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Retrospectiva de UK

UKPocas veces en la historia del rock se he podido juntan un supergrupo semejante, un brillante conjunto donse se reunieron Eddie Jobson, John Wetton, Allan Holdsworth y Bill Bruford (quien fuera reemplazado posteriormente por Terry Bozzio). Formación que protagoniza el recital en Cleveland en 1978 que se encuentra en el último video de este posteo, una hora de UK en vivo que resulta imperdible. Aquí, nuestro eterno columnista involuntario de siempre hace un corto viaje del día a la noche en las postrimerías de los 70.


Por César Inca

Hoy echamos una emotiva mirada atrás al grupo UK, el cual comenzó como cuarteto conformado por Eddie Jobson [teclados y violines eléctricos], John Wetton [bajos y voz]. Allan Holdsworth [guitarras] y Bill Bruford [batería y percusión] y terminó como trío sin guitarrista, siendo así que Terry Bozzio fungió de reemplazante definitivo de Bruford. El hecho de que el buen Terry fuese de nacionalidad estadounidense no afectó al nombre del grupo, aunque, en todo caso, parece sintomático (si es que no es puramente casual) que el reconvertido trío omitiera los puntos de su nombre: su nombre inicial y el título de su primer disco eran U.K. Para entender el contexto de la forja y el nacimiento de este supergrupo, hay que remontarse a un tiempo en el que Eddie Jobson, quien habría de erigirse en compositor principal de la banda, aún no estaba en la escena. La primera simiente de UK brotó de una intentona de Rick Wakeman, Bill Bruford y John Wetton por formar un trío de megaestrellas progresivas, un par de años después de que Robert Fripp disolviera KING CRIMSON, mientras que Wakeman estaba disfrutando de una carrera exitosa y fastuosa tras salir de YES. Bruford estaba colaborando con Wetton en unas maquetas para un potencial disco solista de este último en julio de 1976, siendo así que Wakeman también entró en la ecuación y surgió la idea de convertir a esta asociación en un grupo propiamente dicho. Bruford incluso estaba queriendo madurar como compositor, y como aún no se decidía a trazar una trayectoria solista, aportó ‘Beelzebub’ al incipiente repertorio del recién nacido trío... un trío que murió a las pocas semanas pues el sello A&M Records no le dio luz verde a Wakeman para que entrara a otro grupo. Ante estas negativas circunstancias, Wetton y Bruford se comunicaron con Fripp para ver la posibilidad de reformar KING CRIMSON, pero como éste estaba concentrado en su etapa de formación filosófica y se consideraba retirado del negocio musical, ya podemos imaginar su respuesta. A pesar de todo esto, los dos amigos se resistieron a dejar morir la idea de formar un nuevo grupo, a la par que cada uno seguía con sus propios avatares individuales: Wetton se enroló en las filas de ROXY MUSIC para un par de giras mientras Bruford pasaba de ser baterista de apoyo para GENESIS a gestor de su primer álbum solista, “Feels Good To Me”. Volviendo al aún pendiente proyecto grupal, Wetton convocó al niño prodigio Edwin Jobson (ya no tan niño, pero su currículum a sus entonces menos de 23 años incluía estadías en CURVED AIR, la banda de FRANK ZAPPA y ROXY MUSIC, de donde lo trajo), mientras que Bruford convocó al infinitamente magistral guitarrista Allan Holdsworth, con quien ya había trabajado en su ya mencionado primer disco solista. Eddie, el más joven; Allan, el más viejo; y los dos instigadores, compartiendo el mismo año de nacimiento 1949 además de la dupla rítmica. La grabación del homónimo primer disco tuvo lugar entre diciembre de 1977 y enero de 1978 en los Trident Studios de Londres, siendo publicado en marzo del mismo 1978. Fue todo un bombazo para tratarse de un disco tan explícitamente pretencioso y ecléctico en tiempos en los que el punk, el disco y la new wave empezaban a ser las corrientes mimadas por la ideología de la prensa musical y por el gran público: ya se había vendido un cuarto de millón de ejemplares a fines del verano del año de su publicación, y especialmente en los Estados Unidos, así como en la Europa Continental, el cuarteto recibía una buena demanda de conciertos.
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Antes de seguir adelante con la historia, veamos los detalles del repertorio de “U.K.”. El disco comienza con una suite compuesta por Jobson y con letras de Wetton incorporadas a tres de sus cuatro secciones: la suite se titula ‘In The Dead Of Night’, con la primera sección ostentando igual nombre, mientras que la segunda se denomina ‘By The Light Of Day’, y todo termina con la dupla de ‘Presto Vivace’ y ‘Reprise’. Poco más de 13 minutos ocupa el bloque total de la suite en cuestión. La sección homónima de apertura es un clásico indiscutible del prog británico de todos los tiempos, articulado sobre un tempo predominante de 7/8. Las envolventemente cautivadoras armonías de órgano y sintetizadores, el canto emotivo de Wetton y el electrizante solo de Holdsworth en el intermedio instrumental son de antología, así de simple, así de directo. La segunda sección es etérea y con un espacio absorbentemente protagónico para las capas y orquestaciones de los sintetizadores, casi rayano con la cosmovisión musical de un VANGELIS. El canto de Wetton se vuelve retraído dentro de esta atmósfera introspectiva, la cual adquiere un cierto fragor muy controlado cuando llega el turno del solo de violín eléctrico sobre un lento compás de 10/8. A partir de aquí, el lirismo reinante se va reforzando hasta el momento final, que es cuando un dueto de baterías inicia el proceso frenético y extravagante de ‘Presto Vivace’, un encantador vuelo instrumental que Jobson compuso como reminiscencia de su breve temporada como integrante de la banda de FRANK ZAPPA. Una vez terminado éste, el ‘Reprise’ instaura un repaso resumido del motif central de ‘In The Dead Of Night’, aterrizando en un final ampuloso armado según la tipificación sinfónica. El lado A del álbum se cierra con ‘Thirty Years’, composición de Wetton, Jobson y Bruford. El rol de ‘Thirty Years’ es básicamente el de insuflar algunos aires jazz-rockeros dentro del predominante discurso sinfónico que conforma la esencia colectiva. Eso se nota claramente en la sucesión de ágiles jams de raigambre instrumental (aunque también contienen letra) que se desarrolla tras el ensoñador prólogo, donde las flotantes orquestaciones del sintetizador y los elegantes solos de guitarra acústica crean una ceremoniosa aura de melancolía para el primer canto de Wetton. El jam intermedio incluye una soberbia alternancia de magnífico solos de sintetizador y de guitarra eléctrica, aterrizando todo en una retoma más fastuosa del motif introductorio para que todo se corone con un majestuoso epílogo donde la guitarra de Holdsworth impone su fulgente corona de señoriales fraseos mientras las bases de teclado de Jobson diseñan la silla real en torno al cual giran los demás instrumentos. Gran final del lado B: se trata de una canción que, en cierta medida, crea un modelo para las dos últimas del lado B, pero ya hablaremos de ellos dentro de poco con mayor detalle.



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La dupla de ‘Alaska’ y ‘Time To Kill’ conforma el otro epicentro del repertorio del disco, abriendo con una imponente aureola cósmica que acumula láminas de sintetizador antes de entrar a un ataque grupal con un ensamble dispuesto a crear una exaltación sinfónica donde el órgano ocupa un rol protagónico mientras la guitarra llena algunos espacios melódicos. La sección cantada está muy bien estructurada en torno a la confluencia de claridad melódica y grooves arquitectónicos, con innegables similitudes al modelo de EMERSON, LAKE & PALMER. En medio, se intercala el más largo y más impresionante pasaje instrumental para el lucimiento del violín eléctrico dentro del álbum, y justamente Bruford aprovecha la ocasión para darle un cierto matiz jazzero al despliegue rítmico: posiblemente es por esto último que el susodicho maestro de la batería tiene un crédito de coautoría para ‘Time To Kill’. ‘Nevermore’ lleva muy bien sobre las espaldas la carga de suceder a este suntuoso inicio del lado B. Comienza con un fabuloso dueto de guitarras acústicas – en realidad, una doble pista de guitarra acústica a cargo de Holdsworth – que va hilando florituras hasta anunciar lo que más adelante será la sección epilogar. Pero en estas instancias finales, una vez que se le unen las primeras capas de sintetizador de Jobson, el terreno está preparado para que la dupla rítmica arme un ágil groove jazz-progresivo con el que el grupo meterá algo de la influencia del Canterbury en su esquema sonoro. Los diversos duelos entre la guitarra y el sintetizador que se libran en el intermedio son sencillamente brutales, destilando infinitas dosis de nervio y de clase. A inicios del último tercio de la pieza, entra a tallar un pasaje cósmico donde las sábanas áureas y efectos de los sintetizadores (un poco a lo VANGELIS) y los retazos flotantes de la guitarra ofrecen una alternativa al jolgorio precedente, sembrando así el camino para el hermoso solo de guitarra que guía al ceremonioso epílogo, ese epílogo que, como dijimos antes, estaba anunciado en algunos de los últimos fraseos de la introducción de guitarra acústica. Durando poco más de 7 ¼ minutos, ‘Mental Medication’ cierra el disco ahondando en las coordenadas jazz-progresivas de la canción precedente. Es una composición de Bruford, Holdsworth y Jobson, con letra del primero: es una letra muy interesante que versa sobre el proceso de creación musical como disciplina de curación espiritual – “Mental medication, / Music's conversation, / Play for all creation here. / Melody fair. / Lost in contemplation, / Drowned in meditation, /Need your inspiration near.” Desde estas primeras líneas se nota que hay un ímpetu introspectivo en la poesía creada para la ocasión, y muy oportunamente, el talante de la canción en sus primeros segundos es intimista, pero muy pronto emerge una serie de grooves y quiebres desde la que se gesta una entretenida gama de atmósferas vibrantes y juguetonas. Hay un momento especialmente reservado para el lucimiento de la guitarra, con ornamentos añadidos de sintetizador y piano, además de un jam en 6/8 para que se instaure un excelso solo de violín. El señorial epílogo regresa al introspectivo motif inicial, pero esta vez con un ropaje fastuoso expandido entre las armonías de las guitarras triplicadas de Holdsworth y las ambientaciones cósmicas del sintetizador de Jobson. A fin de cuentas, queda la evidencia de que Jobson, Holdsworth y Bruford se lucen como quieren, y también queda la misma evidencia para Wetton, pero es que en ese tiempo él ya tendía a querer cumplir con un rol más convencional y lucir más su canto que su virtuosismo al bajo: algunas florituras por aquí, otras por allá, pero más que nada, un cumplidor acompañante de Bruford y no un dialogante creativo con todo el bloque integral de compañeros de banda, poniendo más empeño en perfilar su rol de frontman. Ya no suena como el bajista de KING CRIMSON que era, ahora estaba más cercano a URIAH HEEP y ROXY MUSIC: el menos lucido de los cuatro.




Como se señaló unos párrafos más arriba, “U.K.” fue un razonable éxito de ventas, pero la buena onda intrínseca a esta noticia no se traducía en una buena onda musical entre los integrantes del grupo. El breve momentum de entusiasmo que tiene el formar parte de un colectivo ecléctico con grandes sueños de grandeza artística pronto dio paso a momentos de tensión entre integrantes insatisfechos que sienten que ceden demasiado y no pueden elaborar todo lo que pueden desde el llamado de sus corazones... y como suele suceder, se armó una trifulca entre un bando que quería ir por el camino de algo más asequible que se pueda acomodar a lo usualmente se llama arena rock (Wetton) y otro que quería explorar más a fondo los elementos de jazz-rock y fusión dentro de esta misión progresiva (Bruford y Holdsworth). Jobson, quien se sentía realmente cómodo en cualquiera de estas dos instancias, terminó por ponerse del lado de Wetton pues, en tanto letrista principal, era su socio natural a la hora de crear nuevo material en el futuro cercano. Y no tanto en el futuro cercano, pues durante los últimos meses de estadía de Bruford y Holdsworth en las filas de U.K. ya existían las canciones ‘Carrying No Cross’, ‘The Only Thing She Needs’ y ‘Caesar’s Palace Blues’, además de dos piezas instrumentales que pronto irían a parar al segundo álbum solista de Bill Bruford: ‘The Sahara Of Snow’ (coescrita con Jobson) y ‘Forever Until Sunday’ (el propio Jobson grabó la parte de violín en el mentado segundo disco de Bruford, el cual se titula “One Of A Kind”).* ‘Carrying No Cross’ ya era concebida como una pieza épica y dramática, e incluso en esta primera versión contenía un fabuloso jam jazz-rockero en 13/8 cuya agilidad era acentuada por el duelo entre violín y guitarra: todo bien sobre el papel pero todavía no se sentía bien articulado. ‘The Only Thing She Needs’ ya tenía bien claro su norte compositivo e incluía un enorme solo de Holdsworth (¿qué solo suyo no lo era?), pero la instancia donde éste se explayaba era un jam un poco lento que no cuajaba dentro del empuje rockero que la canción misma parecía exigir. En fin, ‘Caesar’s Palace Blues’ era un vehículo para el lucimiento de Jobson y Holdsworth tenía que conformarse con bases armónicas y ritmos, siendo así que a veces Wetton aumentaba el volumen de su bajo para opacar déspostamente al cada vez más insatisfecho Holdsworth, un Holdsworth que años después admitió que detestaba a U.K. No el ambiente que se vivía allí, más allá de las discusiones sobre cuestiones musicales, pero el predominio de esquemas controlados en las composiciones le parecían demasiado restrictivos para lo que él tenía en mente para su crecimiento artístico. ** Las dos composiciones de Bruford también estaban muy maduras, pero su potencial fusionesco no encajaba del todo dentro de la lógica de fulgor netamente rockero que Wetton impulsaba con sus filudas líneas de bajo. El diagnóstico de todo esto es que, mientras las nuevas ideas musicales iban surgiendo en el seno de la banda, su potencial motivación quedaba abortada por las diferencias musicales que afloraban consistente y aceleradamente dentro del cuarteto. Estaba sucediendo una implosión a ritmo sostenido, no inmediato, pero sí con el irremediable finiquito que conllevaba, de todas maneras, la permanencia de Wetton y la de Jobson. ¿La de los otros dos? Holdsworth salió del mapa, expulsado o por propia voluntad, para todos los efectos, daba lo mismo; Holdsworth soñaba con integrar otro ambiente musical. Bruford congeniaba más con las inquietudes del buen Allan, así que se fue, simple y llanamente: con un amable y parco portazo, dio una respuesta clara y concisa a la pregunta de Wetton “Ahora que se fue Allan, ¿quieres que sigamos con otro guitarrista o, en el peor de los casos, como trío?”


Jobson y Wetton reclutaron entonces al brillante baterista-percusionista estadounidense Terry Bozzio con el fin de concretar en un mayor ajuste de las aristas rockeras de la banda y un apartamiento de lo jazzero para lo que tendrá que ser ese segundo disco capaz de aprovechar y potenciar el rédito del bien recibido álbum de debut. La cosa era ahora acercarse más llanamente al paradigma de EMERSON, LAKE & PALMER con un tinte hard más enfático, haciendo que la fórmula triádica de fastuosidad, claridad melódica y energía conforme una especie de reinvención del grupo en cuando al enfoque compositivo, aunque realmente no se trata de un ruptura total respecto al primer disco sino de una reorientación de uno de los aspectos de éste para que sirva de idea-guía. Jobson conocía a Bozzio de su breve temporada la banda de FRANK ZAPPA entre el segundo tercio de 1976 e inicios de 1977, pero ya el contexto musical dentro de la maquinaria sonora de UK era otro muy diferente. Aquí operaba, con la remodelación tripartita, un sonido más articulado para las interacciones entre los instrumentistas en comparación con el disco de debut, que adolecía de cierta desunión interna en sus esquemas sonoros, pero también es verdad que ahora estaba la desventaja del sacrifico de la variedad de matices, especialmente en lo que se refiere al encajonamiento al cual está sometido un Bozzio que, básicamente, recibe instrucciones de parte de Wetton y Bruford, y no cuenta con un espacio de expresión como aquel del cual gozaba dentro del combo de ZAPPA (donde estuvo más tiempo que Jobson).*** Al menos, eso es lo que se percibe en lo concretado en el segundo álbum de estudio, titulado “Danger Money” y ya firmado como UK, sin los puntos intermedios. Y aún, con todo esto, se nota que las columnas hercúleas del ahora trío reposa por igual en los arsenales de teclados y cuerdas de Jobson y en la versátil labor rítmica de Bozzio, siendo así que Wetton ahonda más en el rol más convencional del bajista que ocasionalmente hace alguna virguería por aquí y por allá. Grabado entre noviembre de 1978 y el primer mes del año siguiente en los AIR Studios de Londres, “Danger Money” salió al mercado en marzo de 1979.

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Suponemos que no hay nada perfecto en este mundo (ni siquiera en la dimensión progresiva), pero podemos decir, sin temor a caer en falsas adulaciones, que el producto final de “Danger Money” contiene un material de calidad en cuanto a los desarrollos de las ideas melódicas y las atmósferas creadas para la ocasión, así como en la intensidad del punche expresivo por donde canalizar a aquéllos, lo cual le permite obtener un balance general muy positivo. Esta labor de mayor definición en la estructuración del sonido grupal da resultados particularmente óptimos en los temas ‘Caesar’s Palace Blues’, ‘The Only Thing She Needs’ y la épica canción de más de 12 minutos de duración ‘Carrying No Cross’, canciones que ya se tocaban en los últimos conciertos del cuarteto originario, tal como se señaló en el párrafo precedente. El primero de estos temas abre el lado B y es un vendaval pavoroso donde el violín eléctrico impone su señorial prepotencia con sus imposibles vericuetos sonoros sobre un esquema rítmico que da preponderancia a los tempos de 5/4 y 19/8. El segundo tema mencionado es el que cierra el lado A del álbum y tiene dos partes bien diferenciadas: una primera sección cantada cuyo ágil swing nos remite a un híbrido de ELP, DEEP PURPLE y CURVED AIR, y otra extensa sección instrumental donde el primer factor se convierte en la guía del punche en curso. Bozzio establece una pauta de hierro mientras Jobson alterna fulgurosos solos de violín y órgano en el núcleo sonoro antes de llegar al explosivo momento final. En cuanto al modo tan fastuoso y conmovedor con el que ‘Carrying No Cross’ lleva a cabo una sucesión de ideas compositivas que transitan entre lo épico y lo etéreo con pulcra fluidez y sobresaliente coherencia para cerrar el disco a lo grande, pues solo nos queda decir que se trata de uno de los últimos testamentos de genial vitalidad del ideal prog-sinfónico en la escena británica de los 70s. El motif cantado tiene una letra antibélica conmovedora que se centra en la tensión social de la que se hacen eco los frentes políticos antagonistas a gran escala (“Uniforms were an allergy. / They never felt quite right to me. / They conjured wartime Germany / And God knows we need that. / Temptation boundaries does never know / The time when my morale was low. / The circumstances always show / The place was yours or mine.”) Los pasajes donde predominan las capas, ornamentos y matices de sintetizador se dejan ayudar por algunos añadidos de órgano Hammond, mientras que las señoriales intervenciones del piano a mitad del extenso interludio instrumental son cruciales a la hora de impulsar un incremento de la magnificencia progresiva reinante. Estas canciones lograron encajarse con sus propias potencialidades expresivas dentro de este nuevo formato grupal, pues el cuarteto invitaba más bien a una dispersión que le hacía un flaco favor al vigor que estas composiciones necesitaban en sus ulteriores versiones oficiales.


En realidad, el triunfo artístico de “Danger Money” comienza instantáneamente con la secuencia inicial de la canción homónima y ‘Rendezvous 6.02’. ‘Danger Money’, cuya letra relata las vicisitudes de un sicario que trabaja para las altas esferas de diferentes poderes internacionales (de ahí las alusiones a diversos viajes y a lugares de lujo), comienza y termina con un pasaje lento cuyo groove ceremonioso ostenta un cierto matiz lúgubre, mientras que el cuerpo central se orienta hacia un ingeniería frenética y un ejercicio de vitalidades marchosas sustentadas por un ágil swing que, a su vez, se alimenta del aristocrático talante propio de los compases inusuales (combinando 7/8, 15/8 y 17/8). Por su parte, la mágica semibalada ‘Rendezvous 6.02’ juega con algunos elementos fusionescos en su esquema rítmico mientras Wetton da rienda suelta a su sensibilidad evocativa mientras canta el espectral testimonio de un espíritu perdido que aún no se percata de que el mundo que busca desapareció para siempre años atrás (“I saw the same hooded face, / He beckoned me from the gate. / «Did you not know, my friend? / Ten years ago was the end. / After the war, Waterloo was no more / But your ticket states / There is one train. / It’s leaving now / And there is a place, / Remember my face and Waterloo.»” ) Las vibraciones estremecedoras que Jobson saca a sus amontonadas capas de sintetizador Yamaha CS80 crean un crescendo estremecedor mientras el hermoso intermedio instrumental en 10/8 va llegando a su climático final. En los parajes finales del solo, se ponen en acción todos los osciladores del Yamaha CS80 al unísono, lo cual añade un aura palaciega al ambiente nostálgico y fantasmal de la canción. Eso sí, el tema intermedio del lado B, el cual se titula ‘Nothing To Lose’, es un placer culpable para nosotros. Es obvio que en esta canción ya se avecinan los aires de AOR y pop-rock que después Wetton habría de preconizar entusiasta y alevosamente desde los 80s en adelante tanto en ASIA como en su carrera solista, pero, ¿es tan solo un tema compuesto y arreglado a partir de la “ideología del single”?, ¿o es una canción realmente ingeniosa en términos progresivos a despecho de su jovialidad explícitamente sencilla? Tendemos a inclinarnos preferentemente por este segundo veredicto, especialmente por los efectivos arreglos de teclado, ese estupendo solo de violín eléctrico en el intermedio (muy al estilo de una Danza Húngara de JOHANNES BRAHMS) y la precisión impecable con la que Bozzio usa algunos ornamentos rítmicos mientras la canción hace gala de su alevoso ancho. Pero también es verdad que la letra simplista sobre la alegría de la autoafirmación y los coros tontos que se amontonan en las últimas instancias a veces nos sacan de quicio. No tenemos nada en contra de la autoafirmación, pero existen formas mucho más dignas de hacer insignias progresivas sobre tan noble sentimiento. Estas vicisitudes poperas quedan mejor para una canción de ABBA o una canción ganadora de Eurovisión, no nos parecen propiamente coherentes para un trío que contiene a dos excolaboradores de ZAPPA y a un excolega de Robert Fripp y Bill Bruford, pero bueno… lo dejamos allí. Aunque “Danger Money” no tuvo tanto éxito de ventas como “U.K.”, igualmente fue eficaz para mantener al grupo dentro de un lugar llamativo dentro de la escena rockera, especialmente en la Europa Continental y los Estados Unidos, y no solo eso, también en Japón. De hecho, fue allí donde se registró el disco en vivo “Night After Night” en el mismo año 1979, en el mes de setiembre. El disco recogía piezas tocadas en dos actuaciones que tuvieron lugar en el Nakano Sun Plaza, una a fines de mayo y otra el 4 de junio. A poco de ser sacado al mercado, el disco fue difundido por el trío en una serie de actuaciones donde teloneaban a unos JETHRO TULL que entonces promocionaban su trágico disco “Stormwatch”. Eso sí, la edición definitiva de este ítem es la caja de dos CD y un Blu-ray “Night After Night [Extended]”, publicada a inicios del pasado mes de marzo por el sello Globe Music: éste es el ítem que comentamos en la presente retrospectiva. Aunque suene tal vez un poco rudo de nuestra parte, nos nace afirmar con firmeza que en este ítem se nos revelan los mejores momentos del registro en vivo, así que el “Night After Night” que hemos conocido toda la vida se nos muestra ahora como una gran estafa para los melómanos progresivos de todo el mundo. Esta versión ampliada es el auténtico testamento final de UK. Veamos sus detalles.

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La canción homónima abría el show: ‘Night After Night’, una canción con atmósfera alegre y una estructura rítmica levemente compleja que se siente marchosa, pero con una letra que versa sobre la tensión emocional ocasionada por u contexto de frecuentes discrepancias. Su groove se acerca a lo que los GENESIS y los CAMEL hacían por esa época, prog sinfónico con una accesibilidad estilizadamente filtrada para la ocasión, claridad melódica bien pulida, y de paso, también con un muy bonito solo de órgano Hammond precedente al último estribillo. Las palmas del público a lo largo de la canción dan cuenta de la inmediata complicidad que hubo entre el trío y los espectadores. Esa complicidad, de hecho, se tiene que incrementar con la subsiguiente secuencia de ‘Danger Money’, ‘The Only Thing She Needs’ y ‘Nothing To Lose’: dos canciones potentes y sofisticadas, más el single promocional del entonces nuevo disco. En el caso de ‘Nothing To Lose’, esta canción necesitaba extenderse un poco más en su puente instrumental pues Jobson no podía tocar teclados y violín eléctrico a la vez, así que se amplió el puente mientras Wetton agitaba las cadencias de su bajo con miras a mantener la intensidad del momento. Nos parece mejor que la versión de estudio pero seguimos sintiendo que esta canción es un placer culpable, no una joya progresiva a carta cabal.
Quien sí nos parece literalmente culpable es el buen John, y lo decimos en el sentido más positivo del término. A ver, resulta que con el solo de bajo que realiza tras la finalización de ‘Nothing To Lose’, él nos brinda una solvente muestra de virtuosismo y garra, algo que solo nos dio a medias en los dos discos de estudio de la banda. ¡Todavía había algo de mentalidad progresiva en su mente y no la expuso al 100% en los discos de estudio! Con la asistencia de la batería de Bozzio, Wetton nos da una clase magistral de cómo mezclar el nervio de un “Geezer” (BLACK SABBATH) y el Wetton más joven de los KING CRIMSON de 1974. Es una de las grandes y más rotundas sorpresas que descubrimos en este “Night After Night Extended”, como también lo es la versión de ‘Thirty Years’, con más polenta rockera, naturalmente afín al nuevo paisaje musical del grupo. Esa polenta se acrecienta especialmente en la sección intermedia, donde el trío decide apurar la agilidad del esquema rítmico. ‘Carrying No Cross’ se mantiene fiel a la mágica grandilocuencia de su versión de estudio, y lo mismo vale para la etérea y misteriosa belleza de ‘Rendezvous 6:02’: la primera canción nos mueve con su esplendor expansivo, la segunda, con su aura vulnerable y espectral. El primer volumen de esta edición termina con ‘As Long As You Want Me Here’, otra canción que anuncia los intereses AOR de Wetton, una semibalada que, en vez de elaborar nexos con la fusión como la cautivadora ‘Rendezvous 6.02’, apuesta por un matrimonio entre THE CARPENTERS y ABBA mientras los teclados de Jobson y los coros de Jobson y Bozzio suenan como si ellos volvieran a sus 12 años tratando de aprenderse canciones de THE ZOMBIES. En menos de 20 minutos, el Wetton que nos regaló un electrizante solo de bajo al más puro estilo progresivo se convirtió en un aspirante a sucesor de CLIFF RICHARD: bueno, lo dejamos allí...



El segundo volumen se inicia con la misma dupla de ‘Alaska’ y ‘Time To Kill’ que abría el lado B del vinilo original. Dado que el violín tiene un lugar prominente y esencial para el esquema melódico y el subsiguiente jam que se arma a partir de ahí tras el primer estribillo, el trío aprovecha la situación para abrir campo al solo de violín eléctrico de Jobson. Su enfoque principal es el de iniciar el asunto con algunas exhibiciones de virtuoso manierismo para después meterse a explorar una serie de efectos de delay, distorsión y eco desde un posicionamiento psicodélico. Una vez que el trío se vuelve a completar sobre el escenario, nos sorprende con un reprise del cuerpo central de ‘Time To Kill’ con un swing más ágil y un groove que nos recuerda más a WEATHER REPORT que al estándar sinfónico británico. Nos parece que es aquí donde Bozzio se suelta y se explaya más a sus anchas y sus esquemas rítmicos calan hondo en lo que todavía queda de concierto. De hecho, falta su solo de batería y éste está justo a la vuelta de la esquina, tras la dupla de la segunda parte de ‘By The Light Of Day’ y ‘Presto Vivace’. En efecto, apenas comienza a difuminarse el eco de la última nota de sintetizador y bajo, Bozzio despliega una serie de virguerías con su arsenal de tambores y platillos, creando artificios aleatorios donde no es tanto el virtuosismo sino la capacidad de variar grooves a placer la regla a seguir. Pues sí, la ilación directa entre ‘Presto Vivace’ e ‘In The Dead Of Night’ que nos vendieron 40 años atrás nunca existió: ‘In The Dead Of Night’ recién comienza tras unos segundos de la merecida ovación cerrada que el público da al enérgico déspota de las percusiones Bozzio. Una vez concluida esta canción emblemática de UK, obviamente bien recibida por el público, llega la coda con la volcánica ejecución de ‘Caesar’s Palace Blues’, cuyo esplendor explosivo pone pinto final a la noche. En un gesto agradecido, el público corea el nombre del grupo y así termina el disco. A la hora de promover el álbum, el sello escogió la canción homónima como lado A de un single, cuyo lado B estaba ocupado por ‘When Will You Realize’, una canción enérgica con una inclinación concesiva hacia el enfoque del hard rock melódico: es como un híbrido de URIAH HEEP y APRIL WINE tocado por ELP. Las líneas vocales suenan razonablemente interesantes pero la canción no pasa de ser un tanto insustancial, salvándose solamente el nervio de Jobson y los inquietos ornamentos de Bozzio a la batería (muy a lo Porcaro). Esta canción mostraba que Wetton estaba ganando el debate interno con Jobson sobre si había que llevar al futuro tercer disco de estudio de UK hacia el terreno de un rock comercial con un uso restringido de elementos sinfónicos o alternar instrumentales largos con unas pocas canciones cortas. Esta segunda era la propuesta de Jobson y, ante la terquedad de Wetton por insistir en la primera vía, Jobson decidió finiquitar al trío en el primer mes del año 1980.**** Y eso que el grupo venía fresco de una existosa gira europea en la Europa Continental en diciembre de 1979 mientras el disco en vivo obtenía un razonable éxito de ventas en algunos países, especialmente Japón. Por supuesto, ese tercer disco de estudio de UK nunca tuvo lugar. Otra prueba de que Wetton estaba, a su modo, propulsando una traición al espíritu originario de UK es la existencia de ‘Waiting For You’, una composición de la banda que se estaba poniendo a prueba en sus últimas actuaciones. Esta canción, a despecho de sus inteligentes variaciones rítmicas de 5/4 y 4/4, es un intento de pop-rock con talante new-wave donde el violín eléctrico busca espacios para desarrollar virguerías en aquellos pasajes en los que Wetton no canta la tonta letra romántica que hizo la ocasión. En fin, ya era hora de que cada uno se fuera por su lado: el sol se puso para dejar paso a la noche tras la cual ya no habría un nuevo día para UK. Jobson preparaba su primer disco solista “Green”, y mientras aún no lo terminaba, fungía de colaborador de Ian Anderson e invitado especial dentro del entramado de JETHRO TULL para la grabación y la gira del disco “A”. John Wetton, por su parte, hacía su propio disco solista “Caught In The Crossfire” (incluyendo una nueva versión de ‘When Will You Realize’), según una línea pop-rock con tintes hard que no tuvo mucho impacto comercial, pero sí lo tuvo ASIA, una historia muy conocida de este supergrupo iniciado por Steve Howe, Carl Palmer, Geoff Downes y el propio Wetton. Bozzio se metió de lleno a la new-wave con MISSING PERSONS, banda que fundó con su entonces esposa Dale Bozzio, y que incluía en su alineación a otros músicos que alguna vez trabajaron para FRANK ZAPPA. Su EP homónimo y el primer LP “Spring Session M” fueron hits alevosamente diseñados bajo el estándar del nuevo pop radial de aquel entonces.



Esto fue todo lo que legó UK al cosmos progresivo durante su corto viaje desde el abismo de la noche hacia la luminosa cima del día. Aunque John Kenneth Wetton llegó a sabotear, en última instancia, lo que pudo haber sido un tiempo más de supervivencia para UK como entidad progresiva de gran alcurnia, el hecho es que cumplió a cabalidad y con fuerza de carácter su rol como frontman de este grupo que encarnó una de las últimas grandes voces distinguidas dentro de la época setentera del rock progresivo británico. Por ello, tiene sentido que dediquemos respetuosamente esta retrospectiva a su memoria (Wetton falleció el 31 de enero de 2017 a los 67 años y medio de edad, tras batallar por muchos años contra el fatídico cáncer de colon), con un espíritu de sincero agradecimiento por lo mejor que dio de sí a este proyecto. Por supuesto, también debemos extender nuestras palabras de agradecimiento a los Sres. Jobson, Bruford, Holdsworth y Bozzio por todos sus aportes al pequeño pero intenso legado de UK.

* Así se muestra en bootlegs no oficiales como “The Sahara Of Snow”, “Cleveland 1978” y “Rainbow Theatre 1978”, documentos valiosos para entender los entretelones de la transición entre la primera y segunda etapas del grupo.
** Eso nos dice Holdsworth en estas entrevistas publicadas, respectivamente, en noviembre del 2013 y en mayo del 2017 (un mes después de su muerte): https://earofnewt.com/2013/11/12/30-years-ago-guitar-phenomenon-allan-holdsworth-plays-the-soft-rock-cafe-in-vancouver/ + https://www.loudersound.com/features/allan-holdsworth-the-final-interview
*** Años después, Bozzio admitirá que su paso por UK fue una experiencia agradable tras salir de la banda de FRANK ZAPPA pero que incluso ya tenía en mente la formación de MISSING PERSONS desde antes de que se disolviera UK. Su mente estaba concentrada en hacer cosas diferentes del jazz-rock y el art-rock porque sentía una genuina curiosidad por lo que hacían bandas como DEVO, un pop-rock aventurero y humorístico sin pretensiones y sin necesitar virtuosismo. De todas maneras, él no se sentía muy conectado con las líneas de trabajo de YES y EMERSON, LAKE & PALMER, que eran referentes todavía vigentes en la escena progresiva británica y a los que estaba ideológicamente asociados los UK. La entrevista aparece publicada en este enlace: https://musicguy247.typepad.com/my-blog/2014/06/terry-bozzio-an-interview-with-the-world-class-drummer-formally-with-frank-zappa-and-missing-persons.html
**** En palabras del propio John, en una entrevista del año 2012: “El problema es que Eddie y yo, en 1979, ya estábamos dirigiéndonos hacia caminos completamente opuestos. Él quería ser un superhéroe del prog y yo no. Cuando me fui, me uní a ASIA y él, por su parte, se unió a JETHRO TULL – justo en el extremo progresivo de la escena musical, mientras que yo iba más por un derrotero de línea pop-rock. La belleza de UK es que transitaba en la frontera de ambas posiciones. Si Eddie hubiera asumido el control de UK, se hubiera enfilado totalmente hacia el estándar del prog. De haberlo hecho yo, se hubiese convertido en una banda de pop-rock.” También admite, respecto a varias cosas que tocaba en KING CRIMSON y UK, que no mantiene la habilidad ni tampoco tiene las ganas de tocar el bajo con el virtuosismo de ayer. [Enlace: http://somethingelsereviews.com/2012/04/18/something-else-interview-john-wetton-of-asia-king-crimson-and-uk/]
 
César Inca
 


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Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Ficción - Sobre La Cresta De La Ola (2006)

Y seguimos con Ficción y su rock sinfónico venezolano que ya hemos presentado oportunamente, aquí vamos con su segundo disco. Quizás menos inspirado que el primero, el disco entrega 8 temas nuevos, y 5 son instrumentales, y se nota la química y la gran interacción entre los músicos, entregando potencia y dinámica, porque si hay un baluarte histórico y oculto dentro del rock progresivo y sinfónico latinoamericano que decidió desafiar el paso del tiempo con una entrega de madurez y virtuosismo instrumental, ese es este emblemático grupo. "Sobre La Cresta De La Ola", los encuentra consolidando una propuesta que cruza el pulso clásico de las grandes catedrales sinfónicas de los setenta con la pegada enérgica del jazz-rock instrumental y la vanguardia. Hablamos de un disco donde la instrumentación toma el rol protagónico absoluto con una predominancia de temas donde el diálogo musical habla por sí solo, demostrando que la química de la banda seguía tan afilada como en sus mejor...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Gonzalo Farrugia - Stellium (1999)

Otro de los discos destacados del blog, disco solista de Farrugia, fundador de Psiglo y ex miembro de Crucis, quien supo tocar con Días de Blues y Pappo, quien fuera responsable de la nueva versión del Himno Nacional Mexicano, la cual fue adoptada como la versión oficial... una bestia en la batería que dejó su nombre grabado a fuego en el rock latinoamericano. Y les dejo las siguientes palabras de Carlos M.: "Sin duda me quedo pensando que algo debe suceder en el Uruguay, una ciudad y una cultura que permite que los pensamientos y la creatividad vuelen por todas partes y con todos los elementos que para algunos no sería bueno mezclar, pero para estos uruguayos les importa poco y fusionan todo lo que se les da la gana". Aquí, su disco solista... Artista: Gonzalo Farrugia Álbum: Stellium Año: 1999 Género: Progresivo ecléctico Duración: 50:42 Nacionalidad: Uruguay No sé si catalogarlo como un disco histórico, sino más bien un disco de un histórico, y si no saben ...

Fulano - En Vivo en Los Angeles de Chile (2002)

Definieron su música como "eclectisismo antihegemonico", y con eso tenemos una cierta idea de lo que desarrollaron tan bien. Comenzamos la semana con más Fulano y más del mejor rock chileno, en uno de los rescates culturales de cosas que nunca tendrían que quedar en el olvido, esta vez con uno de los grupos musicales más inquietos de Chile, en un registro en vivo donde el histriónico Jaime Vivanco aún estaba en el mundo de los vivos (un artista que no dejó de sorprender aún luego de su trágica muerte), junto a monstruos como Jorge Campos, Arlette Jequier, Cristian Crisosto, Jaime Vasquez y Paul Aliaga. Siempre fieles a su inquietud más que a cualquier otra convicción, generando un espacio de contracultura y resistencia musical en tiempos de dictadura, y creando esa especie de R.I.O. y Avant Garde contestatario que a pesar de todas las predicciones y suposiciones, tuvo éxito! Aquí, una extrañeza tremendamente particular, fuera de lo común y por demás talentosa, demostrando por...

Simetría Imperfecta - Otra Realidad (2011)

Como cada viernes nos gusta hacer, y más si estamos en la antesala de un fin de semana largo, los queremos llenar de música para que se acuerden de este maravilloso blog cabeza, y por eso ahora saltamos de estilo y de país, nos vamos a Argentina para recordar a unos pibes que se mandaron un muy lindo disco de metal progresivo. Ellos se llamaron Simetría Imperfecta, cultivaron un estilo que unía el sonido de Pain of Salvation, Symphony X y Dream Theater con mucha dignidad y buscando siempre sus propias formas y desarrollos. Un trabajo honesto que dignifica a lo grande el paradigma histórico del metal argento y también ensalza muy solventemente el ideal de la música progresiva a punta de vigor y potencia. Otra cosita para que conozcan en el finde largo y no nos extrañen tanto! Y ya el martes volveremos a tratar de hacer de hacerte estallar esa cabecita de Moog que tenés al pedo, a fuerza de pura buena música.   Artista: Simetria Imperfecta Álbum: Otra Realidad Año: 2011 Género: ...

Jukka Tolonen - Tolonen! (1971)

Este lunes empezamos una saga donde el protagonista es el gran guitarrista Jukka Tolonen, y será una saga dedicada a nuestra querida Vicky que fue la que nos trajo el tema Finlandia a la escuelita de rock, y más presisamente nos reseño los discos de Tasavallan Presidentti y bueno, desde allí no paramos con el tema Finlandia, más todos los aportes del Mago Alberto que también nos trajo varias cositas de aquellos pagos lejanos. Aquí, el tremendo guitarrista de los Tasavallan Presidentti (entre muchos otros grupos, Wigman entre ellos) en su primer disco solista a los 19 añitos. Es un muy buen disco pero no es el mejor que ha sacado, pero no importa porque es el puntapié inicial que servirá para traerles varios y enormes discos de este muchacho. Agradezcanle a Vicky y quieran al blog cabezón. Artista: Jukka Tolonen Álbum: Tolonen! Año: 1971 Género: Jazz rock psicodélico Duración: 32:34 Nacionalidad: Finlandia Lista de Temas: 1. Elements (Earth/Fire/Water/Air) (8:06) 2. Ra...

Fulano - Trabajos Inútiles (1997)

Seguimos con los buenos discos chilenos en nuestra saga especial, y continuamos también con el enorme grupo Fulano, en uno de los discos emblemáticos de esta banda de culto. Excelencia al por mayor con el supergrupo Fulano (miren su alineación, para caerse de culo), un proyecto que surge en los años ochenta, en plena dictadura y en un contexto de represión creativa que veía nacer ídolos de dudoso talento, su mezcla vanguardista y alocada juega en un eje de Jazz-fusión y R.I.O. a la chilena. Lograron un sonido tan enfermizamente lúdico que hacía vibrar; la banda desafió los límites musicales, límites impuestos por el consumo, por la represión, por la falta de ideas, y en ese contexto se convirtieron en una ola de aire fresco en una sociedad asfixiada, creando una mixtura de jazz-rock, avant-garde y todo aquello que les pareciese conveniente. A pesar de sus innegables influencias de Frank Zappa, Henry Cow y bandas de Canterbury, Fulano tuvo siempre una identidad propia, quizás por su ape...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.