Y Rockarte también se mete a animar el arte de tapa del único disco de una banda sueca de nombre inteligible, todo un trabalenguas, y le sale una animación buenísima. A ver: si hay algo que los suecos hacían con maestría en los setenta (además de muebles armables y de congelarse las ideas, y muchas otras cosas, en invierno) era meterse en un estudio de grabación a improvisar sin red, mezclar jazz, psicodelia, rock instrumental y folk pastoral, y sacar discos que cuando los conocés te dejan con la boca abierta. En 1973, una de esas cofradías musicales insólitas llamada Kvartetten Som Sprängde (cuyo nombre se traduce jocosamente como "El cuarteto que explotó") editó su único y mítico álbum homónimo, conocido popularmente por su inolvidable pieza "Kattvals" (El vals del gato). Lejos de los formalismos acartonados del progresivo sinfónico más pulido, este rejunte sueco armó una obra instrumental fresca, bizarra y deliciosamente descentrada que se convirtió en una pieza de absoluta vanguardia de culto escandinavo. Aquí está la celebración de su música en formato multimedia, algo que ellos nunca se imaginaron, y todo gracias a Rockarte.
Aclaro, acá no busques métricas hipercalculadas a lo Stephan Thelen ni la pulcritud quirúrgica de un estudio millonario. El encanto de "Kattvals" reside en su espíritu libre y casi flotante. La instrumentación es un banquete ecléctico: guitarras acústicas y eléctricas que tejen melodías circulares, instrumentos que entran y salen improvisando con gracia juguetona, un bajo pulposo y una batería que nunca se queda quieta pero que jamás apabulla. La producción tiene ese gusto analógico crudo, cálido y polvoriento, como si la banda estuviera tocando en el living de una casa de campo en medio de un bosque sueco mientras afuera cae una nevada interminable.
Una obra es bastante interesante, "elegante" y "fina" que presenta una performance delicada, refinada, melódica, con mucho swing y OJO con una "vibra ecléctica" y un ligero sabor psicodélico.
Algunos "sabedores" califican este álbum como algo relacionado con el "crossover" y la catalogan como una muestra de verdadera manifestación "Crossover Prog" pero “Del dicho al hecho hay un gran trecho” y yo solo puedo decir que esta obra me sabe más a Jazz Rock Progresivo o a "Jazz Nórdico" -a que suena molón no- que a un cóctel ecléctico de posibilidades sonoras, y aunque hay algo de verdad en ello pues su fórmula vendría ser una combinación de rock instrumental Psicodélico, Jazz-rock, Hard Prog y algunas influencias folclóricas escandinavas que se pueden sentir en el álbum, por cierto ese "tufo" bien marcado de Jazz-Fusión de alguna manera logra despertar en uno un fuerte interés en esta obra de 1974. Nada mal en verdad, quizás algunos puedan sentirse algo saturados con las pinceladas sinfónicas en plan progresivo, pero debo decir que hay una buena fusión, canciones como Andesamba o Kattvals logran ser experiencias bastantes placenteras, la maquinación de esta banda supera todas las expectativas que uno puedo tener al principio. La magia de Kvartetten Som Sprangde es sumamente "ponedora".
Kattvals que joyita en verdad, Kvartetten Som Sprangde es una banda que desprende muy buena vibra, la performance de los músicos consigue crear un buen ambiente y sobre todo se puede encontrar en ellos una onda de seriedad y profesionalismo bárbaro, realmente su único trabajo es una gema de lo "undeground" y una distinguida y "elevada" representación del germen en tierras nórdicas. Es un álbum repleto de buenas ideas, de conceptos bien planteados y de buenas fusiones que a la larga se convierte en un buen "viaje", por lo tanto no busques puntos bajos en este trabajo, solo déjate llevar y disfruta la música de estos suecos.
Mis impresiones nunca han cambiado, siempre encontré en su música un gran escape a lo duro del día, escucharlos siempre te refresca el alma, te llena de energía y sobre todo te aligera la carga de esos días pesados, como ya dije es un álbum magistral que para mí logra sobrepasar el CULTO y se encumbra hacia las más altas montañas de la inmortalidad progresiva. Quizás pueda sonar muy exagerado pero cada vez que vuelvo a este álbum siempre pero siempre me sorprendo por esa gran forma de crear música.
El trío respaldado a Bernt Staf en su álbum en solitario ''Valhall". El baterista Rune Carlsson ya había entrado en la escena sueca Prog como colaborador de Bo Hansson y Björn J.
Y ahora sí, que para esto estamos acá, aquí viene la mencionada animación.
Edición @rockarte
Si no podés ver la animación, entrá acá:
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¿Qué se siente escuchar este disco? Es como asistir a una fiesta privada de duendes intelectuales que se tomaron un par de vinos de más y decidieron reírse de las estructuras formales del jazz-rock. "Kattvals", por ejemplo, tiene esa marcha extraña, saltarina y felina que te dibuja una sonrisa socarrona en la cara. No es un disco bajón y solemne; transmite una curiosidad infinita, una frescura psicodélica y un desparpajo que te contagia esa sensación de estar descubriendo un secreto que los libros de historia del rock casi siempre pasan por alto. Una gema absoluta del underground escandinavo de los setenta, un viaje instrumental alucinógeno, rústico y entrañable que desafía cualquier intento de rotulación.
Para poner en tu batea cuando necesites una inyección de rareza luminosa, buen gusto desatado y psicodelia pastoral con sabor a clásico olvidado, y más si viene con la estupenda animación de Rockarte.
https://open.spotify.com/intl-es/album/2n2KegoNeqONdc0r8JtP1h


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