Ir al contenido principal

El Experimento Argentina. Política y tecnología para adormecer a una nación

E. Raúl Zaffaroni arroja una hipótesis sobre nuestro presente político: Dice Zaffaroni que es muy probable que seamos víctimas de un verdadero experimento político, consistente en verificar hasta qué punto la tecnología puede adormecer a una Nación para reducirla a una simple factoría.


Por E. Raúl Zaffaroni para La Tecl@ Eñe


En los últimos meses nuestro país viene experimentando un ensayo de parcial destrucción sistemática del Estado, curiosamente considerado como una organización criminal por el titular del poder ejecutivo, que insólitamente promueve su desbaratamiento con un claro objetivo, que no es ahora el de los viejos vendepatrias de otrora, sino el de los regalapatrias de última generación.

Menos todavía se trata de la reiterada y simplista cuestión de izquierda o derecha, como si todo pudiera leerse según acomodaron sus sentaderas los franceses de fines del siglo XVIII.   

Lo que se quiere regalar es nuestra soberanía, nuestras riquezas naturales, nuestro derecho a regular la distribución de la riqueza, nuestra jurisdicción que se quiere ceder a arbitrajes manejados por las corporaciones transnacionales, nuestra moneda nacional y nuestra propia política monetaria, nuestras industrias y fuentes de trabajo, nuestro desarrollo científico y tecnológico, nuestras universidades, la alimentación y la salud de nuestros habitantes, la supervivencia de los más débiles. En síntesis: se nos propone directamente arriar nuestra bandera, la que Belgrano levantó a orillas del Paraná, para guardarla como recuerdo del pasado, dejándonos a merced de los trapos multicolores del tardocolonialismo financiero.

Si bien es cierto que muchas veces se invocó el sentimiento nacional para manipularlo, no es menos cierto que una cosa es pretender manipularlo y otra muy diferente es querer destruirlo, es decir, adormecernos o sedarnos como Nación.   

En verdad, no se intenta convertirnos en una colonia al viejo estilo, porque allí el colonizador asume al menos cierta responsabilidad, sino hacer algo así como la originaria ocupación británica de la India, llevada a cabo por una empresa, hasta que, después de la rebelión de los cipayos, el gobierno de Londres decidió hacerse cargo y asumir la responsabilidad de potencia colonizadora incorporándola a su imperio. En nuestro caso no se trataría de una empresa, sino de quedar por completo abiertos a los intereses de todas las corporaciones transnacionales.

El ejecutivo acompaña discursivamente este propósito con un máximo desprecio por nuestro sentimiento nacional. Así, eleva a la condición de heroína a la baronesa Thatcher, al tiempo que, con pasmosa torpeza, abandona nuestra tradicional posición de neutralidad activa por la paz para comprometernos en conflictos lejanos, con posibles consecuencias para nuestra seguridad, es decir, con riesgo para nuestras vidas, olvidando la desgraciada experiencia que sufrimos hace poco más de tres décadas. De paso, tampoco se ahorra burlarse promoviendo a una diputada terraplanista como secretaria de la comisión de ciencia y técnica.

Todo esto es por completo novedoso no solo en nuestra experiencia política nacional, sino en el mundo: no hay otro caso análogo de un ejecutivo que no solo quiera demoler por completo cualquier mínima resistencia al colonialismo, sino que incluso ensaye una cordial invitación para convertirnos en una factoría.

Frente a esto es menester bajar con urgencia todas las banderas y alzar únicamente la azul y blanca, pero de momento no se produce una reacción potente en ese sentido, salvo la del sindicalismo, los estudiantes y los organismos de derechos humanos. En otra circunstancia esta suerte de sedación del sentimiento nacional hubiese sido inconcebible.

Por cierto, abundan las explicaciones coyunturales, pero no son satisfactorias. Los errores de gobiernos anteriores, la decadencia de la política concentrada en sus rencillas internas o la debilidad de la conducción, son sin duda factores, pero no alcanzan para explicar este fenómeno. Nada de eso nos permite comprender cabalmente la tibieza de la reacción ante el triste espectáculo de bajar la azul y blanca.  

Quizá exagere en alguna medida la importancia de la República Argentina en el complicado mundo actual, que tampoco reacciona con fuerza ante los tremendos riesgos que amenazan a la humanidad. Es esto posible, no lo niego, pero de todos modos y a título de hipótesis, considerando la singularidad del fenómeno que sufrimos, me atrevo a sostener que es muy probable que seamos víctimas de un verdadero experimento político, consistente en verificar hasta qué punto la tecnología puede adormecer a una Nación para reducirla a una simple factoría.    

La cuestión de la técnica fue planteada desde hace muchos años por diferentes filósofos y pensadores. Incluso hay un claro eco de esta preocupación en las palabras de Hipólito Yrigoyen en diálogo telefónico con el presidente Hoover el 10 de abril de 1930, ocasión en la que afirmó que el avance tecnológico no era paralelo al progreso moral de la humanidad. A mediados del siglo pasado, cuando la tecnología alcanzó la posibilidad de destruir a la humanidad, se acentuó la centralidad de esta cuestión para múltiples filósofos y pensadores, con una gama de perspectivas diferentes que alertaron sobre la cuestión, desde Martin Heidegger hasta Romano Guardini.

La civilización –llamada occidental- había acumulado conocimiento conforme a la pauta señalada por Francis Bacon en el siglo XVII: todo saber empírico es para dominar a la naturaleza. Lo que los pensadores plantearon con particular insistencia en el siglo pasado es que esa pauta deja pendiente de respuesta una pregunta fundamental: ¿Para qué dominar a la naturaleza? Más sintéticamente: ¿Para qué el poder?

Sin una respuesta racional, la tecnología siguió su curso, el creciente saber potenció y permitió guerras más crueles y genocidios horripilantes, hasta llegar a un punto en que, además de este poder de destrucción material, la tecnología permite hoy inventar una realidad cada vez mucho más verosímil. La tecnología de comunicación, la inteligencia artificial, la personalización de los mensajes en base a los big data, las mentiras en las redes mal llamadas sociales, los monopolios comunicacionales, los (de)formadores de opinión mercenarios, los troll, en conjunto habilitan un ejercicio de poder que neutraliza los datos de la realidad del mundo, los reemplaza para condicionar sentimientos de odio extremo, inventa enemigos a los que es necesario aniquilar al estilo postulado por Carl Schmitt como esencia de la política.

El poder de la tecnología ya no es un mero poder físico de coerción y destrucción, sino que compromete la libertad de los ciudadanos, es decir, que afecta y hasta cancela su propio criterio para decidir, con el consiguiente riesgo para las democracias.

Pero la tecnología de manipulación del psiquismo no solo se dirige a quienes son proclives a descubrir enemigos a los que odiar y aniquilar, puesto que –por fortuna- no todos lo somos, sino que también procura neutralizar a quienes carecen de esa proclividad mediante una constante invitación a la indiferencia en soledad. Esta promovida pulsión a la soledad, es decir, a desentenderse del destino como integrante de una comunidad, a veces mediante la diversión y distracción constante, suele confundirse con el individualismo, que es algo por completo diferente: el individualismo bien entendido es la reafirmación de la libertad de elección de la persona en coexistencia con los otros; la soledad, por el contrario, es la indiferencia frente a los otros con quienes se co-existe en comunidad. El ser humano es por esencia existencia, que no puede ser sino como co-existencia; por ende, dificultar la co-existencia implica obstaculizar la realización de lo plenamente humano.       

Lo que se pretende verificar con este experimento es si existe la posibilidad de generar tecnológicamente seres humanos incompletos, desequilibrados, aislados, solitarios, odiadores o indiferentes, privados de todo sentimiento de pertenencia o de integración comunitaria.

La hipótesis que me permito ensayar es la de que los argentinos estamos sometidos a un experimento que procura averiguar empíricamente hasta qué punto la tecnología puede desarticular a una comunidad, promoviendo odio o indiferencia frente al destino común, destruir impunemente hasta sus símbolos, neutralizar su sentimiento de comunidad nacional y reducir su Estado a un puro aparato de represión.

El pretendido anarquismo capitalista no es ni anarquista ni capitalista. Toda sana sociedad nacional se estructura en base a vínculos verticales o corporativos de autoridad, equilibrados con los horizontales y solidarios de comunidad. Si el Estado se redujese a un aparato represivo, pretendiendo eliminar los vínculos horizontales de comunidad en una inimaginable sociedad con puros vínculos verticales, esa sociedad no sería más que un amontonamiento de seres humanos solitarios, aislados, reducidos a la impotencia ante el poder y el Estado no sería otra cosa que el instrumento de control opresivo autoritario o totalitario de esa población sometida e informe. En este caso se trataría del sometimiento al poder propio de la actual etapa de financiarización de la economía que, como tal, tampoco responde al modelo histórico del capitalismo productivo.  

Reconozco que se trata sólo de una hipótesis, pero no la considero fácilmente descartable, ante la ausencia –por lo menos cercana- de otro fenómeno análogo.

No se crea que esta hipótesis es pesimista, sino todo lo contrario. En la medida en que se trate de un experimento, estoy seguro que está condenado al fracaso, porque por poderosa que sea la tecnología, siempre tiene límites frente a lo humano, dado que nada de lo que existe en este mundo es omnipotente. De todas formas, en medio de la azul y blanca hay un sol sonriente. Todavía somos una sociedad y una comunidad fuerte, aunque sea posible adormecer por un rato su sentimiento nacional, pero séame permitido insistir en que en medio de la azul y blanca hay un sol sonriente. Solo que debemos prepararnos para reponernos de los costos humanos y curar las ya inevitables heridas que este funesto experimento dejará en nuestra Patria.

Buenos Aires, 15 de mayo de 2023.

Eugenio Raúl Zaffaroni - Profesor Emérito de la UBA



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

El Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado - Discografía (2004-2018)

Para que tengan mucha música en el fin de semana, aquí van 5 disquitos del Indio en su etapa solista, el cantante ricotero presentado por Carlos el Menduco: "El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel)" (2004), "Porco Rex" (2007), "El perfume de la tempestad" (2010), "Pajaritos, bravos muchachitos" (2013) y "El ruiseñor, el amor y la muerte" (2018). No mucho más para agregar de un personaje mítico como pocos, alguien que llena estadios aunque no lo quiera, pretendiendo mantener un perfil bajo que le es imposible y se le niega sin alternativa. Imagino que no hace falta que agregue mucha data... o sí? Artista: El Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado Álbum: Discografía Año: 2004-2018 Género: Rock Referencia: Discogs Nacionalidad: Argentina Carlos Alberto "El Indio" Solari nació el 17 de enero de 1949 en la provincia argentina de Entre Ríos. Estudió Bellas Artes. Fue, junto a Skay, la figura má...

La Cofradía de la Flor Solar - La Cofradía de la Flor Solar (1971)

Muy de vez en cuando hay discos donde quizás la música no sea, paradógicamente, lo más importante, y quizás no porque lo musical sea malo de dejado a segundo plano, sino porque la historia que ello representa es tan basta e importante que tiene peso histórico y significante ya de por sí. Este sería uno de esos raros casos... así que no vamos a hablar tanto de música, sino quizás de una época, una ideología, también de la situación política de la Argentina, de la "nueva ola" de aquel entonces, de artistas como Rocambole, de Skay, Pinchevsky, Kubero Díaz y tantos otros, del mítico sello discográfico "Mandioca", de los primeros pasos del rock argentino y sudamericano. Gracias a Mariano revivimos el mítico primer disco de La Cofradía, y nos sirve de disparador para un montón de temas de ayer que servirían perfectamente para hoy en día... Artista: La Cofradía de la Flor Solar Álbum: La Cofradía de la Flor Solar Año: 1971 Género: Rock psicodélico Duración: 30:13 ...

Los Jaivas - Canción del Sur (1977)

Y si hablamos de folk progresivo latinoamericano cómo no hablar de Los Jaivas, ahora con un disco que me venían pidiendo desde hacía tiempo en la lista de correo y el Mago Alberto pasa a cumplir: "Canción del sur" de 1977, con toda la magia de los chilenos. Y ya que hablamos tanto de la situación crítica de Chile y la valentía del pueblo chileno, entonces que mejor que halagarnos con su mejor música, la de Los Jaivas, la de Congreso, la de toda esa ola artística que siempre empujó para que las puertas de la libertad se abran para todos. Por todo ello y por mucho más es que "Canción del Sur" es ideal para presentar nuevamente en el blog hoy en día. Artista: Los Jaivas Álbum: Canción del sur Año: 1977 Género: Prog Folk Nacionalidad: Chile Otro muy buen disco de Los Jaivas , el tercer álbum que hicieron en su "visita obligada y por tiempo indeterminado" a la Argentina, y la verdad es que no sé que agregar a lo que sabemos de las obras reali...

El hidalgo valor del Dios de los rotos

Los argentinos tenemos un panteón de santos y santas canonizados en la calle, bajo las normas de un régimen inabarcable, liderado por poetas inesperados que, caminando y cantando, eternizan humanos, argentinos, contradictorios. Quizás el primero fue Gardel, el mito fundacional de una identidad atravesada por el desarraigo de un montón de marineros improvisados que encontraban, de casualidad, en las costas pampeanas, una Nación que nunca deja de inventarse y (casi) nunca dejó de recibir exiliados del mundo. La más convocante, la más manifestada, sin dudas, fue Evita que, como todos los demás, se volvió estampita incluso antes de su muerte. Fue despedida por millones de personas caminando y cantando en una calle desbordada de flores y lágrimas que se volvió epitafio durante varios días. Hace unos años, el 25 de noviembre de 2020, Dios se confirmó santo y el viernes 5 de junio, en los brazos de todos, se canonizó el poeta definitivo. Han pasado solo días de la muerte de Carlos ‘Indio’...

Lito Vitale - 40 Años De Rock Argentino - Escúchame Entre El Ruido Volumen I & II (2006)

Todo disco de Lito Vitale que aparezca en el blog cabezón será bienvenido, pero en este caso se trata de un CD doble con algunos buenos temas del rock argentino interpretado por gente como Pedro Aznar, David Lebon, Baglietto, el Indio Solari, Miguel Cantilo, Gustavo Cerati, Lito Nebbia, León Gieco, Horacio Fontova, Luís Alberto Spinetta y muchos otros, interpretando temas de Charly García, Aquelarre, Vox Dei, La Renga, Los Redondos, Serú Girán, Crucis, el Flaco Spinetta, Moris, Arco Iris, Soda Stereo, Los Abuelos de la Nada, Pappo, Manal, Divididos, Sumo, Calamaro, Gieco, Catupecu Machu y más, entonces estamos hablando de un gran álbum, digno para que lo puedan degustar este fin de semana. El Mago Alberto se zarpa nuevamente y nos ofrece este invalorable aporte que nace de Vitale pero llega mucho más, hasta llegar a tus oídos. Dos discos en uno, y algo que no puede quedar fuera del blog cabezón. Artista: Lito Vitale Álbum: 40 Años De Rock Argentino - Escúchame Entre El Ruido Añ...

Tijuana, la Madre que Acurrucó al Rock

Seguimos con nuestra presentación de lo que es el rock en México. Tijuana se ha bautizado como "La cuna del rock", y al escuchar ésta metáfora, me hace pensar en cómo fue que llegó esta pequeña esquina del mundo a acurrucar este género extranjero, antes llamado rock’n roll derivado del blues, rhythm and blues y demás variantes del folclore musical afroamericana de Estados Unidos, y darle un toque latino. Tijuana, por su cercanía con Estados Unidos o como lo llaman aquí “el otro lado”,  ha tenido una combinación cultural mexicoamericana bastante fuerte. Esto se vio a notar en los años 20’s cuándo ocurrió la Ley Volstead, o Ley Seca en el extranjero, obligando a los estadounidenses venir a las cantinas de la ciudad a embriagarse. Al ser apenas un pequeño pueblo, la ciudad se mantenía económicamente del turismo extranjero, incluso la moneda local de aquellos años era el dólar. Suena irónico decir que el consumo de la región era más sobre productos del other side que ...

Luis Salinas - Solo Guitarra (2000)

Artista: Luis Salinas Álbum: Solo Guitarra Año: 2000 Género: Latin Jazz / Folclore / Tango Duración: 72:47 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Uno 02. Alfonsina y el Mar 03. Homenaje Badem: O Astronauta/Zamba de Aviao/Chara 04. Balada Para Guitarra 05. You Are the Sunshine of My Life 06. Velas 07. Domingo a la Mañana 08. Nuages 09. Salgán 10. Tangos: La Casita de Mis Viejos/El Último Café 11. La Pobrecita 12. Caricia 13. Papagayo 14. No Es Tarde 15. Salsa Pa’ Coco 16. Nostalgias de Bossa 17. Parkeriano 18. Te Extraño 19. Latin Bebop 20. Canción Para Mi Juan 21. Chacarera Para Adolfo 22. El Día Que Me Quieras Alineación: - Luis Salinas - Guitarra y Voz

El Ritual - El Ritual (1971)

Quizás aquellos que no estén muy familiarizados con el rock mexicano se sorprendan de la calidad y amplitud de bandas que han surgido en aquel país, y aún hoy siguen surgiendo. El Ritual es de esas bandas que quizás jamás tendrán el respeto que tienen bandas como Caifanes, jamás tendrán el marketing de Mana o la popularidad de Café Tacuba, sin embargo esta olvidada banda pudo con un solo álbum plasmar una autenticidad que pocos logran, no por nada es considerada como una de las mejores bandas en la historia del rock mexicano. Provenientes de Tijuana, aparecieron en el ámbito musical a finales de los años 60’s, en un momento en que se vivía la "revolución ideológica" tanto en México como en el mundo en general. Estas series de cambios se extendieron más allá de lo social y llegaron al arte, que era el principal medio de expresión que tenían los jóvenes. Si hacemos el paralelismo con lo que pasaba en Argentina podríamos mencionar, por ejemplo, a La Cofradía, entre otros muchos ...

Totem - Totem (1971)

Recordamos el rockandombe en el blog cabezón. Formada inicialmente por Ruben Rada que venía de otro grupo fundamental, El Kinto; Eduardo Useta, Enrique Rey, Mario "Chichito" Cabral, Roberto Galletti y Daniel "Lobito" Lagarde, Totem empezó sus ensayos a fines de 1970 y se disolvió definitivamente en 1974, año para el que Rada y Lagarde ya se habían distanciado. Pero ya habían dejado un huella que quedó como un legado para la música rioplatense. Esto ya estaba en el blog y sirve como punto de partida para completar la trilogía Totem. Algo que no puede faltar en el blog cabezón. Artista: Totem Álbum: Totem Año: 1971 Género: Rock candombe Duración: 40:25 Nacionalidad: Uruguay Una vez, nuestro perdido Conejo de la suerte pidió discos de la primera etapa del Negro Rada ... ¿se acuerdan? ¿no?, bueno, pero yo sí. Así que traigo este disco de Rockandombe. Banda que fue precursora del candombe-beat, o mejor dicho: candombe y rocanrrol tocado con criollo y...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.