Estuvimos casi toda la semana con ellos así que también la terminamos con su último disco, continuando con nuestro espacio del mejor rock peruano. Hablar de "Nace un Ciclo" de los Spatial Moods es meterse de lleno en un viaje instrumental que te vuela la cabeza, ideal para los amantes del rock psicodélico y espacial hecho con sello latinoamericano, que se destaca por la construcción de atmósferas y paisajes sonoros. Imaginate una mezcla perfecta entre el post-rock más cinemático, la psicodélica colgada de finales de los 60 y pinceladas de un space-rock súper moderno. Y calculo que la banda está en receso, porque este fue el último trabajo que tenemos de ellos, así que veremos si en algún momento tenemos más de Spatial Moods o nos tenemos que conformar con lo que nos han dejado y regalado hasta el momento...
Artista: Spatial Moods
Álbum: Nace un Ciclo
Año: 2020
Género: Rock psicodélico / Space rock / Experimental
Duración: 32:10
Referencia: Spotify
Nacionalidad: Perú
"Nace un Ciclo" es un laburo fino, maduro y súper atmosférico. Tiene esa mística del rock instrumental autogestionado que se hace en esta parte del mundo, con un audio impecable que te abraza y te hace flotar. Lo mejor que tiene el álbum es cómo maneja las intensidades, no es ruido constante ni tampoco un ambient aburrido; los temas arrancan flotando en una nube de efectos, delays y sintetizadores, y de a poco van sumando capas de batería y bajo hasta que explotan en unos clímax súper épicos y poderosos.
Pero vamos con el comentario de nuestro eterno comentarista involuntario de siempre...
Hoy tenemos el gusto de presentar lo nuevo de SPATIAL MOODS, una de las bandas campeonas de la avanzada psicodélica dentro del underground peruano de los últimos diez años. El disco en cuestión se titula “Nace Un Ciclo” y fue publicado a inicios del pasado mes de abril en varias redes virtuales, incluyendo el propio blog de Bandcamp del grupo. Aunque la formación vigente de SPATIAL MOODS consiste en el trío del guitarrista Jorge Apaza Frisancho, el baterista Israel Tenor y el recién ingresado bajista, la alineación que grabó el disco que ahora reseñamos todavía era la del cuarteto de Apaza, Tenor, el guitarrista Arturo Alonso Quispe Velarde y el bajista Manuel Villavicencio Sánchez. Apaza añade aportes al sintetizador dentro de la logística grupal. O sea, tenemos aquí la segunda ocasión en que esta formación cuatripartita que generó el renacer de SPATIAL MOODS a fines del año 2016 plasma su operatividad después del disco “Cae Un Mito” (publicado en de agosto de 2019). Apaza, como líder del grupo, se hizo cargo de los procesos de mezclado y masterización de los cinco temas contenidos en este álbum. Por su parte, la alucinante arte gráfica del disco fue realizada por Emilio Carranza. Veamos ahora los detalles de cada pieza de “Nace Un Ciclo”.
‘Regenio, Recuerdo’ abre el disco instaurando un muy llamativo ejercicio de hard rock intrépido, haciendo gala de agilidad y contundencia. A mitad de camino surge un interludio donde el cuarteto vira hacia una dinámica más contenida, la misma que abarca a las dos guitarras realizando efectivos destellos en clave space-rockera mientras la dupla rítmica elabora un groove fusionesco. Al final, el grupo vuelve al despliegue de filuda agilidad del principio. A continuación viene ‘Incierta Gran Aventura’, pieza cuyo enclave sonoro se enfoca en una cruza entre stoner y psicodelia progresiva, terminando todo con un epílogo abstracto en clave cósmica. Tras la contundente instalación de edificaciones sonoras de vigor e intensidad realizada por estos dos primeros temas del álbum, llega el turno de ‘Gira-Sol’, una pieza que nos parece uno de los puntos culminantes del disco. Su fiereza absorbente instalada sobre una lenta cadencia en 3/4 ofrece un magnético despliegue de ambientaciones densas, desarrollando una hibridización de BLACK SABBATH y HAWKWIND. Más adelante, el cuarteto agiliza las cosas con una variación intrépida en su groove, el cual permite al grupo explorar las facetas más extrovertidas y asertivas del paradigma space-rockero (un poco en confluencia con los estándares de CAUSA SUI y PAPIR). Mientras este segundo jam va avanzando, la fuerza rockera reinante va asumiendo crecientes vibraciones celebratorias. Los últimos centelleos de guitarra parecen recrear los últimos instantes de un fulgor que ya está dando lo último que pueda dar. La simpática palabra ‘Miedito’ sirve como título para el tema más extenso del disco: dura 10 minutos y pico. Como es de esperar, el grupo da rienda suelta a una ilación de diversos motivos con el propósito de explotar las máximas instancias de prestancia versátil a sus patrones estéticos. La primera sección del tema alterna momentos de blues space-rockero con otros marcados por el estándar del stoner, mientras que la siguiente sección se enfila hacia una psicodelia flotante y parsimoniosa dentro de un envolvente encuadre post-metalero. A partir de aquí, se siembre el camino para el aguerrido clímax armado durante los dos últimos minutos. La verdad que los SPATIAL MOODS han buscado llegar a algo épico con este estupendo tema y lo han conseguido con refinada solvencia, no reñida con el vigor.
Durando casi 8 minutos, ‘Teresa’ cierra el repertorio con un aire misterioso y evocativo. Comienza exhibiendo una reflexiva ceremoniosidad que se sustenta sobre un groove lento, siendo así que el jam se expande a través de una atmósfera nebulosa y crepuscular. Algo así como una mezcla de MOGWAI con el modelo Floydiano de la fase 69-71. Tras un breve puente de silenciosa abstracción, el jam retorna con un acrecentado poderío rockero el cual provoca que las vibraciones crepusculares de antes sean reemplazadas por una densidad incendiaria. Tal vez tengamos aquí el solo de guitarra más impresionante del disco. Lo evocativo se torna intenso y, hasta podríamos decir, furioso. El epílogo es efectivamente tenue, al modo del reposo conclusivo que llega tras el apagamiento de las últimas llamaradas de furia. Así termina el disco, como un retrato sonoro del anochecer en un rincón abandonado del alma. Hay planes en el futuro para concretar la publicación de “Nace Un Ciclo” y del disco antecesor “Cae Un Mito” en formato de vinilo; mientras tanto, disfrutemos de sus obras fonográficas en las redes virtuales. La verdad que los SPATIAL MOODS saben muy bien cómo mantenerse en la primera línea de la vanguardia rockera dentro del underground peruano: como es costumbre, nos ha vuelto a sorprender gratamente con su nuevo disco.
César Inca
Y mejor lo vas escuchando...
Este es de esos discos "narrativos" donde la música le cuenta una historia diferente a cada uno. Te ponés los auriculares, cerrás los ojos y las canciones te arman una película de ciencia ficción en la cabeza.
En la misma vena experimental/densa/psicodélica, de sus anteriores trabajos (Spatial Moods I y II, 2013; Cae un Mito, 2019), los peruanos Spatial Moods entregan recientemente (Abril de este año) su último trabajo de larga duración titulado Nace Un ciclo. Cargado de sonidos variados cercano a la música de fusión como el corte que abre dicho álbum Regenio, Recuerdo, que incluso a mitad de la pista contiene un ritmo sabrosón de onda latina que recuerda esos pasajes de fusión/latino tan en boga a principios y mediados de los años 70´s del siglo pasado. Dicho corte es presentado con un riff constante y duro del bajo eléctrico que parecen preparar el camino a una vorágine jipi que continúa en el siguiente track del álbum.
La Incierta Gran Aventura segundo corte del álbum, ejemplificará, a través de su título, mucho de lo que sigue del nacimiento del ciclo, el cual, dicho sea de paso, puede ser escuchado en su totalidad a través de la plataforma Bandcamp de la banda y en su canal de You Tube. Con guitarras limpias y armonías cadenciosas. Las voces tienen el terreno puesto en esta gran aventura que va de los sonidos psicodélicos al rock pesado y las capas secuenciales de Delay para diluirse en sonidos de un vacío que dará el parámetro al resto del viaje.
Gira-Sol, Miedito y Teresa son un trio de composiciones muy cargadas de improvisación, con ciertos momentos en los cuales el Bajo y la batería logran amarrarse de buena manera y espacios largos de efectos y figuras secuenciales que por momentos incluyen riffs estilo Post-rock de onda semiapocalíptica (muy característico del género). Esto genera una ruptura para quien escucha el álbum, pues abre con riff duros cercanos al hard rock y se va dividiendo todo el sonido hacia momentos de cierto bajón y pasajes de obscuridad. Los momentos de experimentación por largos lapsos se diluyen en irradiaciones cercanas al silencio para construir puentes que estallan a grooves de bajo con intenciones hipnóticas de sonidos depresivos y terror con wah´s, delays y estructuras cavernosas.
En síntesis, Nace Un Ciclo, refleja sonidos que parecen tropezarse en este álbum. Una especie de frontera sonora en la que la banda, probablemente, busca nuevos horizontes hacia la experimentación y la consolidación de un sonido. La composición de ritmos de los primeros cortes, hasta algunas partes de Gira-Sol, parece marcar una vena hacia un sonido espacial que, por desgracia, no llega a cuajar en la parte final del álbum.
Una propuesta muy interesante de esta banda oriunda del Perú que a lo largo de su trayectoria ha entregado muy buenos viajes sonoros para los que somos fervientes fanáticos de la experimentación, Space Rock, Stoner rock y el rock progresivo.
Si te gusta sentarte a escuchar música para desconectar del caos diario y dejarte llevar por las texturas y el espacio, este disco de Spatial Moods es una joyita que tenés que tener en el radar. Un viaje hermoso que te invito a conocer en este fin de semana.
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
https://spatialmoods.bandcamp.com/album/nace-un-ciclo
Lista de Temas:
1.- Sacudidas Corporales.
2.- Desmoronamientos.
3.- Transtorno de Identidad Disociativo.
4.- Estados de Trance.
5.- Posesión Por Espíritus.
Alineación:
- Jorge Apaza Frisancho / guitarra, voz
- Arturo Alonso Quispe Verlarde / guitarra
- Manuel Villavicencio Sánchez / bass
- Israel Tenor / batería




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