Ir al contenido principal

Rock Prog como Contracultura II: Aquellos Años Turbulentos


Una historia social del rock progresivo británico editada por Gourmet Musical. De los años dorados a la decadencia a través de bandas como Rolling Stones, Pink Floyd, Soft Machine, Yes y otras no tan conocidas como Tomorrow.


Traemos a colación otra nota de Norberto Cambiasso, el ex director de la revista "Esculpiendo Milagros" y profesor de Sociales en la UBA, propone revisar las condiciones socioeconómicas que llevaron al desarrollo del rock como tal. Y cómo bandas como Yes, King Crimson, Emerson, Lake & Palmer y Pink Floyd, tan determinantes además para la construcción del rock argentino, son una deriva de la contracultura de los sesenta, aunque ya infectada por los más recesivos y hasta paranoicos años setenta.
El autor insiste en este último punto: lo que la mayor parte de la crítica musical y de los especialistas en el tema dejan de lado es que esa relación entre dos momentos muy diferentes de la producción musical inglesa implica, también, un cambio dentro del orden social y económico del país insular, cambio que propició, en algún sentido, el viraje del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, de The Beatles, y el The Piper at the Gates of Dawn, del Pink Floyd de Barrett (ambos de 1967), a King Crimson, Yes, Genesis, Emerson, Lake & Palmer y el segundo Floyd.



En referencia a su libro titulado "Vendiendo Inglaterra por una libra" y del cual ya hemos hablado en este blog, el autor dice: "Un periodista amigo lo definió como un libro subversivo. Con eso quería decir que mi libro va a contramano de cierta doxa extendida en estos asuntos. Escribí este primer volumen contra la idea que repetían todos los grandes textos anglosajones dedicados al género a partir de la segunda mitad de los noventa: Rocking the Classics, de Edward Macam, Listening to the Future, de Bill Martin, The Music’s All That Matters, de Paul Stump, y la mayoría de los artículos del Progressive Rock Reconsidered editado por Kevin Holm Hudson. Esto es: que la progresiva, en última instancia, era un derivado del milieu contracultural que se había forjado en los sesenta. Yo afirmo que la progresiva se dio en una época mucho más recesiva, durante buena parte de la década del setenta y que eso hacía que su génesis en dicho medio no coincidiera con la naturaleza que adquirió durante su evolución posterior. O sea, no es producto de los optimistas sesenta, sino de los catastrofistas, o cuanto menos, paranoicos, setenta. Me pareció que sólo podía demostrar el punto si llevaba a cabo una reconstrucción lo más detallada posible de las condiciones históricas del período. Además, quería poner el énfasis en cómo se veían a sí mismos los protagonistas de la época.", haciendo referencia a su historia sobre el rock progresivo


Aquí, parrte de un ensayo extenso donde se trata de demostrar que, amén de ciertas coincidencias, cada banda constituyó un universo sonoro e ideológico propio y único, revisando mucho de lo que se suele arrojar hacia los márgenes del género: las communities bands y la escena contracultural, las bandas de Canterbury, el folk progresivo británico y las bandas de fusión o cierto jazz rock a la inglesa.




El 1º de junio de 1967, el mismo día que aparecía Sargent Pepper’s en el Reino Unido, John “Hoppy” Hopkins era condenado a ocho meses en la prisión de Wormwood Scrubs por tenencia de cannabis, la misma a la que iría a parar Keith Richards, aunque sólo por una noche, un mes más tarde. La falta había sido muy menor en relación con lo duro de la sentencia. No obstante, por aquellos días se propagaba la paranoia en ciertos sectores del establishment, acicateada por la campaña de pánico moral que llevaba adelante el difundido pasquín News of the World. Su éxito más rotundo había tenido lugar cuatro meses antes, cuando uno de sus reporteros había filtrado a Scotland Yard el dato de “una orgía de sexo y drogas” en la casona de campo de Richards en Redlands. Esa famosa redada tenía todos los condimentos que la convertirían en leyenda: una cajita de madera con rastros de polvo blanco, perteneciente a veinticuatro tabletas de heroína que el adinerado marchand Robert Fraser había escondido apresuradamente en los bolsillos de su pantalón, la encantadora Marianne Faithfull enfundada después de un baño en apenas una alfombra de pieles que dejaría caer como por accidente, unas pocas cápsulas de anfetamina en el bolsillo del saco de terciopelo verde de Mick Jagger –que en realidad pertenecían a la bella Marianne aunque la caballerosa bestia de Mick decidiera cargar con la culpa– y un preocupado Keith que pedía a los polis que se abstuvieran de arruinar el costosísimo mobiliario proveniente del norte de África.

Cuando a fines de junio se conocieron las penas –doce meses para el guitarrista, tres para el cantante, aunque ambos saldrían bajo fianza y ganarían la apelación posterior– los Rolling Stones se encontraron con un aliado insospechado en la figura de William Rees-Moog, el editor del Times, quien, haciéndose eco de la opinión de los comentaristas liberales, escribió un célebre editorial contra la severidad de las condenas bajo el título de “¿Quién aplasta una mariposa con una rueda?”. Una asociación que, a juzgar por las grandes mansiones, las armas de fuego antiguas y las costosas bibliotecas de los Stones, el tiempo demostraría mucho menos ilícita de lo que pudo parecer en primera instancia.


Puesto que el bueno de Hoppy no había alcanzado un nivel tan alto en los escalones siempre ascendentes de la nueva aristocracia rockera, aun cuando se encontrara detrás de todas las grandes iniciativas contraculturales –London Free School, International Times, UFO–, sólo podía contar con sus aliados del mítico club psicodélico. Fue así que en la madrugada del 1º de julio, después del primer set de Tomorrow –la banda anfitriona del UFO que asomaba como los nuevos consentidos del under después de Pink Floyd y Soft Machine–, Joe Boyd decidió organizar junto a los miembros del grupo y la clientela del lugar –la inevitable cofradía variopinta de freaks, hippies y drogones– una expedición nocturna hasta las oficinas de News of the World en Fleet Street. Al encontrar las instalaciones a oscuras, los planes para bloquear la edición del día siguiente y asaltar sus camiones de reparto quedaron en la nada. Lo que ocurrió después dejamos que lo cuente la voz autorizada del propio Boyd:

“La larga caminata al aire nocturno, las miradas hostiles de la gente convencional y las amenazas de la policía habían energizado a todo el mundo, de ahí que el club se encontrara repleto y excitado cuando Tomorrow subió al escenario a las cuatro de la mañana. La unidad de espíritu entre audiencia y músicos era tremenda: Twink había estado a la cabeza de nuestra columna de unas doscientas personas. Arrancando con White Bicycle, nunca habían sonado tan ajustados. En cierto momento Skip, de los Pretty Things, se hizo cargo de la batería mientras Twink se apropiaba del micrófono y se zambullía en la audiencia. La ejecución de Howe se había movido hacia otro nivel de intensidad, lanzando a los bailarines hacia los conos de luz mientras Twink se arrastraba por el piso, abrazando a la gente y cantando ‘Revolución, revolución’. Todo el mundo estaba colocado, de químicos, de adrenalina o de los dos. Uno realmente creía en ese instante que ‘cuando el modo de la música cambia, las paredes de la ciudad se sacuden’. La corriente de la historia estaba con nosotros y la música era la clave.

“La cuenta de este momento de gloria se presentó un mes más tarde. Puede que News of the World no supiera quiénes éramos ese fin de semana, pero por cierto lo supieron después. Los frutos de su complot estallarían el último domingo de julio. Bajo una foto granulada, fuera de foco, de una chica con los senos desnudos, la portada clamaba que tenía quince años y que la fotografía había sido tomada en ‘la guarida de vicio hippie’ conocida como UFO. Nuestro casero, normalmente estoico, se arrodilló ante la presión policial y nos echó.
“Una grabación puede preservar los elementos de un gran momento musical, pero es imposible embotellar la energía de las fuerzas culturales y sociales. Sin darnos cuenta, habíamos comenzado una caída cuesta abajo que se reflejaba en Nueva York y San Francisco, el espíritu de ágape del 67 se evaporaría al calor de las drogas espantosas, la violencia, el comercialismo y la presión policial. En Amsterdam la gente comenzó a robar y repintar las bicicletas blancas”.

Contra lo que suele creerse, no fueron tantos los discos psicodélicos que, al menos en el corto plazo, surgieron como consecuencia de ese breve verano del amor que inauguraban el Pepper y el Piper. Pero el homónimo de Tomorrow fue sin duda uno de ellos. Aun cuando su aparición se demorase hasta febrero del 68, debido a que EMI/Parlophone quería aprovechar al máximo el sorpresivo éxito de Grocer Jack (Excerpt from a Teenage Opera), una idea del futuro productor de Tomorrow, Mark Wirtz, en la voz de Keith West –cantante y compositor de la banda–, que en agosto del 67 treparía súbitamente al Nº 2 de los rankings ingleses. Y como los campos de frutillas seis meses atrás, sólo sería detenido en su intempestivo ascenso por una canción de Engelbert Humperdinck.
Tomorrow comenzó a grabarse en los estudios de Abbey Road en la primavera del 67 y por concepto y contenido constituye un artefacto lisérgico por derecho propio, a la par de sus dos contemporáneos más ilustres. Pero su edición tardía le hizo perder el momento. El retraso lo dotaría de una suerte de carácter testamentario, el testimonio de una época fugaz a la que la review de Melody Maker del 24 de febrero de 1968 ya se refería en tiempo pasado:
“En cierto modo My White Bicycle, el track inaugural, resume por completo los largos, extintos días del verano hippie del 67. Trae de vuelta el tufillo a incienso ardiendo, el tintineo de las campanas y las vistas v sonidos del UFO, el Saville Theatre, Primrose Hill y Chalk Farm (...). La locura puede haberse apagado pero la música perdura, y estas composiciones de Keith West poseen su propio encanto”.

Lo que traían de vuelta las cintas pasadas al revés de My White Bicycle y el extraño paneo de la mezcla en su versión estéreo consistía más bien en el riguroso andamiaje de trucos de estudio popularizados por George Martin y Cía. La influencia de los Fab Four se hacía sentir en canciones como Colonel Brown, Shy Boy y The Incredible Journey of Timothy Chase. Y el cruce entre melodía banal y aroma oriental –con la obligada incursión del sitar– en Real Life Permanent Dream era puro flower children del 67. Un cover perfecto e innecesario, ¿o innecesariamente perfecto?, de Strawberry Fields Forever confirmaba la deuda a los que a esa altura todavía dudaban.

Y aun así, el disco transmitía su propia y encantadora personalidad. My White Bicycle se inspiraba en el plan de los probos holandeses para sabotear el tráfico. Anarquistas y pranksters avant la lettre en una Amsterdam que anticipaba la efervescencia contracultural que poco después se adueñaría de las principales capitales europeas, propusieron un esquema para que la ciudad pusiera a disposición de la gente cientos de bicicletas gratis pintadas de blanco. Una manera novedosa y ecológica de solucionar el problema de la congestión de tránsito. Uno se trasladaba en ellas y cuando llegaba a destino las dejaba allí para que otro pudiera aprovecharlas.

“Have your own little revolution, now!” recomendaba el pegadizo estribillo de Revolution, enfundado en una sucesión de flautas, cuerdas y guitarras con wah-wah. Claro que la revolución de Tomorrow era la del flower power de seis meses atrás, hecha de alucinaciones lisérgicas (Three Jolly Little Dwarfs) y “arco iris todas las mañanas” (Hallucinations). Una rebelión estrictamente personal, ilusionada pero ilusoria, que mostraba irreversiblemente su fecha de caducidad al promediar 1968, con la comercialización del underground, la expansión de las drogas duras, la devaluación de la libra, el fiasco de “I’m Backing Britain” –la campaña patriótica que intentó una respuesta voluntarista, populista, a las dificultades económicas– y el incremento de la militancia por contagio del Mayo francés.

En Now Your Time Has Come se adivinaba en cambio la forma de las cosas por venir, la previa de temas como The Clap o Mood for a Day en el extenso solo de guitarra a la Chet Atkins de un joven Steve Howe que alcanzaría la fama con Yes luego de un breve interludio en los olvidados Bodast. El resto pertenecía a una época que con el paso del tiempo a muchos les parecería cada vez más dorada. Tan ligado estaba Tomorrow a ese verano irrepetible del 67 que cuando todavía se hacían llamar The In Crowd habían sido elegidos para participar de esa escena de Blow-Up en la que, por ser más populares, terminarían apareciendo los Yardbirds. Parece que ni siquiera tuvieron tiempo de cambiar de guitarra, puesto que la que rompe Jeff Beck en la ficción –un numerito popularizado por Pete Townshend que delataba la influencia de su profesor Gustav Metzger, impulsor del arte autodestructivo–, es la del propio Howe.

Por aquel entonces el destino de los revoltosos The Pretty Things se encontraría curiosamente unido al de Tomorrow. También ellos iniciaron la grabación de su opus magnum –S.F. Sorrow– en los estudios de Abbey Road a fines de 1967, con el ubicuo Norman Smith en los controles. Y también a ellos EMI, a través de su subsidiaria Columbia, los abandonaría a su suerte, demorando la salida de la placa hasta fines del año siguiente y negándose a promocionarla. Con lo cual se asegurarían tanto el éxito de crítica como el fracaso comercial.

El disco cuenta la historia de un tal Sebastian F. Sorrow, quien súbitamente es arrancado de su infancia y entra a trabajar en la llamada “fábrica de la miseria”. Cuando está por casarse es reclutado para combatir en la guerra. Él sobrevive pero a su prometida se le incendia ¡el globo aerostático! en el que viajaba a reunirse con Sorrow y fallece. Este encuentra a un ambiguo Barón Saturday que lo conducirá por el típico viaje extraño de autorreconocimiento hasta sumirlo en la locura y la desesperación. El concepto es tan pueril como el de casi todos los álbumes de este tipo que vendrían después y saturarían los presuntuosos estantes de la ambición sinfónica. The Lamb Lies Down on Broadway y The Wall le deben más de una idea. Pero a diferencia de la cargada seriedad de estos últimos, el universo de los Pretty Things no carece de un acendrado sentido del ridículo. S.F. Sorrow pasaría a la historia como la primera ópera rock y todo el mundo, excepto Pete Townshend, la considera influencia directa del mucho más exitoso Tommy de los Who que aparecería al año siguiente.

Norberto Cambiasso - Editor y director de la revista Esculpiendo Milagros, pionera en lengua hispana en la difusión de músicas experimentales y rock europeo, Norberto Cambiasso dicta clases de música, comunicación, estética y crítica cultural en la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Quilmes y el Conservatorio de Música Manuel de Falla. Es coautor, junto a Alfredo Grieco y Bavio, del libro Días felices: los usos del orden de la Escuela de Chicago al Funcionalismo; coeditor, junto a Julián Ruesga, del libro Más allá del rock; y fue codirector, junto a Daniel Varela, del proyecto Archivo sobre Músicas Experimentales Argentinas para el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA). Ha escrito numerosos artículos sobre arte contemporáneo, teatro, teoría social y política internacional para publicaciones de Argentina, Perú, España y Estados Unidos.




Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

Ficción - Sobre La Cresta De La Ola (2006)

Y seguimos con Ficción y su rock sinfónico venezolano que ya hemos presentado oportunamente, aquí vamos con su segundo disco. Quizás menos inspirado que el primero, el disco entrega 8 temas nuevos, y 5 son instrumentales, y se nota la química y la gran interacción entre los músicos, entregando potencia y dinámica, porque si hay un baluarte histórico y oculto dentro del rock progresivo y sinfónico latinoamericano que decidió desafiar el paso del tiempo con una entrega de madurez y virtuosismo instrumental, ese es este emblemático grupo. "Sobre La Cresta De La Ola", los encuentra consolidando una propuesta que cruza el pulso clásico de las grandes catedrales sinfónicas de los setenta con la pegada enérgica del jazz-rock instrumental y la vanguardia. Hablamos de un disco donde la instrumentación toma el rol protagónico absoluto con una predominancia de temas donde el diálogo musical habla por sí solo, demostrando que la química de la banda seguía tan afilada como en sus mejor...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Gonzalo Farrugia - Stellium (1999)

Otro de los discos destacados del blog, disco solista de Farrugia, fundador de Psiglo y ex miembro de Crucis, quien supo tocar con Días de Blues y Pappo, quien fuera responsable de la nueva versión del Himno Nacional Mexicano, la cual fue adoptada como la versión oficial... una bestia en la batería que dejó su nombre grabado a fuego en el rock latinoamericano. Y les dejo las siguientes palabras de Carlos M.: "Sin duda me quedo pensando que algo debe suceder en el Uruguay, una ciudad y una cultura que permite que los pensamientos y la creatividad vuelen por todas partes y con todos los elementos que para algunos no sería bueno mezclar, pero para estos uruguayos les importa poco y fusionan todo lo que se les da la gana". Aquí, su disco solista... Artista: Gonzalo Farrugia Álbum: Stellium Año: 1999 Género: Progresivo ecléctico Duración: 50:42 Nacionalidad: Uruguay No sé si catalogarlo como un disco histórico, sino más bien un disco de un histórico, y si no saben ...

Fulano - En Vivo en Los Angeles de Chile (2002)

Definieron su música como "eclectisismo antihegemonico", y con eso tenemos una cierta idea de lo que desarrollaron tan bien. Comenzamos la semana con más Fulano y más del mejor rock chileno, en uno de los rescates culturales de cosas que nunca tendrían que quedar en el olvido, esta vez con uno de los grupos musicales más inquietos de Chile, en un registro en vivo donde el histriónico Jaime Vivanco aún estaba en el mundo de los vivos (un artista que no dejó de sorprender aún luego de su trágica muerte), junto a monstruos como Jorge Campos, Arlette Jequier, Cristian Crisosto, Jaime Vasquez y Paul Aliaga. Siempre fieles a su inquietud más que a cualquier otra convicción, generando un espacio de contracultura y resistencia musical en tiempos de dictadura, y creando esa especie de R.I.O. y Avant Garde contestatario que a pesar de todas las predicciones y suposiciones, tuvo éxito! Aquí, una extrañeza tremendamente particular, fuera de lo común y por demás talentosa, demostrando por...

Simetría Imperfecta - Otra Realidad (2011)

Como cada viernes nos gusta hacer, y más si estamos en la antesala de un fin de semana largo, los queremos llenar de música para que se acuerden de este maravilloso blog cabeza, y por eso ahora saltamos de estilo y de país, nos vamos a Argentina para recordar a unos pibes que se mandaron un muy lindo disco de metal progresivo. Ellos se llamaron Simetría Imperfecta, cultivaron un estilo que unía el sonido de Pain of Salvation, Symphony X y Dream Theater con mucha dignidad y buscando siempre sus propias formas y desarrollos. Un trabajo honesto que dignifica a lo grande el paradigma histórico del metal argento y también ensalza muy solventemente el ideal de la música progresiva a punta de vigor y potencia. Otra cosita para que conozcan en el finde largo y no nos extrañen tanto! Y ya el martes volveremos a tratar de hacer de hacerte estallar esa cabecita de Moog que tenés al pedo, a fuerza de pura buena música.   Artista: Simetria Imperfecta Álbum: Otra Realidad Año: 2011 Género: ...

Jukka Tolonen - Tolonen! (1971)

Este lunes empezamos una saga donde el protagonista es el gran guitarrista Jukka Tolonen, y será una saga dedicada a nuestra querida Vicky que fue la que nos trajo el tema Finlandia a la escuelita de rock, y más presisamente nos reseño los discos de Tasavallan Presidentti y bueno, desde allí no paramos con el tema Finlandia, más todos los aportes del Mago Alberto que también nos trajo varias cositas de aquellos pagos lejanos. Aquí, el tremendo guitarrista de los Tasavallan Presidentti (entre muchos otros grupos, Wigman entre ellos) en su primer disco solista a los 19 añitos. Es un muy buen disco pero no es el mejor que ha sacado, pero no importa porque es el puntapié inicial que servirá para traerles varios y enormes discos de este muchacho. Agradezcanle a Vicky y quieran al blog cabezón. Artista: Jukka Tolonen Álbum: Tolonen! Año: 1971 Género: Jazz rock psicodélico Duración: 32:34 Nacionalidad: Finlandia Lista de Temas: 1. Elements (Earth/Fire/Water/Air) (8:06) 2. Ra...

Fulano - Trabajos Inútiles (1997)

Seguimos con los buenos discos chilenos en nuestra saga especial, y continuamos también con el enorme grupo Fulano, en uno de los discos emblemáticos de esta banda de culto. Excelencia al por mayor con el supergrupo Fulano (miren su alineación, para caerse de culo), un proyecto que surge en los años ochenta, en plena dictadura y en un contexto de represión creativa que veía nacer ídolos de dudoso talento, su mezcla vanguardista y alocada juega en un eje de Jazz-fusión y R.I.O. a la chilena. Lograron un sonido tan enfermizamente lúdico que hacía vibrar; la banda desafió los límites musicales, límites impuestos por el consumo, por la represión, por la falta de ideas, y en ese contexto se convirtieron en una ola de aire fresco en una sociedad asfixiada, creando una mixtura de jazz-rock, avant-garde y todo aquello que les pareciese conveniente. A pesar de sus innegables influencias de Frank Zappa, Henry Cow y bandas de Canterbury, Fulano tuvo siempre una identidad propia, quizás por su ape...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.