Ir al contenido principal

The Reticent - Please (2025)

Empezamos la semana con una obra maestra de la angustia técnica y aunque su título parece un pedido educado, el disco es en realidad un grito desesperado. Esta es una música cinematográfica, si cerrás los ojos, ves la película de tu vida, pero dirigida por alguien que odia los finales felices. Otro excelente disco de una banda de un solo hombre (un multiinstrumentista llamado Chris Hathcock) acompañado de buenos músicos que le hacen el aguante, y muy bien hecho. Musicalmente se acerca a Cynic, y en menor medida a Devin Townsend, Haken o incluso a Tool por breves momentos. Su música gira en espiral, se retuerce, subiendo y bajando, de modo que todo está bien un segundo y al siguiente explota en una dirección totalmente distinta. Otro de los mejores discos del 2025 que se hacen presente en el blog cabeza. Un gran trabajo que no podemos dejar de recomendar...

Artista: The Reticent
Álbum: Please 
Año: 2025
Género: Metal progresivo / Post metal
Duración: 49:45
Referencia: Progarchives
Nacionalidad: EEUU


Mejor los dejo, de una, con un buen comentario, que hay bastantes sobre este disco...

La angustia es una emoción comúnmente retratada en muchos subgéneros del metal. Mientras que otros artistas tienden a transmitirla en un sentido general o abstracto, la marca de angustia de The Reticent es específica y visceralmente personal. Huck N Roll les dio una sombría bienvenida a este sitio en 2016 con On the Eve of a Goodbye , un trabajo introspectivo sobre el suicidio del amigo cercano del fundador Chris Hathcock. En 2020, The Oubliette detalló sin pestañear el deterioro despiadado de un paciente con Alzheimer desde el inicio hasta el fallecimiento. Ahora, después de cinco largos años, The Reticent regresa con otra entrada de metal progresivo, esta vez para arrojar luz sobre el tema de las enfermedades mentales y su relación causal con el suicidio. Partiendo de las propias luchas y experiencias de Hathcock, please promete ser tan desgarrador como siempre.
Similar a la producción más reciente de The Reticent , el estilo predominante de please es metal progresivo moderno pulido y suave con tintes ocasionales de death y black metal. La voz de Hathcock es tan nítida y clara como siempre, y acentúa el impacto emocional con gruñidos y gritos bien ubicados. La fusión sin esfuerzo de ligero y pesado con frecuencia me recuerda a The Last Will and Testament de Opeth del año pasado. La diferencia clave, sin embargo, es que The Reticent no rehúye de exhibir sus demonios internos. Esto se ejemplifica mejor con la incursión inesperada en el territorio del death metal disonante en "The Bed of Wasps (Those Consumed with Panic)", que es sin lugar a dudas el material más pesado que The Reticent ha escrito hasta la fecha (incluso más que "Stage 5: The Nightmare" de The Oubliette ).
The Reticent emplea con maestría diversos métodos musicales a lo largo de la obra para reflejar las innumerables formas de enfermedad mental. Las líneas de guitarra y bajo en cascada de James Nelson y Paul McBride en “The Night River (Those Who Can't Rest)”, junto con los fluidos redobles de tom de Hathcock, son como la intrincada red de pensamientos que la mente de un insomne ​​podría tejer. La mencionada ráfaga disonante de “The Bed of Wasps (Those Consumed with Panic)” es el equivalente sonoro de un ataque de ansiedad, con constantes cambios de compás y voces atormentadas. “The Riptide (Those Without Hope)” fluye a un ritmo desalentador y lánguido, con el canto empapado de una aceptación depresiva. 1 Es irónico y desgarrador que “The Chance (Those Who Let Go)” sea la más esperanzadora y alentadora en tono, dado que trata sobre una persona resuelta al suicidio. El tamborileo previamente tranquilo se vuelve desesperado y frenético hacia el final, antes de cortarse abruptamente como si se hubiera apretado un gatillo.
Aunque please es musicalmente tan bueno o mejor que los estándares habituales de The Reticent , se ve afectado por una mayor dependencia de la narración. "Diagnosis 1" y "Diagnosis 2" son interrupciones molestas que toman cinco minutos en total, describiendo los síntomas de ansiedad y trastorno depresivo mayor. Puedo ver la justificación de "Intake", que presenta brevemente algunas estadísticas de suicidio y conduce a la primera canción propiamente dicha, y "Discharge", que reflexiona sobre las secuelas del suicidio a través de una grabación de una mujer cuyo esposo se quitó la vida, pero ambas pistas deberían haberse acortado. Para empeorar las cosas, algunas de las canciones propias también contienen sus propios segmentos narrativos. please es más poderoso cuando se permite que las letras simples pero penetrantes 2 hablen por sí mismas 3 en lugar de forzar detalles clínicos informativos.
Please no es precisamente una experiencia divertida, pero su mensaje es importante. Es una declaración inequívoca de que las enfermedades mentales son muy reales, millones de personas viven con ellas y muchas, al final, toman la terrible decisión de no hacerlo. The Reticent hace un excelente trabajo al dar vida a este tema con una música cuidadosamente elaborada. Si se hubieran reducido los elementos narrativos contundentes a cambio de una canción más de calidad, la puntuación a continuación fácilmente habría sido medio punto más alta o incluso más. No obstante, Please es un recordatorio crucial de que desconocemos las dificultades invisibles que otros podrían experimentar. Sé siempre amable; puede marcar la diferencia.


Killjoy


Y acá un video que te ilustra mejor que nada este disco que comentamos... 



Vamos con otro comentario y no le demos más vueltas...

Todos estaremos de acuerdo en que la música es increíble. Es capaz de llevarnos a lugares a los que no llegaríamos de otro modo, a recorrer valles de sentimientos y también a afrontar el dolor. Algunas bandas lo hacen a través de metáforas, mientras otras lo diluyen todo en virtuosismo. The Reticent, en cambio, ha elegido mirarlo de frente, con la que posiblemente sea su obra más incómoda, honesta y devastadora. Un disco que no se limita a narrar el sufrimiento mental, sino a mostrarlo desde dentro, fruto de una etapa en la que Chris Hathcock —líder absoluto del proyecto— luchaba contra la depresión, la ansiedad y los pensamientos suicidas.
Publicado el 13 de noviembre de 2025 a través de Generation Prog Records, se gestó en apenas seis meses como un intento de traducir a música el día a día de una mente que no encuentra descanso. Hathcock lo compuso prácticamente en solitario y grabó casi todo él mismo: guitarras, bajo, teclados, baterías y voces. Las baterías se completaron en un solo día, el resto de instrumentos en dos… pero las voces, cargadas de tensión emocional, le provocaron una lesión laríngea que lo dejó semanas sin poder hablar.
El disco está construido como un informe clínico narrado desde dentro, mezclando canciones con interludios conceptuales y extractos de testimonios reales. Abre con “Intake”, una introducción breve que funciona como toma de contacto, con datos, síntomas, un tono casi médico. Es el aviso de que lo que viene es un descenso a la oscuridad plasmado con crudeza.
La primera gran sacudida llega con “The Concealment (Those Who Don’t Want to Wake)”, un despliegue de prog metal que encaja perfectamente con ese imaginario de influencias de Haken o Dream Theater: riffs técnicos, cambios de dinámica y una sensación permanente de estar conteniendo una verdad dolorosa detrás de la sonrisa socialmente aceptable. Conceptualmente representa la máscara: ese esfuerzo de parecer “bien” cuando estás en pleno derrumbe interno.
Le sigue “The Night River (Those Who Can’t Rest)”, construida casi entera alrededor de un patrón melódico que va mutando a medida que avanza. Sus atmósferas oníricas, casi febriles, reflejan el insomnio crónico y las alucinaciones que provoca. Hacia el final, un gutural breve rompe la superficie como un grito que llevaba demasiado tiempo retenido.
Todo se intensifica con “The Bed of Wasps (Those Consumed With Panic)”, un tema que por caos, agresividad y enfoque me recuerda inevitablemente a Between the Buried and Me. Hathcock no se corta aquí, y despliega riffs frenéticos, progresiones disonantes, baterías desbocadas y un uso del gutural demoledor. Parte de esa contundencia viene de la colaboración de Brian Kingsland (Nile, Imperishable), cuya voz añade un filo death metal que encaja perfectamente con la sensación de ataque de pánico que la canción quiere representar.
“The Scorn (Those Who Don’t Understand)” es una de las piezas más redondas del disco. La línea de voz de Hathcock recuerda por momentos al de Ross Jennings, algo que se acentúa en las secciones más melódicas. La canción gira en torno al estigma y al desprecio de quienes minimizan la depresión. Incluye, además, un fragmento de debate entre Andrew Tate y Piers Morgan sobre si la depresión existe o no, un recurso que habrá quien lo considere arriesgado, pero que sirve para contextualizar la magnitud de la ignorancia social.
Entre estas piezas irrumpen los interludios “Diagnosis 1” y “Diagnosis 2”. El primero, quizá el momento más inquietante del álbum, arranca con una cajita de música que se va deformando, cruzándose con jadeos, voces paneadas y descripciones clínicas de síntomas. Es la representación del ataque de pánico desde dentro del propio cuerpo: sin lógica y sin escapatoria. El segundo retoma el formato informativo, ampliando el cuadro general de la enfermedad mental antes de sumergirte en nuevos puntos de fractura.
Superado este núcleo central, el disco busca un respiro, aunque no una comodidad real. “The Riptide (Those Without Hope)” funciona como puente acústico, muy contenido, prácticamente sin percusión. Aquí la depresión aparece como corriente subterránea, una atracción silenciosa hacia abajo. Es una de las piezas más vulnerables del álbum.
“The Chance (Those Who Let Go)” entra también con guitarra acústica y desarrolla una arquitectura más pausada, jugando con silencios y espacios.
Hacia el final, un motivo vocal repetido va creciendo en intensidad hasta convertirse en uno de los momentos más memorables del disco. Funciona como un mantra de resignación que sugiere que la caída puede ser tan lenta como inevitable.
El cierre llega con “Discharge”, una outro que combina estadísticas reales de suicidio con el testimonio de una mujer describiendo cómo encontró el cuerpo de su pareja. El resultado es incómodo y directo. Desmonta cualquier romantización del sufrimiento y deja claro que este álbum va más allá de ser un refugio emocional o un ejercicio de belleza en la oscuridad.
Instrumentalmente, el disco mantiene el sello de Hathcock. Precisión, sensibilidad melódica y una capacidad notable para traducir estados mentales en arreglos que viajan de lo sinfónico a lo claustrofóbico.
En estudio lo acompaña James Nelson en guitarras adicionales y acústicas, además de Brian Kingsland como invitado. La mezcla y master corren a cargo de Jamie King, conocido por su trabajo con Between the Buried and Me o The Contortionist.
Please puede entenderse —sin ser una trilogía oficial— como la culminación de un recorrido temático sobre la pérdida: primero la de otra persona (On the Eve of a Goodbye, 2016), luego la de un ser querido que se desvanece (The Oubliette, 2020) y ahora la de uno mismo cuando la mente decide convertirse en enemigo. Es un disco que, más allá de las escuchas que reciba, necesita ser comprendido. Y es, quizá por eso, una de las obras del prog metal reciente que más me ha impactado. 

Joan Martínez


Lo podés escuchar desde Bandacamp:
https://thereticent.bandcamp.com/album/please




Lista de Temas:
1. Intake (1:45)
2. The Concealment (Those Who Don't Want to Wake) (6:06)
3. The Night River (Those Who Can't Rest) (6:55)
4. Diagnosis 1 (2:18)
5. The Bed of Wasps (Those Consumed with Panic) (5:47)
6. The Scorn (Those Who Don't Understand) (8:12)
7. Diagnosis 2 (2:39)
8. The Riptide (Those without Hope) (6:09)
9. The Chance (Those Who Let Go) (6:52)
10. Discharge (2:56)

Alineación:
- Chris Hathcock / All Instruments and Vocals
Except:
James Nelson / lead guitar, acoustic guitar
Brian Kingsland / vocals (5)
Vienna Gloom / narration 



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

El Instrumental Subversivo de Fulano

Uno de los exponentes más importantes de la fusión y la vanguardia en la escena musical chilena, con una propuesta ecléctica y enérgica nutrida por diversos estilos como el rock, el jazz, el funk, el pop, la fusión latinoamericana y la música contemporánea. Agrupación formada en 1984, que estableció uno de los sonidos más novedosos de esa década, con líricas que se funden entre los comentarios contestatarios y el discurso ácido, y que si bien nunca se ha transformado en un producto masivo ha cosechado miles de seguidores desde su política de música independiente. Desarrollaron una propuesta única y con una lírica que sacudió el lenguaje musical local en plena dictadura militar. El grupo se mantuvo vigente, con diferentes cambios de sus integrantes hasta el 2015, con tres interrupciones en su historia, editó cinco discos de estudio en su vida musical. He aquí parte de una historia de la cultura subversiva. A mediados de los años 70, y siguiendo la tendencia impuesta por muchos músic...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.