Mucha música, pocas letras, guitarras en manos de buenos músicos, batería, órgano... N.H.U. en estado puro. Rockarte ahora pasa a animar el arte de tapa de una joya made in Galicia, me refiero al único disco de la agrupación N.H.U. Disco homónimo grabado en 1978, este trabajo es el primer álbum de rock sinfónico en gallego, un LP de 6 temas mayormente instrumental, pero incluye algunas voces melódicas aisladas cantadas. Los impresionantes teclados entrelazados recuerdan fácilmente a los primeros Genesis, desplegando instrumentos como el Hammond, el Moog y el Fender Rhodes que tienen un amplio espacio para los solos, además de aportar agradables toques atmosféricos. Este álbum es una joya oculta, una gran belleza para los fans del rock progresivo que los invito a conocer.
Vamos con otra de las sorpresas del blog cabeza, me refiero al único disco de una banda cuyo nombres son iniciales, que desplegaron muchísima imaginación por aquellos ajetreados 70s. Pero traemos un comentario explicando un poco todo esto...
N.H.U. (una hermosa noche al revés) fue un grupo gallego que intentó abrirse camino a mediados de la década de los 70. Lamentablemente su rock progresivo no encajaba en las corrientes musicales de esas tierras a pesar de cantar en gallego.
Los orígenes de la banda se remontan a 1974 cuando cinco jóvenes ( Roberto Abal, guitarra solista, Antón Porteiro, guitarra rítmica, José Garea, voz. Emilio Cao, bajo y Ricardo Máiz, batería), forman "Questión", grupo fundamentalmente de blues y jazz. Pasado algún tiempo deciden profesionalizarse e incorporan a Tino Grandío (bajo) y abandonan el proyecto Emilio Cao y Antón Porteiro. Esta nueva formación adopta el nombre de N.H.U. Realizan multitud de actuaciones en las que combinan su verdadera vocación progresiva con temas de verbena y pachanga (había que sobrevivir). En el 78 entran en el estudio de grabación para lo que sería su único disco. Durante las sesiones se producen muchas tensiones entre los miembros lo que ocasiona nuevos cambios en su formación. El disco se graba en Barcelona pero la compañía discográfica incumple sus promesas para ayudarles en la producción del disco. La banda dejaría de funcionar en 1980.
El disco contiene seis temas donde desarrollan música progresiva emulando a sus héroes Zappa, King Crimson o The Mahavisnu Orchestra. Temas casi plenamente instrumentales donde las guitarra de Roberto Abal rivaliza con el Hammond de Xurxo Pérez. Un disco que sin duda se adelantó a su época.
En 2014 el grupo recibió el premio honorífico "Músicos ao Vivo" en la segunda edición de los Premios Martín Códax da Música.
Y ahora, eso por lo que estamos alrededor de este posteo: la animación de Rockarte: Edición @Rockarte
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En los años setenta del siglo pasado, cuando Galicia apenas despuntaba en el mapa de las músicas modernas, un grupo de jóvenes compostelanos se atrevió a romper esquemas. Mientras la dictadura languidecía y el país despertaba a nuevas formas de expresión, ellos apostaban por una música tan arriesgada como honesta: el rock progresivo. Su nombre, NHU —acrónimo invertido de Una Hermosa Noche—, es hoy un símbolo de vanguardia musical en Galicia. Y también, desde este 2025, una historia cada vez más teñida de ausencia: el pasado 3 de marzo fallecía en Santiago de Compostela Constantino Tino Grandío Castelo, bajista de la banda, a los 68 años de edad.
Con la muerte de Tino Grandío, Galicia pierde a otro de los fundadores de un grupo irrepetible, que supo conjugar influencias de Pink Floyd, Led Zeppelin, King Crimson, Genesis, Gentle Giant, Santana o el inabarcable Frank Zappa, idolatrado por sus miembros. En palabras de quienes compartieron escenario con él, Grandío era capaz de hechizar con sus líneas de bajo: su estilo recordaba al de Chris Squire, bajista de Yes, aunque con un sabor personal e inconfundible. Quienes tuvieron la suerte de verlo en directo –en el viejo Peleteiro, por ejemplo– o de escuchar su Fender Jazz Bass en el único álbum que NHU publicó —el homónimo N.H.U. (Zafiro/Novola/Abrente, 1978)— saben que no hay exageración en ello.
Grandío llegó al bajo casi por casualidad, con un instrumento Egmond de fabricación holandesa. Entró en escena para sustituir al arpista Emilio Cao en el grupo Question, una banda santiaguesa pionera en el jazz progresivo y el blues evolucionado. Su primer concierto con ellos fue en el colegio Manuel Peleteiro, donde estudiaba. De aquella experiencia surgiría el germen de NHU. La alineación fue cambiando con los años, pero Grandío se mantuvo como un eje creativo y humano, compartiendo trayecto con músicos como Xosé Ferreiro Garea, Xoan Piñón –también un gran fotógrafo–, Roberto Abal, Ricardo Maiz, Antonio Fernández, Xurxo Pérez, Cuchús Pimentel o el propio Emilio Cao. En realidad, Emilio Cao nunca estuvo en NHU ni tocó su repertorio; lo hizo únicamente en el concierto del auditorio de la caja de ahorros de entonces, también en 1975. De aquella había hecho una introducción con sus temas, acompañado por el violinista Osiris.
El baterista Xosé Ferreiro, fallecido en 2022, fue otro pilar fundamental del grupo. Junto a Abal había ganado en 1970 un certamen escolar con una versión de Rain de José Feliciano, lo que les animó a formar Los Trucos, que pronto se convertirían en Question, y de ahí, tras nuevas mutaciones, en N.H.U. Ferreiro lo dejó todo por la música, incluso los estudios de Medicina, entregándose por completo a un proyecto que ensayaba diariamente durante largas jornadas y que llevaba al límite su ambición creativa. Además de batería, cantaba y tocaba la flauta travesera, y más tarde sería maestro de percusionistas en proyectos como los grupos Obradoiro o Zeltia.
Riqueza instrumental poco común
La música de NHU rompía moldes. Sin apenas letras, apostaban por una riqueza instrumental poco común en el panorama gallego del momento. El órgano, las guitarras eléctricas, los bajos trabajados, las baterías complejas, todo ello al servicio de una búsqueda sonora que los emparentaba con las bandas más experimentales del rock internacional. No era fácil para una formación así abrirse paso en la Galicia de los años setenta, donde el panorama musical estaba dominado por las orquestas de verbena y los géneros más comerciales. Aun así, NHU llegó a compartir escenario con grupos como Iceberg, Cucharada, Orquesta Mondragón, Las Grecas o Los Diablos, y a actuar en festivales nacionales y europeos de prestigio.
El disco de NHU, editado en 1978 por Zafiro a través del subsello Abrente del incansable Nonito Pereira Rey –fallecido en noviembre de 2019–, fue una rareza entonces y es hoy una pieza de culto. No sólo porque contiene música de enorme calidad, sino porque fue el primer LP de rock cantado en lengua gallega. En una época en la que la identidad cultural gallega comenzaba a recuperar su voz tras décadas de represión, NHU supo unir modernidad y raíces, exploración sonora y compromiso con la tierra.
La banda se disolvió a comienzos de los años ochenta, dejando tras de sí un legado breve pero intenso: un solo LP, numerosas actuaciones en salas, discotecas y festivales, y una memoria imborrable en quienes los escucharon. En 2000, el álbum fue reeditado en CD por BMG; en 2015, Nonito Pereira impulsó su reedición en vinilo. Un año antes, en 2014, NHU recibió el premio honorífico de la asociación Músicos ao Vivo en los Premios Martín Códax da Música, un justo reconocimiento a su contribución pionera.
Además del disco de 1978, existe una grabación en directo en el Salón Teatro (1975), a la que se puede acceder desde este enlace. Uno de los temas de este directo será publicado en breve en una recopilación de Rock Progresivo en España.
Tras NHU, Grandío siguió vinculado a la música. Tocó con orquestas como Los 5 de Santiago o Los Astros de Lou Reyes —con quienes grabó el disco Gamberro—, y dedicó parte de su vida a formar nuevas generaciones de bajistas compostelanos. La escena musical de Santiago, tan rica como diversa, no puede entenderse sin figuras como él. Su pérdida, como la de Ferreiro, deja un vacío difícil de llenar.
Hoy, cuando el rock progresivo ha vuelto a despertar interés en jóvenes músicos y melómanos, es justo recordar a aquellos que abrieron camino cuando apenas había senderos. NHU no fue un fenómeno comercial, ni tampoco una banda de grandes masas. Fue, y sigue siendo, un acto de amor por la música, una hermosa noche hecha sonido, que permanece viva en la memoria de Galicia.
Si Galicia fue alguna vez pionera en el rock progresivo, se lo debe, sobre todo, a NHU. Y a quienes, como Tino Grandío y Xosé Ferreiro, vivieron con intensidad cada nota, cada ensayo, cada concierto. Que la tierra les sea leve.
Mario Gontade
Y ese fue el último comentario, solo queda que lo traigamos al disco como comentario oficial, y estamos, mientras tanto lo podés ir conociendo, que abajo hay un video con la música que se mandaron estos muchachos, que bien vale traerlos para presentar otro disco desconocido y muy pero muy recomendado!
Espero que lo disfruten...





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