Ir al contenido principal

La geopolítica de la soberanía sensorial

Dado que la sociedad contemporánea, harta de la guerra informativa, ha desarrollado una fuerte inmunidad frente a la propaganda clásica y los discursos políticos, el estancamiento conceptual de la geopolítica clásica se supera desplazando el dominio estratégico hacia un plano fundamentalmente diferente y más profundo: el ámbito de la percepción primaria. Surge un fenómeno que puede caracterizarse como la geopolítica de la soberanía sensorial. En su base yace la lucha no por qué ideas llenar la conciencia del ser humano, sino por el control de la capa tecnológica que conforma la propia realidad física a su alrededor. Quien controla los sensores, los algoritmos de inteligencia espacial y las interfaces de realidad aumentada obtiene el derecho sin precedentes de determinar lo que naciones enteras ven, oyen y palpan.


Por Evgeny Vertlib


Esta nueva realidad obliga a replantearse las teorías politológicas establecidas. Si antes los científicos hablaban de la «infosfera», hoy el pensamiento occidental opera cada vez más con los términos «control perceptivo». La Rand Corporation, en un informe reciente titulado «The Digital Battlefield of 2026: Sensing and Shaping Reality» («El campo de batalla digital de 2026: percibir y dar forma a la realidad»), señala que «los conflictos futuros no los ganará quien cree la mejor narrativa, sino aquel cuyo ecosistema tecnológico se convierta en el filtro principal entre el ojo humano y el mundo físico».

Un claro ejemplo de este cambio de enfoque es la industria actual del transporte y la cartografía no tripulados. Cuando los vehículos autónomos extranjeros, equipados con decenas de lidares y cámaras, escanean a diario las calles de las megaciudades de otro país, no solo recopilan datos, sino que crean una copia digital monopolística del espacio. El Estado que ha importado estas tecnologías descubre de repente que su propia infraestructura crítica es «visible» e interpretada por algoritmos que se encuentran bajo la jurisdicción de un competidor geopolítico, capaz en cualquier momento de «cegar» o distorsionar programáticamente este entorno.

Esta situación conduce inevitablemente a la formación de lo que podría denominarse una arquitectura de interpretación total. Cualquier dato sensorial bruto, recopilado por los sensores de las ciudades inteligentes o por dispositivos portátiles, pasa por el filtro de los modelos de IA. Como señala el profesor del Instituto de Internet de Oxford, Brent Mittelstadt, en su trabajo «The Biases of Spatial AI» (2025), «los algoritmos de IA espacial no son neutrales: clasifican el mundo a través de la óptica de los valores y las doctrinas de defensa de aquellos Estados en los que fueron entrenados». Esto da lugar al fenómeno de la ocupación perceptiva.

Como ejemplo ilustrativo, cabe considerar el funcionamiento de los sistemas inteligentes modernos de control fronterizo y reconocimiento facial. Si un Estado soberano utiliza algoritmos extranjeros para detectar amenazas, de hecho delega en una fuerza externa la determinación de quién es «sospechoso». La IA puede configurarse para ignorar deliberadamente los movimientos de determinados grupos o, por el contrario, sembrar el caos social, etiquetando erróneamente a ciudadanos leales como extremistas, controlando así sutilmente los procesos internos del país sin disparar un solo tiro.

La prolongación lógica de esta expansión es la capa de proyección, donde la realidad aumentada (RA) y las interfaces inteligentes comienzan a sustituir directamente a los objetos físicos. Los observadores tecnológicos occidentales, en particular los expertos de MIT Technology Review en el artículo «The Geopolitics of AR Operating Systems» (enero de 2026), advierten: «Quien controle el sistema operativo de realidad aumentada que utilizan millones de ciudadanos tendrá el poder de borrar o añadir elementos de la cultura material».

Esto abre la puerta a las tecnologías de «desplazamiento digital». Imaginemos una crisis geopolítica a gran escala en la que estallen protestas en las calles de la capital o se instalen campamentos de refugiados. Los ciudadanos que vean el mundo a través de gafas de RA leales a las corporaciones globales o que utilicen estas funciones en sus teléfonos inteligentes podrían no ver físicamente estos acontecimientos: un algoritmo en tiempo real sustituirá a los manifestantes por asfalto limpio o una plaza en flor para reducir el grado de indignación pública o, por el contrario, generará disturbios virtuales donde no los hay.


En última instancia, esta evolución conduce a la amenaza estratégica más peligrosa del futuro: la degradación sensorial controlada del adversario. En una época en la que la economía y la seguridad dependen de sensores inteligentes, la exclusión de un país de las matrices sensoriales globales resulta fatal. En su reciente monografía «Sensory Sovereignty and the New Cold War» (2026), la politóloga Samantha Bradshaw subraya: «La forma más novedosa de aislamiento no son las sanciones económicas, sino la inmersión forzosa del soberano en la ceguera analógica».

Un ejemplo claro de esta estrategia es la hipotética, pero técnicamente viable ya hoy en día, desconexión de una región de los satélites meteorológicos comerciales de alta resolución y de los servicios en la nube de traducción en tiempo real mediante IA. En un instante se detienen los centros logísticos no tripulados, la agricultura «inteligente» pierde la capacidad de pronosticar la cosecha y las instituciones estatales se ven encerradas en un «gueto analógico». Pierden la capacidad de interpretar con rapidez las señales de un mundo cambiante, convirtiéndose en una colonia perceptiva cuya imagen de la realidad está totalmente construida por arquitectos externos.

La salida de este callejón sin salida ontológico exige una reestructuración radical de las doctrinas de defensa, en la que ocupa un lugar central el concepto de autarquía perceptiva. Debe entenderse como la capacidad soberana del Estado para generar, verificar y transmitir de forma autónoma una matriz sensorial para su población y sus instituciones críticas, excluyendo por completo la mediación externa.

En el contexto de las guerras perceptivas, la autarquía deja de ser sinónimo de aislamiento económico; se convierte en sinónimo de supervivencia cognitiva. Como señala el director del Centro de Estudios Geoestratégicos de Sciences Po, Jean-Paul Ducro, en el ensayo «The Autonomous Eye: Sovereignty in the Age of AI Sensors» (marzo de 2026), «una nación privada de su propio ciclo cerrado de producción sensorial está condenada a ser un consumidor pasivo de una realidad ajena, transmitida por suscripción».

Como ejemplo del surgimiento de tal autarquía, cabe citar la reciente reforma de la infraestructura portuaria de Singapur. Tras renunciar por completo a las plataformas de navegación y a los sistemas de distribución automática de carga extranjeros, la ciudad-estado desplegó una red de sensores cuánticos soberana, resistente al spoofing externo del GPS y a las manipulaciones algorítmicas procedentes del exterior. Esta medida ha demostrado que un puerto físico solo es seguro cuando los «ojos» digitales que controlan su logística pertenecen exclusivamente al propio Estado.

Sin embargo, la construcción de la independencia perceptiva es imposible sin crear una defensa profundamente escalonada en las fronteras de la percepción, lo que requiere soluciones de ingeniería y jurídicas fundamentalmente nuevas: los denominados «cortafuegos digitales de la realidad». Si los cortafuegos clásicos bloqueaban paquetes de datos y direcciones IP, los cortafuegos de nueva generación están destinados a filtrar y verificar los propios parámetros físicos del entorno que llegan al espacio nacional. Los expertos del Instituto de Ciberseguridad de Stanford, en el informe técnico «Perceptual Firewalls and Border Control of Reality» (2026), describen esta arquitectura como «un escudo dinámico que verifica la autenticidad de las señales electromagnéticas, acústicas y visuales antes de que sean procesadas por sistemas de IA de consumo o industriales».

Un claro ejemplo práctico del funcionamiento de este tipo de cortafuegos es el despliegue de sistemas de «cielo inteligente» sobre los barrios gubernamentales de París en vísperas de las recientes cumbres europeas. El sistema no solo bloqueaba los drones ajenos, sino que creaba una zona local de distorsión sensorial: para cualquier satélite o lidar externo, la geometría de los edificios y las coordenadas de los objetos dentro del perímetro de protección se desplazaban dinámicamente a nivel de software, creando para el observador externo una ilusión persistente de espacio vacío, mientras que el ecosistema interno de la ciudad funcionaba con normalidad.

El desarrollo de estos mecanismos de protección cambia inevitablemente la propia naturaleza de las fronteras estatales, transformándolas de líneas en el mapa a filtros multidimensionales del espectro sensorial. El Estado soberano del futuro se ve obligado a ejercer un control total sobre el fondo de radiofrecuencias, el análisis espectral del entorno urbano e incluso los códigos de señalización visual utilizados por los sistemas de piloto automático. Un artículo publicado en la revista «Foreign Affairs» bajo el título «The New Iron Curtains Are Sensory» (primavera de 2026) constata que «las fronteras del siglo XXI no discurren por ríos y montañas, sino por los límites de calibración de los sensores».

Un ejemplo claro de ello es la estricta política de Pekín con respecto a las pruebas de vehículos extranjeros con función de conducción totalmente autónoma: la República Popular China ha obligado por ley a los fabricantes a pasar todos los flujos de vídeo y lidar recopilados a través de servidores estatales de descifrado, que «difuminan» sobre la marcha los objetos de defensa y distorsionan los matices topográficos. De este modo, se crea un cordón perceptivo a través del cual el sistema externo de IA solo ve aquella versión del territorio nacional que el Estado ha considerado oportuno mostrarle, impidiendo así de manera efectiva la cartografía algorítmica de su geografía soberana.

La conclusión lógica de esta transformación perceptiva es, inevitablemente, la división tectónica del espacio global en ecosistemas macrorregionales cerrados: bloques perceptivos. El planeta se aleja rápidamente del concepto de una Internet global única y de los mercados abiertos hacia una nueva arquitectura, en la que las alianzas geopolíticas se consolidan no tanto mediante acuerdos comerciales como a través de protocolos comunes de verificación de la realidad.

Tal y como señalan los analistas del Centro de Relaciones Internacionales de Harvard en el informe estratégico «The Fragmentation of Being: Realignment of Global Perception blocks by 2030» (mayo de 2026), «el mundo bipolar del siglo pasado está dando paso a un mundo multiperspectivo, donde las fronteras entre alianzas se definen por el grado de integración de sus filtros de IA y la confianza mutua en los datos sensoriales de cada uno».

Un claro ejemplo de esta división es la alianza tecnológica que se está formando entre los países de América Latina y los consorcios europeos para crear un estándar único de datos biométricos y espaciales, totalmente independiente de las plataformas norteamericanas. Este paso demuestra que, en el futuro, la proximidad geopolítica se medirá por la capacidad de los Estados para sincronizar sus «organos sensoriales» colectivos, formando un espacio de percepción único y protegido de distorsiones externas.

Dentro de esta nueva arquitectura, los métodos tradicionales de hacer la guerra dan paso a prácticas sofisticadas que pueden caracterizarse como «guerrilla perceptiva», o guerra de guerrillas en el espacio de la percepción. Los actores no estatales, las células terroristas y los pequeños Estados que carecen de recursos para crear sus propios gigantes de la IA están pasando a tácticas de «terrorismo óptico y acústico», dirigidas a piratear y desorientar los sistemas sensoriales de las grandes potencias. El profesor de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) Michael Knight, en su artículo «Asymmetric Perception: Guerrilla Warfare in the Age of Spatial AI» (2026), subraya que «el punto más vulnerable de un Estado supertecnológico es su fe absoluta en la infalibilidad de sus ojos digitales».

Un claro ejemplo de esta amenaza asimétrica fue el reciente uso por parte de grupos insurgentes en África Central de los llamados «patrones competitivos»: dibujos geométricos primitivos pintados en las lonas de los camiones y los tejados de los edificios. Estos patrones, absolutamente neutros para el ojo humano, provocaban un fallo fatal en los algoritmos de visión artificial de los drones de reconocimiento occidentales, lo que obligaba a la IA a clasificar los convoyes militares como objetivos civiles, y las zonas desiertas de la sabana como concentraciones de tecnología, lo que paralizó por completo el sistema de toma de decisiones del mando sin necesidad de recurrir a medios de guerra electrónica o de defensa aérea.

Esta erosión de la subjetividad fue predicha mucho antes de la aparición de los sistemas de inteligencia espacial y las interfaces portátiles. Ya a finales del siglo XX, el filósofo francés Jean Baudrillard, en su concepto de simulacros y simulación, describió el proceso por el cual las copias y los signos digitales desplazan irreversiblemente al original, haciendo que el mapa preceda al territorio. Hoy en día, esta profecía se materializa en la política internacional: cuando las plataformas de IA obtienen el monopolio de la transmisión del mundo que nos rodea, el espacio físico es sustituido definitivamente por la simulación, privando a las naciones soberanas de la posibilidad de basarse en hechos objetivos.

En unas condiciones que la investigadora Shoshana Zuboff caracteriza como la era del capitalismo de la vigilancia, la experiencia humana es expropiada por la fuerza por los gigantes tecnológicos y convertida en materia prima para pronósticos conductuales. Las personas y los propios Estados, sin darse cuenta, pasan de ser autores de su propia historia a convertirse en objetos pasivos de una profunda modificación mental y conductual, en la que los algoritmos saben más sobre las reacciones de la sociedad que la propia sociedad.

La reflexión artística sobre este desafío hace tiempo que traspasó los límites de las cátedras académicas, afianzándose en imágenes icónicas de la cultura de masas como advertencia contra la esclavitud perceptiva. En la realidad digital contemporánea, la protección de las fronteras cognitivas se convierte en la principal garantía de la seguridad nacional, que protege a la sociedad del destino de los ciudadanos del universo de «El fantasma en la armadura», donde actores externos son capaces de piratear en tiempo real los canales neuronales visuales de millones de personas, borrando literalmente de su percepción a los rostros indeseados.

Sin una protección soberana de estos sistemas, cualquier nación corre el riesgo de enfrentarse a la catástrofe mental descrita en la novela de Neal Stephenson, donde los patrones competitivos son capaces de paralizar instantáneamente la voluntad humana con el simple contacto visual con la pantalla, convirtiendo a la población en un bioordenador controlado desde el exterior.

En última instancia, la geopolítica de la soberanía sensorial produce un cambio fundamental en la propia ontología de las relaciones internacionales, trasladando la rivalidad entre potencias al plano de una guerra mental total por el control del ser como tal. Las potencias que logran desplegar ecosistemas autónomos de control espacial se reservan, de hecho, el derecho a un tiempo histórico soberano, mientras que las civilizaciones que han delegado sus funciones perceptivas en plataformas externas se convertirán inevitablemente en material pasivo para el modelado algorítmico.

El objetivo oculto de esta nueva expansión va mucho más allá de la subordinación de la infraestructura crítica: se trata de la esclavitud no solo de la razón, sino también de la base más profunda y trascendente del ser humano: su autonomía espiritual, su capacidad de creer, de empatizar y de elegir intuitivamente, que ahora se digitalizan y se reestructuran mediante códigos ajenos.

El marcador incondicional de la libertad en el próximo siglo será el derecho inquebrantable de las comunidades humanas a tener un acceso directo y sin distorsiones al ser —la capacidad de proteger el espacio sagrado de su espíritu y seguir siendo un autor pensante, y no un elemento decorativo programado de un proyecto civilizatorio ajeno.

Evgeny Vertlib



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Asceta - The Fool Leading The Blind (2026)

Comenzamos la semana a todo RIO chileno de la mejor calidad que no solamente uno puede pedir, sino además que uno puede imaginarse. Por ello vamos a presentar el tercer y último disco de la banda liderada por el guitarrista y compositor Rodrigo Maccioni, probablemente su obra más imponente, desafiante y madura dentro de las corrientes del Rock in Opposition (RIO) y el avant-prog sudamericano, y otro de los mejores discos de este año 2026 según los muchachos de Progarchives. Manteniendo esa esencia sofisticada que los caracteriza, este trabajo se siente notablemente más enérgico y eléctrico que sus antecesores, dos excelentes trabajos que ya hemos presentado en el blog cabeza. La banda pisa con más fuerza en los terrenos del rock instrumental de vanguardia, sin perder jamás esa textura de música de cámara contemporánea. El disco es un prodigio de ingeniería compositiva. La paleta sonora es desbordante: conviven clarinetes, violas, chelos, fagot, corno inglés, piano eléctrico y una...

Singlelito - In Absence of Velocity (2026)

Comenzamos otra semana musical en el blog cabeza. Y como es nuestra costumbre, lo hacemos presentando un gran disco, y este es uno de los mejores de este año 2026, y viene desde Colombia; se trata del joven y prodigioso proyecto unipersonal del músico multiinstrumentista colombiano Juan José Pinto Abadía, donde podemos presenciar la salud musical de fierro y la inventiva desbordante del progresivo actual más vanguardista. Con "In Absence of Velocity", el proyecto eleva la apuesta tras sus aclamados trabajos anteriores, consolidándose como una de las mentes más lúcidas de la neo-vanguardia sudamericana, y que se transforma automáticamente en otro de nuestros desconocidos pero muy recomendados. La música de Singlelito opera como una coctelera efervescente donde conviven los quiebres rítmicos al estilo de Hatfield and the North o National Health, toques de jazz fusión de vanguardia, texturas zeuhl y una urgencia visceral con dejos post-punk que le imprimen un carácter absoluta...

Madreperla - Si Pudieras Oír (2025)

Y aparece el Mago Alberto para traernos la sorpresa con la que cerramos la semana, se trata de un supergrupo mexicano en donde brillan nombres de músicos que han hecho historia y han dejado hitos en el rock mexicano; donde la madurez autoral de Aguilera (La Barranca) se anuda con una de las voces definitivas de México, la de Cecilia Toussaint. Lejos de la grandilocuencia eléctrica o el desborde de solos pirotécnicos a los que nos acostumbró el género en otras latitudes, la arquitectura de Madreperla es sutil y artesanal, el disco respira a través del uso magistral de guitarras, arreglos vocales de gran delicadeza y una base acorde. La producción es sumamente cálida; se nota que cada nota fue pensada con microscopio para construir climas intimistas, donde la complejidad armónica no busca apabullar al oyente, sino abrazarlo con una melancolía puramente artística. Para cerrar el tema, el Mago Alberto dice sobre este disco: "Para los buscadores de joyas, aquí hay una. Quizás una de la...

M&M, EEUU, el Neoliberalismo y el Complot contra Latinoamérica

Copio una parte de un texto de Atilio Boron donde describe con lucidez las mayores preocupaciones que desde este espacio anunciamos en referencia al "Nuevo ALCA" o cómo el Imperio se piensa instaurar en América Latina a través del gobierno de nuestro iluminado títere M&M. Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación: una es con la espada, la otra con la deuda. John Adams, 2º Presidente de EEUU (1797 - 1801) Wikileaks ya señalaba que EEUU planea golpes de Estado blandos en Latinoamérica, dirigidos a cualquier gobierno no neoliberal, así como cualquier movimiento opuesto a la instauración de esa ideología incluso en cualquier parte del mundo, para ser condenados al derrocamiento. Los documentos demostraron que EEUU ha aplicado esta estrategia en Sudamérica al menos durante los últimos 15 años. El formato de la alegría artificial del Pro y Cambiemos, en Argentina, le brindaron esa posibilidad tan ansiada: la punta de flecha para desestabilizar a todos los g...

Viajero Inmóvil con nuevo canal de Youtube

Tenemos el placer de anunciar nuestro nuevo canal de Youtube, dedicado al Espacio Viajero Inmóvil, en el cual puede apreciar los shows de los artistas que visitaron nuestro humilde escenario. El Espacio Viajero Inmóvil es un exclusivo refugio privado diseñado para albergar encuentros musicales de música progresiva y eventos culturales de primer nivel. En cada velada, se convoca a un público selecto a disfrutar de experiencias sonoras en un entorno único. Con una cartelera rigurosamente curada y conciertos mensuales de altísima factura, este rincón tan acogedor se convierte en el escenario perfecto para celebrar la amistad, el reencuentro y la memoria. Los invitamos a compartir videos de nuestras noches mágicas... Podrán suscribirse y disfrutar de la música que disfrutamos en nuestro "Depósito de Arte, Musica y Recuerdos". https://www.youtube.com/@ESPACIOVIAJEROINM%C3%93VIL

El Ritual - El Ritual (1971)

Quizás aquellos que no estén muy familiarizados con el rock mexicano se sorprendan de la calidad y amplitud de bandas que han surgido en aquel país, y aún hoy siguen surgiendo. El Ritual es de esas bandas que quizás jamás tendrán el respeto que tienen bandas como Caifanes, jamás tendrán el marketing de Mana o la popularidad de Café Tacuba, sin embargo esta olvidada banda pudo con un solo álbum plasmar una autenticidad que pocos logran, no por nada es considerada como una de las mejores bandas en la historia del rock mexicano. Provenientes de Tijuana, aparecieron en el ámbito musical a finales de los años 60’s, en un momento en que se vivía la "revolución ideológica" tanto en México como en el mundo en general. Estas series de cambios se extendieron más allá de lo social y llegaron al arte, que era el principal medio de expresión que tenían los jóvenes. Si hacemos el paralelismo con lo que pasaba en Argentina podríamos mencionar, por ejemplo, a La Cofradía, entre otros muchos ...

Casual Silence - My Hollow Years (2026)

Tras varios años de silencio discográfico desde aquel lejano "Vertical Horizon" del 2011, los holandeses Casual Silence reaparecieron en este 2026 con un nuevo trabajo titulado "My Hollow Years", otro disco desconocido que aparece en el blog cabeza de una buena banda recomendada. Y lejos de perder el pulso, la histórica formación demuestra que el buen gusto por el rock melódico y el metal progresivo clásico sigue intacto. Es de destacar que en este lanzamiento se reencontraron los mismos de la alineación original e histórica de la banda. Esa química de cofradía se percibe desde el primer segundo; no suenan a un proyecto armado a las apuradas, sino a músicos veteranos que se divierten tocando juntos otra vez. Un lindo y cortito disquito que presentamos en una entrada cortita y al pie, pero igual que el disco, no por ello es menos disfrutable, al contrario! Artista:  Casual Silence Álbum:  My Hollow Years  Año:  2026 Género:  Heavy prog Duración:  26:47...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.