Ir al contenido principal

A 46 años de "Adiós Sui Generis"

Trascribimos una nota de la Agencia Paco Urondo, en su columna semanal Informe de un día del 5/9 hace un repaso por la historia de la banda y el recuerdo del 5 de septiembre de 1975 en el Luna Park, una despedida legendaria para el rock nacional.

Por Inés Busquets /​ Ilustración: Matías De Brasi

No sé si existen las casualidades, pero hace poco me reencontré nuevamente con este disco. El día del niño mi hijo Santiago pidió un disco en formato CD. Por un lado entendí que Spotify no puede reemplazar el vínculo afectivo con el objeto, con ver materializada la idea del artista más allá de la condición intangible de la música; por el otro, me llevé la sorpresa de la escasez de casas de música, por lo menos las tradicionales de La Plata, que brillan por su ausencia.

De repente me invadió el paso del tiempo y extrañé la musicalización de los espacios. Esa música que diseminada en el aire hacía que uno llegara a la disquería elegida con los ojos cerrados.

Eso nos llevó hasta calle Corrientes, donde todavía se logran rescatar algunos tesoros legendarios.
Adiós Sui Generis nos pareció el indicado, por la mística, por la leyenda, pero sobre todo porque este niño, que hoy también cumple años, ya escuchó toda la discografía de Charly García.
La música tiene la cualidad de erosionar la palabra tiempo. No importa el momento de la creación porque ella tiene la capacidad de exaltar el momento en que se escucha. La constelación de la obra con la vida personal de quien la recepciona y el trasvasamiento que se da de generación en generación.

Es por eso que hay bandas, grupos, músicos, compositores que no están catalogados por época, esos son los que perduran.

Sui Generis es uno de ellos. Es un dúo que facilitó la apertura a un espacio de libertad mínimo entre tanta opresión. La profundidad de las letras provocó una rebelión ante el sistema impuesto, ante una atmósfera que ya anticipaba la dictadura más terrible que viviría nuestro país. 

El principio

Hablar solamente del final sería una imagen sesgada dentro del fenómeno Sui Generis. Un nuevo sonido que irrumpió en la escena del rock “pesado” y que de alguna manera fue catalogado como blando, como la antítesis de lo que se venía gestando. Sin embargo deslumbró a la población adolescente que, como bien dice Sergio Marchi en No digas nada, amplió el consumo y sumó al rock a muchos jóvenes que aun no se habían acercado.
Charly y Nito se conocieron en la escuela secundaria, ambos fueron atraídos por el interés musical y eran integrantes de sendas bandas: To walk Spanish y The Century indignation. Cantaban música en inglés influenciados principalmente por The Beatles y en bandas que Charly admiraba como Vanilla Fudge y Procol Harum.
Cuando se fusionaron para el proyecto Sui Generis, Charly empezó a mostrar sus composiciones. En ese momento estaban en cuarto año.
Cuando terminaron la secundaria las familias de los dos esperaban la continuidad universitaria, pero ya era tarde, Charly y Nito querían dedicarse a la música.
Sergio Marchi cuenta dos anécdotas que representan el momento, por el lado de Charly la resistencia sobre todo del padre se argumentaba en que se iba a cagar de hambre y por el lado de Nito la madre se encargó de llamar a cada una de las madres de los integrantes del grupo para generar una causa común.
Las oposiciones familiares no dieron resultado. Ellos avanzaron intuitiva y esforzadamente en el objetivo que se habían trazado y en el que creían sobre todas las cosas.
El rock reflexivo y sano se hizo un lugar gracias a Pierre Bayona, Billy Bond y el sello Mandioca de Jorge Álvarez.
Primero fueron soporte de otros grupos hasta que grabaron Vida (1972) y fueron forjando un público propio que los quería ver de manera individual. Vida vendió 80 mil unidades.
Así arrancaron con una efusividad que contemplaba la identificación con el público adolescente y masivo.
Un piano, una flauta, una batería y un bajo era la formación original.
Letras simples y profundas, pero no por eso inocentes, que provocaron una resonancia sostenida y que fue sorprendida por un adiós inesperado.
En 1971 a Charly le tocó hacer la colimba, eso generó un parate natural del grupo que ya iba cambiando formaciones, también aportó una experiencia fuerte y nuevas canciones cargadas de cuestionamientos y críticas a las instituciones.
Cuenta Sergio Marchi que Charly hizo todo lo posible por lograr la expulsión del ejército y no lo lograba entonces llegó al extremo, levantó un muerto de la enfermería, lo subió a una silla de ruedas y lo sacó al sol: “Lo note muy pálido,” explicó.
Eso lo exoneró definitivamente de la colimba, que no solamente lo atormentó física y psicológicamente sino que también le valió una visión angelada que le inspiró “Canción para mi muerte” y “Botas locas”.
Canciones que motivaron un revuelo inusitado de censuras y prohibiciones tiempo después. Etapa en la cual sufrió cambios en el disco Instituciones que luego se llamó: Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (1974).

Confesiones de invierno (1973) fue el segundo álbum de Sui Generis. Dentro de una intensa vida profesional que el dúo transitaba de un lado al otro en colectivo.

En No digas nada se revela el momento in situ:

“Cuando Nito y Charly viajaban en un micro, rumbo a un show en Castelar en 1973, García le dijo a su compañero que tenía un tema nuevo.

−Pero lo quiero cantar yo solo, con la guitarra−recalcó.

−No hay problema, hacelo−fue la contestación de Nito. Ese tema era “Confesiones de invierno”.

La separación

Muchos factores incidieron en la separación del grupo en pleno auge. Algunos quiebres naturales, más las deserciones de algunos integrantes, más el intento fallido de grabar Ácido que luego fue Ha sido, fue llevando a la despida del grupo que gozaba de un éxito llamativo.
En un documental Nito Mestre cuenta: “Charly estaba casado con María Rosa, yo vivía con Rinaldo Rafanelli, solteros, era medio caótico todo y Juan era más grande que nosotros y de otro palo. Nos veíamos solo para tocar. Visto de afuera gran éxito, pero de adentro tirando a aburrido”.

Cuando Charly decidió la disolución del grupo, Jorge Álvarez gestionó la despedida, sería con un show en el Luna Park, disco doble y película incluida, dirigida por Bebe Kamin, quien también dirigió Los chicos de la guerra.

Juan Rodríguez (baterista) cuenta que costó convencer a Tito Lectoure siendo que en el último recital de rock para La pesada del Rock And Roll, de Billy Bond había generado disturbios y roturas, atendiendo al pedido conocido de: “rompan todo”, entonces ya no quería alquilarlo más. La excusa fue perfecta: son dos jóvenes un piano y una flauta. El recital va a ser tranquilo.

La primera venta de localidades se agotó a las pocas horas, era de 11 mil personas, por lo cual Álvarez puso a la venta 4 mil localidades más, que también volaron. Fue tal la revelación que se agregó una función más, con todas las entradas vendidas nuevamente. Como al día siguiente había boxeo en el Luna, hicieron las funciones continuadas, una a las 20 h y otra a las 23 h; lo cual también dificultó el ingreso de la segunda función ya que costó desalojar a los primeros espectadores eufóricos por la despedida.

Sui Generis estaba haciendo historia, fue el primer recital de rock en la Argentina que llenó dos Luna Park con 30 mil localidades agotadas. La marea de gente colmó las calles aledañas al Luna, se estaba viviendo un hito del cual Charly y Nito todavía no habían tomado dimensión.

Al respecto Nito dijo: “El tiempo es el que te hace medir las cosas”, efectivamente más de cuarenta años después continua la vigencia. “Sui generis es un caso excepcional, son muy pocas las bandas que se siguen escuchando después de 40 años y que siguen sumando fans,” comentó Nito en el 2015 cuando se cumplieron 40 años del recital.

La noche del Adiós

Los músicos llegaron de Santa Fe y Rosario venían haciendo giras muy prometedoras. Estaban cansados, según cuenta Juan Rodríguez, los mandaron a un sauna para que pudieran relajarse un poco y hacer baños de vapor. Aun no se imaginaban la revolución que habían provocado.

La banda formada por Charly García, Nito Mestre, Juan Rodríguez y Rinaldo Rafanelli se preparaba para recibir un caudal de público único en su tipo, haciendo honor al nombre.

Un mes antes habían tocado en Montevideo y los habían detenido por tocar “Botas Locas”. La anécdota es la siguiente: cuando los detuvieron en plena dictadura uruguaya fueron a declarar, Charly declaró primero y les dijo a los demás: “Ustedes no sabían la letra”, tal es así que cada uno de los que siguió aventuró lo mismo; Nito “yo toco la flauta, no se la letra entera”; Rino “yo solo toco el bajo, no tengo idea la letra” y Juan “solo batería no se la letra” luego fueron liberados.

Al ver la resolución con tanta celeridad le preguntaron a Charly: “¿Qué dijiste?” Charly lúcido como siempre había cambiado la letra sobre la marcha “donde decía: si ellos son la patria/ soy extranjero dije: Si ellos son la patria/ yo me juego entero”.

Luego de esa experiencia y ante la tensión política que se vivía en Argentina, aun no de facto pero con Isabel en el gobierno y las intervenciones de López Rega y la Triple A, llegaron a una certeza: tocarían “Botas locas” en el segundo concierto. “Total si íbamos presos ya habíamos hecho los dos shows”, dice Nito.

El Luna Park desbordó, esa noche los jóvenes de la Argentina encontraron un pequeño espacio de libertad entre tanta opresión.

Ese acústico como le habían dicho a Tito Lectoure para persuadirlo se convirtió en el show más concurrido hasta el momento, en la revelación del rock nacional, en la puerta de entrada a una movida que ya se estaba gestando con La pesada, con Los gatos, con Pescado, con Manal pero a la que todavía le faltaba la masividad. Esa noche se estaba despertando.

La llegada de Sui a la escena rockera no había sido fácil, un Charly muy sano con impronta clásica vino a cambiar el paradigma, a ampliar las posibilidades. Sufrió un rechazo pertinente al principio y luego fue adoptado por todos y elegido como el mejor compositor y pianista de la época. A esa situación natural de desplante, él respondía con música, por ejemplo: “Mr. Jones” es una respuesta contundente a que él también sabía hacer rock and roll.

Estaba la reminiscencia de Chopin pero eso era un valor agregado que sumaba y enaltecía a la música Argentina del momento.

Charly fue desde siempre una persona fuera de serie y hay una anécdota de León Gieco en No digas nada que lo representa: “Cuando los últimos espectadores desaparecieron por la calle Corrientes, Charly se tomó un taxi junto a su mujer María Rosa y se fueron a comer al restaurante Zumbier, hoy desaparecido, en Corrientes y Callao. Allí los encontraron León Gieco y Alicia, que se fueron caminando del Luna. “Veníamos pensativos-recuerda León-; yo sentía una mezcla de admiración y celos, porque tenían un éxito muy grande. Cuando llegamos al restaurant, encontramos a Charly y a María Rosa. El flaco me dijo: “Loco, hace media hora dominaba un Luna Park lleno de gente y ahora estoy solo”. No lo olvidaré jamás”.

No tendría que haber sido un final

El Luna era el principio de una gira de despedida por todo el país, Juan Rodríguez lo recuerda así: “No tendría que haber sido un final, tendríamos que haber seguido en distintos lugares y no pudimos hacerlo. Estábamos volviendo de Caleta Olivia, volcó la camioneta y se rompieron todos los equipos. Charly tenía un mellotrón, un sintetizador, piano Fender y acá no había técnicos para arreglarlos y ahí se paró un tiempo”.

Charly dice: “La separación misma fue por abandono (…) la visión era tremenda: un sintetizador en la punta de un acantilado, unos bafles más abajo. Ahora me río, pero me quise morir en el momento. Lo que más lamento es no haber tenido una cámara de fotos, porque era una cosa casi artística ver tantos equipos desparramados en ese lugar. Y esa fue la señal más clara de que no podíamos seguir. ¡Si ya no nos quedaba nada!

Libertad

Cuando en un documental le preguntan a Charly qué le quedó de esa noche, dice: “Me quedé con un sentimiento de libertad. La primera vez que pude juntar todas las ideas. Sui Generis es lo más puro de eso. Rescato toda esa energía.”

Sui Generis sigue siendo eso: el paroxismo de la sensibilidad en el arte, una construcción de sentido única, un hecho estético que cambiaría todo para siempre.

Nito en una entrevista que tuve el placer de hacerle hace unos años me dijo: “La música hoy no tiene edad. Los fans de los Stones, de Led Zeppelin no habían nacido cuando surgieron las bandas. La revolución de los medios rompió la barrera de la edad. Lo importante es si estaba bien hecho o no. Ahora se busca lo comercial. Antes de sacar un disco hay que tomarse tiempo porque es algo que queda para siempre”.

Muy en consonancia con esa enseñanza de Charly en su definición de la música: “Para mí la música es melodía, armonía y ritmo”.

Esa es la vigencia de Sui Generis. Lo que perdura y trasciende el adiós 46 años después.

Inés Busquet




Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

Ensemble Nimbus - Fake News! (2026)

Ojo que esto no es una fake news, una mentira o un verso, esto es otro tremendo aporte del Mago Alberto que le entra de lleno al RIO y Avant Prog de esta histórica banda sueca, y eso es una noticia fantástica. Ensemble Nimbus haya vuelto al ruedo después de tantos años de silencio con un disco donde colaboran músicos de la talla de Tomas Bodin (The Flower Kings) y Chris Cutler (Henry Cow, Art Bears, Gong, etc.). Es música exigente, lúdica y muy precisa, ideal para quienes disfrutan de las estructuras que desafían lo convencional. Un disco que suena "high-tech" pero orgánico, manteniendo ese espíritu de orquesta de cámara eléctrica que definía a sus primeros discos, siguen fieles a esa mezcla única de avant-prog, música de cámara con toques circenses, influencias gitanas y ese sentido del humor retorcido tan típico del movimiento RIO.. Como dice muy bien el Mago Alberto en su comentario que acompaña este posteo: "Cabezones, un disco para degustar tranquilo, sonidos inva...

Syrius - Az ördög álarcosbálja (Devil's Masquerade) (1972)

Cerramos la semana con otra tremenda joya desconocida. Otro gran aporte de LightbulbSun para viajar musicalmente otra vez a Hungría, pero esta vez a los setentas. Y hablar de este disco, cuyo título sería "El baile de máscaras del diablo", vendría a ser como describir una fiesta donde han invitado a todo el mundo: un profesor de jazz serio, al rockero con melena y a un marciano con una flauta travesera con algún guiño a Gentle Giant y analogías con las mejores obras de Fripp. Este fue el primer y único LP de la agrupación, que en su momento solo vendió una pequeña cantidad de copias, principalmente con fines promocionales. Lástima, porque Syrius tenía una personalidad arrolladora y no intentaban sonar como los grupos británicos de la época; simplemente agarraron sus instrumentos y dijeron: "vamos a hacer lo que nos canta el culo", y así lo hicieron, generando un disco que debería ser una pieza fundamental en tu playlist de todos los días. Si te gusta la música que...

Gaia Wilmer Large Ensemble - Folia, The Music of Egberto Gismonti (2023)

Un puente entre el Jazz y el legado de Gismonti. Vamos a presentar ahora una maravilla, un disco disco doble que es una obra maravillosa, ambiciosa y profundamente respetuosa en la que la saxofonista, compositora y arreglista brasilera Gaia Wilmer rinde homenaje a uno de los genios más influyentes de la música contemporánea de Brasil; obviamente nos referimos al maestro Egberto Gismonti, y este es otro de nuestros discos desconocidos pero tremendamente recomendados. El proyecto tiene raíces profundas; nació de una serie de conciertos organizados por la propia Wilmer en Brasil (gracias a una beca del Centro Cultural Banco do Brasil) para celebrar el 70º aniversario de Gismonti en 2018. Esta experiencia previa de tocar junto al maestro permitió que los arreglos maduraran antes de llegar al estudio. El repertorio es una selección curada que recorre algunas de las obras más emblemáticas de Gismonti, manteniendo un equilibrio entre la nostalgia y la vitalidad. Ideal para comenzar la seman...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.