Ir al contenido principal

Video de los Viernes: Fishmans - Long Season (1996)

El video de hoy le corresponde a Ezequiel Ribot, que nos comenta esto que nos trae: "Cabezones, les dejo este disco para que tengan en cuenta, Fishmans era una banda del under de tokyo que fue mutando y evolucionando, esto sería la última parte de un álbum en vivo donde tocan de un tirón una pieza de cuatro partes llamada Long Season, en fin. Capaz ya la conocen, pero vale la pena escuchar". Hasta donde recuerdo, "Long Season" era un disco bastante poco conocido de una banda japonesa sumamente idiosincrática que hacia una fusión pop/jazz/dub, y es un disco que por alguna razón y a pesar de haber pasado casi desapercibido en su momento, actualmente la banda logró cierta notoriedad en algunos círculos, aunque nadie pueda decirnos la razón. Y bueno, veremos que onda!.


ÁLVARO: Llegamos tarde a nuestra cita, quizá aturdidos por nuestra última aventura, que nos encuentra invadiendo el canal de unos impostores llamados “Rockríticos”. Os ponemos el enlace a su página de Facebook por si queréis tirarles ladrillos virtuales. Más allá de estos sucesos de carácter fantasmagórico, por ejemplo, traemos un disco que, si soy sincero, es la razón por la que obligué a Jorge a instaurar el Japomés como fiesta musical. Hablo de Long Season, de Fishmans. Entre las buenas noticias que acompañan a esta decisión es que es casi imposible encontrar una crítica de este álbum, así que estamos abriendo nuevo territorio, que es de lo que se trata.
JORGE: Hoy mismo he leído a alguien en Twitter hablar de la importancia de indagar en la música japonesa, que va mucho más allá de bandas sonoras de animes y videojuegos, y no podría estar más de acuerdo con esa afirmación y la idea que subyace en el párrafo anterior. Efectivamente, no es este un trabajo sobre el que sea tarea muy fácil encontrar reseñas (apenas 60 opiniones en RYM, a pesar de estar en el Top 300 histórico, y en el Top 10 del año en que se lanzó) y eso hace que esta crítica sea más agradecida… pero no por ello menos complicada. Y eso por qué será, cuéntales, Álvaro.
A: Todo esto, unido a mis recientes lecturas, hacen que esta crítica sea muy especial. Recuerdo que la primera vez que escuché este disco fue, casi seguro, en el metro. Y no me causó ninguna sensación especial, creo que apenas le presté mucha atención. Lo olvidé muy rápido, como era de esperar. Porque pese a que es un álbum bastante asequible, comparado con alguna de nuestras propuestas anteriores, necesita cierta dedicación para no encajonarlo con otras de esas pretenciosas suites que se hacen eternas y en las que no pasa nada.
J: Es un disco que a mí, en una primera escucha, me gustó, pero tampoco atrapó, precisamente por esa falta de atención. En cuanto le dedicas tiempo, se convierte en una preciosa epopeya de 35 minutos que te agarra y sacude hasta hacerte trocitos. Pero pongamos un poco de contexto. Fishmans son (eran) unos señores japoneses que hacían sus cosas musicales de dub y rollos atmosféricos, y psicodelia y cosas así, en discográficas indie desde finales de los 80. Este álbum supuso su bautismo de fuego con una gran compañía (Polydor) y también el punto más alto de una carrera que terminó en el disco siguiente, y con la muerte del vocalista Shinji Sato. Es, con diferencia, su trabajo más conocido y mejor valorado, y aunque no he escuchado el resto, pues puedo afirmar que entiendo perfectamente el por qué.
A: La visión del dream pop de Fishmans, si es que les podemos meter en ese género, es bastante única. Su música me conjura imágenes de una extraña burbuja que rodea a una mastodóntica ciudad que al mismo tiempo está sepultada bajo una frondosa selva. Y además nieva. Igual debería leer menos.
J: A mí me evoca sensaciones más cercanas a las de alguien que se ha perdido en mitad de un bosque frío, ya entrado un otoño que se torna invierno poco a poco, y que no queda lejos de un mar que gotea desde el puerto mientras llueve. O no, no lo sé. El caso es que veo, más que oigo, melancolía, gris, nostalgia, algo de frío, y aún así cierta esperanza y calidez. Igual debería escribir menos yo.
A: Hay muchos goteos en el disco, un ambiente como subterráneo que subyace a todo. No sé por qué no tuvo éxito mi escucha en el metro. En fin, como es lógico para una pieza que dura 35 minutos, pasan bastantes cosas. El bajo retumba, producto de las influencias dub que ya mencionabas, y las guitarras resuenan muy lejanas. Durante tres minutos se construye un paisaje medio alienígena hasta que el primer riff de órgano comienza a repetirse. Hay varios de estos leitmotivs, el más potente de ellos el que sucede justo después de que la batería amenace con entrar en la canción: otro órgano, más sucio que el anterior, que es soportado por unos arpeggios de piano, una presencia casi constante.
J: Ese ostinato de piano es lo que le da una continuidad absoluta (entre otros elementos, si bien es el más destacado) al disco, y me ha sorprendido comprobar que el responsable, Honzi (que también es quien trabaja los teclados, violines, órganos y acordeones, con una presencia melódica fuerte), era más miembro colaborador del grupo que participante a jornada completa. En cualquier caso, el disco consta, como dices, de una pieza de 35 minutos que en algunas versiones, como la que yo he escuchado, se divide en cinco cortes de entre 5 y 10 minutos. Para reseñarlo es mucho más cómodo, claro, aunque a la hora de escucharlo, bastante innecesario: la división entre la segunda y tercera parte, así como entre la tercera y la cuarta, es bastante natural, pero el resto resultan un tanto artificiales y superfluas. Y, por supuesto, no tiene excesivo sentido el álbum si no es con el conjunto completo.
A: Yo lo he escuchado del tirón, y como dices, creo que es como debería ser. Una de las cosas que más me gustan es que evoluciona en tu cara, sin que te des ni cuenta. A eso del minuto doce entra un nuevo motivo de piano que cambia buena parte del carácter de la “canción”, aunque la progresión de acordes sea la misma. A eso de la mitad, se permiten tener el típico momento jazz de solo de batería, y despejan toda la muralla de instrumentos que han construido para dejar lo que parece solo el eco de lo que habían estado tocando, que escuchamos desde una alcantarilla, o algo por el estilo. Esta sección instrumental, que tiene ritmos casi africanos y campanas y rayos láser porque sí, culmina con una vuelta a lo inicial (pero no exactamente lo inicial) como si nos estuviéramos despertando de un coma en el minuto 22. Qué maravilla todo.
J: Esa sección de ritmos casi africanos y rayos láser con goteos de alcantarilla (la parte 3) me recordó un tanto a los Boredoms que reseñamos la semana pasada, y es un cambio de tercio absoluto, aunque a través de ese despertar (la parte 4) más guitarrero y con coros que cantan cosas muy complicadas (“paaaaa parapa papapaaaaa”) se vuelve a la idea inicial, siendo los últimos diez minutos del trabajo de nuevo un repaso a la melodía del piano, las voces lánguidas, el acordeón y las guitarras del comienzo del disco. Y hablando de voces lánguidas… Madre mía, Shinji Sato. Madre mía.
A: Tiene una voz peculiar, muy aguda, con poquitas ganas. Es muy dulce, y le viene bien a la música, supongo. Si la intención era que todo pareciera un sueño, Sato no quiere despertarte. Y en lo que se refiere a este disco, es un instrumento más, en cierto modo. Aunque el disco tiene letra, que habla de algo así como una escapada otoñal, es en japonés. Quién sabe japonés. Porque yo no.
J: Totalmente de acuerdo. La letra, cuya traducción he buscado, no hace falta entenderla mucho, porque transmite justamente lo mismo que buscan narrarte el resto de instrumentos. Es tan breve que podríamos ponerla entera aquí: son tan solo 14 versos, varios repetidos, que hablan de escaparnos al bosque juntos, y de correr, correr, correr, y de encontrarse en un sueño. Pues eso. Todo tan onírico como era de esperar.
A: Pos claaaaaaaaaaaaaaaro. Bueno, qué, ¿hemos dicho suficiente?
J: Pues no lo sé. Imagino que sí. Supongo. ¿Lo hemos hecho? Bueno, espera. Hemos mencionado a Sato y a Honzi, pero me gustaría dejar caer por aquí también el nombre de Yuzuru Kashiwabara (bajo) y, sobre todo, sobre todo, del genial Motegi Kinichi, a la percusión. Por ser justos. Y bueno, si quieres hablar un poco del Fishmans post-Long Season, pues tú mismo, pero yo ya.
A: No quiero yo hacer spoilers a nuestros lectores, aunque por desgracia creo que solo tienen un disco posterior a este. Si de verdad quieren fliparlo con Fishmans, recomiendo sus directos, el último de los cuales (28 de diciembre de 1998), contiene la que quizás sea la versión definitiva de este trabajo, extendida hasta los cuarenta minutos. Y dicho eso, notas.
J: Notas, notas, notas. Pues no me voy a enrollar: un 9, y santas pascuas. Ahí lo llevas.
A: Yo no tengo acceso ahora mismo a mis símbolos arcanos, pero la estrella de cinco puntas (⛥). Y un 8,5. Voy a cantar canciones de High School Musical con mi hermana. Cierra tú.
J: Pues. Esto… Ehhh… Anda mira, ya lo tengo. Hace pocos días tuvo lugar un bonito aniversario comunistoide revolucionario que la gente tal vez achaca a octubre, pero realmente no. ¿Puedo gritarlo?
A: Como decía aquel programa de Jesús Vázquez, allá tú.
J: ¡Feliz lanzamiento del Sputnik-2, camarada ya!

Publicado por Jorge

Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Quetango Quartet - Postango (2006)

Una joyita canadiense-argentina que mezcla el tango con la música de cámara, el jazz y tiene una pizca del clásico rock progresivo setentero, aunque esto ni por casualidad puede tratarse dentro de los parámetros del rock. . Este trabajo discográfico destaca por su propuesta de vanguardia, donde las ciudades de Quebec y Buenos Aires se descubren mutuamente a través de una sofisticada fusión de jazz contemporáneo, música de cámara y tango instrumental. El álbum recibió un gran reconocimiento crítico y fue nominado al prestigioso premio canadiense ADISQ en la categoría de Álbum Instrumental del Año. Esa introducción sirve solamente para aquellos distraídos que no sepan que cosas como estas están disponibles en el blog, como tantas maravillas que pueblan nuestro catálogo cabezón. Que lo disfruten!. Artista:  Quetango Quartet Álbum: Postango Año: 2006 Género: Tango, Progressive fusion, avantchamber Nacionalidad: Canada (Quebec) & Argentina Duración: 42:19 min Y vamos c...

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

OdraReg - God's Garden (2004)

Otro proyecto creado por uno de los músicos de la legendaria banda venezolana Témpano, y con eso ya digo bastante. Seguimos con nuestra sección de progresivo latinoamericano que tenemos mucho y muy bueno para presentarles, ahora con un disco de una banda venezolana, registro publicado en Francia por el sello Musea en un efectivo cóctel de sinfonismo, psicodelia, jazz-rock y experimentación electrónica. La verdad, conocía de la existencia de este trabajo pero nunca había tenido oportunidad de escucharlo, y ahora aterriza en el blog cabezón. El sonido de esta banda es asombroso, y su música también, es dinámica, viva, aventurera, atomporal y muy personal, con un toque latino indefinible. ¡Simplemente tremendo! Si querés asombrarte con algo, te invito a que conozcas este tremendo proyecto que lamentablemente solo ha sacado un solo disco, así que hay que disfrutarlo y sacarle el jugo. Es lo que hay... Artista: Odra Reg Álbum: God's Garden Año: 2004 Género: Jazz rock progresivo...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.