En el último año, mientras la riqueza de los milmillonarios creció a nivel global alrededor de un 16%; en América Latina aumentó un 39%: las grandes fortunas crecieron dieciséis veces más rápido que el PIB regional. La desigualdad extrema se ha convertido en uno de los rasgos definitorios de nuestro tiempo. A escala global, la concentración de riqueza avanza más rápido que la capacidad de los Estados para garantizar derechos, sostener democracias o enfrentar la crisis climática. Pero si hay una región del mundo donde este fenómeno adopta una forma más acelerada y políticamente peligrosa, esa es América Latina y el Caribe. Por Rosa Cañete Alonso Cuando la riqueza depende más del apellido que del esfuerzo individual La región funciona hoy como un laboratorio adelantado de dinámicas que también atraviesan Europa y otras partes del mundo, pero que aquí se expresan con mayor crudeza . Según el último informe de Oxfam sobre América Latina y el Caribe, “Riqueza sin Control, Democr...