Ir al contenido principal

En las Puertas del Inframundo: Larga vida al Rey Carmesí


Surgidos junto con la llegada del hombre a la Luna, no es fácil imaginar que esta banda surgió cuando los Beatles habían lanzado su Album Blanco. Y mucho menos que hayan debutado como teloneros de los Rolling Stones en aquel concierto de Hyde Park en 1969. King Crimson comenzó su propia carrera espacial a través de un manifiesto futurista y demoledor: "21st Century Schizoid Man" con el que cierra sus shows en esta nueva etapa, que son eventos de una aceitada maquinaria de precisión funcionando sobre la base de siete engranajes perfectos. Un combo arrasador de tracción a sangre, musicalidad y disciplina. Sonaron los clásicos de la edad de oro: el estallido espectral de "Red", el épico in crescendo de "Epitaph" y la belleza absoluta de "Moonchild", una sentida versión de "Islands", una nueva vida para "Easy Money", otra visita a la furiosa de "Larks' Tongues in Aspic" (parte II) y una de las pocas aproximaciones a la etapa 80 de "Indiscipline", el hermoso y sutil "Starless", o el tremendo y rockero himno apocalíptico "21st Century Schizoid Man". Crimson refleja ternura y violencia, caricias y neurosis, siempre a la búsqueda de nuevos horizontes y un detallismo de otro mundo.


Cero nostalgia para un recorrido histórico. Esta vez con un trío de baterías sl frente: Pat Mastelotto, Gavin Harrison y Jeremy Stacey, quien además toca teclados dialogan a contratiempo y proyectan nuevas sonoridades más allá de su virtuosismo, el saxo de Mel Collins tira pistas de jazz y música contemporánea y casi que pone el alma de esta nueva encarnación crimsoniana, orquestal, intrincada y laberíntica. Tony Levin es pura elegancia intercambiando bajo, stick y contrabajo. A Jakko Jakszyk le toca la difícil tarea de reemplazar a Greg Lake y John Wetton, y completa el cuadro el inmutable titiritero Robert Fripp.

La música en estado puro aún existe y todavía es posible disfrutarla en vivo. No es poca cosa en el escenario actual del rock, donde las nuevas bandas y solistas parecen repetir hasta el agotamiento fórmulas inventadas y trajinadas hace décadas por otros artistas.
Rara banda, única. King Crimson es una obra en sí misma y siempre dispuesta a reformularse. Las raíces del sonido de esta banda habría que buscarlas antes bien en ciertas formas del más áspero free-jazz junto con algunos de los experimentos sonoros de Karlheinz Stockhausen, padre alemán de la música aleatoria y electroacústica. Actualmente, sus tres baterías funcionan como una formación de tambores japoneses taiko sobre las que se engancha un Levin que plasma el gancho necesario para que se desarrolle la complejidad melódica de Collins, que forma la columna vertebral de esta nueva reencarnación crimsoniana, junto con Jakko cantando y acompañando con la guitarra, y el enano maldito dirigiendo, rígido, su propia creación.



King Crimson abrió las puertas de su inframundo en el Luna Park

El septeto británico, que celebra su medio siglo, es el epítome de la exigencia brutal, del desafío imposible, de la excelencia incontestable.
Cuando uno tiene una banda, hay una batería, y la batería va al fondo. En King Crimson modelo 2019 no hay una ni dos: hay tres baterías. Y las tres están alineadas delante, al borde del escenario, en “modo pared”. Este monstruoso can Cerbero, de tres cabezas, es quien tiene a su cargo vigilar el paso al reino del inframundo de Hades-Fripp, reservado sólo para dioses y semidioses; nadie del barrio, se sabe, puede entrar allí. Pero eso se verá más adelante.
A lo largo de medio siglo, el Club Exclusivo para Varones de Robert Fripp ha visto pasar una veintena de cantantes, instrumentistas y letristas; algunos han fallecido (Greg Lake, Ian Wallace, Boz Burrell, John Wetton); varios siguen luminosas carreras por su cuenta (por caso, Adrian Belew); el irreemplazable Bill Bruford tuvo el descaro de retirarse de los escenarios, y hasta hubo quien terminó dedicándose a la pintura con buena suerte (Jamie Muir, el percusionista de Lark’s Tongues). Esta noche, en escena, hay dos que siguen conservando –por suerte y por ahora- las llaves de sus habitaciones en la Casa Fripp (el inmenso Tony Levin, desde 1981; el impecable Pat Mastelotto, desde 1994); está quien regresó de inolvidables inframundos históricos (Mel Collins, 1970-73) y completan la grilla quienes tocaron el timbre hace “relativamente poco” (Jakko, Stacey, Harrison; 2013) y aprobaron la membresía para esta nueva, octava, encarnación de King Crimson. O “Krim”, como le dicen en familia.
Resulta innecesario abundar en la estupenda maestría y el formidable desempeño instrumental de cada uno de estos músicos. King Crimson es el epítome de la exigencia brutal, del desafío imposible, de la excelencia incontestable. Cada tema dispara la carcajada incrédula y nerviosa, el sacudón en el diafragma, el agarrarse la cabeza y apretarla a full con ambas manos hasta fabricar un sandwich de sesos. Aun a pesar de un sonido algo problemático que debió ser ajustado más de una vez -la voz del arranque, el taladro del saxo, cierto barullo general-, a los Magníficos les encanta corroborar, minuto a minuto, 5/4, 11/8 o 71/129, que son capaces de dejar sin aire a Aquaman. Altar aparte para Mel Collins en su bendito regreso a la Casa Fripp: si bien la mayor parte del repertorio elegido necesitaba a las claras de flautas, saxos y todo viento adicional, su trabajo fue absolutamente brillante.
Para esta gira celebratoria, Robert Fripp decidió centrarse en sus primeros siete álbumes (1969-1974), con brevísimas paradas en Discipline (1981) y Beat (1982); hubo sólo dos composiciones “recientes”, pero aun así más o menos viejas a esta altura (“Suitable Grounds for the Blues” y “Radical Action II”). Krim ya no graba en estudio desde hace eones, aunque el año pasado se rumoreó que hay un paquete de estas cositas sueltas que, quizá, valdría la pena sentarse a trabajar.
Hace 24 años, por única vez, la Argentina vio a la banda en su versión “doble trío” y con Belew al frente: sin tener en cuenta este dato histórico, hoy resultaría imposible cualquier balance honesto. Jakko Jakszyk es el que canta ahora; carga con un aire a Jon Anderson pero con el pelo de Pablo Brieger. Está casado con la hija de Michael Giles (uno de los padres fundadores de Krim) y había trabajado durante un lustro con su suegro y otros exmiembros del primer Crimson en el proyecto paralelo/rescatista 21st Century Schizoid Band por lo que, cuando Fripp lo reclutó hace seis años, Jakko por suerte ya se sabía de memoria todos los temas viejos.
Es un guitarrista capaz y un muy buen vocalista de manual: le cupieron como dedal al dedo las canciones de Greg Lake (“Epitaph”, “Moonchild”, “The Court” y el grand finale con “Schizoid”); les sacó un poquito –bastante- el alma a Haskell en “Cirkus” y a Burrell en “Islands” (dicho sea de paso: la reestructuración del final de esta última no resultó nada dichosa); recuperó un poquito de la gloria de Wetton en “Easy Money” y “Starless”; y terminó derrapando mal cuando tuvo que vérselas con el fantasma de Belew –que sigue con excelente salud, fuera del inframundo- y una extraña “Indiscipline” que jamás había resultado tan disciplinada y mediopelo. No culpen a Jakko, que tiene menos onda que un azulejo; por ahí es culpa de Hades.
Robert Fripp construyó King Crimson para explorar, desde los vivos y desde muy arriba, aquel (su propio) inframundo sin estrellas y con biblias negras, con circos y con islas, con epitafios, lagartijas y neurosis, con disciplinas e indisciplinas. No por nada en 1970 hizo despertar a Poseidón… hermano ¡de Hades! Pero, lo haya querido o no, terminó convirtiendo su sótano en universo. Por eso pudo entrar ahí el público anoche, cuando el monótono escenario del inframundo, siempre iluminado de azul durante dos horas y media, se puso rojo de golpe para la indeleble e infinita “Starless” y a más de un par se les terminó piantando un lagrimón. A Cerbero no le gustó esto; después de tres horas de concierto y con la monada filtrada y terminado el bis con “Schizoid”, a Gavin Harrison se le dio por… ¡otro solo de cinco minutos! Entendido. Gracias, muchas gracias.
Cincuenta años, al final, no es ni poco ni mucho. Para Fripp es una línea de espacio-tiempo propia, disruptiva siempre y siempre eficaz. Sin embargo, quizás, algo se haya perdido en el camino. Hubo un tiempo en el que un show de Crimson, además de una freidora de azoteas, era también algo muy, muy divertido. Y estimulante. Y conmovedor. Bueno, todo debe de ser visto cuadro por cuadro: “Frame by Frame”, claro. Pero quién podría reflexionar algo así.
Larga vida a la crème de la crème, la Krim de la Krim.
Gloria Guerrero


Esta es la narración de la epopeya de Crimson por Argetnina en su versión 2019. La misma será un recuerdo difícil de borrar (creo imposible) para todos los que pudieron disfrutarlo. Larga vida al Rey Carmesí.

Comentarios

  1. Dios es Argentino!!!! impresionante recital de King Crimson, verlos es vivo le pone la piel de gallina a uno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dios es argentino? baja un cambio, man

      Eliminar
    2. Es verdad, esa frase viene de cuando los argentinos eramos derechos y humanos. Digamos pues que fue un concierto orgásmico, muy bien descrito por Gloria Guerrero.

      Eliminar

Publicar un comentario

Lo más visto de la semana pasada

Robert Fripp & The League of Gentlemen - God Save The King (1985)

Y gracias a LightbulbSun (otra vez) tenemos al disco compilado del enano maldito junto a los Gentlemen, unidos para crear una música disco que ronda el New Wave, el post punk y el pop rock ¿disco-frippertronics? Sea como sea, parece que este fue un trampolín hacia lo que se convertiría en la próxima encarnación de Crimson. Pero no nos adelantemos que aquí de King Crimson estamos muy muy lejos, años luz, aunque no deja de ser interesante sobretodo para los incondicionales de Fripp. Otra entrada cortita y al pie de la que es imposible hablar demasiado, para saber de qué va esto tenés que escucharlo, punto. Artista: Robert Fripp & The League of Gentlemen Álbum: God Save The King Año: 1985 Género: Pop rock Duración: 43:47 Referencia: Rate Your Music Nacionalidad: Inglaterra A finales de los setenta, después de que King Crimson se separara, Fripp grabó por primera vez el maravilloso, pero aún bastante crimsoniano, "Exposure". Luego intentó algunos experi...

King Crimson - Red (Elemental Mixes) (1974 - 2024)

Y para empezar la semana siempre vamos con algo bueno ¿Y qué decir de esto que ahora nos trae El Mago Alberto?, tenemos uno de los disco claves del Rey Carmesí con temas inéditos, y me copio de uno de los comentarios de esta entrada: "El último gran álbum de los mejores King Crimson, los de la década de los ’70, veía la luz en aquel Noviembre de 1974. "Red" nacía proyectando su propia sombra densa, vestida de elementos de su sinfónico pasado, de un oscuro y rauco jazz y del naciente heavy metal, marcado este último por las distorsionadas guitarras y sus pétreos riffs, que dieron una visión un tanto peculiar de aquel primogénito del Hard Rock desde el especial prisma de Robert Fripp. (...) Este álbum sin duda marcó un antes y un después en la carrera de la banda, pues tras 7 años de silencio después de "Red", la banda volvió entrados los ’80 con otra onda completamente distinta, otra visión y concepción de su sonido, sonando también interesantes y originales, pe...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Viaje Musical por un Año: Gran vals - F.Tárrega

29 de Julio Gran vals Francisco Tárrega (1852-1909) Después del tumulto emocional ocasionado por las chaconas de Bach, nos entretendremos alegremente con el hombre considerado «padre de la guitarra clásica», el español Francisco de Asís Tárrega Eixea, natural de Villarreal, provincia de Castellón. De niño solía esperar a que su padre, que tocaba flamenco, estuviera fuera de casa; entonces cogía su guitarra e imitaba los sonidos que había oído. Cierto día escapó corriendo de la vigilancia de su niñera y cayó en una acequia, causándose una peligrosa lesión en los ojos. Su padre quiso aprovechar el interés del muchacho por la música y, pensando que si no recuperaba la vista —al final no la recuperó—, la interpretación podía ser una buena forma de ganarse la vida, se trasladó con su familia a Castellón, donde el joven Francisco estudió piano y guitarra. Sus dos primeros profesores también eran invidentes. La ceguera no le impidió triunfar. Era un buen pianista, pero la guitarra sig...

Lito Vitale - Sobre Miedos Creencias y Supersticiones (1979)

Sandy nos deja el primer disco solista de un jovencísimo Lito Vitale haciendo un exquisito álbum de rock sinfónico. Un disco buenísimo que, aunque creo que está demás decirlo, es mi obligación: no lo encontrarán en otro lado... Ni lo piensen, llévenselo si no lo tienen. Artista: Lito Vitale Álbum: Sobre Miedos Creencias y Supersticiones Año: 1979 Género: Rock Sinfónico Nacionalidad: Argentina Duración: 1'13' Lista de Temas: 1. Baguala De Los Hueseros (11:33) 2. Alumbrando A Las Animas (4:05) 3. Pueblos Y Caminos (6:39) 4. Noche De La Salamanca (8:41) 5. La Luz Mala En El Campo (8:00) 6. Dios, El Fin (5:08) Bonus Tracks de "Lito Vitale Cuarteto" 7. El Chupetín Paleta (3:45) 8. Mañana Es Mejor (8:37) 9. La Enfermería, sala 4 (5:21) 10. Himno Coya (11:05) Alineación: Lito Vitale: teclados, composición y arreglos (para el cuarteto) Manuel Miranda: saxos, flauta traversa, quena, antaras y tarkas Marcelo Torres: bajo Jota Morelli: batería S...

Santana - Santana (1969)

Seguimos a puro rock chicano, y a puro Santana, gracias a Sandy que salva las papas del fuego en esta etapa que se llama "enquilombado con el trabajo y volviendo de vacaciones". Artista: Santana Álbum: Santana Año: 1969 Género: Jazz Rock / Fusion / Chicano Rock Duración: 37:02 Nacionalidad: Estados Unidos Lista de Temas: 1. Waiting (4:04) 2. Evil Ways (3:56) 3. Shades of Time (3:13) 4. Savor (2:45) 5. Jingo (4:21) 6. Persuasion (2:35) 7. Treat (4:43) 8. You Just Don't Care (4:35) 9. Soul Sacrifice (6:38) Alineación: - Gregg Rolie / Keyboards/Vocals - Michael Shrieve / Drums - David Brown / Bass - Michael Carabello / Congas - Jose 'Chepito' Areas / Timbales, congas, percussion - Carlos Santana / guitars, vocals Comienza una serie de publicaciones dedicadas al fenómeno llamado Chicano Rock!

Godspeed You! Black Emperor - Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven! (2000)

Sobre el tercer álbum de estos canadienses, que aparece en el blog cabeza gracias a LightbulbSun, nos ilustra el señor Wikipedia : "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven está estructurado y concebido más como una sinfonía que como un disco convencional de música popular o rock. Las cuatro pistas están compuestas por movimientos, con diferentes subtítulos, que se funden entre ellos. El álbum entero es instrumental, excepto por algunos fragmentos hablados. El álbum comienza con crescendo orquestal con algunas reminiscencias al Bolero de Maurice Ravel. El álbum consiste en cuatro pistas continuas en el CD. Las duraciones de los movimientos individuales fueron tomadas de la discografía oficial. Los tiempos para cada movimiento aparecen en la contraportada del álbum, pero éstos son bastante imprecisos". Y así empezamos el día, con mucha música y un álbum doble de los Godspeed You! Black Emperor que sin duda marcaron una época con un sello propio de calidad y búsqueda....

Alma Kala - Alma Kala (EP - 2010)

Para quien no lo haya podido escuchar cuando lo compartimos, aquí va un exquisito EP de una banda cordobesa que lamentablemente se ha disuelto; música experimental de alto vuelo basada en temas autóctonos, con producciones propias y reversiones. Oscuro, melancólico, bien latinoamericano, pero sumamente muy disfrutable. No dejen de conocer este propyecto que no germinó pero auguraba un gran futuro. Otra gran resubida de Sandy! Artista: Alma Kala Álbum: Disco Difusión (EP) Año: 2010 Género: Folk fusión Nacionalidad: Argentina Duración: 16:25 Lista de Temas: 01 - Caramba 02 - Río Baja 03 - De estar estando 04 - Cardo o ceniza Alineación: - San Martinez / guitarra y sintetizadores - Violeta Carreira / voz - Diego El Ganame / Bateria - Ernesto Elortegui Palacios / bajo - Eva Arce / flauta traversa y accesorios - Santiago Ochoa / charango y guitarra

Matías Betti - Frutos verdaderos (2009)

El Stick como protagonista, música instrumental, en donde cada uno de los temas se abarca desde el rock para luego sorprendernos con canciones acústicas e íntimas, siempre con mucha melodía en vez de apostar a la espectacularidad. Un disco muy recondable que los invito a conocer, en otra gran resubida de Sandy. Artista: Matías Betti Álbum: Frutos verdaderos Año: 2009 Género: Progresivo ecléctico Duración: 46:59 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Tras los Pasos del Gigante 02. La Esencia 03. Bolero 04. Candilejas 05. El Camino de lo Imprevisto 06. Tribal 07. Alfonsina y el Mar 08. Mar Aéreo 09. El Sostenido y Vertiginoso Avance del Tiempo 10. Floreciendo 11. Verdadero Fruto Alineación: - Matías Betti / Stick Invitados: Andrea Alvarez: Batería y percusión Sergio Alvarez: Guitarra Renzo Baltuzzi: Guitarra Pablo Belmes: Cajón Peruano Berro: Guitarra Guillermo Cides: Stick ambients Adrià Grandia: Zanfona Lulo Isod: Batería

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.