Las grabaciones confirman el proyecto para transformar la región en un enclave extractivista basado en cárceles inhumanas y en la manipulación religiosa, financiado con fondos públicos. Se trata de un auténtico plan estratégico para recuperar territorios, imponer, incluso por la fuerza, una política expansionista cada vez más agresiva y un modelo económico neoliberal extractivista, el que diseñaron la administración MAGA (Make America Great Again) y el gobierno de Netanyahu para América Latina, con el apoyo del argentino Javier Milei y con el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández —condenado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por tráfico de drogas y posteriormente indultado por Trump— como cabeza de puente.
Por Giorgio Trucchi
El objetivo inmediato es frenar la
expansión y el dominio chino en la elaboración de minerales críticos
—controla alrededor del 85% del refinado de tierras raras del mundo—
interviniendo en las zonas de mayor incidencia, como es el caso de la
región latinoamericana.
Pero
también recuperar el protagonismo y el control hegemónico en el «patio
trasero» y desestabilizar a los gobiernos y partidos progresistas y de
izquierda. Corrupción, chantajes, dinero a chorros drenado del Estado,
represión y violencia homicida, campañas de difamación y linchamiento
mediático son las herramientas adoptadas por la estrategia trumpiana.
Esto es lo que revelan los 37 audios
publicados por Canal RED y Hondurasgate en los últimos días, que
dibujan un escenario cada vez más inquietante para la población
latinoamericana.
Tras desvelar las intrigas
ocultas detrás de la injerencia estadounidense e israelí en las
elecciones hondureñas y el indulto concedido al expresidente con vistas a
su regreso a la patria como posible candidato en 2029, y como
agente político de Trump y del lobby israelí en la región, el portal web
Hondurasgate ha publicado un segundo lote de archivos de audio que
confirmarían la estrategia desestabilizadora de Washington en América
Latina y el papel de Honduras como enclave estratégico para recuperar
el control de la región, mediante «una combinación de lawfare, control
militar de los recursos estratégicos, narcoterrorismo, manipulación
religiosa y mediática».
En juego está la expansión de las cuestionadas Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE),
una especie de enclave neocolonial gestionado de forma autónoma por el
capital multinacional, en particular el norteamericano; la instalación
en estos territorios de una nueva base militar estadounidense; la
aprobación de una ley que incentive la inversión estadounidense e
israelí en inteligencia artificial, así como la construcción de una
megacárcel a imagen y semejanza del tristemente célebre Centro de
Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, sobre el que han
llovido críticas feroces por las condiciones inhumanas en las que viven
los reclusos y por las más de 500 muertes denunciadas por las
organizaciones Cristosal y Socorro Jurídico Humanitario.
Entre
los proyectos también figuran «la adjudicación a General Motors de la
licitación para la construcción del tramo ferroviario interoceánico» y
«la compra de metales en exclusiva a Argentina y Estados Unidos,
excluyendo así a China y Canadá del negocio», explica el presidente
Asfura a Hernández en uno de los audios.
Una
estrategia que no tendría futuro sin un aparato represivo adecuado,
dispuesto a aniquilar, incluso físicamente, a quien no está de acuerdo. Resultan especialmente inquietantes los audios en los que Hernández ordena al presidente del Congreso, el
fiel Tomás Zambrano, que utilice cualquier tipo de violencia para
controlar a los opositores. En Honduras se necesita fuerza, logística y
sangre. Si vos querés tener a la gente controlada, necesitás reprimirla, exprimirla. Contrarrestar la violencia generando violencia (…) Como decía Pablo Escobar, no seas tan blandito.
Si no, no podés hacer el trabajo. Para el expresidente hondureño es
fundamental mantenerse en el poder, cueste lo que cueste. «No vamos a
soltar el poder. Lo que se tenga que hacer, se hace. Y si la cosa se
pone fea, vamos a tener que culpar a los comunistas. Esa es la
narrativa. Que ellos provocaron y arrancaron la violencia. Nosotros
sólo respondemos».
Para ello, Hernández se habría puesto en contacto con el exgeneral golpista Romeo Vásquez Velásquez, condenado por el asesinato de Isy Obed Murillo, de 19 años, primer mártir de la resistencia contra el golpe de Estado cívico-militar de 2009, y fugitivo desde hace más de un año. En uno de los audios, el exjefe de las Fuerzas Armadas asegura que ya cuenta con el apoyo de algunas unidades del ejército. «Solo necesito que me confirme la lista, los nombres y arrancamos. Tenemos los recursos (económicos), los hombres. Es cuestión de orden suya».
Otro
pilar del plan estratégico es el componente ideológico, en este caso la
implicación de las sectas religiosas, en particular de los evangélicos. Dirigiéndose de nuevo a Zambrano, el expresidente explica que hay que alinear a las iglesias para que manipulen la percepción que tiene la población del gobierno progresista de Xiomara Castro. «Tenemos
que alinear a todas las iglesias para que nos apoyen. Se van a encargar
de que a la gente se le olvide el pasado (…) hay que meterle a la gente
en la cabeza que la izquierda no fue un buen gobierno. Esa es la
narrativa que nos va a mantener en el poder». Crear un equipo de comunicación financiado con fondos
públicos hondureños y argentinos para atacar mediáticamente a los
gobiernos de Gustavo Petro (Colombia) y Claudia Sheinbaum (México), así
como a figuras destacadas y exfuncionarios públicos del Partido Libertad
y Refundación (Honduras), es una de las estrategias promovidas por EEUU
y que Juan Orlando Hernández hace propia, discutiendo el tema con
miembros de su partido (Nacional) y del actual gobierno hondureño. El plan prevé el envío al expresidente de unos 300.000 dólares sustraídos al Ministerio de Infraestructuras y Servicios Públicos, para alquilar un apartamento en el que instalar «una unidad de periodismo digital». El
equipo se encargaría de crear expedientes ad hoc para atacar a
adversarios políticos a través de un nuevo portal web creado por
miembros del equipo de Donald Trump.
«Se vienes unos expedientes contra México, contra Colombia y, lo más importante, contra Honduras, en este caso contra la familia Zelaya (Manuel Zelaya 2006-2009 y Xiomara Castro 2022-2025)», explica Hernández al presidente Nasry Asfura. Un
hecho especialmente grave, tomando en cuenta que en menos de un mes (el
31 de mayo) se celebrarán elecciones en Colombia, donde el candidato
progresista del Pacto Histórico, Iván Cepeda, va encabezando todas las
encuestas, y que las amenazas y chantajes de Trump contra México son
continuos y persistentes. En
la financiación de todo ello participaría también el gobierno
argentino, con una aportación de 350.000 dólares, y un «gran amigo
mexicano» del que, sin embargo, no se menciona el nombre. «Es
necesaria esa liquidez porque vamos a montar una oficina aquí, para
poder atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de Honduras y de toda
Latinoamérica», explica Hernández en otra conversación con la
vicepresidenta hondureña María Antonieta Mejía.
Para Bertha Oliva,
coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en
Honduras (Cofadeh), el país se encuentra en una encrucijada. «Nos
enfrentamos a un choque entre ricos y pobres, a un conflicto de clases, a
una colisión entre dos modelos económicos, entre quienes concentran el
poder y la riqueza y quienes deben conformarse con las migajas y luchan
por sobrevivir, entre quienes saquean tierras, territorios y bienes
comunes y ceden la soberanía nacional como peones del imperio y quienes
resisten y luchan por una Honduras diferente, por un modelo económico
inclusivo, solidario, que reduzca las desigualdades, que proteja el
patrimonio nacional y que no malvende el país», afirma a Pagine Esteri.
La
publicación del tercer y último bloque de audios pone de manifiesto la
dureza del plan urdido por Washington y Tel Aviv, con Tegucigalpa como
punta de lanza en el tablero latinoamericano. Para alcanzar los objetivos es necesario asaltar las instituciones y eliminar, incluso físicamente, lo que queda de la presencia de Libre. Para ello se definen tres fases:
- persecución y amenazas contra los adversarios políticos que aún ocupan cargos institucionales,
- compra de conciencias en el Parlamento para asegurarse los votos necesarios para su destitución mediante el juicio político
- y la reincorporación a puestos de poder de figuras del pasado vinculadas a Juan Orlando Hernández.
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| Cossette López Osorio |
Además de los nombres ya citados en este artículo, las nuevas grabaciones involucran a la consejera electoral Cossette López Osorio, al diputado liberal (ex-Libre) Jorge Calix y al expresidente del extinto Tribunal Supremo Electoral, David Matamoros, artífice del fraude de 2017,
legitimado como siempre por Washington, cuando la represión policial
costó la vida a más de 30 personas que protestaban en las calles de
Honduras.
El principal objetivo es el consejero Marlon Ochoa,
quien antes, durante y después de las elecciones del pasado noviembre
denunció irregularidades y fraudes flagrantes por parte de los dos
partidos tradicionales, así como la injerencia de Trump. Antes
de salir al exilio había contado en exclusiva a Pagine Estere que tenía
informaciones confirmadas sobre un plan para detenerlo, juzgarlo,
condenarlo, encarcelarlo y, luego, asesinarlo. Las grabaciones publicadas por Hondurasgate confirman su veracidad.
«¿Cómo vamos a seguir adelante sin haber sacado a este cabrón de Marlon
del puesto? (…) Debería ser el objetivo número uno. Yo así lo voy a
decir: cárcel o muerte», dice Cossette López en una nota de voz al grupo.
En otra grabación, Hernández
y Zambrano discuten la estrategia para atribuirle a Ochoa la
responsabilidad de un delito que implique una orden de detención
internacional y su posterior captura en el extranjero con la ayuda de
los servicios de inteligencia estadounidenses. Para reunir los votos necesarios para su destitución, en cambio,
se habrían pagado cientos de miles de dólares a 12 diputados liberales.
«Suelten más pisto, demasiado dinero he soltado yo», se queja Calix.
«Te ofrezco de mi propio dinero 3 millones de lempiras (113.000 dólares)
y otros 2 millones (75.000 dólares) de Carlos Flores (expresidente
liberal). Y no es para que te los embolsés, como dice Tomás que estás
haciendo. Es para que busques a esos hijos de puta de diputados que se
están dando vuelta», responde Cossette López.
Desde sus cuentas en redes sociales, Juan Orlando Hernández y Tomás Zambrano
ridiculizan lo que consideran un intento desesperado de la izquierda
nacional e internacional por manchar la imagen del expresidente y del
partido de gobierno. Canal RED y Hondurasgate responden con una publicación detallada del protocolo
de autentificación forense de Phonexia Voice Inspector, ejecutado sobre
cada uno de los audios publicados, cuyo resultado confirmó su
autenticidad desde el punto de vista acústico y biométrico.
«El guion es el mismo que en los años 80»,
explica Oliva, «la oligarquía y la política ultraconservadora local se
alían con sus homólogos a nivel internacional para aniquilar a quienes
ponen en peligro sus intereses. Se está configurando de nuevo una narcodictadura que quiere gobernar durante las próximas décadas, respaldada por el aparato militar y mediático. Esto no puede sino generar represión, criminalización, exilio y muerte».
Para
la histórica defensora de los derechos humanos, «estamos viviendo
momentos muy difíciles y estamos preocupados, pero no podemos dejar de
soñar. Los pueblos al final siempre triunfan porque tienen la razón de su parte».

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