Ir al contenido principal

Del indignómetro digital a la acción colectiva

Reconectar con lo humano ante un presente hiper-tecnologizado. Me sucedió algo curioso durante el tratamiento reciente de la reforma laboral en el Congreso argentino: mientras se daba el debate de la ley en la Cámara de Diputados mis redes sociales y yo estallábamos de indignación. Ante la necesidad de volcar ese enojo por la furibunda quita derechos consagrados, me sumé a la noche a un “cacerolazo” en la esquina más transitada de mi barrio. Éramos literalmente 25 personas, llegando a los 40 en el mejor momento. Hicimos ruido por más de dos horas, mientras sufrimos algún insulto desde un auto y padecimos la indiferencia generalizada de la mayoría de nuestros vecinos y vecinas.


Por Iván Novotny
 

Parque Patricios es un barrio de unos 50 mil habitantes inserto en una metrópolis de más de tres millones de residentes. Esa noche de un febrero algo caluroso, los pocos indignados en distintas esquinas de la ciudad y en la movilización al Congreso, que intentamos llamar la atención sobre lo que consideramos una irremediable regresión histórica, fracasamos. Aunque seguramente muchos sintieron como yo la satisfacción de estar haciendo lo correcto.

De ahí el interrogante que me surgió sobre cómo inspirar alternativas de acción transformadora en esta actualidad vertiginosa. Los peores acontecimientos sociales se suceden, me sobreinformo, me indigno con mi burbuja digital, pero no aparece una opción clara sobre cómo dar una respuesta útil ante tamaña deshumanización.

El indignómetro en la redes sociales crece. Estamos inmersos en nuestras burbujas, comunicados fugazmente con nuestros contactos, con quienes solemos coincidir en términos generales en la visión del mundo. Y hacemos nuestra publicación, una historia, un comentario, un hashtag.

¿Sirve de algo esa práctica tan permanente en las redes sociales? ¿Contribuimos a cambiar algo? ¿O simplemente somos funcionales a un sistema de corporaciones poderosas al cual nuestro indignómetro digital no les hace ni cosquillas?

Las redes sociales nacieron allá por los 2000 con la pretensión de ser un espacio de interacción entre amigos, comunidades, grupos de interés. Parecía que finalmente la democratización de la comunicación había llegado a través de Internet. Todos podíamos por igual comunicar, informar, “subir”, “postear”, compartir. Luego sobrevinieron las grandes movilizaciones como la primavera árabe o las mareas de indignados del movimiento 15-M en España, consideradas como las protestas masivas pioneras promovidas a través de las redes sociales.

Desde esa primera situación idealizada ha corrido mucha agua bajo el puente. La creencia en que eran la democratización comunicativa se agotó. Pasamos a un algoritmo modelado por enormes tecnológicas que organizan el contenido que consumimos, manipulan cognitivamente a las poblaciones y van moldeando ideas y comportamientos de grandes conjuntos humanos. Parece una teoría conspirativa, pero hasta la misma OTAN publicó el Informe “Cognitive warfare” (1) de la Organización de Ciencia y Tecnología, donde plantea que el objetivo de la guerra cognitiva es el de explotar facetas del pensamiento humano para interrumpir, socavar, influir o modificar la toma de decisiones mediante la alteración del comportamiento y la cognición, utilizando cualquier medio y avance tecnológico.

​A diferencia de las tácticas tradicionales, la guerra cognitiva busca alterar el comportamiento humano sin que necesariamente se conozca el resultado final del cambio. Además, tiene la característica de que ​no se dirige solo a audiencias específicas, sino que puede afectar a la sociedad en su conjunto. El informe citado destaca que es un tipo de estrategia de ataque que se caracteriza por el ​uso de tecnología avanzada: Herramientas de Inteligencia Artificial (IA), redes sociales y neurobiología que permiten manipular la percepción a gran escala.

Es claro que las corporaciones tecnológicas cuyos dueños hoy son los principales multimillonarios del mundo, así como todo el poder económico concentrado, no quieren un mundo humanizado con justicia social, igualdad de derechos y oportunidades, democracia real. Entonces esas potentes herramientas que han creado las ponen en función de sus proyectos, llegando hoy incluso a utilizarlas para imponer gobiernos, modelos económicos y en conflictos bélicos con fines destructivos.

Nosotros ciudadanos comunes preocupados por el acontecer, “caemos” en las redes donde están la mayoría de las comunidades donde nos movemos. Mientras el activismo de hashtag no se traduce en una acción colectiva concreta.

En Argentina, el uso diario de los smartphones es de seis horas promedio, posicionados como el tercer país de más uso en la región, según el informe de Global Statshot Digital 2024. Seis horas al día frente a la pantalla, 90 días al año, con una principal actividad en redes sociales y mensajería.

Ya Lazarsfeld y Merton estudiaron el problema del inmovilismo que genera el consumo mediático, en la década del 70’ a partir del concepto de “disfunción narcotizante” (2) de los medios masivos de comunicación. Ellos observaban cómo millones de estadounidenses consumían largas horas de radio, TV y páginas de la prensa de la época, pero luego eso no se traducía en una acción social ni política, sino más bien en lo contrario: generaba una apatía política en las masas, una narcotización. El ciudadano promedio creía que por estar informado ya hacía algo y luego se iba a dormir.

Hoy nos está sucediendo un fenómeno muy similar en las redes digitales. Con el agregado de que ahora el consumidor final puede “compartir” algún contenido, “hace algo” y ese acto nos suele dejar tranquilos porque hicimos nuestro aporte, pusimos nuestro “granito de arena” y ya nos podemos ir a descansar.

Las formas de comunicación cambian con los tiempos históricos y las personas vamos buscando modos de interactuar entre nosotras, según las posibilidades y medios disponibles. Es necesaria hoy una reflexión acerca de cómo nos vinculamos, accionamos, nos conectamos con otros coherentemente para salir de la inacción, para volver a encontrarnos con lo humano de los demás e ir juntos por el futuro que queremos.

Es imperativo en esta actualidad hiper tecnologizada reencontrarnos con lo humano en uno y en los demás. Avanza la deshumanización y la crueldad, mientras los poderosos del mundo se disputan territorios mediante bombarderos, genocidios y catástrofes humanitarias contra la población civil indefensa. Cancelan lo humano, lo degradan.

Pero desde el interior de quienes anhelamos un mundo donde aniquilar al otro no sea la regla, podemos intencionar en reforzar lo mejor de nuestra humanidad. “Salvar lo humano, hoy, es empezar a salvar lo humano en cada uno y tratar de ver lo humano en los otros. Esto último hace unos años podría haber sido una frase de sobre de azúcar. Hoy no”, propuso Sandra Russo en una columna publicada por estos días en Página 12.

La digitalización de la vida, el desarrollo incierto y vertiginoso de la inteligencia artificial, el exponencial avance tecnológico y de las comunicaciones crecen a la par de la crueldad, la violencia, la opresión contra los pueblos. Pero en quienes nos consideramos humanistas pueden crecer también con fuerza otros fenómenos: la sensibilidad y la empatía con el otro, el solidarizarnos entre nosotros ante las constantes situaciones de sufrimiento, el querer lo mejor para la vida de los demás.

Desde ese sentir pueden surgir las acciones que nos saquen del indignómetro digital y nos lleven a reencontrarnos, como hice sin mucho éxito final pero sí con alegría aquella noche de febrero en mi barrio. Una fuerza que nos impulse a proyectarnos vocacionalmente hacia el futuro que aún podemos permitirnos imaginar. Que nos mueva y nos empuje cada día a dar un paso más en esa dirección, a pesar de la ferocidad de un sistema, una cultura destructiva y materialista que hoy muestra su peor decadencia pretendiendo llevarnos puestos.

Iván Novotny


Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

El Instrumental Subversivo de Fulano

Uno de los exponentes más importantes de la fusión y la vanguardia en la escena musical chilena, con una propuesta ecléctica y enérgica nutrida por diversos estilos como el rock, el jazz, el funk, el pop, la fusión latinoamericana y la música contemporánea. Agrupación formada en 1984, que estableció uno de los sonidos más novedosos de esa década, con líricas que se funden entre los comentarios contestatarios y el discurso ácido, y que si bien nunca se ha transformado en un producto masivo ha cosechado miles de seguidores desde su política de música independiente. Desarrollaron una propuesta única y con una lírica que sacudió el lenguaje musical local en plena dictadura militar. El grupo se mantuvo vigente, con diferentes cambios de sus integrantes hasta el 2015, con tres interrupciones en su historia, editó cinco discos de estudio en su vida musical. He aquí parte de una historia de la cultura subversiva. A mediados de los años 70, y siguiendo la tendencia impuesta por muchos músic...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.