LightbulbSun nos presenta un disco entre la la sensibilidad vocal y teatral de Hogarth, mejor conocido como el vocalista de Marillion, quien canta acá canta como si estuviera confesándose en una habitación a oscuras, y el minimalismo atmosférico, electrónico y espacial de Richard Barbieri, quien ha sido un miembro clave de Porcupine Tree en los teclados desde 1993 y es maestro absoluto en el manejo de sintetizadores analógicos, texturas electrónicas y silencios, ahora juntos para combinar sus talentos, todo para crear atmósferas sutiles, fantasmas que se te meten por el oído y la voz a flor de piel. Paisajes sonoros cinemáticos, un minimalismo que te atraviesa y la vulnerabilidad hecha voz como protagonista. Cada canción está envuelta en un colchón sonoro brumoso, elegante y oscuro que te hace sentir como si estuvieras mirando la lluvia caer en una ciudad desierta a la medianoche. No hay sobreactuación; hay fragilidad y hondura dramática, con letras que son profundamente reflexivas, tocando temas de introspección, relaciones rotas y el peso del mundo moderno.
Artista: Steve Hogarth & Richard Barbieri
Álbum: Not The Weapon But The Hand
Año: 2012
Género: Crossover prog
Duración: 46:38
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra
¿Se duermen las ovejas con discos eléctricos?
Perdón por este pequeño homenaje al libro de Philip K. Dick, '¿Sueñan los robots con ovejas eléctricas?', el que luego diera lugar a la magna obra cinematográfica 'Blade Runner'. Pero es que no me puede venir más idóneo para hablar del disco que han sacado Steve Hogarth y Richard Barbieri: 'Not The Weapon But The Hand'. Un auténtico ejercicio de autosuficiencia de creador desatado en su intimismo, con gusto musical indiscutible, pero con nula emoción para el oyente.
No tengo manía alguna a estos dos grandes músicos. De hecho, adoro a Hogarth por sus composiciones con Marillion desde siempre, y a Barbieri por su papel en Porcupine Tree -indiscutible más que por Japan-. El caso es que cuando escucho este álbum que han sacado como proyecto a modo de prueba me acuerdo de casos de artistas del ramo como Robert Fripp o David Sylvian. Ambos son músicos y compositores intimistas, que les encanta crear obras sin contar con el oyente. Ojo que no les llamo egoístas ni ególatras. Pero siempre piensan que la calidad de una creación artística está en que se tenga talento para componer y que una audiencia fiel sepa apreciar su calidad composicional. Cierto. La tienen. Y talento, y buen gusto, y estilazo. Como estos dos cracks, el vocalista y multiinstrumentista Steve Hogarth y el teclista Richard Barbieri.
Pero el caso es que no sé en qué pensaban a la hora de componer. Tienen temazos como el que abre el disco, un impresionante meláncolico tema llamado 'Red Kite'... y poco más, la verdad. Cuando mis amigos me vacilan usualmente con la música de Marillion, suelen hablar de que es la mejor para conciliar el sueño cuando estás insomne. O me escriben muchas "zetas" a modo de onomatopeya cuando me refiero a esta banda. Para mí son de los más grandes, y es cierto que dejaron hace mucho la vena más rockera a cambio de casarse con el intimismo y la música cuasi-ambient. La voz de Hogarth da para eso. No hay nada más que escuchar su carrera en solitario, para mi gusto prodigiosa y maravillosa, pero reconociendo que es una música para minorias.
Y es que bien pensado, este disco me recuerda mucho a las cosas que Fripp hacía con Brian Eno o el antes citado David Sylvian, e incluso también en solitario. Teclados siempre como capa de fondo, con samples y tonos bajos, graves. La voz y las letras, libres, sin seguir estribillos. Siempre ritos lentos y texturas ambient. Nada que no esté inventado, claro, sin ofender con el comentario a nadie.
Hay cosas muy 'marillioneras', como la canción 'Only Love Will Make You Free', que con algún matiz y las evidentes diferencias de estilo entre Barbieri y Mark Kelly, podría estar incluido en cualquiera de los últimos álbumes de esta banda y no desentonar. Sin embargo, otros temas son puros ejercicios de onanismo musical: 'A Cat With Seven Souls' juega con ritmos funkies y soul, tiene un alma electrónico, pero al final termina siendo algo tedioso; 'Naked' carece de cualquier atractivo melódico; 'Your Beautiful Face' es una especie de poema asincrónico, que no espera más que crear una atmósfera sensual y glamurosa, pero poco más. Todas ellas, presentando un minimalismo instrumental máximo.
Pero es sí, que nadie se crea que se trata de una única interpretación del dueto. No. En los créditos aparecen Danny Thompson al contrabajo, Arran Ahmun y Chris Maitland (ex Porcupine Tree, No-Man y Blackfield, bandas vinculadas a Steven Wilson, compañero de Barbieri) a la batería y la guitarra y arreglos de cuerda fueron de Dave Gregory.
Mejor aspecto presentan otras composiciones como 'Crack', entre el pop y la electrónica de ambient, que contiene mil y un arreglos y efectos de mezcla para la voz de Steve. Antes de acabar, presentan 'Lifting The Lid', que abandona algo el minimalismo del resto de temas para jugar con el piano y efectos de percusión para poner cierto atractivo sonoro. Romántica composición que da paso al cierre, la canción que da nombre al disco, 'Not The Weapon But The Hand'. Que nadie espere nada nuevo ni excelente en su apenas minuto y 25 segundos de duración: unos cuantos versos recitados sobre unos teclados de ambiente y poco más.
Por eso decía aquello de que si las ovejas sueñan con discos eléctricos. Porque también necesitarán algo para dormir, aunque sean animales que puedan tenerlo más fácil que los insomnes humanos. No es ofensivo, espero, para nadie, decir que es un álbum perfecto para conciliar al sueño y entrar en paz. Además, ya el nombre del álbum deja claro que dejan cualquier artificio y cualquier "arma" para sacudir con lo más minimalista, lo más puro e íntimo. Música desnuda de dos buenos músicos que, eso sí, parece que buscan más la tranquilidad existencial que contar y transmitir algo de emoción.
Puntuación: 6,5/10 Calificación: 6,5
Pablo M. Beleña
Lejos de la grandilocuencia del rock progresivo sinfónico tradicional, acá el lema es "menos es más". Las canciones respiran con una lentitud paciente, permitiendo que cada nota de teclado o cada quejido vocal tenga el espacio necesario para dejar su huella.
No es música para poner de fondo en una reunión; es un viaje profundamente melancólico. Es elegante, atmosférico, oscuro y desgarrador. Un buen disco de la electrónica ambiental y el arte vocal que demuestra que cuando dos mentes creativas se juntan sin egos, el resultado es pura magia contemplativa.
Texto expandido de la entrada
Lo podés escuchar desde acá:
https://kscopemusic.bandcamp.com/album/not-the-weapon-but-the-hand-deluxe-edition
Lista de Temas:
1. Red Kite (7:25)
2. A Cat with Seven Souls (5:49)
3. Naked (6:14)
4. Crack (4:47)
5. Your Beautiful Face (6:47)
6. Only Love Will Make You Free (8:10)
7. Lifting the Lid (6:01)
8. Not the Weapon but the Hand (1:25)
Alineación:
- Steve Hogarth / vocals, dulcimer (3), tambourine & shaker (6), composer, co-producer
- Richard Barbieri / performer, composer, co-producer
With:
Dave Gregory / guitar (1,2,4), bass (4,6), string samples (1,6)
Danny Thompson / double bass (3)
Arran Ahmun / drums (1,3,4), percussion (6)
Chris Maitland / drums (6)
Michael Hunter / percussion programming (4)
Suzanne Barbieri / vocal samples (6,7)




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