Ir al contenido principal

Las Cinco Pandemias que Azotan al Culo del Mundo

La activista boliviana María Galindo propone pensar y actuar sobre 5 urgencias que, dice, no pueden justificarse ante el avance del coronavirus: el fascismo, la colonización, la corrupción y desidia estatal, la violencia machista y el hambre. Cómo azotan cada una de estas otras "pandemias" a los países latinoamericanos a los que bautiza como "Culo del Mundo". El miedo y el hambre como fórmula de control; los préstamos financieros como método de colonización; las miradas ancestrales de la salud, más acá del sanitarismo; el rol de las ollas populares no institucionales y gestionadas por mujeres; la pregunta de si las salidas van a venir de los Estados quebrados y corruptos; la violencia machista, la crisis de cuidados y la frase de George Floyd traducida por Galindo: "En el centro de la pandemia nace el movimiento NO PUEDO RESPIRAR que en código andino quiere decir NO AGUANTO MÁS".


Por María Galindo, habitante vitalicia de la anormalidad


En esta parte del mundo desde donde escribo es urgente decir que no estamos enfrentando a una pandemia sino a cinco, y al mismo tiempo. O, si prefieren, a una pandemia que múltiples capas, adheridas una a la otras, donde la capa visible y externa es la del coronavirus. Esa capa funciona como la superficie evidente detrás de la cual se esconden y legitiman las cinco pandemias, a saber:
  1. La pandemia del fascismo que afecta las estructuras y libertades democráticas y que moviliza el conjunto de prejuicios en torno de la enfermedad, el contagio y la “protección” de la población.
  2. La pandemia colonial que afecta las relaciones Norte/ Sur, y las relaciones con los sures del mundo presentes en todas las sociedades, la relación con el conocimiento y manejo de la enfermedad y el sobreendeudamiento de toda la región para el recrudecimiento de un contrato colonial global más severo.
  3. La pandemia de la corrupción y la desidia estatal.
  4. La pandemia de la violencia machista que afecta directamente el lugar de las mujeres y la crisis de cuidados.
  5. La pandemia de las pandemias que es la del hambre.

Hay un juego de espejismo entre una pandemia y otra, un juego que confunde y paraliza la protesta: cuando estás interpelando una pandemia se superpone la de otra para desactivar o relativizar todo argumento de resistencia.


En pocas palabras, el coronavirus justifica todo.

Mientras escribo este texto ha muerto una mujer en los brazos de su hijo. Murió por tuberculosis en la puerta de un hospital donde por pánico no la dejaron entrar. Es tan pequeña la madre que parece una niña acurrucada en los brazos de un adulto, porque además de la tuberculosis la ha aniquilado el hambre. ¿Fue primero el hambre y luego la tuberculosis?, ¿Tuvo también que ver el coronavirus para que no pudiera pasar la puerta de un hospital o usaron ese pretexto para no recibir a nadie porque ni hay ni hubo nunca allí lugar para nadie más? Como quieran colocar el orden de los factores su muerte televisada y transmitida se convierte en rutinaria.

¿Qué está pasando en este sur bautizado como Latinoamérica que he preferido nombrar como Culo del Mundo, culo en el sentido ambiguo de lugar de placer y de desprecio al mismo tiempo?
¿Hay alguna continuidad entre lo que pasa hoy en México, Perú, Brasil, Ecuador, Argentina o Bolivia?
La región misma es imposible de describir bajo un solo prisma, no hay uniformidad; ¿Qué es entonces lo que hay de común entre el cavado de fosas para los cadáveres en Brasil, el endeudamiento acelerado boliviano o ecuatoriano y la enésima amenaza de quiebra del Estado argentino, que nos hace pensar en la pronta quiebra de muchos Estados de la región?
Si de comunes denominadores que recorren todo el continente se trata me atrevo a decir que la violencia machista, la corrupción gubernamental y el lavado de manos de las oligarquías locales -que en ningún país han asumido responsabilidad alguna- son los infalibles, sea que gobierne la derecha fascista o la izquierda progresista; sea que se haya optado por la cuarentena rígida, flexible o el negacionismo.
Les pido entonces permiso para hablar en términos generales, sabiendo que según qué país te toca en suerte estos elementos funcionan de manera distinta.


Coloniavirus: la densidad colonial de la pandemia


Pido permiso a la ecuatoriana residente en Barcelona Mafe Moscoso, de quien tomo el título de «Colonialvirus». Ella denomina así a la pandemia para denunciar lo que ocurre en Guayaquil y describir el papel de las “exiliadas del neoliberalismo” expuestas como los cuerpos portadores del virus, y el papel de las oligarquías.
La capa colonial de la pandemia no es ni tangencial, ni de detalle; la envuelve completamente.
La densidad colonial supone que los países del sur compren desde los insumos médicos pasando por pruebas, reactivos y respiradores hasta los medicamentos en un mercado neoliberal-colonial y a precios especulativos, inaccesibles para nuestras economías.
La densidad colonial supone la preparación por parte del Fondo Monetario Internacional de un proceso de endeudamiento acelerado, que aprovecha la situación de pánico para que los gobiernos den las espaldas a las sociedades, mientras contraen más deudas que empeñan el futuro, los bosques, la selva, el territorio, las materias primas estratégicas, como el litio o el mismo oxigeno de la Amazonia. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional están dispuestos a hacer préstamos a todo tipo de gobiernos en época de pandemia que favorecen la destrucción de la economía porque en ese contexto el endeudamiento se presenta fácilmente como salvataje cuando en realidad representan la firma de contratos de dependencia colonial, a futuro.


Nuestros remedios

Se ha hecho escarnio de la propuesta que enarbolé en un artículo que publiqué al comienzo del azote del colonialvirus sobre la medicina casera y ancestral como salida. Parece ser que hay que creer dogmáticamente que este es un problema que lo resolverá únicamente la investigación corporativa en laboratorios de inteligencia artificial.
El problema no está en poner en una línea dicotómica una medicina con la otra, menos en colocarlas en una escala colonial de “primitivo” versus "desarrollado". Lo más necesario es integrar una con la otra y entender que los principios psicosomáticos de las medicinas ancestrales y su comprensión holística del funcionamiento del cuerpo. Son concepciones que deben ser integradas a toda medicina urgentemente.
Por otro lado, la medicina en la mayor parte de nuestros países es un recetario copiado sin pensamiento ni investigación propia, por eso nos enteramos por la BBC y desde Canadá que las llamas que conviven con nosotr@s en los Andes pueden ser portadoras de un anticuerpo efectivo, o nos enteramos que en las ciudades de altura, como Quito o La Paz, la incidencia es menor porque hasta al colonialvirus le da maldealtura. No son nuestras universidades de Medicina ni nuestros laboratorios quienes investigan porque en la mayor parte de nuestra región no hay investigación y, cuando la hay, es en condiciones de extractivismo informativo.
La microbiología y la inteligencia artificial pueden dar una solución específica y temporal a este virus, pero déjenme ahora reirme un poco de quienes esperan con fe esa solución. ¿Dónde está el laboratorio independiente no vinculado a los poderes de la farmacéutica transnacional? ¿Qué conocemos realmente del virus desde estos centros de información y qué se nos oculta desde estos mismos centros de información?
Para ese poder farmacéutico, como habitantes del Culo del Mundo hemos servido de cuerpos de experimentación, de poblaciones descartables, de l@s que no importan, y también como territorio de extracción de conocimientos. ¿Cuánto tardará en llegar una vacuna al chaco argentino, a la amazonia peruana o boliviana, donde hoy miles y miles sufren el dengue? Seremos literlamente l@s últim@s en recibirla. ¿Cuál será su costo real? No podremos pagar su precio con dinero, que es papel, pero sin duda pagaremos completa la factura empeñando nuestra tierra.
La densidad colonial es desgarradora cuando hablamos de l@s incontables desplazad@s trabajador@s temporer@s que han quedado fuera de todo servicio de salud, frente a quienes se han cerrado fronteras declarándoles parias y a l@s que ninguna sociedad les ha reconocid@ como pertenecientes: ni sus sociedades de origen, donde sus remesas mensuales han garantizado ingresos económicos imprescindibles, ni las sociedades donde han garantizado servicios de cuidados imprescindibles con trabajo precarizado y sin derechos.

El colonialvirus ha sido el pretexto político más “limpio” e incontestable del neoliberalismo para abrir la circulación de mercancías y cerrar la circulación de personas.

Europa ha pasado de cerrar sus fronteras nacionales a cerrar sus fronteras continentales y por fin habitar su sueño fascista de que el peligro es el otro. Ese mismo día han surgido las voces de cientos y miles exigiendo la regularización inmediata de td@os l@s calificad@s como ilegales y hasta ahora solo Italia lo ha hecho.
¿Cuál es el sistema de salud responsable de curar a l@s infectad@s que llegaron a España desde Guayaquil o el Beni en Bolivia, regiones donde los contagios suponen algo muy parecido a un genocidio?
El virus en su densidad colonial es una frontera que divide los cuerpos y las poblaciones entre las dignas de vida y las indignas de vida, entre las regiones desde donde se elaboran y discuten los protocolos y las propuestas y regiones donde esos protocolos no se piensan, sino que se copian.


Nos vamos contagiando

Miedo y hambre juegan un juego mortal en nuestras calles y nuestras economías.
Salir a comprar alimentos es prepararse para visitar el salón del hambre; la gente está saliendo a pedir limosna con creatividad, con dignidad y con originalidad, te sostienen la mirada, te cortan el paso con delicadeza, te extienden la mano o te ofrecen dulces y todo tipo de inventos prácticos para enfrentar la vida. Ayer compré un ensartador de aguja aunque en mi casa no hay agujas, ni hilos. La mirada del vendedor, sus demostraciones, su dignidad, su ropa, su aliento, su bozal casero, todo él era un grito de dignidad magnetizante.
Abundan las variedades de mascarillas que prefiero llamar “bozales para humanos” para todo gusto y bolsillo, porque de eso también hay que sobrevivir, pero la mascarilla universal parece ser de piel de mandarina. Los cítricos han invadido las calles y es con cítricos con lo que con ingenuidad nos defenderemos por acá de la pandemia, mientras nos vamos contagiando el colonialvirus y las ganas de vivir al mismo tiempo.
Caminando en los barrios populares de tanto en tanto me vienen vahos de olor a hierbas que deben estar hirviendo en gastadas ollas que perdieron la tapa hace décadas. La gente se ha refugiado en la medicina casera y en los conocimientos de la abuela. Los vahos vienen de lejos porque los pueblos amazónicos han decidido espantar la pandemia con largos rituales.

Las ollas comunes -que son ni más ni menos que la respuesta colectiva y no individual al hambre- no sólo representan un acto de desobediencia, sino que son noticia corriente y cotidiana. Las hay de todos los tipos y bajo todo género de organización en todo el continente. Tienen dos características comunes:
  1. Son organizadas y gestionadas por mujeres no por una cuestión de servidumbre, sino por un saber hacer.
  2. No son estatales ni institucionales y son super efectivas como medida social frente al hambre. Nadie se atreve a intervenir, descalificar, ni desactivar olla común alguna.
Especialmente desobedientes viejos y viejas prohibid@s de salir están en las calles. La policía tampoco se atreve a cuestionarles. Ahí están ellos y ellas con 70, 75 y 80 años en busca de subsistencia. Mil formas en las que l@s ancian@s de nuestras sociedades están desafiando a la muerte misma. Lo que consiguen lo comparten con sus amores y al día siguiente de nuevo les ves en las calles marcando el ritmo de una cuarentena que no es lo peor ni lo más duro por lo que han pasado.
Quizás la mayor potencia de las gentes de esta región está precisamente ahí. No es que nos ha venido una crisis, sino que vivimos en crisis, no es que esperamos respuestas sino que las inventamos continuamente de forma artesanal e intuitiva apelando a las herramientas del propio contexto, y es eso lo que en la región se ve por todas las esquinas. Remedios caseros, inventos de nuevas formas de ganarse la vida y de lanzarse a la muerte al mismo tiempo. Los días se han convertido en festivales coloridos del fin del mundo.


El Estado y la pandemia de la corrupción

Seguramente en lo que a corrupción se refiere el gobierno boliviano debe de ser hoy uno de los más sobresalientes de la región. El escandalo de la compra de 500 respiradores a un 300 por ciento más de su precio es tan sólo la punta del iceberg.
Compramos vía intermediaros las pruebas más caras de la región, pero hacemos el menor numero de pruebas de la región. Varias capitales del país no tienen laboratorio de procesamiento de pruebas y los pocos laboratorios que hay están colapsados y entregando los resultados tardíamente, pero además las pruebas ya llegan tardíamente a los laboratorios pues son transportadas por vía terrestre.
Las cifras de contagio son bajas porque hay un subregistro descomunal debido a la negligencia estatal que funciona como mentira colectiva. La función más importante del Estado como es la educación pública está suspendida y los planes de convertirla en virtual no pasan de ser una mentira colectiva.
El gasto militar se ha triplicado porque la movilización de tropas es contínua y se ha utilizado la pandemia para la legitimación de la presencia militar en las ciudades.
Ninguno de los sectores oligárquicos vinculados a las transnacionales o que representan las grandes concentraciones de capital en la región han sido convocados a asumir ni siquiera una parte de los costos de la pandemia. Es más: en muchos casos han sido los primeros que han pasado a los gobiernos sus listas de pérdidas y requerimientos. Mientras la población está perdiendo trabajo, sustento, educación e inclusive la vida las oligarquías se están lavando las manos y dándose el lujo de hacer caridad. Grotesca es la imagen recurrente de las donaciones caritativas para sacarse la foto de portada.
¿Podemos entonces permitirnos pensar que las soluciones van a venir desde el Estado? ¿Podemos contentarnos con hacer una lista de demandas post colonialvirus para pasarle a los gobierno? ¿Es sólo cuestión de cambiar un gobierno por otro?
¿Es realmente la salida darle al Estado la administración de una renta básica universal que es lo que propone la CEPAL (Comisión económica para America Latina)y la izquierda llamada progresista? ¿Cuánto nos va a costar cada peso boliviano, cada sol peruano, cada peso chileno o argentino que retiremos de una ventanilla del Estado?

En esta región me atrevo a decir que la pobreza no es la falta de ingresos sino el despojo, no es la falta de ingresos sino la destrucción sistemática del ecosistema, la destrucción de la selva y de las aguas dulces.

La propuesta de la CEPAL tiene mucho que ver con un reendeudamiento de nuestras sociedades y con la contención de la revuelta que se está cocinando en las otras ollas comunes que son las ollas de las ideas, las rabias, el dolor y las frustraciones. Por un año de renta básica firmaran en nuestro nombre la reincorporación pasiva y sin objeción ni debate al capitalismo patriarco/colonial extractivista.


Violencia machista y crisis de cuidados

Lo que peor han resuelto los Estados es la cuestión de l@s niñ@s convertidos en pájaros enjaulad@s, cuya responsabilidad de contención ha estado y está descomunalmente descargada sobre las espaldas de las madres. Agravada con el hecho de que empieza la ola de flexibilizacion de la cuarentena, no se abren las escuelas ni hay soluciones para la crianza demostrando que sobre las espaldas de las mujeres se puede descargar todo sin límite alguno e incluso sin lógica.
El colonialvirus es una crisis de cuidados que ha colocado a los cuidados en la doble vara de los trabajos recargados y mal pagados masivamente realizados por mujeres y, al mismo tiempo, en los únicos realmente útiles a la hora de salvar vidas, contener emocionalidades y construir sentidos colectivos.
Suprimir la calle para las mujeres ha sido suprimir el espacio emancipatorio histórico. Ha significado suprimir la otra ciudad efímera que habitamos y montamos cada día. Ha sido un auténtico encarcelamiento en la familia nuclear patriarcal que andábamos disolviendo y en el espacio de captura de nuestras energías. Ha sido colocarnos a merced de las frustraciones de un macho que está en decadencia y que no encuentra su propio lugar en el mundo. Los índices de feminicidio en cuarentena son la prueba de esto que estoy diciendo. Los índices de violencia machista y violencia sexual que rompen todo sentido romantizado de hogar son la prueba de lo que estoy diciendo. La calle es nuestra casa y el espacio del afuera es el espacio en el que estamos construyendo libertad.
Esto coloca a la familia y al Estado en la misma línea de las instituciones caducas, de mamotretos arcaicos que en esta crisis han mostrado su ausencia de respuestas, su peso como mito y su inocultable decadencia.

La comunidad no es la suma de familias, sino la ruptura de estas para la construcción de nuevas afectividades, contenciones y complicidades.

El Estado no es la entidad llamada a resolver lo que la post pandemia trae, sino que la sociedad organizada, las voces criticas y las hambres acumuladas somos quienes necesitaremos elaborar no un pliego de peticiones a gobierno alguno sino un marco de redefinción política de la democracia como un eje radical de participación y no como un aparato de marketing electoral, de la economía como un eje de construcción de bienestar y de la colectividad como el lugar del desorden afectivo.

Debajo del hambre están creciendo las ideas.

Debajo del hambre siguen floreciendo los sueños.

Y mientras enterramos a l@s muert@s, ell@s todavía calientes se confabulan con nosotr@s para decirnos que no murieron de coronavirus sino de capitalismo.

En el centro de la pandemia nace el movimiento NO PUEDO RESPIRAR que en código andino quiere decir NO AGUANTO MÁS.

Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Mahavishnu Orchestra - The Complete Columbia Albums Collection (2011)

#Músicaparaelencierro. LightbulbSun ya nos había presentado el "Original Album Series" de Billy Cobham y nos había prometido esto que publicamos ahora, bien para un viernes en el blog cabezón, y para que tengan para disfrutar en todo el fin de semana. Y ya su título nos lo dice todo, por lo que no me parece necesario agregarle muchas más palabras, con tanta música a disposición. Esta colección contiene versiones remasterizadas de todos los álbums de la primera encarnación de la banda, incluido "The Lost Trident Sessions", que sería el tercer álbum de estudio de la Mahavishnu, grabado en 1973 pero solo lanzado en 1999. Además, "The Inner Mounting Flame" contiene un tema adicional, el álbum en vivo "Between Nothingness & Eternity" fue remezclado y ampliado, y la caja incluye un CD en vivo inédito llamado "Unreleased Tracks from Between Nothingness & Eternity". Creo que está todo dicho, los incondicionales de la Mahavishnu estarán…

Música y Neurociencia II: la Música como Lenguaje Universal

A través de la historia humana, la música ha tenido diversas connotaciones y funciones. Además de ser un lenguaje, un vehículo de expresión y comunicación, ha sido también un arte que ha reflejado las corrientes concordantes de pensamiento religioso y filosófico, contemporáneo a su creación, lo que ha revolucionado su estructura formal y dotado de una concepción polisémica y dinámica a sus significados, sin que se excluya ningún fenómeno sonoro, natural o cultural, creado por la civilización humana. Desde tiempos remotos se han constatado, empíricamente, los beneficios de sus interconexiones. La idea de la unidad cuerpo - mente se originó en el siglo VI a.C., y el médico griego Hipócrates decía que “Las fuerzas de la naturaleza que llevamos en nosotros son las auténticas sanadoras de la enfermedad” (Gaynor). De modo que la práctica musical es uno de los aspectos necesarios para el equilibrio físico. En la antigua Grecia, a la Música se le otorgaba la “ca…

Billy Cobham & Colin Towns & HR Big Band - Meeting Of The Spirits (2006)

#Músicaparaelencierro. Jorge N. nos vuelve a deleitar mientras nos dice: "Ya que andaban dando vueltas algunas cosas de Billy Cobham, se me ocurrió pasarte un disco del susodicho, con la Big Band de Colin Towns (tiene unas cuantas cosas muy recomendables, entre ellas un disco con temas de Zappa), con temas de la Mahavishnu. Para mi gusto es un disco espectacular, digno de estar en la biblioteca cabezona...". Dicho y hecho, aquí lo tenemos para presentar una nueva versión de las canciones de la Mahavishnu Orchestra. Una nueva versión de temas ya conocidos, re comuestos e interpretados por músicos de primer nivel. Esta vez los músicos en juego han llevado esta música a una dimensión aún más lejana que la de los temas originales. Seguramente el guitarrista de Mahavishnu, John McLaughlin (quien escribió algunas de las notas para este disco) nunca esperó escuchar sus composiciones interpretadas por una Big Band, y ha comentado que la música en este disco es una revelación para él…

Derribar la Clausura de un "Mundo Muerto"

Protestas populares y sentidos de lo común en tiempos de pandemia, rutas de fuga, revuelta y re-existencia en América Latina: La pandemia del nuevo coronavirus ha saturado absolutamente todo. Incluso la memoria, que ya venía siendo atropellada y convulsionada permanentemente por el eterno presente de esta sociedad hiper-informada, inundada de datos, imágenes, video-cápsulas, memes y múltiples acontecimientos impactantes. Así que, como un acto para recobrar el aliento, como quien sofocado se quita el tapabocas para tomar una bocanada de aire fresco, hagamos nuevamente memoria de vida, recordemos los meses y semanas atrás, que determinaron todo 2019: calles calientes, millones de voces; marchas, piquetes, pancartas, consignas, pañuelos, enjambres, multitudes. Corazones latiendo, rabia, anhelo, hartazgo, esperanza. Chile, Ecuador, Colombia, Haití, Perú, Honduras, Puerto Rico, Venezuela, Costa Rica, Bolivia, Nicaragua; y fuera de las tierras del Abya Yala, Hong Kong, Francia, Irak, Líbano…

Luis Alberto Spinetta - Un Mañana (2008)

#Musicaparaelencierro. Algo que estabamos debiendo desde hace un tiempo y viene bien para empezar un día de mal clima y mucho virus. Hay que ponerles ganas y qué mejor que algo del Flaco, y gracias al aporte de José Ramón que sigue contribuyendo al salvataje de sus conciencias y su psiquismo a fuerza de pura música... Y nada menos que con un disco que fue Gardel De Oro, votado como el mejor disco del año y nominado para el Grammy Latino. El Flaco, fue cantante, guitarrista, poeta y compositor como ningún otro logró ser, y este no es sino otro ejemplo de ello.

Artista: Luis Alberto Spinetta
Álbum: Un Mañana
Año: 2008
Género: Rock
Duración: 56:41
Nacionalidad: Argentina

Les dejo otro del Flaco:

Un mañana es el decimotercero y último álbum de estudio de Luis Alberto Spinetta grabado en el año 2008. Mantiene una marcada línea jazz-rock. El corte de promoción fue Preso Ventanilla, del cuál salió un video-clip. El álbum fue elegido el mejor del año en una encuesta realizada por la website Rock.co…

Áuryn - Antes de Cerrar los Ojos (2020)

#Músicaparaelencierro. Luego de varios años de idas, venidas, retrasos, grabaciones, separaciones, producción y demoras varias, al fin nos llega el LP de Áuryn, una gran banda que habíamos presentado en el blog cabezón cuando apenas eran unos purretes. Hoy se traen un magnífico trabajo bajo el brazo, por lo que demuestran que la espera valió la pena: mucha destreza, ritmo, potencia, melodía, buen gusto, poesía,en una explosión de creatividad, destreza, energía, imaginación y buen gusto. Por eso, ya es hora de dejar de lamentarse porque su disolución representaba un gran disco que había quedado en el veremos, al fin podemos escuchar a estos grandes músicos y sumamos otro nuevo y gran disco a nuestra colección de discos recomendados. Tremendo trabajo recomendado al 100%. Un disco que parece destinado a erigirse como uno de los más notables ítems de prog argentino del presente (y apestado) año 2020. A no perdérselo!

Artista: Áuryn
Álbum: Antes de Cerrar los Ojos
Año: 2020
Género: Heavy prog
D…

Frank Zappa - Waka / Jawaka (1972)

#Musicaparaelencierro. Zappa parecia estar avanzando hacia un tipo mas elaborado de musica, explorando y creando nuevis pasajes de sonido, color e intensidad. Una continuación de "Hot Rats" que define la trilogía junto con "The Grand Wazoo", un disco con mucho jazz-rock en la línea de "Bitches Brew" o "In a Silent Way" de Miles Davis y de los primeros grupos que se registran en éste género, y las comparaciones van más allá de los musical, porque el genio inquieto de Zappa -al igual que como Miles- le impedía permanecer mucho tiempo haciendo lo mismo (hormigas en el culo dirían algunos). Más Zappa ahora de parte de Carlos el Menduco para que disfruten a lo grande, y que no se olviden del blog cabezón...  otro de los imprescindibles de Zappa y que conforma la gran trilogía jazzística de nuestro Frankie querido.

Artista: Frank Zappa Álbum: Waka/Jawaka
Año: 1972
Género: Rock / Progressive rock / Experimental / Jazz / Psychedelic rock
Duración: 36:08
Naci…

Quique Sinesi & César Franov - Sonidos de Aquel Día (1987)

#Músicaparaelencierro. Alan se va acomodando y sintiéndose a gusto en el blog,  así que ya se está preparando para publicar sus propios posteos, mientras tanto nos presenta el primer disco del gran guitarrista argentino Quique Sinesi, el legendario "Sonidos De Aquel Dia" en colaboración con César Franov. He aquí el encuentro memorable entre el guitarrista Quique Sinesi (Dino Saluzzi, Raices.etc.) y el bajista Cesar Franov (Grupo Encuentro, Spinetta Jade, etc.) en este disco invalorable grabado en 1987 por dos grandes músicos. Es un disco importante puesto que es un trabajo en el que confluyen muchos géneros. Aquí, una caricia para el alma y los oídos, como para empezar bien el día.

Artista: Sinesi - Franov
Álbum: Sonidos de Aquel Día
Año: 1987
Género: Jazz rock ecléctico
Nacionalidad: Argentina


Podríamos asegurar que Quique Sinesi es uno de los mejores guitarristas de Argentina, ha estado trabajando en el folklore tirando al jazz en bandas como Alfombra Mágica o en trabajos de fol…

Cuicanitl - Sólo voces (1999)

#Músicaparaelencierro - Traemos de vuelta este discazo que habíamos reseñado hace algunos años, al recordarlo a través de una de sus participantes (Maggie Díaz del Castillo) cuya música acabamos de conocer en Bandcamp. Aquí se reunieron tremendxs jazzistas mexicanxs bajo la coordinación de Iraida Noriega y Dante Pimentel.

Artista: Cuicanitl Álbum: Sólo voces
Año: 1999
Género: Jazz vocal
Duración: 45:15
Nacionalidad: México
Cuicanitl fue una agrupación única: un cd, Sólo voces, y unos años de presentaciones haciendo música sin otra cosa que el propio cuerpo. Cada uno de los y las integrantes de esta agrupación tiene una luminosa trayectoria propia (que continúa hoy, 20 años después). Entre los quince temas (once y la “Suite a Don Cherry” en cuatro movimientos) incluidos en este disco, no hay una voz que predomine, ni opacando el trabajo coral, ni en el sentido conceptual: nadie dirige, cada tema tiene una comunicación horizontal entre las voces mientras se distribuyen las tareas armónicas y r…

Genesis - Genesis (1983)

#Musicaparaelencierro. Lisandro nos presenta este disco que estaba fuera de la discografía publicada en el blog cabezón, hasta ahora. Y corresponde a la continuación de "Abacab", con su sonido modernizado y ochentoso, el cambio del progresivo a un sonido mas accesible para las masas y radiable a traves de la todopoderosa FM, dejando de lado las orquestaciones, el sinfonismo y los arreglos ambientales que tanto se dejaban apreciar en los albumes de los 70's. También la partida de Steve Hackett en la guitarra fue un duro golpe a la creatividad de los Genesis de mediados de los 70's en adelante. Aquí viene bien lo que publicó Raúl cuando presentó ese disco: "Lo bueno del arte, en cualquiera de sus vertientes, es la diversidad de opiniones. ABACAB representa un cambio fundamental en las técnicas de grabación. lógicamente de la mano del nuevo productor de Genesis, Hugh Padgham. En esta fase reconozco el valor de ese álbum. Pero casi todo Genesis tiene belleza de dist…

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.