Mozart con su padre.


Hace unos años, una nota perdida de una revista empresarial perdida trajo la noticia: Científicos ingleses descubrieron, en una prueba de selección de personal, que los primeros acordes de la sonata para dos pianos en do mayor (K.521) de Mozart eleva el coeficiente intelectual de quien la escucha. Mozart la compuso el 29 de mayo de 1787, después de haberla soñado camino a su casa a la salida de una fiesta, la misma noche en que su padre moría en Salzburgo.