Ir al contenido principal

Populismo autoritario: el atropello como marca y el absurdo como modelo de negocio

Las élites tecnológicas no solo financian proyectos, los diseñan, los amplifican y los instrumentalizan, son los arquitectos de la "Ilustración Oscura". Vivimos bajo una ilusión óptica de proporciones históricas. Cuando observamos el ascenso de figuras como Donald Trump, Javier Milei o Itamar Ben-Gvir, la opinión pública tiende a interpretar sus gestos, insultos y políticas como síntomas de un caos incontrolable, el desborde de la irracionalidad o el regreso fantasmal de los espectros del siglo XX. Nada podría estar más lejos de la realidad. Estos líderes no son anomalías ni locos sueltos. Son gerentes de la destrucción sistemática, altavoces humanos de un proyecto meticulosamente diseñado desde las élites globales. Lo que presenciamos no es un accidente de la historia; es una convergencia sistémica.


Por Lic. Alejandro Marcó del Pont

 

 

Como señalaba Karl Marx, las ideas dominantes de cada época no son más que las ideas de la clase dominante. Las élites tecnológicas ya no se limitan a financiar proyectos. Hoy diseñan la infraestructura misma sobre la que se produce, distribuye y consume el discurso. La genialidad perversa del momento actual es que esta dominación ya no se ejerce con el lenguaje técnico y moderado del neoliberalismo de los noventa. Se ejerce con un vocabulario beligerante, visceral y destructor que ha colonizado el sentido común sin generar inmunidad social alguna.

Para comprender este fenómeno, debemos abandonar la etiqueta simplista de «fascismo clásico«. Lo que emerge hoy es un autoritarismo de nueva generación, un híbrido mutante donde cada líder defiende a una elite específica y a un proyecto concreto, adaptándose a las coordenadas locales, pero bebiendo de la misma fuente ideológica. Donald Trump, en este sentido, no fue una anomalía, sino el proveedor del molde comunicacional global: la política como espectáculo de realidad, la deslegitimación sistemática de las instituciones verificadoras y la transformación del adversario político en un enemigo existencial.

Ben-Gvir no es un fanático israelí suelto. Es el Ministro de Seguridad Nacional de un gobierno que ha convertido la expansión de asentamientos en su prioridad máxima. Los acuerdos de coalición de Netanyahu se comprometieron a «avanzar y desarrollar el asentamiento en todas las partes de la tierra de Israel«, incluyendo la anexión de Cisjordania. Él no representa un mero extremismo marginal; es la materialización de un proyecto de ingeniería demográfica y territorial que exporta un modelo de «seguridad» basado en la represión preventiva, la expansión colonial y la normalización de la violencia etnonacionalista como política de Estado. ¿Por qué necesita Ben-Gvir un léxico de «muerte a los terroristas», de armar civiles, de justificar la violencia de colonos? Porque la limpieza étnica requiere un lenguaje que la deshumanice.

Para entender cómo este engaño prospera y logra tal adhesión, debemos recurrir al análisis de Ernesto Laclau y su concepto de «La razón populista«. Laclau nos enseñó que mientras cada reclamo social permanezca aislado y separado, el sistema puede absorberlos, fragmentarlos o ignorarlos sin mayores riesgos. Pero cuando las instituciones dejan de responder a las necesidades básicas de la población, esas demandas dispersas comienzan a unirse. Se forja lo que él denominó una «cadena de equivalencias«.

Esto no significa que todos quieran exactamente lo mismo, sino que todos empiezan a percibir que tienen un enemigo común que frustra sus aspiraciones de vida digna. Aquí reside la genialidad perversa y el secuestro ideológico operado por la nueva derecha. Figuras como Trump, Milei o Ben-Gvir no crearon este malestar; lo interceptaron. Identificaron esa cadena de equivalencias en formación y, con precisión le asignaron un enemigo falso o parcial gritando en contra de, “inmigrantes” «el establishment», «la casta», «la oligarquía», «Bruselas» o «Wall Street», pero lo hacen de una manera calculada que desvía la ira hacia chivos expiatorios culturales o minoritarios, mientras protegen a los verdaderos arquitectos del despojo.

La toma del Estado por parte de estas élites deja expuesta la crudeza de esta operación y valida la advertencia de Laclau sobre la fragilidad de las cadenas de equivalencias mal dirigidas. Estos líderes no odian al Estado; odian al Estado democrático, regulador y redistributivo. Aman al Estado como botín de pago y brazo represivo. Primero, se promueven políticas de austeridad extrema y se despiden funcionarios técnicos competentes, provocando un deterioro intencional de los servicios públicos. Luego, se señala ese deterioro como la prueba irrefutable de que el Estado es inherentemente ineficiente, corrupto e inútil. Finalmente, se ofrece la «solución». La privatización de funciones estatales a sus propias empresas o aliados corporativos.

El resultado es tan cínico como brillante: Elon Musk se burla de la burocracia gubernamental mientras recibe miles de millones en subsidios y contratos del Estado. Peter Thiel predica el libertarismo mientras su empresa, Palantir, se convierte en el sistema operativo de facto de los servicios de inteligencia y la policía predictiva en Occidente.

Si aceptamos que estos líderes son meros gerentes políticos o voceros de las élites económicas y tecnológicas, surge una pregunta inevitable: ¿por qué no utilizan el lenguaje técnico, pulcro y moderado del neoliberalismo clásico? ¿Por qué optan por un léxico tan beligerante, visceral y destructor? La respuesta es que la destrucción no es un error del sistema, sino una funcionalidad diseñada. Este léxico destructor cumple funciones estratégicas precisas.

En primer lugar, la destrucción actúa como requisito previo, una versión actualizada de la doctrina del shock. Para implementar proyectos de acumulación por desposesión, es necesario eliminar primero los obstáculos institucionales, legales y simbólicos que los frenan. El ariete simbólico del insulto y la amenaza demuele la legitimidad de las instituciones para que, cuando lleguen las medidas económicas, no haya nada que las frene. En segundo lugar, este discurso opera como un espacio ideológico destinado a desplazar la ira hacia abajo, desviando la rabia legítima contra la desigualdad estructural hacia minorías vulnerables o enemigos internos inventados creando chivos expiatorios: el inmigrante, el «comunista» o el «terrorista».

Tercero, y esto es lo más cínico: en la economía digital, el conflicto es el activo más rentable. Los algoritmos de las redes sociales están diseñados para priorizar la indignación y el miedo, porque son las emociones que generan más tiempo de pantalla y más datos. El léxico destructor de estos líderes es contenido de alto rendimiento. La polarización constante consolida el monopolio de las tecnológicas sobre la esfera pública. La irracionalidad es, literalmente, un modelo de negocio.

Finalmente, la post-verdad se erige como una herramienta de dominio. El objetivo no es convencer, sino agotar. A través de la estrategia del fuego de saturación, se destruye la noción misma de verdad objetiva. Si la sociedad no puede ponerse de acuerdo sobre lo que es real, no puede organizarse para resistir, dejando como única brújula la fuerza bruta y la lealtad al líder.

Si aceptamos que la destrucción no es un error, sino una herramienta, la pregunta obligada es: ¿quién cobra el seguro de esa destrucción? Los beneficiarios de esta demolición institucional y social son claramente identificables, como veremos, pero primero hay que definir que el neoliberalismo es la política de la destrucción. No es un error, no es una falla de diseño. Es un sistema construido para socavar la democracia, aumentar el poder corporativo, profundizar la desigualdad, permitir la extracción de rentas y mantener la pobreza como condición estructural.

La destrucción de servicios públicos, la privatización de la energía, el agua, la vivienda, la salud —no son «ineficiencias» que se corrigen. Son transferencias deliberadas de autoridad de los ciudadanos a las corporaciones. Y cuando esos servicios colapsan, el colapso mismo se usa como evidencia de que «el Estado no funciona», justificando más privatización. Es un ciclo de destrucción intencional.

Entonces, he aquí a los beneficiarios de esta destrucción. En primer lugar, el capital financiero especulativo y los fondos buitre, que compran activos locales a precio de remate tras las devaluaciones y la incertidumbre institucional provocadas deliberadamente.

En segundo lugar, el oligopolio tecnológico y la industria de la vigilancia. Como ha documentado recientemente la prensa internacional, los multimillonarios detrás del estado de vigilancia de Trump no buscan el caos por si mismo, sino la consolidación de un aparato de control. Al debilitar las leyes de protección de datos y derechos civiles, empresas como Palantir, vinculada a Peter Thiel, obtienen contratos multimillonarios para proveer sistemas de vigilancia masiva y gestión de datos poblacionales.

Ante este despliegue de poder, surge una paradoja desconcertante: ¿por qué las sociedades no contestan? La academia sociológica y política identifica cuatro factores estructurales que explican este asentimiento. El primero es la apropiación del discurso antisistema por parte de la extrema derecha, que ha logrado canalizar la rabia legítima contra las élites globalizadas, desviándola hacia minorías vulnerables, mientras que la izquierda y el liberalismo clásico son cuestionados por haber sido gestores del neoliberalismo durante décadas y, por lo tanto, carecen de credibilidad para liderar esta rebelión.

El segundo factor es el desplazamiento constante de la ventana de Overton (es un modelo teórico de comunicación y ciencia política que describe cómo cambia la percepción de la sociedad sobre las ideas); la extrema derecha utiliza su proximidad a conglomerados mediáticos y algoritmos para normalizar su discurso, haciendo que lo inaceptable de ayer sea el debate legítimo de hoy y la política de Estado de mañana.

El tercer factor es el agotamiento del imaginario alternativo. Los partidos tradicionales ofrecen solo gestión técnica en lugar de proyectos de sociedad. El cinismo autoritario resulta más atractivo que la resignación liberal. Finalmente, la fragmentación y alienación digital atrapan a la población en cámaras de eco diseñadas para la polarización, impidiendo la formación de una conciencia de clase o una resistencia civil coherente y organizada.

Hacia dónde conduce esta irracionalidad es la proyección geopolítica más sombría de nuestro tiempo. Si esta trayectoria no se frena, nos encaminamos hacia el colapso definitivo del multilateralismo, ya que estos actores sienten un profundo desprecio por los valores compartidos, considerándolos una amenaza para sus proyectos de homogeneidad nacional. Esto nos lleva a un mundo fragmentado, propenso a conflictos regionales y guerras comerciales.

Más alarmante aún es el avance hacia un capitalismo autoritario híbrido, un sistema donde el capital tecnológico y financiero opera sin reglas, mientras que la fuerza laboral y la disidencia política son sometidas a un control estatal represivo y vigilancia masiva. Es la barbarie institucionalizada, donde la normalización del léxico de la brutalidad se traduce inevitablemente en políticas públicas que deshumanizan a sectores enteros de la población, erosionando irreversiblemente el Estado de derecho.

En este contexto, la metáfora de la colonización de Marte, promovida con tanto entusiasmo por algunos de estos magnates, revela su verdadera naturaleza ideológica. Conquistar dicho planeta es una utopía distractora; la verdadera colonización hay que hacerla en la Tierra. El discurso de los búnkeres de supervivencia y los viajes espaciales cumple la función de una fantasía del bote salvavidas, permitiendo que la élite se vea a sí misma como exploradora visionaria en lugar de lo que realmente es: una casta extractiva. La realidad es que la colonización ya está ocurriendo aquí y ahora.

Es fundamental entender que el capitalismo de la vigilancia no se construye para proteger a la sociedad, sino para blindar a las élites. Los sistemas de reconocimiento facial, la minería de datos y la policía predictiva no son herramientas de seguridad ciudadana; son mecanismos de control social diseñados para gestionar a una población que, en la lógica de la automatización y la inteligencia artificial, comienza a ser considerada superflua.

En el capitalismo industrial, la élite necesitaba a las masas como trabajadores y consumidores. En la era actual, las élites tecnológicas están llegando a la conclusión de que las masas son prescindibles para la producción de alto valor. La respuesta del modelo no es el bienestar universal, sino la contención: guetos digitales, entretenimiento de bajo costo y, para los que se rebelan, represión algorítmica.

La historia demuestra que el autoritarismo no avanza sólo por la maldad de sus líderes, sino por el silencio cómplice de quienes, pudiendo nombrar el fenómeno y actuar, eligen la comodidad del cinismo. La única forma de desactivar este mecanismo no es debatiendo en el terreno del insulto que ellos eligen, sino exponiendo sistemáticamente, con frialdad geoeconómica, a quiénes benefician realmente sus políticas destructivas.


Lic. Alejandro Marcó del Pont




Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

Fufluns - Spaventapasseri (2016)

Este año 2016 parece ser un super año para la cosecha progresiva, está lleno de discos geniales y los oídos no dan abasto para escuchr tanto y tan bueno, y a pesar de nuestra polìtica de esperar un año para publicar discos desde que salieron a la venta, la verdad que me salgo de la vaina, como por ejemplo con este super grupo italiano integrado por miembros de destacadas bandas tanas. Un lisdo disco, quizàs no tan maravilloso como los músicos que deslumbran en su realizaciòn pero sumamente disfrutable. Aquí presentamos al espantapájaros. Artista: Fufluns Álbum: Spaventapasseri Año: 2016 Género: Rock sinfónico italiano / Folk prog Duración: 59:56 Nacionalidad: Italia Lista de Temas: 1. Grecale 2. Lamento di uno Spaventapasseri 3. Stella del Vespro 4. Maestrale 5. Tra Mille Gendarmi l’Amore 6. Ricordo di Nene 7. Scirocco 8. Come un Salice 9. Morte di Nene 10. Libeccio 11. Il Foco 12. Addio ai Corvi Alineación: - Simone Cecchini (Il Bacio Della Medusa) / Voi...

Alma y Vida - Alma y Vida (1971)

Otro aporte en las resubidas de Sandy de otro disco muy pedido, aquí tienen en una nueva versión con sonido mejorado y remasterizada por nuestros colaboradores cabezones del primer disco de Alma y Vida, la histórica banda argentina de jazz rock. ¿Y dónde más van a encontrar estas cosas? Artista: Alma y Vida Álbum: Alma y Vida Año: 1971 Género: Jazz rock / Rock Duración: 35:18 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Mujer gracias por tu llanto 02. Me siento dueño del mundo 03. Imaginate hace tiempo 04. Realidad de sentir 05. La morada 06. Veinte monedas 07. Lágrima de ciudad 08. ¿Y...esto 09. La gran sociedad Alineación: - Bernardo Baraj / Saxo tenor - saxo soprano - saxo barítono - flauta traverza t voz - Carlos Mellino / Primer vocalista y órgano - Juan Barrueco / Guitarra acústica - guitarra eléctrica y voz - Gustavo Moretto / Trompeta - piano - flauta dulce y primera voz en "la morada" - Carlos "Carnaby" Villalba / Contrabajo el...

Gateway I, II, III, IV (1975 - 1995)

Una banda de supermúsicos que, como un cometa, aparece  para luego desaparecer durante más de una década. Pero con cada aparición añade un mayor grado de refinamiento a una música que, teniendo como punto de partida el jazz, es indescriptible, inclasificable. Una música que, sobre todo en estos tiempos en los que asistimos a la apoteosis de lo superfluo y lo banal, es vital, porque nos invita a la introspección y a observarlo todo desde un nivel más profundo.                                                                                                      Artista:  Gateway Álbumes: Gateway I, II, III, IV Año:  1975 - 1995 Género:  jazz fusión, avant garde Nacionalidad:  EEUU Aline...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Lenin - Río Hecho Cacería (2010)

Desde Quilmes llegaron un día los Lenin, y aunque hoy sea una banda desaparecida sus ecos se escuchan y resuenan en muchas producciones independientes. Ya sea en otros grupos o como productores de nuevos grupos, los Lenin siguen haciendo carrera ahora individualmente y haciendo camino al andar. Ahora, Sandy nos resube su único disco, una rara expresión del rock psicodélico pero interpretado de manera muy personal, como todo lo que tiene que ver con esta banda aún hoy en día. Si les interesa saber más, pasen, pasen y vean... o mejor dicho, pasen, vean, lean y escuchen. Artista: Lenin Álbum: Río Hecho Cacería Año: 2010 Género: Rock psicodélico / Space rock Duración: 45:50 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. 00:00 (11:26) 2. 11:26 (7:22) 3. 18:48 (8:12) 4. 26:60 (6:50) 5. 33:09 (12:00) Alineación: - Carlos Andino / guitars - Pablo Bisceglia / bass - Matías Chairrasco / drums - Eduardo Calero / keyboards

Fusión - Top Soul (1975)

Jazz rock y fusión chileno, y no se confundan con los Fusiooon españoles. Grandes músicos para hacer el único disco que sacó la banda. Se los dejo porque seguramente este disco, grabado a las apuradas y bajo la sombra de las persecusiones políticas en la dictadura militar chilena, asombrará a más de uno. Artista: Fusión Álbum: Top Soul Año: 1975 Género: Jazz fusión / Soul Nacionalidad: Chile Lista de Temas: 01 Thank you 02 Dedos 03 Balada de Matias 04 Mambiadito 05 Way back home 06 Pulseras 07 You are the sunshine of my life 08 Lamentacion 09 Para toda la gente 10 Dee blooz Alineación: - Enrique Luna / bajo y contrabajo - Lautaro Rosas / guitarra - David Estánovich / saxo tenor - Mario Lecaros / piano y piano eléctrico - Orlando Avendaño / batería - Victor Rivera / Teclados - Daniel Lencina / Trompeta - Santiago Salas / Percusion

Weather Report - Tale Spinnin' (1975)

Si Mysterious Traveller fue un hito en la historia de Weather Report, que los catapultó a la fama internacional, Tale Spinnin' vino a confirmar la valía y las enormes posibilidades de esta banda legendaria. Creo que n unca  antes, jazz, música electrónica, y música étnica se habían fusionado de una forma tan sofisticada y audaz. El resultado es sorprendente, y, como dice Zawinul, una verdadera banda sonora para nuestra imaginación. Para mi, Tale Spinnin' es sin duda una de las grandes obras maestras de Shorter,  Zawinul y compañía, que quedó lamentablemente eclipsada por la enormidad de lo que vino poco después,  cuando entró en escena el "coloso" Pastorius. Artista:  Weather Report Álbum:  Tale Spinnin'  Año:  1975 Género: jazz fusión, world music,  electrónica Duración:  43:01 Nacionalidad:  EEUU Lista de Temas: 1. "Man in the Green Shirt"  2.   "Lusitanos" 3.   "Between the Thighs"...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.