodidad dentro de la ciudadela comunal, la misma que incorpora interesantes variantes de swing y ambiente a lo largo de sus bien definidos recovecos musicales: se incluye algunos pasajes cercanos al patrón de Steve Hillage en sus cuatro primeros álbumes solistas. ‘Far’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con una expansión de los índices expresivos de los dos temas precedentes, incluso con un notable incremente del aspecto jazz-rockero dentro del desarrollo temático y los arreglos panorámicos. Los momentos más férreamente enérgicos se dejan llevar por los grooves diversos que arma la batería mientras el bajo sopesa los momentos donde debe añadir sus propias tonalidades dentro de esta palaciega totalidad. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, el grupo arma un aguerrido intermedio donde se coquetea con pautas del stoner en medio de su estructuración híbrida de jazz-prog y space-rock. Al regresar al motif central, la banda exhibe un nervio renovado que se añade a la excelencia perseverante, lo cual sirve para impulsar un cierre convincente para el tema y el álbum.
Todo esto fue lo que el personal vigente de VESPERO nos brindó con “Tej 6.7”, un testimonio fidedigno del vigor creativo y el rigor progresivamente estético que la banda en cuestión ha sabido reanimar dentro de este periodo de reforma en sus filas. Siendo muy recomendable dentro de cualquier buena colección fonográfica enfocada en el rock artístico, este disco confirma por enésima vez a VESPERO como una entidad de primer orden dentro del gran escenario progresivo de nuestros días.
César Inca
Y nos dejamos de hablar tanto que mejor es escucharlo...
"Tej 6.7" es un trabajo dinámico, hipnótico y de una alta densidad instrumental. No da respiro: sus ocho temas transitan por climas ásperos, pasajes hiperquinéticos y momentos de contemplación espacial donde la técnica se pone al servicio de la adrenalina sónica. Este es uno de aquellos faros de la psicodelia moderna que no se recuestan sobre la nostalgia, sino que desafían los límites del género con frescura y riesgo, este nuevo trabajo de Vespero es una parada obligatoria y electrizante.
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
https://vespero.bandcamp.com/album/tej-67
Lista de Temas:
1. Cendo (5:54)
2. Issero (6:21)
3. Joreil (5:30)
4. Tio (7:11)
5. Akcani (5:47)
6. Plake (6:53)
7. Capitli (4:30)
8. Far (6:24)
Alineación:
- Alexander Kuzovlev / Guitars, Saz, Mandoline
- Vladimir Ryabinin / Acoustic & Electric Guitars
- Arkady Fedotov / Bass, Noises, Synths
- Ivan Fedotov / Drums, Percussion, Wavedrum
With:
Alexander Koryukovets / Button Accordion



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