Ir al contenido principal

Giles, Giles & Fripp - The Cheerful Insanity Of Giles, Giles & Fripp (1968 - 2008)

Un puente hacia la historia: los bufones del alba progresiva. LightbulbSun nos cierra la semana con un clásico, me refiero al mismísimo fósil sagrado del cual nacería la realeza del progresivo. Viajar hasta 1968 para sumergirse en este disco es presenciar el Big Bang absoluto del rock: el instante exacto en que la psicodelia británica más excéntrica, el vaudeville y el pop barroco colisionaron con la mente analítica y las manos prodigiosas de un joven enano maldito y cascarrabias. Los hermanos Giles (que podrán ser giles pero tocaban como los dioses) más el enano maldito y cascarrabias. Aunque comercialmente fue un fracaso rotundo (se dice que se vendieron apenas unas pocas copias y el stock terminó saldado en liquidación), este disco plantó la semilla perfecta: poco después, Peter Giles dejaría el bajo (aunque volvería temporalmente para el primer disco de Crimson), se sumarían Ian McDonald y Greg Lake, y el trío mutaría su locura alegre en la furia monumental de "In the Court of the Crimson King". La verdad, no sé si el disco está tan bueno en sí, realmente creo que hay cosas en el blog cabeza que son mejores, pero por lo que representa históricamente, con este hito musical cerramos esta semana que fue a pura música, sorpresas y ganas de romper las bolas, como siempre.

Artista: Giles, Giles & Fripp
Álbum: The Cheerful Insanity Of Giles, Giles & Fripp
Año: 1968 - 2008
Género: Art rock psicodélico
Duración: 59:28
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra


Mucho antes de que el nombre de King Crimson se convirtiera en el sinónimo definitivo de la vanguardia apocalíptica y el rock sinfónico de precisión quirúrgica, existió este delirio encantador, naif y profundamente bizarro formado por los hermanos Peter Giles (bajo y voz) y Michael Giles (batería y voz), a quienes se sumó un obsesivo guitarrista llamado Robert Fripp, el trío intentó subirse al tren del pop psicodélico británico... pero su creatividad torcida terminó pariendo una obra única e inigualable.

“Londres, 1968. Mientras el mundo giraba al ritmo de la psicodelia y la revolución, tres hombres se encerraban en un pequeño estudio con la intención de crear... otra cosa. Algo entre lo absurdo y lo sublime, entre el teatro y la partitura. Algo que aún no tenía nombre, pero que años más tarde sería llamado leyenda.”
Giles, Giles & Fripp: una banda con nombre de oficina contable y alma de alquimista barroco. Su único álbum, The Cheerful Insanity of Giles, Giles & Fripp, parece más un experimento extraviado que una obra planeada. Sin embargo, entre sus canciones livianas, sketches teatrales y melodías melancólicas, se esconde el germen de una criatura mayor: King Crimson. La música aquí se mueve como un carrusel antiguo, encantador y ligeramente desafinado, con voces que narran cuentos insólitos, guitarras que flotan como pensamientos y armonías que, sin querer, están a punto de cambiar la historia del rock progresivo. Este álbum, envuelto en humor británico y ecos de pop psicodélico, mezcla jazz, folk y un deje melancólico que recuerda por momentos a los Kinks o a los Beatles, pero desde un lugar más íntimo, más excéntrico. No es una revolución, pero sí un presagio. Una nota escrita a mano antes del manifiesto.
Hoy, escucharlo es como abrir un baúl polvoriento y encontrar, entre cartas y retratos rotos, la primera huella de algo grande. No una obra maestra... sino la llave de la habitación donde las obras maestras empezaría a gestarse.
Parte I: El mundo afuera
1968 no era un año para la calma. La música, como todo lo demás, ardía. Mientras los Beatles caían en su propio laberinto blanco y Hendrix tocaba como si tuviera rayos en las venas, la psicodelia extendía sus tentáculos por ambos lados del Atlántico. En los clubes de Londres, el swingin’ sixties ya empezaba a perder su inocencia, y la escena buscaba nuevas formas de ensimismamiento: menos flores en el pelo, más alquimia sónica. El pop se tornaba más serio, más sofisticado. Syd Barrett acababa de salir por la puerta trasera de Pink Floyd, dejando un espejo roto como herencia. Los Soft Machine y The Nice se volvían cada vez más instrumentales y excéntricos. El jazz se colaba en el rock como un intruso elegante. Frank Zappa, del otro lado del océano, también había mostrado que se podía contar una historia absurda sin dejar de ser un compositor feroz.
En ese clima movedizo y vibrante, surgían proyectos que eran más pregunta que respuesta. ¿Y si la música también pudiera actuar? ¿Y si un álbum fuera una obra de teatro con guión, personajes y risa enlatada? En medio de ese caos creativo, The Cheerful Insanity of Giles, Giles & Fripp apareció como una rareza que no buscaba agradar ni rebelarse, sino simplemente existir a su manera, como un disco de cámara para excéntricos en traje de tweed. No estaba alineado con los grandes nombres de la psicodelia ni con las futuras bestias del progresivo. Se movía en otra dimensión: más íntima, más absurda, más británica. Como si Edward Lear hubiera formado una banda con Erik Satie en una pensión de Londres. 
Parte II: El Preludio del Rey
Pero el tiempo no esperaría a los soñadores. The Cheerful Insanity… no fue un éxito comercial. Sus canciones extrañas, los diálogos entre personajes ficticios y ese humor inglés tan marcado no lograron conectar con el público masivo de 1968, un año en el que el rock ya comenzaba a mirar hacia el espacio, lo sinfónico, lo conceptual.
La discográfica Deram (subsello experimental de Decca) les dio una oportunidad, pero no una segunda. Sin embargo, en lugar de disolverse por completo, el trío se volvió un núcleo en transformación. Peter Giles dejó el grupo poco después, y en su lugar entró Greg Lake, un joven bajista y cantante con una voz tan poderosa como melancólica. Pero aún más importante fue la llegada de Ian McDonald, multi-instrumentista capaz de tocar desde flauta hasta saxofón y mellotron, y la aparición, casi en la sombra, de un personaje esencial: Peter Sinfield, quien no tocaba un solo instrumento, pero componía letras como quien abre portales cósmicos.
La banda comenzaba a transmutar: el humor se volvía drama, el juego se volvía liturgia. De los cuentos de Just George y Rodney Toady se pasaba a epopeyas como Epitaph o 21st Century Schizoid Man. La tímida fantasía del trío inicial daba paso a un universo mucho más oscuro, sinfónico, y radical. En 1969, con este nuevo núcleo —Fripp, Lake, McDonald, Giles y Sinfield— nacería King Crimson, cuyo primer álbum In the Court of the Crimson King marcaría el inicio oficial del rock progresivo como un territorio autónomo. La crítica, el público y la historia sabrían escucharlo. Pero todo eso, todo ese estallido sónico, tenía su semilla aquí: en este pequeño álbum de 1968, extraño, modesto, y encantadoramente absurdo. Como si antes del Big Bang, lo primero que hubiera existido no fuera el caos… sino una risa.
Impresiones Personales: Contadores de Lo Absurdo y Lo Sublime
Un álbum cargado de una vibra colorida y con una esencia que huele a futuro. Aquí los tres amigos consiguen regalarnos momentos divertidos y llenos de un candor encantador. Es una obra mágica, floral, repleta de esa esencia rosa del pop psicodélico de los 60’s, y que ya deja entrever una efervescencia progresiva. Quizás no se eleva aún hacia los terrenos más "luminosos", pero guarda un espíritu proto-progresivo que se proyecta de forma sencilla y directa.
Es un disco con mucha armonía y buena vibra, que trae reminiscencias al sonido de King Crimson (KC). Algunas canciones parecen versiones embrionarias del universo crimsoniano —como la hipnótica “Erudite Eyes”— y con ellas se empiezan a gestar ideas. No es un álbum evocador por su potencia sonora o sus arreglos complejos, pero sí por ciertos cimientos psicodélicos de una magnitud intermedia. No es una obra mayor ni enormemente influyente, pero es clave para entender el nacimiento de King Crimson. Y ese, precisamente, es su verdadero valor. Lo que nos brinda, lo hace con honestidad y encanto: un sonido envolvente de matices pop psicodélicos, arrebatos de folk, giros de jazz, todo envuelto en la lisergia de su momento. Un álbum que parece sencillo en apariencia, pero que esconde más de lo que deja ver. Cuando uno se entrega y se sumerge, descubre detalles fascinantes.
Uno de los elementos que definen al disco es su narrativa excéntrica, que enlaza las canciones como si fueran capítulos de un cuento psicodélico. La primera mitad gira en torno a Rodney Toady, un marginado gordo y feo; mientras que la segunda se centra en Just George, otro personaje disfuncional y tragicómico. Comprender esas partes narradas no es esencial para disfrutar del álbum… y, en verdad, pueden resultar bastante molestas. Pero curiosamente, esa incomodidad también es parte del encanto. Porque este álbum juega, provoca, se ríe, y al mismo tiempo prepara el terreno para algo que está por nacer.
Mientras la historia aún no se escribe con mayúsculas, estos tres bufones con alma de alquimistas ya están cocinando el brebaje que cambiará el mapa. Así que pongamos el vinilo, dejemos que la aguja explore estos surcos curiosos... y sentémonos en la dulce hamaca de la vida, escuchando en silencio y con una sonrisa que no se explica, North Meadow. Porque a veces, lo más valioso no grita... solo canta bajito. Hasta más vernos.
Mini-datos:

  • Fripp quería una cantante... pero consiguió a Greg Lake: Antes de convertirse en el cerebro guitarrístico de King Crimson, Robert Fripp intentó reclutar a una cantante para el grupo. Hizo una audición a Judy Dyble (ex-Fairport Convention), y aunque el experimento no cuajó, ella trajo consigo a Ian McDonald, pieza clave para la futura metamorfosis crimsoniana. Y cuando Peter Giles se fue, llegó Greg Lake. ¡Y boom!
  • El disco está salpicado de mini sketches al estilo Monty Python: Además de las canciones, el álbum incluye dos narrativas cómicas con personajes inventados: Rodney Toady (un inadaptado gordito que solo quiere amor) y Just George (un bicho aún más raro). Estas secciones casi teatrales lo acercan más a un experimento radiofónico que a un simple álbum de canciones, anticipando el surrealismo de Python... ¡pero con mellotron!
  •  "I Talk to the Wind" nació aquí: Una versión temprana de “I Talk to the Wind” —que luego sería uno de los momentos más etéreos de In the Court of the Crimson King— ya aparece en este álbum, en una forma más coral, íntima y juguetona. El viento ya hablaba, solo que aún murmuraba en falsete.
  •  Fue un fracaso total… pero ahora vale su peso en florines vintage: El disco fue un desastre comercial en su momento, vendiendo menos de 500 copias en sus primeros meses. Pero con el tiempo, se convirtió en una pieza de culto para fans de King Crimson, del prog, del pop barroco y del psicodelismo inglés más excéntrico. Hoy es considerado uno de los discos esenciales del proto-prog más travieso. 
Crimson Antes del Crimson

El ataque del mothman

 

Escuchar hoy este álbum y prestar atención a las intervenciones de Robert Fripp es descubrir el germen de su técnica legendaria. A pesar de estar enmarcado en canciones de estructura aparentemente liviana, Fripp ya desliza solos de guitarra acústica y eléctrica rapidísimos, disonancias sutiles y arreglos intrincados que contrastan de forma hilarante con la inocencia pop del material. El disco está literalmente dividido en dos conceptos: la Cara 1 ("The Brontë Country") y la Cara 2 ("The Saga of Rodney Toady"), entrelazando viñetas humorísticas, narraciones habladas y apartados musicales que recuerdan al humor de los Monty Python o al costado más excéntrico de los primeros Pink Floyd de Syd Barrett y The Beatles en su etapa Sgt. Pepper, con temas que muestran a una banda jugando con la ironía y el desparpajo.

Y hay mucha gente que se pasó horas escribiendo sobre este disco así que vamos a traer a algunos de ellos para que nos cuenten su opinión...

Es demasiado lo que puede hablarse acerca del rock progresivo. Cada álbum, cada portada, cada canción e incluso cada verso tiene su propia historia. Con este género se dio origen a una gran cantidad de bandas legendarias que aun al día de hoy sirven como fuente de inspiración para diversas agrupaciones dentro y fuera del género. Entre los pioneros podemos mencionar a Frank Zappa junto a The Mothers of Invention o a The Moody Blues e incluso podemos mencionar a The Beatles con Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, un álbum que, si bien no entra en toda la definición de lo que es realmente el género, sirvió de influencia para las futuras bandas de este. Tampoco nos podemos olvidar de gigantes del jazz como Charles Mingus o Miles Davis que también aportaron su granito de arena en el origen del género. No pretendo de hablar del nacimiento del rock progresivo, al menos no por ahora; de lo que hoy quiero hablar es de un suceso que nos muestra el génesis, en su estado más puro, de una de las bandas pioneras del género y más emblemáticas del mismo; no podemos referirnos de otros más que de King Crimson con su álbum debut In the Court of the Crimson King (An Observation by King Crimson), álbum que ayudó en el desarrollo del rock progresivo.
Giles, Giles & Fripp fue un trío formado en agosto de 1967 en la costa sur de un pueblo llamado Bournemouth en Inglaterra por los hermanos Peter y Michael Giles junto a Robert Fripp. Era la década de los sesenta y la música de The Beatles era la mayor fuente de influencia en las jóvenes agrupaciones, al igual que el r&b y el pop de la época. El álbum The Cheerful Insanity of Giles, Giles & Fripp cuenta con composiciones que dan a entender la fuerte influencia de músicos de jazz como Duke Ellington o Count Basie (más que nada en la guitarra de Fripp), además de la de The Beatles tanto de su época más pop hasta la más psicodélica y experimental. Es claro que no es un álbum progresivo en su totalidad, pero sí bastante experimental y si bien no es un trabajo conceptual, cuenta con dos cómicas, geniales y algo raras narraciones, “The Saga of Rodney Toady” de Robert Fripp y “Just George” de Michael Giles. Después de este trabajo, en el año 1969 vendría lo que es King Crimson y su álbum debut, pero antes hay que disfrutar de esta genial obra del trío. Algo curioso es que solo fueron producidas 1000 copias en su primera prensa, pero debido a la insistencia de los fans de Fripp y King Crimson se han derivado cantidad de re-masters.
La primera parte del álbum comienza con “The Saga of Rodney Toady”, un monólogo que es narrado entre canciones y nos cuenta la historia de Rodney un chico gordo y no muy atractivo. A él constantemente lo humillaban y como era gordo solo los podía amenazar ya que, por su contextura no podía correr. Las chicas más guapas de la escuela lo solían invitar a bailar solo para dejarlos plantado y burlarse de él en su cara. Su padre, que por cierto era aún más obeso y feo, era limpiador de calles y baños públicos, además su madre también era bastante obesa y nada agraciada. Su padre lo atormentaba diario con que tendría su mismo destino, casarse con una mujer obesa y poco atractiva, pero a Rodney no le interesaban ese tipo de mujeres, así que se escondía en revistas y libros sugestivos.
Con respecto al sonido, las canciones en esta primera parte tienen como base al pop británico de aquella época, claro que manteniendo características del jazz y la psicodelia. Esta abre con “North Meadow”, un tema que, además de ser muy bello en su calma, logra demostrar gran influencia de West Montgomery, esta da paso a “Newly-Weds”, otro tema bastante bello que muestra una gran participación en el bajo y ya para el final logra un contraste al tornarse más oscuro.
Como mencioné en un comienzo, la influencia de The Beatles se hace muy presente, temas como “One in a Million” y “Digging My Lawn” dan pie a lo mencionado, mostrando así un pop muy melódico, tranquilo y bello en su simpleza.
“Call Tomorrow”, con un mellotrón perpetuo y una profunda voz, logra ser la pizca de lobreguez en esta primera parte.
Los dos temas que considero lo mejor de esta sección del álbum son sin duda “Little Children” y “Thursday Morning”; muy hermosas, melódicas y sublimes en sí mismas, con unos coros femeninos que logran una encantadora armonía, además de agregar elementos del jazz, pop y r&b.
Un tema que considero no tan resaltante, a comparación con los demás, es “The Crukster”, sin embargo, no deja de ser interesante ya que se trata de una narración de Robert Fripp acompañado de un constante riff psicodélico del mismo.
La segunda parte cuenta con “Just George”, un monólogo más simple que solo repite lo siguiente: «Conozco un hombre y su nombre es George, George es su nombre. Y el hombre que conozco, sabe que se su nombre George y el del hombre. El hombre y su nombre es George y yo lo sé».
En el sonido nos volvemos a encontrar con las influencias del r&b, aunque ya dejando de lado el pop para centrarse más en el jazz y estructuras progresivas. Esta sección da inicio con “How Do They Know” un tema de r&b donde el protagonista es Michael Giles ya que logra demostrar su virtuosismo en la batería, además de su muy buena voz.
Uno de los temas que considero de lo mejor del álbum es “Elephant Song”. Siendo totalmente narrada, logra ser muy cautivante por el uso de la armónica y trombones que dan una sensación similar a la de “Elephant Talk” en Discipline.
Ya en estas circunstancias puedo afirmar que la segunda sección del álbum es la mejor. No menosprecio la primera parte, ya que es también una genialidad, pero “Just George” a pesar de poseer un monólogo más simple en cuanto a canciones estas logran cautivar de inicio a fin.
“The Sun is Shinning” es otro de lo mejor de todo este trabajo y eso gracias a su excelsa belleza. Desde las armonías ente la voz de Michael y los más que sublimes coros femeninos hasta los arreglos en el piano, consigue sobresalir dentro del álbum.
El plato fuerte llega a un tema de acabar el álbum, no nos podemos referir a otro más que al virtuoso instrumental liderado por Robert Fripp “Suite No.1”. La pieza más progresiva del álbum y sin duda una que nos adelantaría lo que sería el sonido de King Crimson. La canción se divide en tres movimientos, el primero es netamente instrumental donde destacan unos muy rápidos fraseos en guitarra. El segundo movimiento se centra en una muy tenue voz acompañada de un profundo mellotrón y culminando con el tercer movimiento, este posee gran influencia de la música barroca de compositores como Bach o Haydn. No cabe duda que este es el mejor tema del álbum y mi favorito sin discusión.
Para culminar todo este viaje por el jazz, pop, r&b y orígenes del progresivo nos encontramos con “Erudite Eyes”, un tema que inicia con un sutil jazz pop y que culmina con una larga e increíble improvisación.
The Cheerful Insanity of Giles, Giles & Fripp se convertiría en una joya muy valiosa por muchos fans del rock progresivo; motivos de porque es tan preciado sobran y uno de ellos es que este álbum esbozó los cimientos del sonido de King Crimson, además de estar entre los pioneros del género. Cualquiera que ha de llamarse fan del progresivo debe oírlo por lo menos una vez ya que es muy fácil maravillarse tanto con las armonías vocales o los impecables arreglos instrumentales. Un álbum más que recomendado por su valor musical e histórico, además de lo curioso en la portada al ver al maestro Fripp con una sonrisa.

Nación progresiva


Y nos dejamos de tanta cháchara que desde acá pueden escuchar algo de este disco... 



Así que cerramos la semana con un viaje en el tiempo entrañable, bizarro y descontracturado. Es una postal de una época donde el pop británico se animaba a experimentar con estructuras bizarras, antes de que el rock progresivo se pusiera solemne y oscuro. Para los que buscan rastrear el ADN oculto de los grandes genios de la música contemporánea, este disco es una reliquia insustituible, tan divertida como fundamental.

La precoz y animada insania de Giles, Giles and Fripp
Una razón desconocida me lleva a reflexionar si el humor tiene cabida en la música, una idea que nace de mis experiencias auditivas con grupos como The Mothers of Invention de Frank Zappa† y los proyectos venezolanos Alzheimer y Tuyero Submarin o los argentinos Les Luthiers.
Hoy mi respuesta es un contundente sí. Y es que cuando uno lee entre líneas obras como la que festejamos, las carcajadas nacen sin esfuerzos, en ocasiones, distrayéndonos de nuestra enfocada audición.
Este trío sui generis que emergió durante el furor del rock psicodélico, mezclaba con sobrada inteligencia las influencias de la música clásica, el jazz, el rock y, el entonces incipiente, rock progresivo, e incluso hasta elementos pop podemos encontrar entre los pasajes musicales y los segmentos hablados que cuentan divertidas y hasta crueles anécdotas.
Es importante señalar que la publicación de esta alocada y bien articulada obra no superó las ventas esperadas, logrando tan sólo vender, según el mismo Robert Fripp, unas 500 copias. A pesar de ello, el disco ha sido reeditado en varias oportunidades, ganando así más seguidores a lo largo del tiempo.
Inicialmente como trío, Giles, Giles & Fripp se formó en Bournemouth, Dorset, Inglaterra en agosto de 1967 con Peter Giles (bajo y voz), Michael Giles (batería, percusión y voz) y Robert Fripp (guitarra y voz hablada).
Ian McDonald (saxo, flauta, clarinete, voz y guitarra) y Judy Dyble (voz) se sumaron al trío formulando una ecléctica mezcla influidos por los géneros ya descritos, dejando como legado los sencillos One In A Million / Newly Weds y Thursday Morning / Elephant Song todos de 1968.
En 2001, el grupo editó dos discos recopilatorios: Metaphormosis y The Brondsbury Tapes, este último con un repertorio que incluyó sendas versiones de “I Talk To The Wind”, tema que sería parte del repertorio del emblemático álbum debut de King Crimson, In The Court of The Crimson King (1969), una de ellas con la voz de Judy Dyble†, cofundadora de la aclamada agrupación folk Fairport Convention y la banda Trader Home. 
Con la salida de Peter Giles y las entradas de Greg Lake† y el letrista Peter Sinfield la mesa estaba servida para recibir a la hoy pionera King Crimson.
Grabado en Decca Studios No 2 de  Londres, entre el 26 de febrero y el 18 de mayo de 1968, bajo la producción de Wayne Bickerton, nuestra alegre insania la conforman 13 temas cortos compuestos en su mayoría por los hermanos Giles, quienes contaron con la audio ingeniería de Terry Johnson, Bill Price, Martin Smith y varios músicos adicionales.
El disco consta de dos partes, «The Saga of Rodney Toady» (lado A), un cuento sobre un muchacho que era objeto de burla por ser gordo y feo llamado Rodney Toady; y «Just George» en el lado B
“North Meadow” abre el set con un poco de jazz que evoca a Wes Montgomery y Blood, Sweat & Tears.
“La brisa hace que los árboles saluden y griten / Pradera Norte, brotan cuatro sauces”, nos dice el grupo
Ted Barker y Cliff Hardy son los trombonistas que escuchamos en este tema.
Seguidamente, “Newly-Weds”, nos ofrece una pieza en ritmo de valse con tonos psicodélicos.  “Recién casados jugando a maridos y mujeres / ¿No saben que están jugando sus vidas? / Se sumergen en lo más profundo de la vida con un fin de semana de ‘Bonito, justo lo que siempre he querido’”
En segmento hablado Rodney dice “puedo escuchar lo que dicen porque tengo un oído que es extraordinario y puedo hacerles daño y llorarán…”
Luego GGF nos dice en “One In A Million”: “Tiene una pequeña tienda con una habitación en la parte superior / Y una hipoteca a su alrededor / Su pequeña dama cumplirá cincuenta y tres años el lunes / Y su único hijo está en la Marina”.
Acá sentimos la influencia clásica en la sección de cuerdas. En la parte narrada, Fripp nos dice: “Las chicas hermosas solían acercarse a Rodney en los bailes y pedirle que bailara con ellas y cuando Rodney, feliz y complacido, pisaba la pista de baile, las chicas huirían y dejarían a Rodney bailando solo para que pareciera aún más tonto de lo que la naturaleza había previsto. Rodney era un joven muy triste porque era gordo y feo”.
La pieza fue compuesta por Michael Giles.
Después GGF interpreta dos temas de Peter Giles. El primero, acompañado de órgano y piano, se llama “Call Tomorrow” y el segundo es “Digging My Lawn”
El trío nos cuenta en la primera: “Judy, la hija del vicario / Va a tener un bebé, tal vez / Si es verdad lo que dice la gente, ella se ha descarriado /  Y caído en el camino, mentí”
Luego Fripp concluye la Saga de Rodney Toady contándonos que “El padre de Rodney era gordo y feo, y la madre de Rodney era aún más gorda y fea. Y su padre solía decirle que un día Rodney conocería a una chica gorda y fea, igual que la madre de Rodney, y se casarían. La madre de Rodney le dijo que había muchas chicas gordas y feas que buscaban hombres gordos y feos, tal como lo había hecho ella antes de casarse con el padre de Rodney, que era barrendero y limpiaba baños para ganar más dinero”.
En la segunda nos cantan Mike y Pete: “Temprano un domingo – bueno, de todos modos, temprano para mí / Mientras me deslizaba de mi cama doble, ¿qué pude ver? / De pie afuera mientras la noche se convertía en amanecer / Había un hombre que no conocía cavando mi césped / ‘¿Era su marido», reflexioné, ‘o era un delincuente?’ ¿Por qué anotaba los números de los coches en un libro?”.
El repertorio sigue con “Little Children”. Compuesta por Fripp con el Mellotron de fondo, escuchamos: “La inocencia de los niños pequeños / El sabor del amor que no disfrutan…”
Posteriormente en una onda psicodélica el trío nos dice en “The Crunkster: “Alguna vez dudas sobre este mundo, con los ojos muy fruncidos / Abundan las ruedas de turbulencia tras la dulce inocencia / Pero no, no es una dulce inocencia, solo un color brillante”
La delicada balada “Thursday Morning” cierra la primera parte con voz, guitarra y versos que van: “El jueves por la mañana termina otro sueño. Ayer se va / Dejando solo la mitad de un recuerdo ayer se va / Jueves por la mañana y el sol sale temprano / Jueves por la mañana y los árboles cantan / El jueves por la mañana está aquí”.
La segunda parte del disco, Just George, la conforman cinco temas. Los tres primeros han sido compuestos por Michael Giles, mientras los dos restantes los escribió Robert Fripp.
“How Do They Know” es el abridor de esta segunda parte. GGF, con cierta tendencia al jazz, nos dice: “Cuando te detienes y preguntas: ‘¿Hacia dónde vamos?’ Y todos dicen: ‘¡Sígueme!’ ¿Cómo lo saben?”
Luego Fripp narra: “Conozco a un hombre y su nombre es George. George es su nombre, y un hombre que conozco ¿Conozco a George, su nombre y un hombre? Un hombre, su nombre es George y lo sé”.
La limpia ejecución es una constante a lo largo del disco.
Seguidamente, GGF nos ofrece “Elephant Song”, un tema que suena inspirado en The Mothers of Invation y en el cual son protagonistas los trombones. “Muy, muy, bonito, dijo un hombre entre la multitud, mientras el elefante saltaba por un aro. ‘¿Quién te preguntó?’ Gritó el elefante, mientras se levantaba y hacía una reverencia. ‘Bueno, no todos los días ves algo así y ¡pensé que era muy bueno!’ ¿Cómo lo sabes?, dijo el elefante, ¡Eres un hombre y además gordo!»
Los siguientes 3:20 los ocupa “The Sun Is Shining”. Iniciando con una frase al piano que brevemente acompaña a la voz de Peter. Este tema incluye la sección de cuerdas al unísono con la voz.
En esta pieza slow-tempo el trío parece emplear la ironía como recurso, lo cual sospecho es una constante de este maravilloso álbum. La canción también incluye un recitativo.
En parte de sus versos y con clichés pop, Mike y The Breakaways nos cantan: “Por tu culpa las flores no florecerán (no florecerán) / Por tu culpa las nubes oscurecen la luna (oscurecen la luna) /  El día llegará, espero que sea muy pronto (muy pronto) ¡El día que trae el sol directamente a junio! (hasta junio)”
Vale acá reconocer los aportes de los arreglos de Ivor Raymonde en la sección de cuerdas, las coristas The Breakaways, el legendario pianista Nicky Hopkins† y el teclista Mike Hill, las violas de John Coulling y Rebecca Patten, y los cellos de Alan Ford y Charles Tunnell y los violines de Raymond Cohen, Gerry Fields, Kelly Isaccs, Boris Pecker, William Reid y G. Salisbury.
Los dos temas restantes son “Suite No 1” y “Erudite Eyes” ambos escritos por Robert Fripp. El primero es una suite instrumental que claramente está influida por la música clásica. Fripp es acompañado por el piano y toca además el Mellotron. El aire barroco está presente a lo largo de los casi seis minutos.
Al final emerge una voz que repite: “Conozco a un hombre y su nombre es George. George es su nombre, y un hombre que conozco ¿Conozco a George, su nombre y un hombre? Un hombre, su nombre es George y lo sé”, un retruécano al mejor estilo de GGF.
Los “Ojos Eruditos” es el tema final de este hito musical. Representa otro momento vanguardista. Acá el trío nos dice: “Susurras con la mente en los ojos / Sin ver nada de lo que hay ahí excepto los huesos de los desnudos / Mirando pensamientos que te mirarían a los ojos / Conozco hombres agradables que no tienen nada que decir / Excepto ‘Qué lindo día, ¿puedo decir que hoy es un lindo día? porque no tengo nada que decir’ / Pero la tranquilidad es la tranquilidad y la vista es un regalo para todos / Pero las cosas que veo, las veo con la mente y no las observo con los ojos”.
Robert nos da una buena idea de lo que se estaba gestando en este gran final.
Dejemos que nuestra máquina del tiempo nos transporte medio siglo y un lustro para hurgar en esta superlativa placa discográfica que vio la luz un 13 de septiembre de 1968.

Leonardo Bigott 


Nosotros volvemos a encontrarnos la semana que viene, con lo mismo de siempre, con lo que te encontrás en el blog cabeza, que imagino será más o menos lo que venís a buscar, pero que siempre te llevás de más... 

Lo podés escuchar desde Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/album/2oorrx47NSiUuL64Jk9vFt




Lista de Temas:
- The Saga of Rodney Toady :
1. North Meadow (2:29)
2. Newly-Weds (2:07)
3. One in a Million (2:25)
4. Call Tomorrow (2:31)
5. Digging My Lawn (1:50)
6. Little Children (2:48)
7. The Crukster (1:35)
8. Thursday Morning (2:50)
- Just George :
9. How Do They Know (2:14)
10. Elephant Song (3:15)
11. The Sun Is Shining (3:06)
12. Suite No. 1 (5:33)
13. Erudite Eyes (5:05)
Bonus Tracks:
14. She Is Loaded (3:11)
15. Under the Sky (4:01)
16. One in a Million (Mono single version) (2:25)
17. Newly-Weds (Mono single version) (2:44)
18. Thursday Morning (Mono single version) (2:57)
19. Thursday Morning (Stereo single version) (2:57)

Alineación:
- Robert Fripp / guitars, Mellotron, spoken word
- Pete Giles / bass, lead & backing vocals
- Michael Giles / drums, percussion, lead & backing vocals, spoken word

With:
- Nicky Hopkins / keyboards
- Mike Hill / keyboards
- R. Cohen / violin
- W. Reid / violin
- K. Isaacs / violin
- G. Salisbury / violin
- B. Pecker / violin
- G. Fields / violin
- John Coulling / viola
- Rebecca Patten / viola
- Charles Tunnell / cello
- Alan Ford / cello
- Cliff Hardie / trombone
- Ted Barker / trombone
- The Breakaways / backing vocals
- Mor Raymonde / string arrangements



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Santana - Santana (1969)

Seguimos a puro rock chicano, y a puro Santana, gracias a Sandy que salva las papas del fuego en esta etapa que se llama "enquilombado con el trabajo y volviendo de vacaciones". Artista: Santana Álbum: Santana Año: 1969 Género: Jazz Rock / Fusion / Chicano Rock Duración: 37:02 Nacionalidad: Estados Unidos Lista de Temas: 1. Waiting (4:04) 2. Evil Ways (3:56) 3. Shades of Time (3:13) 4. Savor (2:45) 5. Jingo (4:21) 6. Persuasion (2:35) 7. Treat (4:43) 8. You Just Don't Care (4:35) 9. Soul Sacrifice (6:38) Alineación: - Gregg Rolie / Keyboards/Vocals - Michael Shrieve / Drums - David Brown / Bass - Michael Carabello / Congas - Jose 'Chepito' Areas / Timbales, congas, percussion - Carlos Santana / guitars, vocals Comienza una serie de publicaciones dedicadas al fenómeno llamado Chicano Rock!

Lito Vitale - Sobre Miedos Creencias y Supersticiones (1979)

Sandy nos deja el primer disco solista de un jovencísimo Lito Vitale haciendo un exquisito álbum de rock sinfónico. Un disco buenísimo que, aunque creo que está demás decirlo, es mi obligación: no lo encontrarán en otro lado... Ni lo piensen, llévenselo si no lo tienen. Artista: Lito Vitale Álbum: Sobre Miedos Creencias y Supersticiones Año: 1979 Género: Rock Sinfónico Nacionalidad: Argentina Duración: 1'13' Lista de Temas: 1. Baguala De Los Hueseros (11:33) 2. Alumbrando A Las Animas (4:05) 3. Pueblos Y Caminos (6:39) 4. Noche De La Salamanca (8:41) 5. La Luz Mala En El Campo (8:00) 6. Dios, El Fin (5:08) Bonus Tracks de "Lito Vitale Cuarteto" 7. El Chupetín Paleta (3:45) 8. Mañana Es Mejor (8:37) 9. La Enfermería, sala 4 (5:21) 10. Himno Coya (11:05) Alineación: Lito Vitale: teclados, composición y arreglos (para el cuarteto) Manuel Miranda: saxos, flauta traversa, quena, antaras y tarkas Marcelo Torres: bajo Jota Morelli: batería S...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Alma Kala - Alma Kala (EP - 2010)

Para quien no lo haya podido escuchar cuando lo compartimos, aquí va un exquisito EP de una banda cordobesa que lamentablemente se ha disuelto; música experimental de alto vuelo basada en temas autóctonos, con producciones propias y reversiones. Oscuro, melancólico, bien latinoamericano, pero sumamente muy disfrutable. No dejen de conocer este propyecto que no germinó pero auguraba un gran futuro. Otra gran resubida de Sandy! Artista: Alma Kala Álbum: Disco Difusión (EP) Año: 2010 Género: Folk fusión Nacionalidad: Argentina Duración: 16:25 Lista de Temas: 01 - Caramba 02 - Río Baja 03 - De estar estando 04 - Cardo o ceniza Alineación: - San Martinez / guitarra y sintetizadores - Violeta Carreira / voz - Diego El Ganame / Bateria - Ernesto Elortegui Palacios / bajo - Eva Arce / flauta traversa y accesorios - Santiago Ochoa / charango y guitarra

Asceta - The Fool Leading The Blind (2026)

Comenzamos la semana a todo RIO chileno de la mejor calidad que no solamente uno puede pedir, sino además que uno puede imaginarse. Por ello vamos a presentar el tercer y último disco de la banda liderada por el guitarrista y compositor Rodrigo Maccioni, probablemente su obra más imponente, desafiante y madura dentro de las corrientes del Rock in Opposition (RIO) y el avant-prog sudamericano, y otro de los mejores discos de este año 2026 según los muchachos de Progarchives. Manteniendo esa esencia sofisticada que los caracteriza, este trabajo se siente notablemente más enérgico y eléctrico que sus antecesores, dos excelentes trabajos que ya hemos presentado en el blog cabeza. La banda pisa con más fuerza en los terrenos del rock instrumental de vanguardia, sin perder jamás esa textura de música de cámara contemporánea. El disco es un prodigio de ingeniería compositiva. La paleta sonora es desbordante: conviven clarinetes, violas, chelos, fagot, corno inglés, piano eléctrico y una...

Matías Betti - Frutos verdaderos (2009)

El Stick como protagonista, música instrumental, en donde cada uno de los temas se abarca desde el rock para luego sorprendernos con canciones acústicas e íntimas, siempre con mucha melodía en vez de apostar a la espectacularidad. Un disco muy recondable que los invito a conocer, en otra gran resubida de Sandy. Artista: Matías Betti Álbum: Frutos verdaderos Año: 2009 Género: Progresivo ecléctico Duración: 46:59 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Tras los Pasos del Gigante 02. La Esencia 03. Bolero 04. Candilejas 05. El Camino de lo Imprevisto 06. Tribal 07. Alfonsina y el Mar 08. Mar Aéreo 09. El Sostenido y Vertiginoso Avance del Tiempo 10. Floreciendo 11. Verdadero Fruto Alineación: - Matías Betti / Stick Invitados: Andrea Alvarez: Batería y percusión Sergio Alvarez: Guitarra Renzo Baltuzzi: Guitarra Pablo Belmes: Cajón Peruano Berro: Guitarra Guillermo Cides: Stick ambients Adrià Grandia: Zanfona Lulo Isod: Batería

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Singlelito - In Absence of Velocity (2026)

Comenzamos otra semana musical en el blog cabeza. Y como es nuestra costumbre, lo hacemos presentando un gran disco, y este es uno de los mejores de este año 2026, y viene desde Colombia; se trata del joven y prodigioso proyecto unipersonal del músico multiinstrumentista colombiano Juan José Pinto Abadía, donde podemos presenciar la salud musical de fierro y la inventiva desbordante del progresivo actual más vanguardista. Con "In Absence of Velocity", el proyecto eleva la apuesta tras sus aclamados trabajos anteriores, consolidándose como una de las mentes más lúcidas de la neo-vanguardia sudamericana, y que se transforma automáticamente en otro de nuestros desconocidos pero muy recomendados. La música de Singlelito opera como una coctelera efervescente donde conviven los quiebres rítmicos al estilo de Hatfield and the North o National Health, toques de jazz fusión de vanguardia, texturas zeuhl y una urgencia visceral con dejos post-punk que le imprimen un carácter absoluta...

Mar De Robles - Indígena (2007)

Disfruten este trabajo. Discazo chileno que vuelve a aparecer en el blog cabeza, un gran trabajo de experimentación con música autóctona, jazz, rock progresivo y muy buen gusto. Mar de Robles fue, seguramente, una de las bandas con mayor talento que haya salido de la escena chilena. Oriundos de la ciudad de Rancagua, con su música han recorrido diversos escenarios, aquí con su segundo disco. Sonidos indígenas y andinos, e incluso ritmos de cueca, se fusionan con un rock progresivo bastante frenético liderados por un chapman stick. En sus composiciones podemos encontrar también momentos íntimos, casi místicos, en los cuales la flauta traversa, percusiones y arreglos son capaces de crear una atmósfera mágica y expansiva. Siendo notoria la búsqueda de una identidad cercana a lo instrumental, encontramos una obra homogénea, con mucho virtuosismo y experimentación técnica, definiendo un sonido con nuevos estándares. Si nunca han escuchado a Mar De Robles, les aviso que se lo estàn perdiendo...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.