Ir al contenido principal

La Vuelta al Vinilo

Los empresarios musicales deben aborrecer la era digital. Después de todo, hubo una vez en la que te podían vender un pequeño pedazo de plástico metido en cajas de pésima calidad a un precio exorbitante. Y la gente pagaba. ¡Claro que pagábamos! No podemos vivir sin música.

Por Efraín Trava


La muerte del CD

Cualquier sábado en la tarde, en la mitad de los años noventa, hubiera ido a echarle un vistazo a los nuevos lanzamientos musicales. Casi siempre hubiera regresado a casa con uno o dos CDs. Habría desempacado uno de ellos con la placentera ansiedad del que disfruta sus adicciones y me hubiera sentado a escuchar la nueva adquisición reconcentradamente. Esa experiencia con los discos compactos ya no es como era antes. Ahora es, de hecho, profundamente obsoleta.

Escuchar música sigue siendo para mí la segunda actividad más placentera después del sexo (y a veces, incluso, compite con la primera), pero el CD ya no ofrece la misma satisfacción de antaño. No lo digo sólo yo, sino buena parte de los consumidores alrededor del mundo. Las ventas de discos compactos han ido en descenso cada año desde hace más de una década, debido a que éstos ya no encuentran su lugar en un mundo en donde resulta infinitamente más sencillo reproducir y transferir archivos digitales, ya sea legal o ilegalmente.

Esto no significa que hacerse de la versión física ­­―de “carne y hueso”― de un álbum ya no valga la pena. Mientras la industria discográfica se debate entre la resurrección y la hecatombe, los discos de vinil están experimentando un regreso prodigioso. Esta puesta en forma se puede apreciar en los anaqueles de las tiendas de música donde, de manera tímida pero consistente, las portadas de 30 x 31 centímetros empiezan a apropiarse de los espacios que durante tanto tiempo ocuparon las frágiles cajuchas de CDs; ésas que, no pocas veces, se quebraban apenas quitaba uno el celofán.

El renacimiento del LP no es sólo una tendencia anecdótica. Mientras las ventas de formatos físicos en general declinan, las de discos de vinil registran el aumento más significativo en décadas. En 2014 éstas se incrementaron en 38 por ciento. La escalada ha sido gradual, pero sostenida, alcanzando 8.3 millones de unidades vendidas en Estados Unidos en el último año, mientras que en 2007 sólo se vendía un millón de unidades. Este auge ha rebasado incluso a las plantas productoras de discos que, en muchos casos, han resultado insuficientes para satisfacer la súbita demanda. No es raro que los álbumes se agoten en las tiendas y se conviertan en objetos de culto que llegan a alcanzar hasta el cuádruple de su valor en sitios como eBay o Discogs.

Desde luego, ésta no será la primera ni la última vez que se dice que el disco de vinil está a la alza después de haber sido considerado un formato muerto. No obstante, el porqué detrás de este fenómeno es un asunto mucho más interesante, aunque también algo impreciso. Actualmente el consumidor de música puede elegir entre la descarga digital, el CD, el disco de vinil e, incluso, ¡el casete! Es decir, la gente no está obligada a comprar viniles como lo estuvo en la mitad del siglo XX o en algún momento de la década de los noventa con los CDs. Y, sin embargo, lo hace. El tema adquiere aún más relevancia si se toma en cuenta que el disco de vinil es el soporte musical más caro actualmente en el mercado. Parece, pues, que en un mundo donde el CD se ha vuelto obsoleto y los archivos digitales son bienes intangibles el LP ostenta un valor físico que hace que el dinero invertido en él valga más la pena. Así que si la industria musical quiere sobrevivir deberá poner especial atención en las razones por las cuales la gente está comprando éste y no otros formatos más baratos.

¿Para qué comprar?

Para la mayoría no hay un motivo sólido por el cual comprar música. Desde luego, existe el argumento moral de que debemos apoyar a los artistas, que también ellos tienen familias que alimentar y blah, blah, blah. La realidad es que nunca se podrá forzar a las personas a que gasten su dinero si éstas no tienen la necesidad de hacerlo. Hoy tampoco existe una estrategia concreta por parte de la industria musical que motive a los consumidores.

La piratería no es la única culpable de que la gente no compre música. En algún momento la venta de música por internet gozó de cierta popularidad. Algunos comenzaron a comprar archivos digitales debido a que la conveniencia de descargar algo rápidamente desde iTunes o Amazon superaba ampliamente la inconveniencia de tener que buscar un archivo de buena calidad, ordenado y libre de virus en el laberinto de la red. Sin embargo, en los últimos años, servicios como Spotify, Beats Music, Rdio y otros representan un método tan simple y económico que poseer música, ya sea en su forma física o digital, termina siendo un hecho engorroso si se le compara con la practicidad de escuchar música a la carta: lo que se antoja a la hora que se quiera y en prácticamente cualquier lugar donde se tiene conexión a internet.

Es verdad, Spotify no tiene todo, no es dios, pero está muy cerca de serlo. Además, el servicio de descargas por suscripción representa, para algunos, una renta mensual moderadamente asequible si se considera la facilidad con la que el melómano puede satisfacer sus voraces deseos musicales ad libitum. Por supuesto, todavía hay gente por ahí a la que le gusta comprar por amor al arte. Los que quieren salvar a los artistas en ciernes. Pero incluso esas almas caritativas tienen que admitir que, en el mejor de los casos, los CDs acaban siendo transferidos a la computadora para formar parte de la biblioteca musical y estar así disponibles para su uso en un dispositivo portátil, o sea, un iPod. O, en el peor, terminan empolvándose en el otrora utilísimo mueble para CDs comprado el siglo pasado, debido a que el disco, qué caray, también está en Spotify en su versión deluxe remasterizada, o en YouTube con todo y letras o… en donde sea.

La calidad del audio

Un porcentaje alarmante de música digital tiene una calidad que está muy por debajo de la de un CD. Sorpresivamente, esto no es un impedimento para que la banda, por ignorancia o por desidia, opte por la bazofia digital. Actualmente, mediante iTunes o casi cualquier programa reproductor es posible transferir a la computadora una versión totalmente descomprimida, es decir, de alta calidad, de la música almacenada en un CD, pero cuando la mayoría de la gente transfiere discos a su biblioteca musical escoge los formatos más ligeros para no ocupar tanto espacio. Después de todo, un archivo mp3 de alta fidelidad (705 Kbps / 320 MB) ocuparía seis veces más espacio que uno de baja calidad (128 Kbps / 55 MB).

Spotify, monstruo de las descargas por suscripción, ofrecía hasta no hace mucho, a duras penas, y sólo a suscriptores Premium, una calidad relativamente buena de mp3 (320 Kbps / 144 MB). Aun así ésta se queda a la mitad entre la calidad de plano pobre y la de un CD o un LP. En otras palabras, el hecho de que un archivo de mediana o baja calidad permita transportar hasta seis veces más música en un dispositivo es suficiente argumento para que a la mayoría le importe un pepino si la calidad de lo que se está escuchando es óptima o siquiera se acerca a lo conveniente. Para aquellos a los que sí les interesa la calidad del sonido, existen sitios en la red como HD tracks, donde se ofrecen descargas de alta fidelidad para audiófilos.

A pesar de todo, al igual que los CDs, pero no de manera tan estrepitosa, la venta de música digital ha sufrido descensos en el último par de años, algo inédito en los más de diez años que lleva iTunes vendiendo música. No resulta, pues, extraño que el consumo de descargas por suscripción, encabezado por Spotify, se haya incrementado en 40 por ciento y ahora represente casi una quinta parte del total de ganancias que obtienen las compañías discográficas. Esto constata lo evidente: los consumidores que se han digitalizado son, en buena medida, indiferentes ante la calidad del sonido.

En el resurgimiento del vinilo resulta muy debatible la teoría de que los consumidores encuentran una mejor calidad de sonido a la hora de reproducirlo. Existe un viejo debate entre audiófilos y científicos sobre la diferencia en cuanto a calidad entre lo digital y lo analógico. Los audiófilos, por supuesto, aseguran que la reproducción analógica suena mejor, pero esto no es necesariamente cierto. Está científicamente comprobado que el sonido extraído del mismo máster es matemáticamente idéntico en el CD y en el vinil. Una frecuencia mayor a los 44.1 kHz/16–bit que tiene el CD incrementaría la fidelidad en el sonido, pero los rasgos de esta ganancia serían inaudibles para el oído humano. A pesar de ello, algunos valientes han decidido desafiar a la ciencia y confiar sordamente en su percepción, o quizá sólo estén enamorados de esa armoniosa distorsión que resulta del contacto entre la aguja con los surcos del plato de vinil. Estos fanáticos —me incluyo— ayudan a comprobar toda mi teoría: la gente está volviendo al vinil simplemente porque disfruta la particularidad de su sonido y porque la experiencia en su totalidad es muy placentera.

El caso del vinilo

Aquellos para quienes el hecho de poseer música es en verdad importante prefieren el vinilo porque éste les proporciona una experiencia física mucho más rica que la de comprar un CD. Puede haber diversas razones en cada caso, pero al final todo desemboca en la experiencia: la cálida y confortable sensación que se experimenta al poner la aguja en su sitio, esperar un par de segundos y comenzar a escuchar la música producida por su fricción con el vinil. Ése es un deleite imposible de lograr con otros medios.

El vinilo ha ofrecido siempre una experiencia mucho más íntima. Su gran formato es sustancial y hace del diseño de la portada y las fundas interiores pequeñas obras de arte, algo prácticamente imposible de lograr con los libritos del CD. Hay algo placenteramente interactivo en el hecho de poner el disco sobre la tornamesa, escuchar el lado entero, para después voltearlo cuidadosamente y escuchar el segundo lado. Esto hace de la experiencia de escuchar un disco algo en lo que uno está constantemente involucrado tanto física como emocionalmente. Es divertido y requiere de cierta dinámica que está muy lejos de la pasividad auditiva que se experimenta con un CD o un archivo.

Con respecto al sonido del disco de vinil, debemos retomar el tema de la fricción y del ruido. El “gis” a la hora de reproducir un LP no es una desventaja. Por el contrario, si no es excesivo, añade textura y calidez. No es extraño que algunos músicos lo agreguen intencionalmente a sus grabaciones digitales para dotarlas de cierto carácter.

El vinilo puede ser frágil, además de tener otras imperfecciones, pero todo esto termina siendo parte de su encanto. Los más viejos se deforman, las agujas bailan sobre su superficie y saltan sobre los rayones. Para algunos esto convierte a los discos en fábricas de nostalgia. Yo tengo un aprecio especial, casi amoroso, por mi copia de "Animals" de Pink Floyd. Es una primera edición mexicana adquirida en 1977 por mi padre. Lo escuché en mi infancia, en mi adolescencia y ahora es mío, tiene un poco de ruido pero, en general, se reproduce de maravilla. Es un tesoro heredado. Y yo, ¿qué le voy a dejar a mi hija? ¿Una memoria USB? ¿Un disco duro? O ¿la contraseña de mi Dropbox? Veremos cuando ella sea capaz de leer este texto.

La razón principal por la cual el vinil perdió la batalla contra los casetes y los CDs es que no lo puedes llevar contigo. Los discos de vinil no son prácticos. Ése fue un problema fatal en su momento.

Actualmente, no es necesario atenerse a una sola cosa. Muchos de los viniles traen consigo un código que permite al comprador descargar la versión digital desde internet. Además, generalmente, los archivos son de buena calidad.

Vender una experiencia

Los empresarios musicales deben aborrecer la era digital. Después de todo, hubo una vez en la que te podían vender un pequeño pedazo de plástico metido en cajas de pésima calidad a un precio exorbitante. Y la gente pagaba. ¡Claro que pagábamos! No podemos vivir sin música. Nos enamoramos de un sonido y queremos escucharlo más y más, y la única forma de hacerlo fue, durante mucho tiempo, comprando música. Claro que se podían copiar casetes y, más tarde, también CDs, pero nada afectó realmente a la industria musical hasta que llegó el mp3 y las conexiones de banda ancha. Fue entonces cuando la gente dejó de comprar.

En estos días en los que comprar música es una mera elección, la gente que se dedica a este negocio debe poner especial atención en aquellos que, a pesar de todo, siguen comprando música. ¿Cómo pueden crear o reforzar un producto en el que los consumidores de música quieran invertir su dinero? Desde luego, no es suficiente con decir que los músicos se merecen ese dinero. Hace falta un argumento de peso. El incremento en las ventas de discos de vinil ofrece algunas pistas, pero incluso si estas ventas siguen en ascenso, falta mucho, muchísimo, para que éstas compitan con Spotify y sean suficientes como para mantener a toda la industria de la música.

Yo no creo tener la respuesta, pero parece claro que si el negocio de grabar y vender música en soportes físicos ha de sobrevivir, los que están metidos en esto tendrán que motivar a la gente a pagar por algo que les gusta tener y que los hace felices, que es, de hecho, la razón principal por la cual nos sigue importando la música.

El vinilo no es sólo música, es una experiencia. Una experiencia, por cierto, por la que vale la pena pagar. 

Efraín Trava

Comentarios

  1. Muy buen artículo. Tengo algunos vinilos, pero por una cuestión de esapcio prefiero los cd´s. Cuando estoy en casa prácticamente no uso streamig, prefiero mil veces poner un cd. Abrazo Moe!

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno!! con sus mitos y leyendas...viva el vinilo!!

    ResponderEliminar
  3. El vinilo, en mi opinión, es una moda en general. Para los audiófilos es una cultura, una forma de experimentar la música pero es ostensiblemente más cara, comenzando con el hardware ( una buena tornamesa, calidad de aguja ( o púa) y buenos parlantes y amplificador. Pienso que la mayoría de los nuevos usuarios de vinilos no posee un equipo adecuado. Además está eso de la fecha de edición que tiene que ver con la calidad de la matriz y no un mero digitalizado llevado a la pasta! Una edición de la época es cara, qué decir, de una edición japonesa... En contraste al CD su sonido es a todo evento bueno, no se gasta, incluso rayado puede rendir sin problemas. Su sonido es maravillo para música clásica. Su resolución en sus primeras ediciones suenan con un rango dinámico maravilloso, no así, lamentablemente las ediciones remasterizadas posterior al año 2000 donde la guerra del volumen surgió en detrimento de su excelente rango sonoro, en pos de la audiencia que caminaba y se subieron sus rangos, un ladrillo sonoro que fatiga tus oídos al poco rato. Lamentable. Así que toda tu experiencia se reduce a tu bolsillo y oído. Los servicios streaming son pobres, no hay duda. Sólo un mp3@320 suena decente, el resto olvidate. Mientras más comprimido el sonido, más deplorable y decepcionante resulta la escucha musical, además que resta calidad a la obra, escuchas una pálida muestra como quien lee la fotocopia desteñida de un libro de culto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy certeras tus apreciaciones, el disco de vinilo ha subido enormemente su valor debido a esta nueva pero bonita moda, lamentablemente a veces con muy malas y costosas ediciones. Dejando de lado todo esto, yo he juntado y crecido con el Long Play 331/3 y 45 rpm, que en los 60-70 estaban al alcance de casi todos, pero lo que nunca olvido son aquellos momentos a los 13-15 años cuando nos juntábamos con mis amigos a compartir y descifrar la música de Yes, Hendrix, King Crimson, Doors, ELP, Genésis, CSNY, Creedence, y un largooooo etc en un simple tocadiscos portátil -incluso a veces mono-....mejor o peor?
      Pero la certeza para mí es que será el mejor periodo musical hasta ahora, pero ese es otro tema, ahora aún los escucho en HI-FI, en mis recuerdos me suenan igual(...) ...por los momentos vividos y estando de acuerdo con tus apreciaciones, muchos saludos y larga vida al vinilo y al blog cabezón!!

      Eliminar
    2. En línea con lo que dice Alejandro, pienso que el disfrute en la adolescencia no pasaba tanto por la calidad sonora. Escuchar por primera vez a Yes, King Crimson, etc era algo muy conmovedor, sea sonando en un grabador Ranser monoaural, o en un lindo centro musical integrado. Hoy, teniendo acceso a lo mismo en HI-FI estéreo, ya no me lo bancaría en un Ranser.. pero el goce inicial aquél... fue. Salute y gracias por el artículo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

El Ritual - El Ritual (1971)

Quizás aquellos que no estén muy familiarizados con el rock mexicano se sorprendan de la calidad y amplitud de bandas que han surgido en aquel país, y aún hoy siguen surgiendo. El Ritual es de esas bandas que quizás jamás tendrán el respeto que tienen bandas como Caifanes, jamás tendrán el marketing de Mana o la popularidad de Café Tacuba, sin embargo esta olvidada banda pudo con un solo álbum plasmar una autenticidad que pocos logran, no por nada es considerada como una de las mejores bandas en la historia del rock mexicano. Provenientes de Tijuana, aparecieron en el ámbito musical a finales de los años 60’s, en un momento en que se vivía la "revolución ideológica" tanto en México como en el mundo en general. Estas series de cambios se extendieron más allá de lo social y llegaron al arte, que era el principal medio de expresión que tenían los jóvenes. Si hacemos el paralelismo con lo que pasaba en Argentina podríamos mencionar, por ejemplo, a La Cofradía, entre otros muchos ...

Iterum Nata - From the Infinite Light (2024)

"Iterum Nata" significa "Born Again" en latín, una descripción apropiada para lo que presenta este disco, el quinto álbum de estudio de este proyecto que me ha puesto en un brete a la hora de catalogarlo ¿folk rock, folk picodélico, post rock, post metal, prog folk, rock progresivo,  black y doom metal?. Lo mejor es que es todo eso, pero todo junto. Desde Finlandia presentamos un trabajo que nos envuelve con una música atmosférica oscuramente melódica y lírica, influenciada por el paganismo y el ocultismo, y que podemos describir como un cruce entre los grupos neofolk melancólico como Tenhi, el folk psicodélico de Linda Perhacs más el misticismo musical espectral de Dead Can Dance y el progresivo de Strawbs, junto con los primeros King Crimson, sumadas a las inquietantes narrativas de Nick Cave, y tendremos algo parecido a la propuesta musical, política y filosófica de Iterum Nata, algo que creo que ya podemos intuir al ver su arte de tapa. Artista: Iterum Na...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Moron Police - Pachinko (2025)

Hay bandas progresivas que prefieren zambullirse en un estilo setentero y vintage, y luego tenemos las otras, que quizás sin proponérselo encaran un sonido transgresor que tiende a renovar definitivamente el estilo. Entre estos últimos se ubican estos noruegos, y aquí presentamos su último disco, otro de los mejores discos del 2025 que presentamos en el blog cabeza. Esto es un baldazo de dopamina auditiva directo al cerebro, un viaje de ácido a Disney, pop-prog de altísimo vuelo, con melodías que se te pegan como chicle en el zapato pero con una complejidad técnica que dejaría a Dream Theater rascándose la cabeza (bueno, no tanto, pero exageramos un poco para hacerlo todo más animado que nos toca enfrentar el 2026, y recién empezamos). El disco mantiene esa vibra de que todo va a estar bien aunque el mundo se caiga a pedazos, y tanto es así que creo que es imposible escuchar esto y no sonreír. La música es inmensa, la producción es gigante, todo suena nítido y brillante, el álbum se ...

Banana - Aún es tiempo de soñar (1979)

Artista: Banana Álbum: Aún Es Tiempo De Soñar Año: 1979 Género: Rock Prog Sinfónico Nacionalidad: Argentina Duración: 43:50 Minutos Lista de Temas: 1. El Escultor Y La Estatua (9:15) 2. Un Hombre En La Hoguera (6:10) - a. Preparacion - b. Sacrificio - c. Humo Y Cenizas 3. Aun Es Tiempo De Soñar (5:50) 4. Vispera (9:52) 5. Preguntas Al Cielo (10:13) 6. Quien Se Acordara (2:10) Alineación: - Alberto Bengolea: guitars (5) - Miguel Cerviño: bass (4-6) - Juan Gelly: guitars - Pablo Gullot: guitars (4) - Toro Martinez: drums (5) - Fori Mattaldi: bass (1-3) - José Luis Meniño / drums (1-3) - Arturo Parona: drums (4,6) - Cesar Pueyrreden: vocals, keyboards - Jose Torres Zavaleta: saxophone ¿Escucharon a Cesar "Banana" Pueyrredón (músico melódico argentino) hacer rock progresivo?. Es que, increíblemente para muchos incluido yo, hace muchos años el tipo hacía rock progresivo y le salía bastante bien, por cierto. Si no me creen (es muy posible), esc...

King Crimson - Radical Action (2016)

Ya teníamos una excelente reseña del señor Morgan del registro en CD, pero ahora nuestro amigo cabezón Lean, que por motivos de recortes a la ciencia emigró de su Argentina natal y anda dando vueltas por el norte, y se está dando una panzada musical, nos hace su comentario de su experiencia en un recital de estos monstruos... justo para el video de los viernes. Artista: King Crimson Álbum: Radical Action Año: 2016 Género: Progresivo ecléctico Nacionalidad: Inglaterra Lista de Temas: Disco 1 (CD): Mainly Metal 1. Larks' Tongues In Aspic Part One - Bruford*, Cross*, Muir*, Wetton*, Fripp* 10:36 2 . Radical Action (To Unseat The Hold Of Monkey Mind) – Fripp* 3:40 3. Meltdown – Jakszyk*, Fripp* 04:22 4. Radical Action II – Fripp* 02:27 5. Level Five – Belew*, Mastelotto*, Fripp*, Gunn* 06:46 6. The Light Of Day – Jakszyk*, Collins*, Fripp* 05:49 7. The Hell Hounds Of Krim – Harrison*, Mastelotto*, Rieflin* 03:36 8. The ConstruKction Of Light – Belew*, Mastelotto...

King Crimson Collector's Club (1998 - 2012)

Artista: King Crimson Álbum: King Crimson Collector's Club Año: (1998 - 2012) Género: Progresivo ecléctico Nacionalidad: Inglaterra Lista de Discos: KCCC 01 - [1969] Live at the Marquee (1998) KCCC 02 - [1972] Live at Jacksonville (1998) KCCC 03 - [1972] The Beat Club Bremen (1999) KCCC 04 - [1982] Live at Cap D'Agde (1999) KCCC 05 - [1995] On Broadway - Part 1 (1999) KCCC 06 - [1995] On Broadway - Part 2 (1999) KCCC 07 - [1998] ProjeKct Four - The Roar Of P4 - Live in San Francisco (1999) KCCC 08 - [1994] The VROOOM - Sessions April - May (1999) KCCC 09 - [1972] Live At Summit Studios Denver, March 12 (2000) KCCC 10 - [1974] Live in Central Park NYC (2000) KCCC 11 - [1981] Live at Moles Club Bath (2000) KCCC 12 - [1969] Live in Hyde Park, July 5 (2002 KCCC 13 - [1997] Nashville Rehearsals (2000) KCCC 14 - [1971] Live at Plymouth Guildhall, May 11 (2CD) (2000) KCCC 15 - [1974] Live In Mainz, March 30 (2001) KCCC 16 - [1982] Live in Berkeley (2CD) (200...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.