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lunes, 21 de marzo de 2016

El Cerco Mediático o la Alegria a la Fuerza


Por un lado, el marketing político trabaja a full para impostar una sonrisa al hombre medio mientras cada vez es más notoria su caída (en picada) de su novel de nivel de vida, y por otro lado nos enteramos que la compañía estadounidense Turner está a punto de cerrar la compra de Telefe, en lo que sería un desembarco en el mercado argentino y el primer paso de un proceso de expansión que podría continuar con la adquisición de un canal de noticias para lanzar un CNN Argentina. Todo es más o menos parte de lo mismo: el desembarco del neoliberalismo extremo preparándose para captar adeptos, o al menos, que soporten todo lo que puedan esta aspiradora que succiona riquezas de pobres hacia ricos.

Probablemente a esta altura de los acontecimientos el gabinete M&M esperaba que entre la gente hubiera alegría de verdad; y que al menos sus votantes desbordaran de entusiasmo y satisfacción por la marcha de su gobierno. Pero la realidad no es tan color de rosa y mientras se borra de la grilla de Cablevisión a Telesur y se cierran espacios periodísticos no tan cercanos al pensamiento neoliberal, recibimos esta noticia, que de confirmarse, estaríamos en una instancia alta de coloniaje cultural, y estaría en sintonía con el sendero de manipulación de la información que tanto venimos criticando.



Se preparan grandes cañones comunicacionales orientados a impactar en el grueso de la población, están extremando sus recursos, en un ofensiva comunicacional fuerte que recién está empezando, donde los poderes económicos articulan política, medios y jueces, mientras se intenta manipular a la población. Los acólitos sometidos a la acción psicológica se preguntarán por ese contraste entre lo "real" de los despidos, inflación, aumento de servicios y caída del nivel de vida, y la alegría virtual que los medios imponen. ¿Estaremos ante un nuevo "doblepensar" o las mayorías caerán en cuenta de que son engañadas?... Veremos, veremos...




Esa exitosa empresa del periodismo de la manipulación ha tenido mucho que ver en dictaduras, genocidios, en el exterminio humano y la tierra arrasada. En invasiones estadounidenses alrededor del mundo. En saqueos y desfalcos millonarios gracias a que encubren la corrupción y el tráfico de influencias. Este tipo de periodismo coloca a un ladrón en el banco de gobierno, afines a una oligarquía que es la que decide qué son tocar si así lo autoriza la embajada estadounidense en el país.
Son obscenas muchas editoriales y notas de opinión que oscilan entre contarnos que todo anda de maravillas (pese a "la pesada herencia recibida"). A veces no son tan cínicos y revelan que las cosas no están tan bien, pero la gente debe comprender y acompañar al gobierno; pese a las dificultades. El famoso "estamos mal pero vamos bien" de la época de Menem.



Según las últimas encuestas que revelan los medios, pese a que bajan los salarios, el empleo, el nivel de actividad, el crédito, las ventas y la recaudación en términos reales, la imagen presidencial y del gobierno subirían al mismo ritmo que los precios y las tarifas de los servicios públicos. O lo que es lo mismo: el macrismo habría descubierto la piedra filosofal que transforma las malas novedades de la economía (la falta de buenas novedades en ese aspecto) en excelentes noticias para su política.
Sin embargo, el hecho de que las primeras planas estén todos los días dedicadas a videos con gente contando fajos de dólares, citaciones a indagatorias, el caso Nisman y sensacionales revelaciones sobre la corrupción K, dicen bastante más que lo explícito: no abundan las buenas noticias para contar. Por algo hicieron regresar de urgencia a Lanata, impidiéndole disfrutar de su lujoso piso en Miami, ganado con el sudor de su frente; por algo armaron ese penoso reportaje a Macri en la TV pública lleno de centros de un grupo de periodistas "amigazos", y por algo también censuraron a Roberto Navarro.


Mucha gente aún compra el núcleo duro del "relato" oficial (típicas del relato neoliberal): estamos mal pero vamos bien, el rumbo es el correcto, las medidas son dolorosas pero necesarias por la "pesada herencia recibida", el arreglo con los buitres es inevitable y en estas condiciones porque no quedaba otra; pero pasado el trago amargo todo será mejor. Si hay matices en la lectura de los 100 días macristas, no los hay en cambio en la idea de volver al "endeudamiento virtuoso"; coincidencia nodal con el gobierno que torna secundarias y superfluas todas las demás disidencias.
Es difícil respetar a los crédulos, uno intenta ser tolerante pero a veces es difícil. A esta altura del partido, el que no sospecha por qué son sometidos a escarnio los que se opusieron al neoliberalismo de los 90 que llevó a la crisis al continente entero, carece de elementos básicos de raciocinio. Y repito que no soy K, y critico muchas de sus políticas, pero no se puede negar que con sus políticas keynesianas se opusieron y pusieron coto al neoliberalismo que ahora estamos sufriendo.



Pero el sol no puede taparse con la mano, y menos con un dedo. Hace unos días veíamos en los distintos medios (por ejemplo acá en Clarín) como YPF advirtió a sus accionistas, a la Bolsa de Nueva York y a la SEC (la CNV norteamericana) que algunas de las medidas del gobierno como la quita de subsidios y alza de tarifas pueden "ser impopulares y generar oposición política y social, o agitación", mientras plantea razonables dudas respecto al arreglo con los buitres: "No hay seguro que la Argentina pueda obtener suficiente capital o cuente con efectivo disponible para fondear los pagos a los tenedores de bonos y otros pagos que pueda tener que realizar en orden de arreglar litigios en curso..", advierten en el informe.
El sábado La Nación daba cuenta en ésta nota de una especie de "Foro de Davos" local lo más granado del estalishment empresarial vernáculo desbordaba optimismo por la marcha del gobierno, y hasta gastaba a cuenta de la reelección de Macri o su sucesión dentro del PRO. Sin embargo, consultados sobre sus planes de inversión contestaban que por ahora están en espera, para ver como evoluciona el panorama. Vaticinan (que no es lo mismo que "prometían") que las inversiones fuertes -de afuera- "llegarán en el segundo semestre". Tampoco hay garantías de que eso suceda, o que los que hoy no invierten lo hagan después, si nos atenemos a los antecedentes. Del empresariado local poco podemos esperar, atenta su atávica avidez rentística y propensión a la fuga de capitales, menos en un contexto en el que el fin del "cepo" levantó todas las barreras que pudieran impedirla.
La verdad es que los que pueden invertir están más ocupados fugando capitales que pensando en generar producción alguna. Unos cráneos los M&M Boys!.



Y de las multinacionales con sede en el país lo mismo o menos, si se repara en el hecho de que se les han levantado las restricciones para girar dividendos a sus casas matrices: están más preocupadas por sacar dólares del país, que por traerlos.
Acá vemos en Página 12 como Alfredo Zaiat hace un descarnado análisis de las principales medidas tomadas por Macri desde su asunción, y los efectos que produjeron.


Devaluaron y eliminaron retenciones. Subieron, bajaron y volvieron a subir la tasa de interés. Redujeron alícuotas de impuestos y comenzaron una ola de despidos de empleados públicos, abriendo la misma puerta al sector privado (en total, 130 mil desocupados). Aplicaron un extraordinario tarifazo en la luz, que prometen que no será el último, y mantienen en espera el de gas y transporte. Desplegaron una política monetaria contractiva con un endeudamiento impresionante en pesos del Banco Central, hasta un nivel inquietante donde el stock de Lebac supera la base monetaria a un costo elevado. Liberaron de controles al sistema financiero e iniciaron el desmantelamiento de la protección de la industria nacional. Cerraron el acuerdo con fondos buitres en forma apresurada ante la de sesperación por conseguir dólares financieros, con emisión de bonos de deuda por parte de la Nación, provincias y empresas, para alimentar el stock de reservas. El saldo de estos meses de la labor del equipo económico integrado por Alfonso Prat-Gay y Federico Sturzenegger fue aceleración de la inflación, duplicando la tasa mensual, y derrumbe de la actividad económica. El impacto negativo de esa estrategia fue agudizado por la descoordinación entre el Ministerio de Hacienda y Finanzas y el Banco Central, entidad monetaria cuyo directorio ha demostrado una marcada inexperiencia en el manejo de las variables financiera y cambiaria. Los bancos se están haciendo un festín con Sturzenegger y sus muchachos sofisticados. Sus egos quedarían un poco dañados si supieran lo que hablan de ellos los financistas.

La política económica perdió los estrechos márgenes de autonomía que había logrado, y ahora quedó a merced de la voluntad inversora del sector privado y del aporte de dólares financieros. El programa ortodoxo del macrismo, que no es tanto como los ortodoxos quisieran, ha provocado una veloz redistribución del ingreso con la esperanza de que esa riqueza incremental en manos del sector privado pudiera generar una corriente de confianza para convocarlos a un intenso proceso de inversión. Fondos que permitirían la recuperación de la economía y la creación de empleo. La primera parte se ha desplegado en toda su dimensión. Los grupos concentrados han recibido una mejora sustancial en el reparto de la riqueza. La segunda parte de esa ecuación no se ha cumplido. Fue el primer tropiezo de la catequesis macrista.

Pese a todas las muestras de generosidad ofrecida por el gobierno de Macri al complejo agroexportador, a la banca y a conglomerados industriales locales y multinacionales no han ingresado a la economía dólares en términos netos. Por el contrario, se ha intensificado la fuga de capitales hasta casi 4000 millones de dólares en lo que va del año, monto impactante teniendo en cuenta el brusco cambio del contexto político y económico a favor de esos sectores beneficiados que son a la vez los que compran dólares en cantidad. Las reservas han bajado en forma persistente hasta evaporar más de la mitad del oneroso pase por 5000 millones de dólares con un grupo de bancos internacionales (el Banco Central entregó en garantía por esas divisas bonos por 10 mil millones de dólares, y terminará pagando intereses por 300 millones de dólares en el año). En las últimas jornadas fueron infladas por los dólares conseguidos por la provincia de Buenos en una colocación de bonos por 1250 millones a una tasa del 9,37 por ciento anual. Tal fue la desesperación del Banco Central por esos dólares que la provincia salió al mercado financiero internacional a pagar una tasa muy alta, cuando hubiera conseguido un costo más bajo, según postula el gobierno nacional si se cierra el capítulo con los buitres. La gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal, afirmó en su exposición en el Senado de apoyo al acuerdo con los buitres que el distrito que tiene que gestionar “está quebrado”. Lo que ha logrando entonces es algo inédito: una provincia supuestamente quebrada consiguió un crédito millonario de la banca internacional. La gobernadora está abusando de la ingenuidad de sus interlocutores.

Pese al intento fallido de depositar en el gaseoso objetivo de la confianza privada para conseguir dólares en estos meses de gestión, el gobierno de Macri insiste con esa estrategia, ahora con un muy oneroso acuerdo buitre y una redefinición geopolítica con resultado incierto. Este consiste en el desplazamiento de los capitales chinos (paralización del plan nuclear y de Atucha III, que cuenta con 85 por ciento de financiamiento, y la redefinición con achicamiento del proyecto de las centrales hidroeléctricas de Santa Cruz), y con la sobreactuación del hundimiento de un pesquero chino que operaba en forma ilegal en aguas argentinas. El realineamiento político con Estados Unidos, que tendrá su momento de esplendor con la visita del presidente Barack Obama esta semana, incluye avanzar en acuerdos de libre comercio. El objetivo económico es motivar al empresariado a concretar inversiones millonarias en el país. Otro acto de fe.

La catequesis macrista postula que la restricción monetaria y el ajuste fiscal gatillará un ciclo de ingreso de capitales (financieros vía deuda y bicicleta especulativa, y productivos por inversiones de empresas) para estabilizar el tipo de cambio y la tasa de inflación. Por ahora ese sendero hacia la tierra prometida está muy esquivo porque la fuga de capitales no se ha frenado. El resultado es inestabilidad cambiaria y tasa de inflación elevada. El mejor escenario sería la estanflación (estancamiento con aumento de precios), pero la dinámica de las variables claves puede profundizar ese deterioro para sumergir a la economía en una recesión con inflación. El caso brasileño de estos años es una referencia a observar.

La política elegida por el macrismo en materia fiscal fue dibujar con contabilidad creativa el déficit 2015 del último año de gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Esto fue señalado por el diario de negocios Clarín el sábado 12 de marzo pasado, con un título que no deja margen a la duda: “Estadísticas: los trucos del Gobierno para mostrar la herencia K”, para agregar en la presentación del artículo: “Incluye deuda flotante en el rojo fiscal y beneficiarios de planes en el desempleo. Así, construye un relato”. Más relevante que violentar el estado de las cuentas públicas fue que emprendió un rápido desfinanciamiento del sector público con una serie de medidas desordenadas: eliminación de retenciones, disminución de alícuotas de impuestos de bienes suntuarios, otro parche en el Impuesto a las Ganancias a los trabajadores en relación de dependencia, ampliación del fondo docente para apurar el cierre de las paritarias del sector y devolución de fondos coparticipables a las provincias. Además de abandonar el control de la cuenta capital fomentando la bicicleta financiera dólar-tasa, especulación que es un potente desestabilizador, ha provocado un marcado deterioro de las cuentas públicas no sólo desfinanciándolas, sino también con una política recesiva que debilita los ingresos fiscales. La menor actividad económica reduce el aporte por IVA y disminuye el cumplimiento impositivo de las empresas, y los despidos restan fondos en el rubro contribución social y previsional. Las cifras de febrero fueron un adelanto de ese deterioro: la recaudación impositiva aumentó sólo 26,5 por ciento interanual, con una inflación base del 33 por ciento en ese período.

El daño autoinfligido de debilitar las cuentas fiscales facilita el inicio de un ciclo de endeudamiento externo masivo que podrá amortiguar pero no eludir el ingreso al círculo vicioso de la ortodoxia del ajuste permanente. Ajuste que no será sólo contable sino que será una de las principales herramientas de reconfiguración del modo de acumulación de la economía argentina.

El sociólogo Artemio López apuntó que en los primeros 100 días de la administración Macri se desarrolló el mayor proceso de regresión distributiva acontecido en ese tramo de luna de miel de un gobierno con la sociedad desde la recuperación democrática en 1983. En la catequesis macrista no está incluida gran parte de la industria y sus trabajadores. El tarifazo en la luz y la caída de la actividad económica está asfixiando al sector productivo y a sus trabajadores. Muchos están perdiendo sus puestos y el resto está registrando una muy fuerte caída del poder de compra de sus ingresos, que en el mejor de los casos, en los sectores de mayor capacidad de negociación, terminarán el año con una caída del salario real del 6 al 10 por ciento.
Alfredo Zaiat

Imaginense el trabajo que tiene el Ekeko Durán Barba para enmascarar todo eso a vista de la opinión pública. Ellos seguirán con su política de vaciamiento mientras puedan seguir disociando permanente e indefinidamente política, economía y humor social, y fabricando sonrisas donde no las hay; con una claque de "reídores" que están a diario redefiniendo los límites del "periodismo militante".



Como ciudadanos hay tener los ojos bien abiertos, una sed insaciable que no se calme con el primero que nos cuente historias novelescas. Hay talento y del bueno en las corporaciones periodísticas afines a la manipulación, en esa vorágine de la desinformación hay profesionalismo e inteligencia. Hay mucho dinero de por medio y también poder. Precisamente no el más vendido es automáticamente el más íntegro. No por famoso es humano. Esa tremenda empresa del periodismo mediático es en gran medida la causante de que los pueblos en desarrollo no puedan florecer. No el más codiciado habla con la verdad. Como ciudadanos tenemos la responsabilidad por lo menos de intentar separar la paja del trigo.

3 comentarios:

  1. muy buena la nota. haremos el trabajo de hormigas intentando desmentir lo que los medios manipuladores nos venden. habrá que esforzarse el doble o el triple si el gigante Turner nos mete la CNN, pero estaremos firmes. nos vemos el jueves en la marcha recordando aquello que no queremos para nuestro país y repudiando a obama! abrazo compañeros

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  2. Contundente título. Algo a lo que tengo aversión es la alegría a la fuerza. Creo que es la única forma en que se puede tener alegría por estos cambios nefastos. Han barrido con los que antes era oficialistas, hasta quieren cambiar el contenido a Paka Paka, especialmente a El asombroso mundo de Zamba. Algunas cosas me recuerdo a Lex Luthor como dueño de medios de comunicación. Con la diferencia de que Luthor tiene aspectos positivos.

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  3. Amigos: si ya sabemos quienes son y la porquería que representan, tenemos gran parte de nuestra batalla ganada.- En mi caso, cuando los veo o leo o escucho (Clarinete, La Nación, Perfil, Canal 13 o cualquiera de esos mentirosos) los paso como alambre caído.- Si voy a salir y TN dice que estará soleado, agarro el paraguas y el piloto, sin dudarlo.- Sabiendo la basura que son y lo que representan, no hay problema.- El asunto son los que se creen a pies juntillas todo lo que estos sicarios ladran día y noche.- Como también votan, son los que están en la mira de Magnetto y similares para el lavado de cerebro. Desde que tengo cable y vi CNN (hace años) casi vomité. Me dio tanto asco, sobre todo esos periodistas latinos, cipayos que me dije: ¡nunca más! Con relación a lo de Zamba y Paka Paka les digo que me pone muy triste; era un hermoso canal donde te hacían admirar el ser argentino y a querer a tu Patria, a tus próceres y a tu querida celeste y blanca. No me imagino lo que harán estos vendepatria. Habrá que esperar a la próxima votación... Mientras tanto, hagan escuela con sus amigos, compañeros, familiares.- abrazos.-

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