Ir al contenido principal

La Corrupción Mata. La Indiferencia También


"Buenos Aires es una ciudad donde convive la estética de lo imponente con la miseria de la civilización, subproducto de lo que llamamos desarrollo. Así, frente al fastuoso teatro Colón, un matrimonio con sus dos hijos mendiga alguna limosna o alimento sobrante de los transeúntes. Sobre Diagonal Norte, cuna de los recaudadores del mundo, se alojan los derrotados del sistema, y desde las espejadas torres de Puerto Madero se puede divisar, a escasos metros, la Villa 31, una de las más pobladas de la ciudad. Hace pocos años se instalaron, en distintos puntos de la ciudad, bancos de cemento que simulan ser de terciopelo. Y por ahí anda la cosa, entre la dureza que sucede y una apariencia que seduce". Así comienza esta nota aparecida en la publicación uruguaya "Brecha" que es todo un alegato contra la hipocresía de una sociedad que aparentemente condena la corrupción pero vota a los peores corruptos y abandona a los honrados que luchan contra ella.

Santiago Pinetta merece un lugar en el altar del periodismo argentino, sin embargo sus revelaciones y denuncias le costaron el trabajo, la salud y casi la vida. Quien desveló el asunto IBM-Banco Nación, el primer caso de corrupción del menemismo que pudo esclarecerse, sufrió una despiadada persecución que lo ha dejado a merced de las limosnas que recibe en una estación de subte.


La hipocresía es el lenguaje de la corrupción, y hace diariamente hace gala en nuestra hipócrita sociedad donde las mayorías se rasgan las vestiduras ante un hecho de corrupción, pero solamente porque es otro el que pudo llegar a realizarla. Periodistas "especializados", políticos, supuestos expertos y opinadores de todo tipo y pelaje, reaparecen cada vez que se registra un hecho real o inventado, y la indignación contra ella es un arma política. Cuando ya no es funcional a un proyecto político... se diluye en la indiferencia. Aquí un caso emblemático, un gran ejemplo de la insufrible hipocresía política y moral de toda una sociedad que se indigna con la corrupción pero deshecha a quien realmente se opone a ella, y siempre apoya a los más corruptos.



Parece que todo el mundo se olvida fácilmente de todo, lagunas mentales invaden las conciencias con un gran caso de mal de Alzheimer colectivo. Podemos tomar un ejemplo entre muchos: luego del escándalo de los Papeles de Panamá, no figura ningún plan para acabar con los negocios en paraísos fiscales, piedra angular del sistema de la corrupción en nuestro mundo globalizado, insustituible instrumento para el lavado del dinero de los diversos grupos de la economía criminal, tanto de los que tienen las manos manchadas de sangre como de los que disipan a su alrededor el olor de caros perfumes, mientras los medios de comunicación (uno de los primeros implicados en estos hechos) son los primeros en difundir el olvido.
Erradicar la corrupción requiere tanto de leyes como de voluntad política, pero si la justicia, los partidos políticos y los medios son socios o parte de las corporaciones y están al servicio del Gran Poder Corrupto de las multinacionales, la banca y el sistema financiero, el Estado y el acceso a la función pública seguirá siendo considerado por todo el mundo un botín, y esto es avalado por toda una sociedad que elige a sus propios verdugos.
La palabra que lo domina todo es: "mercado", la mágica expresión de la ferocidad neoliberal que está en su apogeo, donde el libre albedrío de los poderosos que no tienen límites para sus ambiciones de saqueo.


Ese...
Buenos Aires es una ciudad donde convive la estética de lo imponente con la miseria de la civilización, subproducto de lo que llamamos desarrollo. Así, frente al fastuoso teatro Colón, un matrimonio con sus dos hijos mendiga alguna limosna o alimento sobrante de los transeúntes. Sobre Diagonal Norte, cuna de los recaudadores del mundo, se alojan los derrotados del sistema, y desde las espejadas torres de Puerto Madero se puede divisar, a escasos metros, la Villa 31, una de las más pobladas de la ciudad. Hace pocos años se instalaron, en distintos puntos de la ciudad, bancos de cemento que simulan ser de terciopelo. Y por ahí anda la cosa, entre la dureza que sucede y una apariencia que seduce. En esa lógica perversa se inscribe el Abasto y todo lo que contiene. El shopping de la avenida Corrientes es una cáscara de lujo que almacena en sus entrañas almas desoladas y errantes, en algún punto sobrantes para este sistema que, como denunciaba Eduardo Galeano, vomita hombres. Dentro de la ostentosa edificación hay una lujosa fuente de agua hecha de granito negro que los visitantes utilizan como “fuente de la buena suerte”, donde arrojan monedas mientras esperan que el destino sea cortés y les abra puertas de gloria. Cuando el sol cae, la fuente se transforma en olla al final del arco iris para los olvidados. Brillantes y empapadas de pena, las monedas son extraídas por personas que buscan ayuda y dignidad en la estación de subte Carlos Gardel.
En el pasillo que conecta la salida del Abasto con los andenes, entre tentadoras promociones de las cadenas trasnacionales de comida rápida, yacen personas desamparadas. Una de ellas es Santiago Pinetta. Todas las tardes, entre las 16 y las 17 horas, Santiago llega a paso lento, algo encorvado, producto de sus 84 años, y con un banquito para encontrar algo de comodidad en la indecorosa tarea de pedir una contribución a las personas que transitan por el lugar. Siempre de camisa impecable, con pelo y barba blancos, pantalón cómodo y sus manos extendidas, repite en voz baja: “Ayuda, ayuda”. Muchos de los que desfilan por ese pasillo, dominado por la cara de un Gardel multicolor, identifican a Santiago y balbucean: “Es ese, es ese, el que mostraron en la tele”. Santiago parece haber recobrado algo de la notoriedad que supo conquistar en los años noventa como periodista, luego de destapar una escandalosa licitación del menemismo que el Banco Nación había armado a medida para la Ibm. Son momentos bien diferentes: hace dos décadas él escribía un libro para desarticular un obsceno negocio valuado en 250 millones de dólares, hoy los medios han convertido su miseria en morboso placer. En el mercado de la abundancia, la penuria cotiza en alza.
Sí, Santiago “es ese”, ese al que sus colegas se arriman para hacerle dos o tres preguntas de rutina y se esfuman tan rápido como llegaron.
En 1945 comenzó a trabajar en Clarín, aunque supo destacarse, a lo largo de los años, en La Razón, Crítica, El Mundo, la revista Primera Plana y en radio. Era un periodista que ponía cuerpo y alma en su trabajo, de los que preferían estar en el lugar de los hechos a leer cables de agencia. Presenció el bombardeo a la Plaza de Mayo en 1955 y fue secuestrado y detenido en Campo de Mayo entre noviembre de 1976 y febrero de 1977. Es autor de 14 libros, entre investigación, ficción y poesía.
Santiago Pinetta merece un lugar en el altar del periodismo criollo: develó el primer caso de corrupción del menemismo que pudo esclarecerse, con personas que confesaron el cobro de suculentas coimas en dólares. Gracias a sus denuncias se recuperaron 7 millones de dólares que dormían en cuentas suizas de ex funcionarios.
En 1993 el Banco Nación había solicitado la informatización de todas sus sucursales. Ibm ganó la licitación. El Plan Centenario fue un negocio de 240 millones de dólares que incluía 37 millones en coimas, de los cuales la empresa de informática pagó 21 millones a funcionarios.
De ese fraude –del que Santiago se enteró por sindicalistas del banco que lo contactaron con autoridades de segunda línea– nació el libro La nación robada, publicado en febrero de 1994 y solventado con fondos que él mismo consiguió luego de tocar varias puertas. Sin embargo, en marzo de ese año el pacto Ibm-Banco Nación fue rubricado. La prensa no publicó línea alguna sobre la investigación. En la radio tampoco se mencionó su trabajo. La televisión mientras tanto distraía y alternaba imágenes de los pomposos preparativos para el Mundial 94 con las de nuestro heterodoxo presidente fashion y cool que buscaba un segundo mandato.
Santiago continúa con las manos extendidas hacia las almas piadosas que buscan ayudarlo con algunos pesos, masitas o agua. Los billetes que recibe los lleva a no más de cinco centímetros de sus ojos para conocer su valor; las cataratas, junto a la artrosis en sus rodillas, son obstáculos que debe sortear diariamente para ubicarse en su banquito y mutar en una presencia ausente, una de las tantas que habitan la calle.
Bebe un sorbo del café que le traje y me explica que regaló a varios jueces federales un ejemplar de La nación robada, con la esperanza de que la investigación adoptara la forma de litigio. Al no obtener respuestas decidió redactar una denuncia por cuenta propia, y en mayo de 1994 se la llevó a un fiscal de Cámara, que le respondió: “Retirala, este es tu pase al cementerio”. Santiago decidió no abandonar su investigación y presentó la denuncia, que llegó al juez federal Adolfo Bragnasco, quien inmediatamente la congeló. Cuatro días después la vida de Santiago inició una lenta y tortuosa metamorfosis. En la esquina de Loria y Rivadavia tres personas lo interceptaron y lo golpearon brutalmente. Un mes más tarde los medios que habitualmente compraban sus notas de free lance comenzaron a rechazarlas, y los teléfonos del Sindicato de Periodistas le devolvían un tono agudo infinito.
Durante un año vivió asediado por el miedo ante algunas amenazas aisladas, pero con la esperanza de que la denuncia que había entregado reviviera en algún momento. Sucedió la mañana del 16 setiembre de 1995, cuando el Fbi allanó la sede de Ibm, consecuencia de la ley estadounidense que prohíbe que las empresas de ese país paguen sobornos o coimas. Ese mismo día por la tarde, cerca de las 18 horas, Santiago sufrió un segundo atentado: caminando por avenida Callao, entre Rivadavia y Mitre, un taxi lo pasó por encima. Con 14 fracturas a lo largo y ancho de su cuerpo, pasó siete meses y medio internado en la Clínica Colegiales. Con el tiempo se comprobó en la justicia que el taxi era en realidad un auto de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), pero no se encontraron culpables. Por las noches, sin poder conciliar el sueño, con un cuerpo cansado del reposo prolongado, su mente se transformaba en un loop eterno que repetía: “Este es tu pase al cementerio”.
En abril de 1996 abandonó la clínica y en junio de ese año recibió un llamado de un grupo de periodistas interesados en entrevistarlo. Santiago no dudó un instante y aceptó la propuesta, era lo que había esperado durante largo tiempo: que su investigación comenzara a levantar vuelo en el ambiente y también su nombre, censurado y silenciado por las esferas del poder.
Esa tarde, gris y fría, anuncio de un invierno duro, Santiago esperaba en su líving. Escuchó unos pasos apresurados por el pasillo que se detuvieron súbitamente frente a su apartamento. El timbre sonó tres veces. Santiago se levantó del sillón, dio cuatro o cinco pasos y abrió la puerta. “En cuanto los vi supe que no eran periodistas”, cuenta con algo de angustia en la voz. Recibió una trompada con una manopla de acero que le abrió los labios y le arrancó el 60 por ciento de la dentadura. Mientras la sangre caliente y espesa bajaba por su cuello, los matones esgrimieron algunas amenazas y abandonaron el lugar. En ese entonces el periodista no sabía a qué le temía más: si a la vida o a la muerte.
Tan duro y áspero iba a ser ese invierno, que diez días después de haber iniciado, el 31 de julio de 1996, Santiago sufrió otra agresión. En la madrugada, mientras caminaba por avenida Corrientes, cuatro personas lo golpearon y arrojaron al suelo mientras gritaban: “Dejate de joder con el Banco Nación y con Dadone (el ex-director del banco), porque si no te hacemos mierda a vos y a toda tu familia”. Los gritos y las patadas sobre su cuerpo caído son lo último que recuerda. Despertó en una cama del hospital Ramos Mejía; en su pecho, con una navaja, le habían escrito: “Ibm”. El destino, caprichoso, quiso que esos golpes los recibiera a una cuadra del Abasto.
En las expresiones de Santiago hay algo de cansancio, agarro su mano y le aviso que me retiro. Asiente con la cabeza y me despide, agradeciendo la charla.
Otro día llego y está ubicado algunos metros más cerca de la puerta del Abasto, porque en “su” lugar hay un hombre durmiendo. Según el cartel a su lado, fue payaso, conquistó la risa de miles de niños, pero el infortunio lo privó de trabajo, familia e ingresos. Con una gran sonrisa dibujada en el cartel, apela a la solidaridad de los transeúntes.
Mi llegada sorprende a Santiago, que me rastrea con los ojos un poco perdidos pero utilizando el sonido de mi voz para orientarse en el espacio. “Es difícil estar acá, y es bueno que alguien se acerque a hablar un poco. A mí me mata estar acá”, explica con la voz frágil, titubeante. Cuenta que la causa Ibm-Banco Nación dejó un solo condenado que no cumplió su condena, y que Ibm continuó manejando la informática del Banco Nación y la de otros bancos importantes que operan en Argentina. La lucidez mental con que relata su historia contrasta con el cuerpo cansado de Santiago. Explica que su investigación periodística sobre el caso fue un ancla que lo hundió en las profundas oscuridades de la profesión. No pudo integrar otra planta de redacción ni lograr que aceptaran sus artículos como periodista independiente; su nombre fue censurado y él lo adjudica a la presión del gremio periodístico, “un gremio asqueroso”, asegura.
Santiago tuvo 11 hijos, pero la vida le arrancó a dos. Ambas pérdidas se produjeron antes de su investigación. El primero falleció a los pocos meses de nacer, producto de una enfermedad terminal. La segunda fue una hija adolescente atacada mientras esperaba un tren que la llevara a la capital. Según le contaron, ella intentó huir de los manotazos groseros de dos hombres, dio un paso en falso y cayó a las vías justo cuando pasaba la máquina. “Todavía la extraño”, dice. Le pregunto por el resto de sus hijos. Con excepción de uno, todos emigraron del país en busca de un futuro más promisorio y estable. “Tengo hijos en Canadá, en Nueva Zelanda, en Australia y Europa. Sin embargo, mis padres me enseñaron algo. A los hijos no hay que pedirles nada. Mis papás nunca me pidieron nada y yo hago lo mismo con mis hijos”, comenta.
Una mujer se acerca con una botella de agua fresca y algo de dinero para Santiago. “Le traigo agua fresca porque vi que tiene poca. Gracias por lo que hizo, gracias de corazón. Ojalá lo ayuden”, le dice mientras le acomoda la botella al lado de su banco. “Gracias, muchas gracias”, responde él.
Santiago comenta que ningún gobierno en los últimos 20 años lo llamó para ayudarlo en algo. Cuando a mediados de marzo pasado las cámaras lo encontraron y lo usaron como insumo de la televisión basura, autoridades de la ciudad de Buenos Aires se contactaron con él para ofrecerle un lugar donde vivir. “Les agradecí y les aclaré que no me sirve. Tengo un lugar donde vivir, que literalmente es un sótano, pero vivo. Mi problema central son los medicamentos, los precios me estrangulan”, aclara.
Sin la ayuda de las personas que transitan por la estación Carlos Gardel no podría costear los remedios que lo mantienen vivo y los suplementos alimenticios que lo mantienen activo. Después de cuatro atentados la salud pasa factura: sufrió un Acv y tiene dos by-pass en el corazón. Necesita nueve remedios y siete suplementos por mes.
El 19 de marzo recibió una llamada del Banco Nación, que le prometía ayuda. Santiago aún espera que lo contacten nuevamente. “Todos esos pasos implican mucha burocracia, pero a mí la vida se me apaga. Lo único que quiero es terminar mis días con dignidad. Que alguien recuerde que salvé una de las instituciones más importantes y a miles de familias que dependían de esos salarios que se podrían haber perdido. Y, sobre todo, que no me arrepiento de lo que hice”, insiste”.
Esta historia ya fue contada en La Nación, en 2004. Después, en Perfil. Este año lo llevaron al conocido programa de TV, Intratables (de ahí que algunos lo reconocen en el pasillo del subte). La foto de arriba es de cuando le dieron uno de de los premios El Parlamentario…
Pero la corrupción es un lubricante, y la indignación contra ella es un arma política. Cuando ya no es funcional a un proyecto político, local o internacional... se diluye en la indiferencia.

Esteban Viú



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Robert Fripp & The League of Gentlemen - God Save The King (1985)

Y gracias a LightbulbSun (otra vez) tenemos al disco compilado del enano maldito junto a los Gentlemen, unidos para crear una música disco que ronda el New Wave, el post punk y el pop rock ¿disco-frippertronics? Sea como sea, parece que este fue un trampolín hacia lo que se convertiría en la próxima encarnación de Crimson. Pero no nos adelantemos que aquí de King Crimson estamos muy muy lejos, años luz, aunque no deja de ser interesante sobretodo para los incondicionales de Fripp. Otra entrada cortita y al pie de la que es imposible hablar demasiado, para saber de qué va esto tenés que escucharlo, punto. Artista: Robert Fripp & The League of Gentlemen Álbum: God Save The King Año: 1985 Género: Pop rock Duración: 43:47 Referencia: Rate Your Music Nacionalidad: Inglaterra A finales de los setenta, después de que King Crimson se separara, Fripp grabó por primera vez el maravilloso, pero aún bastante crimsoniano, "Exposure". Luego intentó algunos experi...

King Crimson - Red (Elemental Mixes) (1974 - 2024)

Y para empezar la semana siempre vamos con algo bueno ¿Y qué decir de esto que ahora nos trae El Mago Alberto?, tenemos uno de los disco claves del Rey Carmesí con temas inéditos, y me copio de uno de los comentarios de esta entrada: "El último gran álbum de los mejores King Crimson, los de la década de los ’70, veía la luz en aquel Noviembre de 1974. "Red" nacía proyectando su propia sombra densa, vestida de elementos de su sinfónico pasado, de un oscuro y rauco jazz y del naciente heavy metal, marcado este último por las distorsionadas guitarras y sus pétreos riffs, que dieron una visión un tanto peculiar de aquel primogénito del Hard Rock desde el especial prisma de Robert Fripp. (...) Este álbum sin duda marcó un antes y un después en la carrera de la banda, pues tras 7 años de silencio después de "Red", la banda volvió entrados los ’80 con otra onda completamente distinta, otra visión y concepción de su sonido, sonando también interesantes y originales, pe...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Viaje Musical por un Año: Gran vals - F.Tárrega

29 de Julio Gran vals Francisco Tárrega (1852-1909) Después del tumulto emocional ocasionado por las chaconas de Bach, nos entretendremos alegremente con el hombre considerado «padre de la guitarra clásica», el español Francisco de Asís Tárrega Eixea, natural de Villarreal, provincia de Castellón. De niño solía esperar a que su padre, que tocaba flamenco, estuviera fuera de casa; entonces cogía su guitarra e imitaba los sonidos que había oído. Cierto día escapó corriendo de la vigilancia de su niñera y cayó en una acequia, causándose una peligrosa lesión en los ojos. Su padre quiso aprovechar el interés del muchacho por la música y, pensando que si no recuperaba la vista —al final no la recuperó—, la interpretación podía ser una buena forma de ganarse la vida, se trasladó con su familia a Castellón, donde el joven Francisco estudió piano y guitarra. Sus dos primeros profesores también eran invidentes. La ceguera no le impidió triunfar. Era un buen pianista, pero la guitarra sig...

Santana - Santana (1969)

Seguimos a puro rock chicano, y a puro Santana, gracias a Sandy que salva las papas del fuego en esta etapa que se llama "enquilombado con el trabajo y volviendo de vacaciones". Artista: Santana Álbum: Santana Año: 1969 Género: Jazz Rock / Fusion / Chicano Rock Duración: 37:02 Nacionalidad: Estados Unidos Lista de Temas: 1. Waiting (4:04) 2. Evil Ways (3:56) 3. Shades of Time (3:13) 4. Savor (2:45) 5. Jingo (4:21) 6. Persuasion (2:35) 7. Treat (4:43) 8. You Just Don't Care (4:35) 9. Soul Sacrifice (6:38) Alineación: - Gregg Rolie / Keyboards/Vocals - Michael Shrieve / Drums - David Brown / Bass - Michael Carabello / Congas - Jose 'Chepito' Areas / Timbales, congas, percussion - Carlos Santana / guitars, vocals Comienza una serie de publicaciones dedicadas al fenómeno llamado Chicano Rock!

Lito Vitale - Sobre Miedos Creencias y Supersticiones (1979)

Sandy nos deja el primer disco solista de un jovencísimo Lito Vitale haciendo un exquisito álbum de rock sinfónico. Un disco buenísimo que, aunque creo que está demás decirlo, es mi obligación: no lo encontrarán en otro lado... Ni lo piensen, llévenselo si no lo tienen. Artista: Lito Vitale Álbum: Sobre Miedos Creencias y Supersticiones Año: 1979 Género: Rock Sinfónico Nacionalidad: Argentina Duración: 1'13' Lista de Temas: 1. Baguala De Los Hueseros (11:33) 2. Alumbrando A Las Animas (4:05) 3. Pueblos Y Caminos (6:39) 4. Noche De La Salamanca (8:41) 5. La Luz Mala En El Campo (8:00) 6. Dios, El Fin (5:08) Bonus Tracks de "Lito Vitale Cuarteto" 7. El Chupetín Paleta (3:45) 8. Mañana Es Mejor (8:37) 9. La Enfermería, sala 4 (5:21) 10. Himno Coya (11:05) Alineación: Lito Vitale: teclados, composición y arreglos (para el cuarteto) Manuel Miranda: saxos, flauta traversa, quena, antaras y tarkas Marcelo Torres: bajo Jota Morelli: batería S...

Godspeed You! Black Emperor - Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven! (2000)

Sobre el tercer álbum de estos canadienses, que aparece en el blog cabeza gracias a LightbulbSun, nos ilustra el señor Wikipedia : "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven está estructurado y concebido más como una sinfonía que como un disco convencional de música popular o rock. Las cuatro pistas están compuestas por movimientos, con diferentes subtítulos, que se funden entre ellos. El álbum entero es instrumental, excepto por algunos fragmentos hablados. El álbum comienza con crescendo orquestal con algunas reminiscencias al Bolero de Maurice Ravel. El álbum consiste en cuatro pistas continuas en el CD. Las duraciones de los movimientos individuales fueron tomadas de la discografía oficial. Los tiempos para cada movimiento aparecen en la contraportada del álbum, pero éstos son bastante imprecisos". Y así empezamos el día, con mucha música y un álbum doble de los Godspeed You! Black Emperor que sin duda marcaron una época con un sello propio de calidad y búsqueda....

Alma Kala - Alma Kala (EP - 2010)

Para quien no lo haya podido escuchar cuando lo compartimos, aquí va un exquisito EP de una banda cordobesa que lamentablemente se ha disuelto; música experimental de alto vuelo basada en temas autóctonos, con producciones propias y reversiones. Oscuro, melancólico, bien latinoamericano, pero sumamente muy disfrutable. No dejen de conocer este propyecto que no germinó pero auguraba un gran futuro. Otra gran resubida de Sandy! Artista: Alma Kala Álbum: Disco Difusión (EP) Año: 2010 Género: Folk fusión Nacionalidad: Argentina Duración: 16:25 Lista de Temas: 01 - Caramba 02 - Río Baja 03 - De estar estando 04 - Cardo o ceniza Alineación: - San Martinez / guitarra y sintetizadores - Violeta Carreira / voz - Diego El Ganame / Bateria - Ernesto Elortegui Palacios / bajo - Eva Arce / flauta traversa y accesorios - Santiago Ochoa / charango y guitarra

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.