Hoy pienso que ese algo es la alucinación. La madrastra patria dijo hasta el hartazgo que Colón descubrió América. Llamando descubrimiento lo que fue un genocidio. Es necesario aclarar que la denominada Reforma Laboral es una reforma conservadora. Pero pienso que no es suficiente.
En realidad, es una Restauración Patronal. La restauración es volver hacia un estado anterior. O sea, lo opuesto a reformar. Pero no casualmente el enemigo usa la palabra Reformar. Que tiene un aire a mejorar, a cambiar para bien. El primer paso para cualquier intento de enfrentar al engendro, es nominarlo de otra manera. Luchar contra la reforma laboral, decir que no hay que pagar la deuda externa, sin nominarla de otra forma, es peligroso. Por eso digo que la democracia (esta democracia, la que tenemos) es la continuación de la dictadura por otros medios. Parafraseando la célebre frase del general Von Clausewitz.
La democracia como Operación Desarme incluye la Restauración Patronal.
El empresariado especialmente trasnacional, es la nueva aristocracia. Y la vieja también. Habrá que transitar nuevamente los caminos de la Revolución Francesa y darle más bola a los jacobinos.
Ya se no se trata de la polaridad entre “morir de pie o vivir de rodillas”. De rodillas también morís. “Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan”. El divorcio histórico entre las izquierdas y los/las trabajadores debe ser resuelto. John William Cooke lo tuvo claro. Los restauradores también. Me convenció de esto Guillermo Moreno cuando propuso a Villarruel como opción. Antes había dicho que cuando Milei madure será un buen peronista. (Doy fe porque lo escuché). La vida te da sorpresas.
Esta Restauración no será la última. Tampoco fue la primera. Ojalá fuera un tema de traidores. Es mucho más grave. Se trata de multitud de falsos profetas.
Pero la Revolución sigue siendo un sueño eterno. Lo enseñó Andrés Rivera y creo haberlo aprendido.
Alfredo Grande






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