Vienen por la tierra como si esto fuera un desierto; más aún, con la idea de que es un desierto repleto de riquezas pero con el pequeño problema de que hay un montón de argentinos ... Vienen por todo y hasta se compran ranchos de lujo para tener una casa acá. Usar Argentina como laboratorio para la nueva gobernanza posdemocrática tecnofacha y de paso pasear, descansar. Descansan en el desierto que según parece es la política argentina en su capacidad de defensa de lo local. La política como alfombra roja para los tentáculos del poder mega concentrado sobre este territorio (se vio en la terna presidencial del 23: tres puertas por las que entrabas a la misma embajada). Un presunto desierto donde, sin embargo, emergieron vivientes contra la extranjerización de tierras; un presunto desierto donde, sin embargo, brotan uno, dos, mil Gandalfs para salvar a la patria… Por Cynthia Berguier y Agustín Valle Mientras que los edificios de la democracia se deshilachan en discusiones palaciega...