Seguimos con nuestra sección de grandes discos de música chilena, y dentro de ella continuamos con esta gran banda, ahora en el que fuera su último disco, porque un día, luego de 18 años tocando juntos, La Desooorden se desbandó y desordenooo tooodo. Pero nos dejó este último trabajo póstumo para que los recordemos y no los extrañemos tanto. Es la sensación física y espiritual de internarse a pie en los bosques milenarios del sur bajo una lluvia torrencial, sintiendo la tierra mojada bajo los pies y la inmensidad del paisaje encima, transmite un misticismo indómito, una épica de resistencia y una catarsis de búsqueda interior que atrapa. No es un disco de consumo rápido, obvio; es una travesía iniciática que exige dejarse llevar por la marcha del caminante. Es un monumento del rock progresivo de raíz sudamericana, una obra monumental que sintetiza como pocas la identidad, la fuerza y la belleza poética del sur del mundo, es progresivo con olor a tierra mojada, vientos ancestrales y la potencia de una banda en el cénit de su inspiración...Artista: La Desooorden
Álbum: El Andarín
Año: 2012
Género: Jazz-Rock / Folk-Prog / Rock Progresivo ecléctico
Duración: 56:44
Nacionalidad: Chile
Año: 2012
Género: Jazz-Rock / Folk-Prog / Rock Progresivo ecléctico
Duración: 56:44
Nacionalidad: Chile
Si hubo un referente absoluto del rock progresivo, la fusión de vanguardia y el folklore conceptual surgido en el sur de Chile (específicamente desde la mítica Valdivia), ese fue La Desooorden.Imagino que ya han escuchado alguno de sus discos y se han maravillado con esa mezcla ecléctica entre canción latinoamericana y puro prog jazzrockero (aunque eso sería simplificar su estilo tan peculiar). Y este disco deja un poco de sabor agridulce o amargo a pesar de su calidad, ya que es su último disco, y que salió a la luz mientras cerraban sus cortinas después de casi 18 años de trayectoria. Junto con este disco, la inclasificable banda chilena de Valdivia anunció su disolución. Según el comunicado del septeto:
La banda editó cuatro discos y un DVD a lo largo de su carrera: "El Monstruo de 7 Cabezas", "Ensayo", "La Isla de los Muertos" y "Ciudad de Papel", y el DVD es la versión en vivo de “La Isla de los Muertos”. Tras años de forjar un sonido único e inconfundible, en 2012 la banda dio a luz una de las obras cumbres de su discografía y del progresivo latinoamericano del siglo XXI: "El Andarín". Un trabajo conceptual ambicioso, profundo y cargado de misticismo que rinde tributo a la figura del caminante, del viaje interior y de la reconexión con la naturaleza agreste del territorio austral.
“Una carrera llena de esfuerzo y perseverancia, que nos llevó a tocar en los más variados escenarios de Chile.La Desooorden
Les damos las gracias a todas esas personas que nos acompañaron por tanto tiempo en los conciertos, a aquellos que viajaron incluso de otras ciudades para vernos tocar, a los que compraron nuestros discos, nos dejaron mensajes y nos dieron su apoyo.
Hoy ya no hay más Desooorden y esas imágenes y sonidos se quedarán por siempre en ustedes.
Saludos y hasta siempre”.
La banda editó cuatro discos y un DVD a lo largo de su carrera: "El Monstruo de 7 Cabezas", "Ensayo", "La Isla de los Muertos" y "Ciudad de Papel", y el DVD es la versión en vivo de “La Isla de los Muertos”. Tras años de forjar un sonido único e inconfundible, en 2012 la banda dio a luz una de las obras cumbres de su discografía y del progresivo latinoamericano del siglo XXI: "El Andarín". Un trabajo conceptual ambicioso, profundo y cargado de misticismo que rinde tributo a la figura del caminante, del viaje interior y de la reconexión con la naturaleza agreste del territorio austral.
"El Andarín" es otro álbum conceptual, que cuenta la historia de un personaje que recorre nuestra América del Sur y a su paso se encuentra con personas y paisajes y nos relata su travesía, estos paisajes y experiencias nos van marcando el camino sonoro y son reflejados en la música con amplia variedad de ritmos, timbres, instrumentos y sonoridades que tan bien hacen y son tan propios de esta banda en particular.
Lamentable pérdida para la tradición musical chilena, fue el anuncio de disolución de la banda de Valdivia, La Desooorden que, en parte, fue atenuada por la salida de este extraordinario álbum de despedida, “El Andarín”. El disco narra la historia de un viajero errante que recorre Sudamérica y que va vivenciando situaciones, que son reflejo de la espiritualidad, el paisaje, la mística y la cultura sincrética de nuestro continente.Héctor Aravena
Antes de entrar en el trabajo mismo, no podemos dejar de señalar que, tras casi 20 años de trayectoria, el numeroso grupo del sur del país, dejó un legado de trascendencia, que se puede encontrar en discos como “Ciudad de Papel”, “La Isla de los Muertos”, “El Monstruo de 7 Cabezas” y, por supuesto, en este nuevo, “El Andarín”. En todos ellos, el conjunto logró plasmar una visión musical propia, integrándose de lleno a la tradición de bandas insignes como Congreso y Los Jaivas.
“El Andarín” se caracteriza por su particular fusión de estilos, en el que se entremezclan con fruición, jazz, folklore, experimentación, progresivo e, incluso, hard rock. Lo interesante, es que esta mixtura de elementos, forma una estética unitaria y un sonido particular que, en definitiva, es lo que hace tan reconocible la invitación musical de La Desooorden.
Además, hay una ligazón inseparable entre lírica y música. La banda toma para sí diversos elementos de las músicas de Latinoamérica y los va insertando en su sonido, mientras el protagonista, recorre los distintos países: Argentina, Venezuela, Bolivia, Brasil y, por supuesto, Chile.
Por otra parte, la amplia timbrística o sonoridad de los valdivianos, también queda de manifiesto, en los numerosos instrumentos que los ocho integrantes regulares más los cuatro invitados, ocupan para crear su propuesta. A través de los 16 tracks que componen el álbum, la música es generada, por medio de los instrumentos típicos del rock como guitarra, bajo y batería, pero también, con otros como múltiples percusiones, trompeta, saxo, violín y flauta.
Juntos crean la identidad sonora tan peculiar de la agrupación, en un disco de melodías claras, riffs potentes, complejas secciones de guitarra, elaboradas armonías, poderosos vientos y sólidas bases rítmicas. Todo ello, se puede apreciar con fuerza, en temas como “Puerto Allende La Pampa”, “Las Alturas Reflejan los Aires”, “Ayahuasca”, “Las Armas y las Guaguas”, “Escape de la Favela” y “El Perro que me Guía Alegre”.
Como decía al principio, una real pérdida para la diversidad musical del país, es la separación de La Desooorden. Sin embargo, queda la satisfacción de poder revisar una obra en sumo auténtica, universal y de indudable calidad musical. Es de esperar que sus integrantes, más temprano que tarde, decidan reunirse para crear nueva música. Por mientras, tenemos para rato para disfrutar con “El Andarín”, un álbum tan bueno como lo mejor de su carrera.
Hablamos de un disco donde la fuerza telúrica del rock, la complejidad del progresivo, la singularidad del jazz y la calidez del folklore latinoamericano colisionan para crear un fresco sonoro cinemático de una riqueza incalculable. "El Andarín" es una proeza de arreglos y fuerza interpretativa. La base rítmica es una aplanadora de métricas irregulares y groove sudamericano, sobre la cual dialogan riffs de guitarra pesados y punzantes con teclados envolventes y sintetizadores de sabor analógico. Pero el gran sello distintivo del ensamble radica en la integración orgánica de vientos andinos, flautas y pasajes acústicos que no funcionan como un mero adorno folklórico, sino como el corazón mismo de la estructura armónica. Las voces, dramáticas, teatrales y directas, transmiten una poesía comprometida y visceral. La producción es robusta, definida y con una espacialidad que deja apreciar tanto el murmullo de una quena como la detonación de una sección rítmica a pleno.
Pero como comentario, que mejor que las palabras de nuestro gran comentarista involuntario de siempre, que escribe esto sobre el disco:
Las andanzas póstumas de La DesooordenCésar Inca
Hoy es el momento de hablar de un disco muy especial: “El Andarín” de LA DESOOORDEN. Especial en sí mismo porque se trata de un trabajo musical de estupenda factura, pero sobre todo, especial porque se trata del disco de despedida de esta talentosa y enérgica banda chilena de rock-fusión experimental. En efecto, desde antes de la edición concreta de “El Andarín”, LA DESOOORDEN anunció su inminente disolución tras 18 años de carrera y un repertorio fonográfico que culmina en este quinto disco… y por lo escuchado en este disco, se despide a lo grande. “El Andarín” exhibe nuevas muestras de vigor y colorido en estricta fidelidad a las ambiciones artísticas antes desarrolladas en sus dos entregas anteriores, “La Isla De Los Muertos” y “Ciudad De Papel”. Teniendo en cuenta que el grupo ostenta una concepción sofisticada de lo que significa desarrollar el concepto de fusión contemporánea dentro del contexto de la vanguardia rockera en el sentido más ecléctico y progresivo de la expresión, este disco incluye archivos de fotos y documentos audiovisuales dentro del disco (además de un ameno juego virtual). En sí, “El Andarín” es un disco conceptual narrado en “la historia de un personaje que recorre Sudamérica sin un rumbo definido conociendo personas y paisajes que su espíritu y el momento le van guiando” (como dice el grupo en su perfila de Facebook). A través de un espacio de poco menos de 1 hora, un excitante y diverso recorrido sónico es el que nos revelan Alfonso Banda Mayor [guitarras eléctrica y e-bow], Fernando Altamirano Barria [voz], Francisco Martín Subercaseaux [bajo, trompe, didgeridoo, berimbau], Karsten Contreras Kusch [voz, pifilka, caxixi, claves, cencerro, palo de agua, matraca, pito de samba, didgeridoo, zampoña, flauta], Peter Pfeiffer Jakob [saxofones tenor, barítono y soprano, quena] y Rodrigo González Mera [batería, percusión], apoyados por Henry Vélix Matus [arreglos de trompeta]. Durante las variadas instancias de este recorrido aportan recursos muy valiosos los siguientes colaboradores: Benjamín Ruz [violín], Cristopher Hernández [trompeta], Alejandra Zolezzi, Francisca Martín y Josefina Banda [voces adicionales].
El disco se echa a andar con la secuencia de ‘Clave Anfibia’ y ‘Campante Andarín’, la cual elabora un crescendo que va desde los tenues ruidos de la naturaleza (ranas, aves) hasta un colorido frenesí sensual de esplendor rockero donde los avatares del estándar psicodélico en clave blues-rockera se amalgaman muy bien con los rudimentos cuasi-tribales de la dupla rítmica. Este intenso inicio de camino se redondea con el brevísimo interludio ‘Viento De La Llanura’, el cual termina por abrir camino a ‘Puerto Allende La Pampa’: esta pieza es la primera instancia cantada del álbum, y lo hace rindiendo homenaje a las cadencias del folklore criollo argentino dentro de un encuadre sonoro propio de LA DESOOORDEN (y coincidente con sus coetáneos de MAR DE ROBLES, así como con el CONGRESO de la primera mitad de los 80s). ‘Las Alturas Reflejan Los Aires’ se traslada a ambientes más cadenciosos y brumosamente melancólicos focalizados en torno a un esquema rítmico basado en el modelo del malambo: los momentos de irrupción de los metales (aumentados con la trompeta) y los parajes más constreñidos se alternan con una fluidez simplemente maravillosa. A partir de este momento, se puede decir que el bloque sónico del disco ya ha instalado firmemente su semilla en el jardín mental del oyente. ‘Sueños De Carnaval’ ostenta un tenor más claramente extrovertido, pieza empapada de aguas alegres y torrentes danzarines propios de un motivo celebratorio como es el del carnaval andino (la recitación de “Se me hincha el corazón al andar / Es que son las piernas que no saben parar” resulta cabalmente simbólica de esta idea). La dupla de ‘Iniciación En La Selva’ y ‘Ayahuasca’ gira hacia el misterio místico de los rituales de trascendencia espiritual propios de las variadas idiosincrasias selváticas sudamericanas: el primer tema es un ejercicio de hipnóticas implosiones tribales inicialmente sazonadas con una mágica flauta étnica; el segundo da cobertura a la autoafirmativa ebullición febril del tránsito hacia dimensiones oscuras y, a la vez, iluminadoras, siendo así que la compleja armazón rítmica en 5/4 y la sólida robustez de los mecanismos sonoros generados por el ensamble lo convierten en un culmen espectacular del disco (uno de tantos).
Con la secuencia de ‘Sombras Y Fuego’ y ‘El Rescate De Mí Mismo’, LA DESOOORDEN nos lleva de la mano convincentemente hacia la segunda mitad de esta experiencia andarina. En este caso, ‘Sombras Y Fuego’ conforma un breve pero impactante diálogo entre las lúgubres sombras del didgeridoo y los saltarinas chispazos del trompe, un diálogo que abre la puerta a la sofisticada arquitectura de ‘El Rescate De Sí Mismo’, un vibrante ejercicio de jazz-rock ágilmente encapsulado en una ingeniería prog-fusionesca. ¡La esencia de LA DESOOORDEN en su más esplendorosa rotundidad! Virando hacia climas y cadencias más tropicales, ‘Las Armas Y Las Guaguas’ sir ve para que el grupo se retrotraiga hacia las dimensiones más constreñidas de su esencia musical, y lo hace con la usual solvencia lírica de siempre (así se armaron también varios momentos particularmente brillantes de “La Isla De Los Muertos” y “Ciudad De Papel”). Constreñido no quiere decir carente de vigor, y para demostrar justamente eso están el fabuloso solo de guitarra (una de las mejores intervenciones de Alfredo Banda en todo el disco) así como un efectivo intermedio rockero que emerge como un relámpago musical exquisito. Con ‘Llegando A Los Llanos’, el ensamble nos devuelve a los aspectos más cándidamente coloridos de la tradición hispanoamericana, esta vez al modo de un joropo deconstruido en clave de 5/4: otra genialidad que vale la pena destacar especialmente… y que lastimosamente solo dura poco más de dos minutos y medio. En fin, el álbum sigue explorando recursos de alegría con ‘Escape De La Favela’, el cual es una excursión en el folklore urbano brasileño motivado por los ímpetus de algarabía de los bloques sociales marginales. La combinación de exuberancia y rudeza propia de las festividades carnavalescas cariocas recibe en manos de LA DESOOORDEN una vitalista reestructuración progresiva, a la par que preserva su alegre visceralidad; en dinámico contraste, las letras reflejan sensaciones de urgencia y situaciones de peligro. ‘Preámbulo De Lluvias’ es una etérea semi-balada en 6/8 donde el grupo explora los aspectos más intimistas de su propio vitalismo, y justamente el explícitamente reflexivo talante de esta canción prepara el terreno para que ‘El Perro Que Me Guía Alegre’ muestre primero un ensoñador ambiente ensimismado y luego vire hacia una luminosa extroversión articulado según la más pura esencia de La Desooorden. ‘Mi Jardín Interno’, la coda del álbum, retoma el meditabundo ensimismamiento de la primera mitad de ‘El Perro Que Me Guía Alegre’ y lo encuadra dentro de un esquema fusionesco de predominantes matices andinos.
Bueno, todo esto fue la experiencia de “El Andarín”, el testimonio definitivo de todo lo último que tenía que dar LA DESOOORDEN como unidad de creación artística al ideal del rock artístico. Cabe destacar momentos personalmente favoritos según la escucha de cada uno, y en nuestro caso, destacamos ‘Iniciación En La Selva / Ayahuasca’, ‘Sombras Y Fuego / El Rescate De Mí Mismo’, ‘Llegando A Los Llanos’ y ‘’ como momentos signados por una resaltante magnificencia épica, pero aparte de todo eso, “El Andarín” es una obra integral y es como tal que cabe apreciarla de manera más concreta. ¡Cómo se va a extrañar a esta banda!… Pero su música quedará perenne en sus registros fonográficos, los cuales están disponibles ante los oídos atentos de quienes sepan valorar las vertientes más imaginativas e intensas del rock-fusión sudamericano. Este catálogo de andanzas póstumas de LA DESOOORDEN es, simultáneamente, un testimonio de la vitalidad de la presente vanguardia rockera chilena y una pieza de colección procedente de un tiempo pretérito siempre vivo.
¿En serio no lo pensás escuchar?
Otra vez, como en sus obras anteriores, la instrumentación es variada y rica en texturas: guitarras, saxos, bajo, piano, voz, violines y una muy variada percusión envuelven al escucha, y otra vez se lo baña con diferentes ritmos, pasando por momentos más jazzistas, otros en que la referencia es una sutil vanguardia, y otros en que el tono de letanía toma el mando, tomando además elementos de la "Nueva Canción Chilena" e integrándolos a su visión musical.
Es por ese sonido tan particular que imagino que a todos nos hubiese gustado que esta banda ad infinitud, deleitándonos con discos como este o los anteriores.
El 15 de abril de 2012, La DESOOORDEN anunciaba en su página de facebook el final de una carrera de casi 18 años. Para la mayoría de la gente la noticia fue invisible, pero para unos cuantos miles que seguimos la discografía de la banda fue impactante... personalmente me frustra que un proyecto de calaña calidad deba de escribir el punto final de su camino, pues pensaba que tenía trecho por delante todavía. La DESOORDEN se despide pues de sus andanzas con el disco "El Andarín", 5ta y última realización de estudio (^) una banda icono para el progresivo latinoamericano, estupendo disco a cargo de Alfonso BANDA M. (guitarra eléctrica, ebow), Fernando ALTAMIRANO B. (voz), Francisco MARTÍN S. (bajo, trompe, didgeridoo, birimbau), Karsten CONTRERAS K. (voz, pifilka, clave, caxixi, cascabel, palo de agua), Peter PFEIFFER J. (saxos tenor, barítono y soprano, quena) y Rodrigo GONZÁLEZ M. (batería y percusiones), contando con la participación esta vez de Benjamín RUZ (violín), Cristopher HERNÁNDEZ (trompeta), Alejandra ZOLEZZI (coros en 13), Francisca MARTÍN y Josefina BANDA (llanto en 11).Alfredo Tapia-Carreto
"El Andarín" tiene formato de álbum concepto, y cuenta la historia de un personaje que recorre Sudamérica sin un rumbo definido conociendo personas y paisajes que su espíritu y el momento le van guiando. Esta variedad de paisajes y experiencias son reflejados en la música con amplia variedad de ritmos, timbres, instrumentos y sonoridades a la tradicional usanza La DESOORDEN, donde el uso de instrumentos poco tradicionales le da a su música un sentido “autóctono mundial”, eliminando con esto las fronteras existentes en la forma de hacer música con timbres distintivos, no importando donde vengan. Sobresale, sin embargo, la fertilidad folklórica sudamericana. Esta música se funde con jazz rock, continuando así la línea que la banda dibujó desde "La Isla de los Muertos", ofreciendo uno de los estilos rock progresivos más originales y característicos de la escena, por encima de la cotidianidad occidental. El álbum tiene carácter, personalidad, distinción, y aunque en principio es muy clavado en el deleite musical fusión, el hecho de que lo contemplen junto a música tradicional realza su originalidad sonora. Es música para el cerebro, pues, pero sólo para aquél de percepciones ideológicas abiertas… por ello (y esperando que mis cuates del jurado abran más la mente) los postulo como Mejor Álbum Extranjero del 2012 y que el jurado de los ProgAwards, los que participen en el foro de los mismos, más tu opinión y voto en Manticornio, decidamos si este álbum se hará de la mención o no.
Nomás me resta agradecer a La DESOOORDEN que voltearan a mirar para acá, dando a Manticornio la oportunidad de ser sus cómplices a la hora de opinar sobre su música. Tal como lo dije cuando anunciaron su final, me da lástima que un proyecto como éste deba terminar. Gracias DESOOORDENados por lo dado y un abrazo fraternal de Manticornio. Siempre figurarán en nuestras páginas...
Espero que sepan apreciar esta otra belleza que aportamos en el blog cabezón, de más está decir que es otro de nuestros álbums recomendados, y esta vez de una gran banda que quedará impresa a fuego en nuestro espacio tan querido.
No se lo pierdan!
Lista de Temas:
1. Clave Anfibia
2. Campante Andarín
3. Viento De La Llanura
4. Puerto Allende La Pampa
5. Las Alturas Reflejan Los Aires
6. Sueños De Carnaval
7. Iniciación En La Selva
8. Ayahuasca
9. Sombras Y Fuego
10. El Rescate De Mí Mismo
11. Las Armas Y Las Guaguas
12. Llegando A Los Llanos
13. Escape De La Favela
14. Preámbulo De Lluvias
15. El Perro Que Me Guía Alegre
16. Mi Jardín Interno
1. Clave Anfibia
2. Campante Andarín
3. Viento De La Llanura
4. Puerto Allende La Pampa
5. Las Alturas Reflejan Los Aires
6. Sueños De Carnaval
7. Iniciación En La Selva
8. Ayahuasca
9. Sombras Y Fuego
10. El Rescate De Mí Mismo
11. Las Armas Y Las Guaguas
12. Llegando A Los Llanos
13. Escape De La Favela
14. Preámbulo De Lluvias
15. El Perro Que Me Guía Alegre
16. Mi Jardín Interno
Alineación:
- Alfonso Banda Mayor / electric & e-bow guitars
- Fernando Altamirano Barria / vocals
- Francisco Martín Subercaseaux / bass, trompe, didgeridoo, berimbau
- Henry Vélix Matus / trumpet arrangements
- Karsten Contreras Kusch / vocals, pifilka, caxixi, claves, cowbell, waterstick, matraca, samba whistle, didgeridoo, zampoña, flute
- Peter Pfeiffer Jakob / tenor, baritone & soprano saxophones, quena
- Rodrigo González Mera / drums, percussion
Collaborators:
Benjamín Ruz / violin
Cristopher Hernández / trumpet
Alejandra Zolezzi / backing vocals (13)
Francisca Martín / moaning chant (11)
Josefina Banda / moaning chant (11)
- Alfonso Banda Mayor / electric & e-bow guitars
- Fernando Altamirano Barria / vocals
- Francisco Martín Subercaseaux / bass, trompe, didgeridoo, berimbau
- Henry Vélix Matus / trumpet arrangements
- Karsten Contreras Kusch / vocals, pifilka, caxixi, claves, cowbell, waterstick, matraca, samba whistle, didgeridoo, zampoña, flute
- Peter Pfeiffer Jakob / tenor, baritone & soprano saxophones, quena
- Rodrigo González Mera / drums, percussion
Collaborators:
Benjamín Ruz / violin
Cristopher Hernández / trumpet
Alejandra Zolezzi / backing vocals (13)
Francisca Martín / moaning chant (11)
Josefina Banda / moaning chant (11)







Muy buena pagina loco. muy util
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