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miércoles, 10 de junio de 2015

Frank Zappa - The Yellow Shark (1993)


Artista: Frank Zappa
Álbum: The Yellow Shark
Año: 1993
Género: Avant Garde / Experimental
Duración: 1:11:50
Nacionalidad: EEUU


Lista de Temas:
1. Intro
2. Dog Breath Variations

3. Uncle Meat
4. Outrage at Valdez
5. Times Beach II
6. III Revised
7. The Girl in the Magnesium Dress
8. Be-Bop Tango
9. Ruth Is Sleeping
10. None of the Above
11. Pentagon Afternoon
12. Questi cazzi di piccione
13. Times Beach III
14. Food Gathering in Post-Industrial America, 1992
15. Welcome to the United States
16. Pound for a Brown
17. Exercise #4
18. Get Whitey
19. G-Spot Tornado

Alineación:
- Frank Zappa / autor, director


Ensemble Modern:
- Peter Rundel / director, violín

- Dietmar Wiesner / flauta
- Catherine Milliken / oboe, corno inglés, didgeridoo
- Roland Diry / clarinete
- Wolfgang Stryi / clarinetes (bajo y contrabajo), sax tenor
- Veit Scholz / fagot, contrafagot
- Franck Ollu / corno
- Stefan Dohr / corno
- William Formann / tormpeta, fliscorno, trompeta piccolo, corneta
- Michael Gross / trompeta, fliscorno, trompeta piccolo, corneta
- Uwe Dierksen / trombón, trombón soprano
- Michael Svoboda / trombón, bombardino, didgeridoo, trompa de los Alpes
- Daryl Smith / tuba
- Hermann Kretzschmar / piano, clavecín, celeste, lectura dramática
- Ueli Wiget / piano, clavecín, celeste, arpa
- Rainer Römer / percusiones
- Rumi Ogawa-Helferich / percusiones, címbalo húngaro
- Andreas Böttger / percusiones
- Detlef Tewes / mandolina
- Jürgen Ruck / guitarra, banjo
- Ellen Wegner / arpa
- Mathias Tacke / violín
- Claudia Sack / violín
- Hilary Sturt / violín, lectura dramática
- Friedemann Dähn / cello
- Thomas Fichter / contrabajo, contrabajo eléctrico


Frank Zappa es inagotable, es auténticamente un universo infinito. Basta ver el sitio que mantiene Gail, su viuda, a nombre del trust familiar que quedó en posesión de la obra y sus derechos, para verificar que no dejan de salir productos ─grabaciones inéditas, remasterizaciones (en especial la nueva colección de lanzamientos oficiales iniciada en 2012), outtakes, videos, libros, entrevistas, textos, curiosidades, boletos para los conciertos de Zappa Plays Zappa encabezados por su hijo Dweezil, etc.─ de las arcas sin fondo de su legado. Y luego, hacer búsquedas específicas en internet... Terminas por comprobar que nunca lograrás abarcar por completo la obra zappiana porque sigue creciendo sin parar, 22 años después de su partida “a la última gira” (como dijo Gail Zappa cuando dio a conocer su fallecimiento). Lo que sí hay que agradecer es que tanta gente le dedique escritos, arreglos, grabaciones o simplemente creaciones inspiradas en su trabajo, en su visión de la política, la educación y la religión o en su sentido del humor.

Así que, ¿por dónde empezar para comentar el que fue su último disco lanzado al mercado en vida? Porque esa es la característica triste (la única característica triste) de The Yellow Shark: el disco que produjo Zappa después de reunir los mejores momentos de la serie de conciertos que bajo ese título presentó el tremendo Ensemble Modern de Alemania en 1992, en el marco del Festival de Francfurt, a algunos de los cuales asistió el mismo Zappa y en los que participó dirigiendo al ensamble en tres de las composiciones, entre ellas la versión de “G-Spot Tornado” que se incluyó en el programa a pedido de los propios miembros de la orquesta.
The Yellow Shark no fue la primera experiencia de Frank Zappa en el mundo de la “música seria” o académica o clásica contemporánea, pero hasta donde he podido encontrar en los textos que hablan de esta obra, fue la que mayor placer le brindó. Hay un trasfondo histórico-político importante para el conocimiento de Zappa en Alemania y Europa central y del este, y es que durante los años finales de la guerra fría, Zappa simbolizó las libertades ausentes en los países de aquel lado de la cortina de hierro, para jóvenes que fueron conformando un gusto por su música profundo e inteligente, que se fue expandiendo por Europa. No es casual entonces, que una agrupación del prestigio del Ensemble Modern se acerque a Zappa en 1991 para “comisionar” un trabajo musical que sería presentado en el Festival de Francfurt.
Pero no todo fue fácil desde el principio. La iniciativa partió de los organizadores del Festival. Al recibir la propuesta, pesó más sobre Zappa la frustración ante anteriores trabajos en el entorno “serio” y rechazó la invitación aduciendo que la oferta económica era insuficiente. A alguien entre los organizadores del Festival se le ocurrió que la solicitud se hiciera para que la obra fuera comisionada específicamente por el Ensemble Modern, una agrupación de 18 músicos de excelencia, versada en la interpretación de música de vanguardia, de alta complejidad y avanzada experimentalidad. Los mismos músicos del grupo se entusiasmaron con la idea y esto, junto con un CD que le enviaron a Zappa y que le causó muy buena impresión, fue el detonador de la colaboración que, en cierto modo, corona la carrera del genio del siglo XX: el hecho de que los propios músicos desearan hacer el trabajo significaba para Zappa que pondrían todo su esfuerzo en ello. Así que las condiciones económicas pasaron a segundo plano. El Ensemble Modern viajó a Los Angeles y trabajó con Zappa durante dos meses en la recreación de temas tempranos (“Dog Breath Variations”, “Uncle Meat”, “Be-Bop Tango”, “A Pound for a Brown”, “Exercise #4”); en la reescritura y reelaboración en Synclavier y con los músicos de temas recientes que Zappa había escrito para ensambles “serios” como Kronos Quartet, (“None of the Above”), Aspen Wind Quintet (“Times Beach”), Pierre Boulez (“The Girl in the Magnesium Dress”), o por encargo de la Fundación Cousteau para un documental sobre el derrame petrolero del Exxon Valdez en Alaska (“Outrage at Valdez”); en la instrumentación hecha por los propios músicos de temas que Zappa había construido específicamente en el Synclavier (“Ruth Is Sleeping”, “G-Spot Tornado”, de Jazz from Hell), y en la creación colectiva de piezas nuevas en las que Zappa hizo uso de su extraña facultad de extraer talentos insospechados de la gente con la que trabajaba: las capacidades histriónicas de algunos de los músicos y los experimentos con sus instrumentos se pueden escuchar en temas que te matan de risa como “Food Gathering in Post-Industrial America, 1992” y “Welcome to the United States”; este último no solo por los textos basados en el estúpido formulario que tenías que llenar al ingresar a los EEUU en los 90 (antes del 11 de septiembre de 2001; después se puso aún peor) y por los ruidos que se empeñan en hacer los músicos, sino por la estupenda rumba con que cierra el número.

Por supuesto, dadas las características diversas del origen de cada tema, no se trata de una suite tal como la entiende la academia. El título de la obra no hace referencia a ella sino que representa un momento divertido en la relación entre Zappa y el Ensemble Modern, cuyo manager se enamoró de esa simpática escultura de Mark Beam hecha sobre una tabla de surf que estaba en el estudio de Zappa y que se convirtió en el pegamento de todos estos esfuerzos y música. Aun cuando el orden en que serían interpretados los temas varió hasta los últimos momentos y siempre existió espacio para la improvisación y el juego, el conjunto registrado en el disco es una obra que podríamos calificar no solo de conceptual sino también de sintética con respecto a la estética zappiana. Estamos ante el momento de mayor madurez del compositor que ha sabido conservar ─transformándolas; recordemos que para él “no hay progreso si te mantienes dentro de la norma”─ las características de su obra adoptadas desde el arranque de su aventura musical: el humor, la negativa rotunda a respetar regla alguna, el ácido pensamiento sobre la sociedad, la política, la religión, la educación, los medios, la cultura pop; la libertad absoluta para abrevar de cualquier influencia y la capacidad insospechada para amalgamar estas influencias sin caer en el pastiche sinsentido; la disciplina de trabajo y el respeto que esta significa para con el arte; en fin, todo eso que hace de Frank Zappa un estilo, un género en sí mismo, más allá de cualquier categorización.
¿Qué decir sobre la música? Hay bastante escrito ya al respecto, más adelante copiaré algunos de los textos existentes en internet. Me queda clarísimo que la complejidad de la música de Zappa en general, y de The Yellow Shark en particular, está mucho más allá de mis limitadas capacidades de comprensión y descripción (suele estar más allá de las capacidades de ejecución de músicos bien formados, ¡imagínense!). Hecha esta aclaración, baste decir que es un trabajo muy intenso de exploración de cada uno de los instrumentos tocados por los miembros del Ensemble Modern, que es una agrupación de cámara, una orquesta pequeña con capacidad y experiencia para ejecutar los más extravagantes retos de los compositores de vanguardia y experimentación de finales del siglo XX. Cada uno de los músicos estableció una relación con Zappa, y a cada uno de sus instrumentos Zappa lo sampleó en el Synclavier para explotar al máximo sus capacidades. En este sentido una de las anécdotas que cuenta el propio Zappa en las notas interiores del disco (cada tema tiene un comentario de Zappa y otro de Peter Rundel, el director del Ensemble) es que cuando empezó a trabajar con la oboísta y cornista australiana Catherine Milliken, se enteró de que ella también tocaba el didgeridoo y le pidió que lo tocara sobre un balde de agua e hiciera burbujas. Ella, a diferencia de cualquier músico “serio” conservador, accedió de inmediato y su didgeridoo acuático quedó sampleado e incorporado al hilarante tema “Food Gathering in Post-Industrial America, 1992”. Otras características que se pueden mencionar sobre la música están en las distintas instrumentaciones, con las que Zappa juega de tal manera que se explota más ricamente la diversidad de timbres, colores y tonalidades de la orquesa: hay piezas que son para cuerdas, otras que son para ensambles de vientos, otras que involucran a la orquesta completa y otras que la extienden más allá de lo musical (hablando conservadoramente) y llegan al teatro, la ópera, la farsa, la sátira, la experimentación con el ruido, la voz hablada y las formas concretas, todo además amplificado visualmente con vestuario y danza en el escenario.

Mencionar la riqueza de polirritmos y métricas irregulares es casi innecesario pues estas son presencias permanentes en la música de Zappa. Mencionar la inteligencia melódica, esa capacidad de Zappa para inventar juegos con las notas, tampoco es necesario porque para ello tenemos horas y horas de solos a la guitarra en sus lanzamientos de estudio, en la serie You Can't Do That On Stage Any More!, en incontables bootlegs, todos ellos bastante bien sintetizados en el CD doble Guitar.
Es necesario también un comentario sobre la tecnología que se diseñó para la presentación en vivo del concierto. Zappa menciona que la experiencia consistió en trabajar con una orquesta de cámara como si fuera un grupo de rock, y en tratar la sala de conciertos para este fin. Había que microfonear a la orquesta para redistribuir el sonido en un sistema de seis canales que envolvían a la audiencia, y este tipo de surround se adaptó cuidadosamente para cada una de las salas en que el concierto de presentó en Alemania y Austria. El resultado fue no solo la síntesis del trabajo electrónico (Synclavier) y acústico (Ensemble Modern), sino también una experiencia de audiencia solamente comparable con los experimentos de Varese, Stockhausen y Xenaquis o de algunas producciones de Hollywood que empezaron a usar sistemas surround en los años 80, como Blade Runner. Todo lo cual me lleva a pensar que Gail y el Zappa Family Trust harían muy bien en producir un buen blue ray con el registro visual (el concierto fue televisado en su momento) y un cuidado trabajo de mezcla en sonido Dolby 5.1, en lugar de perder el tiempo sacando al mercado productos de consumo con los que, estoy seguro, Zappa no estaría conforme, o demandando gente para obtener dinero como sucedió en 2008 con el festival Zappanal, cuyos organizadores fueron demandados por Gail por uso inadecuado de la “marca” Zappa (demanda que, afortundamente para el arte y la cultura, Gail perdió).
Youtube tiene la versión para TV de The Yellow Shark (en mediana resolución). Es interesante porque en esta versión en video se incluyen dos cortes que no fueron incluidos en el CD, la “Overtura” dirigida por Zappa y “Amnerica”:

Y, ahora sí, vamos con los textos encontrados por ahí:

En 1991 un grupo de músicos centroeuropeos, el Ensemble Modern, se acercó a Zappa con la intención de interpretar su música en el festival de Frankfurt de 1992. Zappa andaba bastante escarmentado de sus relaciones con las orquestas, pero esta vez dio con la horma de su zapato. Superaba incluso a sus expectativas con el Synclavier. "Nunca había conseguido una interpretación tan apurada del tipo de música que hago. La dedicación del grupo para tocarla bien y poner las 'cejas' en ella es algo que te puede quitar la respiración." Los conciertos tuvieron lugar en septiembre de 1992, y Zappa llegó a subir al escenario en un par de ocasiones para dirigir algunas piezas y hacer las presentaciones. Los conciertos fueron un éxito y un resumen se editó en el maravilloso The Yellow Shark (1993). En el disco se incluyen algunos viejos temas de los Mothers adaptados para orquesta, piezas compuestas con el Synclavier pero interpretadas por humanos (para sorpresa de Zappa), y algunos temas nuevos especiales para la ocasión.
Entró en contacto conmigo un tío llamado Henning Lohner, que tenía un documental sobre mí que no se ha emitido en USA, pero sí en Europa. Es todo sobre las cosas de estilo serio. Henning conocía a un tío llamado Dr. Dieter Rexroth, que organiza el Festival de Frankfurt y era el director del Instituto Hindermith de Frankfurt. Dr. Rexroth, aunque no habla mucho inglés, es un gran fan de mis cosas, y Henning le sugirió que me invitara para hacer algo en ese festival. Así que me enviaron una propuesta económica que era insuficiente y yo les di las gracias y dije que no. Lo que querían era imposible. Así que pasan unos cuatro meses, y tengo otra llamada, y dicen que realmente quieren que me involucre en el festival, y que si quiero conocer a estos tíos del Ensemble Modern. Entonces me envían unos CDs que el grupo había hecho para un sello alemán. Y lo que me sorprendió fue que era un gran álbum. Habían grabado la música de Kurt Weill. Las selecciones eran todo cosas oscuras, únicas, algunas con voz, y la grabación era estupenda, la interpretación era estupenda.
A cualquier precio, llegamos finalmente a un arreglo, y definitivamente tuve la idea de que esta gente realmente quería hacer esto. No me había dado cuenta de que la decisión no había venido sólo del director del festival; los músicos votaron invertir su tiempo y su energía en este proyecto. Los propios músicos deseaban hacerlo. Y ya sabes que en esas circunstancias, escribas lo que escribas, se van a dejar el culo tocándolo. Así que lo siguiente que pasó fue que dije, hagamos la pieza mientras estáis aquí; por qué no venis a Los Angeles dos semanas, y ensayaré con el grupo como ensayaría con una banda de rock and roll. Y eso es lo que pasó: Hicimos ensayos, grabamos algunas improvisaciones, hicimos samples masivos con todo el grupo y samples individuales, cosas que nunca salen de las anotaciones de ningún libro de texto, cosas que nunca podrás escribir en papel.
La intérprete del oboe estaba haciendo burbujas, y cuando le sugerí que cogiera su didgeridu y lo metiera en un cuenco con agua y soplara por él e hiciera burbujas al mismo tiempo, ella no dijo, "Estás mal de la cabeza. Soy una dama. ¡No debería hacer eso!" Cogió el didgeridu, y un par de los otros tíos fueron a por un jarro de agua, y ella sabía que estaba avanzando la ciencia de la música como no lo había hecho nunca otro intérprete, pero el sonido me hizo reír tanto que tuve que abandonar la habitación mientras ella lo grababa. No me lo podía creer. Me imaginaba que iba a ser bastante grotesco cuando le sugerí que lo hiciera, pero cuando lo escuché, no podía parar de reírme. Estaba estropeando la cinta. Me tuve que ir. Ya sabes, "Haz unos cuantos de estos, y volveré".
Esperamos que sea una de las porciones más divertidas del concierto de Frankfurt, porque se le van a poner micros para el sistema de seis canales, lo que significa que el público tendrá la ilusión de tener la experiencia de sentarse dentro del contenedor de agua en el que ella está haciendo burbujas.
Se va a poner a través de los seis canales algo del material generado en el Synclavier que se utilizará de fondo para los bailarines. Serán unos 15 ó 20 minutos del espectáculo, la pieza llamada "Beat the Reaper". Se reproducirá con un Sony 33-24. Todos los conciertos tendrán un sistema de amplificación de seis canales, y todos los músicos del escenario tendrán micros de modo que se puedan posicionar en el público en una cierta perspectiva espacial muy interesante. Además, hay un aparato llamado "el aro", en el que puedes pensar como un micrófono de jirafa se seis canales que rodea al intérprete. Es un anillo con seis micrófonos alrededor, y cada uno de ellos se conecta con un altavoz diferente de la sala. Está diseñado para que te puedas acercar a un solista con este aparato. Puedes ir hacia un intérprete, ponerlo sobre su cabeza, ir arriba y abajo mientras toca, y hacer todo tipo de trucos espaciales con él.
FZ 92
Era el tipo de música que la máquina no podía hacer. Es también el tipo de música que, me imagino, otros grupos no pueden tocar. Fue sobre todo diseñada para ellos.
Fue sólo interesante porque los mismos músicos eran interesantes y su acercamiento a la música era interesante. Era algo con lo que siempre había esperado encontrarme en un grupo de músicos, en algún lugar, alguna vez.
BBC 93
Sólo pude asistir a la primera y tercera representaciones en Frankfurt. Enfermé y tuve que volar a casa. Si no hubiera estado enfermo, la experiencia hubiera sido estimulante. Desgraciadamente, estaba tan atrozmente hecho mierda que me era difícil andar, subir al escenario, sentarme, levantarme. No te puedes divertir cuando estás enfermo, no importa lo entusiasta que sea el público.
Pulse 93
Para los standards de la música moderna, esto sería un éxito asombroso, quizá histórico, por la respuesta del público, y por el tipo de público que asistió. Y el público era probablemente al cincuenta por ciento gente 'trajeada' y gente joven. Incluso teníamos unos cuantos de 70 años allí pasándoselo en grande.
Sabes lo que pasa normalmente en un concierto de música moderna. Si tienes un público de 500, es un éxito, y estamos hablando de un término medio de 2000 plazas cada noche, y aplausos masivos y largos pidiendo bises al final de cada concierto. Expresiones atónitas en las caras de los músicos, los organizadores del concierto, los managers, todos sentados allí con las mandíbulas en el suelo. No se esperaban nada así.
Nunca había conseguido una interpretación tan apurada en ningún momento del tipo de música que hago. La dedicación del grupo para tocarla bien y poner las 'cejas' en ella es algo que te puede quitar la respiración. Tendrías que haber visto lo duros que fueron los ensayos, y qué meticuloso fue el director, Peter Rundel, intentando que todos los detalles de la cosa funcionaran... Es estupendo que los conciertos sigan, que al público parezca gustarle más y más. Y que yo no tenga que quedarme allí y ser el Sr. Presentador del Carnaval para que vayan. ¡Van de todas formas!
Aparte del hecho de que ha sido muy divertido trabajar en ello, creo que ha ayudado a mi salud. Es muy importante para mí.
LAT 92
Este mismo autor, Román García Albertos, en su muy completa página sobre Zappa, incluye los textos de los dos temas que contienen palabra hablada en The Yellow Shark, los cuales no están incluidos en el librito del CD, se pueden ver acá


Wikipedia en inglés dedica los siguientes párrafos a lo que llama “música clásica” de Zappa:
In 1990, Frank Zappa was diagnosed with terminal prostate cancer. The disease had been developing unnoticed for ten years and was considered inoperable.[188] After his diagnosis, Zappa devoted most of his energy to modern orchestral and Synclavier works. Shortly before his death in 1993 he completed Civilization, Phaze III, a major Synclavier work which he had begun in the 1980s.[189][190]
In 1991, Zappa was chosen to be one of four featured composers at the Frankfurt Festival in 1992 (the others were John Cage, Karlheinz Stockhausen and Alexander Knaifel).[191] Zappa was approached by the German chamber ensemble, Ensemble Modern, which was interested in playing his music for the event. Although ill, Zappa invited them to Los Angeles for rehearsals of new compositions and new arrangements of older material.[192] In addition to being satisfied with the ensemble's performances of his music, Zappa also got along with the musicians, and the concerts in Germany and Austria were set up for the fall.[192] In September 1992, the concerts went ahead as scheduled, but Zappa could only appear at two in Frankfurt due to illness. At the first concert, he conducted the opening "Overture", and the final "G-Spot Tornado" as well as the theatrical "Food Gathering in Post-Industrial America, 1992" and "Welcome to the United States" (the remainder of the program was conducted by the ensemble's regular conductor Peter Rundel). Zappa received a 20-minute ovation.[193] It would become his last professional public appearance, as the cancer was spreading to such an extent that he was in too much pain to enjoy an event that he otherwise found "exhilarating"[193] (though he did do an audio interview in the final months of his life).[194] Recordings from the concerts appeared on The Yellow Shark (1993), Zappa's last release during his lifetime, and some material from studio rehearsals appeared on the posthumous Everything Is Healing Nicely (1999).


During his last years, Frank Zappa concentrated on his "serious music," trying to impose himself as a composer and relegating the rock personality to the closet. His last two completed projects topped everything he had done before in this particular field. The Yellow Shark, an album of orchestral music, was released only a few weeks before he succumbed to cancer (the computer music/sound collage album Civilization Phaze III was released a few months later). This CD, named for a plexiglas fish given to Zappa in 1988, culls live recordings from the Ensemble Modern's 1992 program of the composer's music. The range of pieces goes from string quartets ("None of the Above") to ensemble works, from very challenging contemporary classical to old Zappa favorites. The latter category includes a medley of "Dog Breath Variations" and "Uncle Meat," "Pound for a Brown," "Be-Bop Tango," and the Synclavier compositions "The Girl in the Magnesium Dress" and "G-Spot Tornado" transcribed for orchestra. Being more familiar, these bring a lighter touch, but the real interest of the CD resides in the premiere recordings. "Outrage at Valdez," the piano duet "Ruth Is Sleeping," and "Food Gathering in Post-Industrial America, 1992" are all the gripping works of a mature composer, strongly influenced by Varèse and Stravinsky but overwhelmed by them. But the crowning achievement is "Welcome to the United States," a more freeform piece based on the U.S. visa form. Zappa shined when ridiculing stupidity. The average fan of the man's rock music will most probably feel lost in The Yellow Shark, but for those with interests in his serious music it is an essential item, more so than the London Symphony Orchestra and Orchestral Favorites albums.
François Couture


Reseñas en Progarchives:
The Yellow Shark is such a great album. It's breathtaking at times, and doesn't get all tense, scary, and nervous like the London Symphony Orchestra album does (which is a totally different beast of an album anyway). Frank comes out and tells the audience to "get serious, folks", even though he says to throw any panties off to the side of the stage.
The Zappa classics that get a makeover here are outstanding, and rival their earlier versions. I'm especially keen on the Dog Breath Variations and the Uncle Meat theme, because they translate so well to an orchestra. The sound is also outstanding, not only one of the best sounding Frank Zappa albums, but also one of the best sounding albums from anyone that I've ever heard.
Most of the tunes get a HUGE applause from the crowd, especially the final G-Spot Tornado, which itself is a remarkable rendition of a tune Zappa originally wrote for the Synclavier machine on Jazz From Hell, never meant to be played by actual musicians, but the crowd roars with cheers and applause, and apparently went on for over 20 minutes, and the fade out with the crowd still going crazy is a testament to that. I don't know if I've ever heard a live recording from any band or artist where the applause lasted so long that they eventually had to fade it out, as we do get to hear a good chunk of it. Another synclavier song that made it here is The Girl In The Magnesium Dress, which sounds cool because I think Frank wrote it with just his hands going up and down the keys of the synclavier keyboard, yet it got transcribed and played by this wonderful orchestra.
As for the new songs, they are also excellent. Some of them are minimalistic, as that seems to be the direction Zappa was going, but I believe the direction he took in the early 90s was, in part, due to his diagnosis of having cancer. Still, songs like Food Gathering in Post-Industrial America, 1992 and Welcome To The United States are some of the coolest pieces of music Frank wrote. The former brings some humor which was missing from a few tracks prior. The latter is cool because a form given to people entering the U.S. is recited over the music, which itself is very dramatic, and in classic Zappa form, reacts to what is being said by the performer. It reminds me of something Captain Beefheart would do, like on The Grand Wazoo from The Lost Episodes (not to be confused with The Grand Wazoo from the album of the same name; The Lost Episodes one is a completely different song).
The case it comes in is beautiful, and the pictures in the giant booklet are great; some are funny, some are just plain cool, but there's one that makes me sad, it's the last one, with some of the guys Frank worked with around that time, like producers and mixers, and they're sitting around him and everyone is smiling, but Frank clearly hadn't shaved for months, meaning the pic was taken not too long before he passed. He knew his time was coming.
I always put The Yellow Shark off because I wasn't ready for it and other orchestral albums because I just wanted the rock and fusion stuff back when I first got into his music. And then when the reissues started coming out and I started collecting them, I still held off on getting The Yellow Shark (and Civilization Phaze III still), but now I realize that was a major error on my part, and I've been keeping myself from listening to one of Zappa's last great works, and it really is one of the best projects he ever put together. If only he had even a few more months to cherish it. He always said he made music for himself, and if others liked it, cool. But us fans have had more time to digest those last couple of releases than he ever did, even though he wrote the music. Point is, The Yellow Shark is magnificent, and I only wish I got it sooner, but now I can listen to it whenever I want.
Don't hold off on getting this album if you are a Zappa fan already, this is an essential piece of music. I wouldn't recommend this to a Zappa newbie, but maybe after you've got 10 or so albums, maybe this would be a good intro to his orchestral work, though I'd argue that any of them are good to start with. This one, however, does have the best sound, with the best intentions from the performers. Masterpiece of prog, classical, of music.
darkshade


This album should be everybody's introduction to Frank Zappa's orchestral music. Better executed than the two London Symphony Orchestra album, and with short pieces, easier to digest than "The Perfect Stranger", this album it's an excellent way to discover Zappa's classical side.
It's good to know that in this concert, recorded in the final months of the master's life, he was able to have his music performed by a group of musician who "got it", who understood all of the different aspects of Zappa's music, even (maybe especially) the humor.
The music is a combination of Zappa classics ("Uncle Meat" seems to be quite well represented) and new works. The Ensemble Modern is up to the task of playing whatever Frank threw their way. In fact, the addition of the difficult G-Spot Tornado was the group's idea. And the pull it off marvelously.
The humor is most evident in Welcome To The United States where the music backs up a reading of a perticularly insipid U.S. Customs form. But those who know Zappa's music understand that some of the notes he throws into his compositions are meant to draw a laugh as well.
The sound quality is very good, although at many times the percussion section (important to Zappa's music) is too far in the background.
I suspect Frank was generally pleased with this performance.
Evolver


An excellent little oasis in the desert of Zappa's post-One Size Fits All career, The Yellow Shark sees Zappa at long, long last finding an ensemble willing and able to play his orchestral pieces in the spirit they were intended. Miles away from the timid and lifeless performances recorded on the likes of 200 Motels or London Symphony Orchestra, here we are treated to an ensemble used to difficult and avant-garde work tackling some of Zappa's most challenging pieces. The inclusion of some spoken-word strangeness - which the performers deliver with gusto - proves that the Ensemble Modern share enough of Zappa's sense of humour to pull off his musical gags with gusto.
Warthur


This is an important album for many reasons. First, it is concert recordings of FZ's serious (or classical) music and it is the best representation of his orchestral music. It is also the last album FZ would release in his lifetime before he succumbed to cancer. He was in a lot of pain and suffering during the time of these concerts, but was still able to actually appear at only 2 of the concerts in Frankfort. At the first of these concerts, which part of this concert is featured on this album, he was able to conduct 4 of the tracks while the remainder was conducted by Peter Rundel, who was the usual conductor for the Ensemble Modern, the only orchestra that seemed to really understand Frank's classical music. It was their idea to do Frank's music as part of this tour that featured 3 other composers.
Frank apparently got along quite well with the musicians and invited them to Los Angeles to do rehearsals even though he was quite sick. Some of these sessions are released on the album "Everything is Healing Nicely" which is a companion album to "Yellow Shark".
FZ calls this project that is recorded here the most fulfilling project he had ever participated in. It must have been so amazing to him to hear his music taken seriously by this orchestra and to be so appreciated by the audience.
The album is completely classical with little bits of FZ's humor showing through from time to time, especially in the tracks that he conducted. During the performance of "Welcome to the United States" the application form for immigrants coming into the country is read in a rather cheery voice with orchestral sounds going on underneath. It is quite an excellent example of Zappa humor. Other than that, it is orchestral and instrumental all the way through. If you don't like classical music, then you might have a hard time with this one. The music that was chosen for this concert consisted of some of Frank's jazz classics which will be recognizable to Zappa's fans and also some musique concrete pieces; 20th century/Modern Classical pieces. The Modern Classical pieces are exactly that, they are written without a lot of discernible melodies, but more in the style of Stravinsky and Varese which are composers that FZ idolized and loved.
The performances are bright and mostly cheery sounding, even with the extent of the dissonance and untraditional styles. At first, the music might sound a lot like soundtrack style music to the listener that is not accustomed to the Modern Classical or Avant Garde style. It does take some ear training to pull out the melodies and structure of the music as it is with this style of music. Remember, that one of the main reasons that Progressive Rock is not accepted so well is because the general public has not trained themselves to listen to it yet. That is also why this style of classical music is hard for a lot of people to listen to also. Like I always say, with understanding comes appreciation. This music does have to be understood and a lot of time is necessary to really "get it" just like it is for Progressive Rock. That's what makes the music challenging. Anyone can listen to top 40 pop and it doesn't require a large investment to get it....but it does tend to get old and stale really fast which is why you can hear a song on the top 40 radio one day and one month later, it is considered outdated. Timeless music, however, lives on generation after generation.
FZ's serious music is definitely legitimate classical avant garde and respected by the classical world. The music is studied in legitimate music schools right along with other composers of this style. This is the music that FZ wanted to make, the music that he wanted the world to hear. He used rock and humor as a vehicle for making his jazz and classical music more accessible.
The last song that FZ conducted, and the last public performance and appearance was the last track "G-Spot Tornado". Imagine how proud he must have felt through his pain and suffering that his music was finally brought to the masses, that it was being respected and performed masterfully and that his life's work had been accepted as he stood there before the audience after this performance as they gave him a 20-minute standing ovation. No wonder he felt that the event was fulfilling and exhilarating. He had lived the dream and seen the realization of that dream, the one thing that so many composers have wished to see in their lifetimes. Some were not able to see that during their lives. FZ did and was deserving of it.
This is an essential album for avant garde and FZ fans. 5 stars.
TCat


11 comentarios:

  1. DL: flac + cue + full scans
    http://pastebin.com/SLhpNvTN

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  2. Un aplauso Calle neptuno, no podia ser para menos la introducción, este es un de los mejores discos de este genio. Agradecido por el Post!!!! Se los recomiendo a toda la comunidad Cabezona. Gracias nuevamente amigo!!!

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    1. Un placer mi estimado LinCab. Apenas para empezar a agradecer lo que el blog cabezón me ha aportado!

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  3. Lo que me faltó decir en el post es que este disco, como está en la frontera entre el rock y la música "seria", lo he posteado como para abrir una serie de materiales de "música seria" que estoy seguro les gustarán a todos los cabezones.

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    1. por casualidad no tendras algo de Wim Mertens o Liggeti?

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    2. por desgracia no originales ni lossless :(

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    3. Ya lo encontré: "Clear or Cloudy" de Ligeti, un boxset de 4 cds... ¿lo subo y lo posteo? ¿qué dicen? Es alucinante!

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  4. muy bueno el disco, satisfacción garantizada, sino le devolvemos sus Megas!

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    1. Pedigüeño!
      No te alcanza con los links de los Negura!!!!

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    2. ... que ya vienen... te salvamos la vida

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  5. gracias loco desde neuquen_

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