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martes, 2 de junio de 2015

Yes - Relayer (1974)


Artista: Yes
Álbum: Relayer
Año: 1974
Género: Rock sinfónico
Duración: 41:28 + 28:47
Nacionalidad: Inglaterra


Lista de Temas:
1. Gates Of Delirium
2. Sound Chaser
3. To Be Over
Bonus tracks - remaster (2003):
4. Soon (single edit)
5. Sound Chaser (single edit)
6. The Gates of Delirium (studio run-through)

Alineación:
- Jon Anderson / vocals
- Chris Squire / bass and vocals
- Patrick Moraz / keyboards
- Alan White / drums
- Steve Howe / guitars and vocals


Generalmente le uhímos a publicar discos de super bandas ultrareconocidas (ya saben el problema que tenemos, creo que no hace falta decir el porqué) así que cuando Carlos me pasó los links de descarga de este disco para compartirlos con ustedes dudé. Compartir los discos de las bandas latinoamericanas del estilo que profesa este blog generalmente no atrae problemas... así que consulté y lo medité. Luego se sumó el infaltable Alberto compartiendo la versión remasterizada por Steven Wilson y no me quedó otra que buscarle la vuelta para que puedan escuchar las dos versiones pero eludiendo los controles establecidos por el Imperio... y recordé que una vez abrimos un correo especialmente para compartir un trabajo de Pink Foyd, ahí dejé el link con el link para que pidan por mail este monumento musical en sus dos versiones...



Y les dejo este comentario de Wikipedia que me pareció excepcionalmente bueno, tanto que dejé el comentario de Alberto más abajo:


Relayer es el séptimo álbum del grupo de rock progresivo Yes. Grabado y lanzado en 1974, es la única grabación de estudio en la que participa el teclista Patrick Moraz, sustituyendo a Rick Wakeman, quien había abandonado Yes el año anterior.
Después del ambicioso álbum conceptual "Tales from Topographic Oceans", Wakeman salió de Yes para proseguir su carrera como solista. La banda audicionó a varios sustitutos potenciales, incluyendo al teclista griego Vangelis, pero terminaron eligiendo al suizo Patrick Moraz como reemplazo con el álbum en plena producción.
Con Relayer, Yes retomó el formato de Close to the Edge (una extensa canción épica en un lado del LP, y dos piezas de nueve minutos en el otro), pero con un estilo musical muy diferente. "The Gates of Delirium" es una composición sofisticada de 20 minutos inspirada en la famosa novela de León Tolstói Guerra y Paz. La pieza es un soberbio óleo que expone en 3 partes los elementos del conflicto bélico, con arreglos musicales que grafican escenas de batalla. La exposición temática de Anderson es seguida de una sección instrumental en la cual puede oirse la guitarra de Howe emulando musicalmente la pirotecnia bélica mientras el bajo de Squire evoca estados de odio. Relayer constituye una obra única en el rock e instrumentalmente adelantada a su tiempo, tanto por la imaginería de la guitarra como por el uso instrumental del bajo como una voz ritmica y y melódica impresionista, en un estilo que posteriormente fue seguido por diversos grupos, entre ellos Dream Teather. Al mismo, tiempo, la técnica compositiva que subyace a esta obra requiere un acabado cuyo proceso es sumamente complejo. Luego, a la par del trabajo instrumental, la sección final -"Soon"- constituye el perfecto cierre emotivo de la pieza, a la vez de haberse convertido en un clásico en sí misma de la banda. En efecto, esta sección final de la obra en la que la agresividad de los primeros 16 minutos es sustituida repentinamente por una melodía suave y letras sobre paz, fue lanzada en los Estados Unidos como un sencillo titulado "Soon" a principios de 1975. "Sound Chaser" es una pieza mayormente instrumental y cercana al jazzfusión de esa época , que remite al trabajo de grupos como Return to forever. "To Be Over" es la canción más tranquila del álbum, con arreglos complejos de guitarra y sitar.
La complejidad musical de "The gates of delirium" no fue comprendida en su momento, lo que se evidencia en las ambiguas críticas de algunos medios: la reacción de la crítica hacia Relayer fue relativamente tibia, después de la controversia levantada por su predecesor. Sin embargo, el disco fue un éxito comercial, alcanzando el puesto #4 en las listas de popularidad del Reino Unido y el #5 en Estados Unidos.
Es curioso que actualmente se comprenda mejor esta obra, tanto por su innovación, la libertad musical que profesa, el virtuosismo y, por sobre todo, la forma en que el contenido es desarrollado comunitariamente. Relayer siendo un hito y una referencia obligada de muchos músicos actuales del progresivo, del heavy metal y del metal progresivo, lo cual nos señala que en efecto se trata de una obra maestra tardíamente reconocida.
El arte de tapa fue realizado por Roger Dean, quien creó un formato de portada similar al de Fragile, con dos pinturas adicionales y una fotografía de la banda en el interior. Como dato curioso, esta portada aparecería más tarde en un comercial de Pepsi, en una camiseta usada por la cantante colombiana Shakira.
Wikipedia



Debo aclarar que amo a este disco, y si bien quizás los discos "Close to the Edge" y "Tales from Topographic Oceans" sean mejores (ojo que lo podemos discrutir aunque nunca llegaremos a un acuerdo porque ya entramos en cuestiones de gustos y a cierta música que nos acompañó en gran parte de nuestra vida y es parte de nuestra biografía, cada una acompañada de un sinfón de emociones que traspasan lo musical y es algo personal e instransferible).
En mi caso, era parte de una barrita de amigos que siendo jóvenes en la década de los ochentas, viniendo del lado del metal y sedientos de conocer música diferente a la asquerosidad conocida y difundida, con amigos músicos y algunos conocedores empezamos la tarea de ir pasando de Iron Maiden, Queensrÿche y Manowar (lo más fuera de lo convencional en ese momento dentro del metal) hacia Rush, Yes y ELP, y luego por propia investigación (no había Internet en ese momento y todo era más difícil) y entonces dí con la Premiata Forneria Marconi y todo el progresivo italiano... y lo demás fue historia. Lo cierto fue que conocí este disco y me voló la cabeza y me acompañó en muchos momentos de mi vida y tiene por lo tanto un cariz emotivo que incluso va más allá de su anorme flujo de emotividad y fuerza impreso en cada segundo.
Va, por lo tanto, una entrada realizada con mucho cariño...


Y ahora sí, las palabras de Alberto que junto con Carlos (ojo, tenemos algunos Carlos de México que colaboran con nosotros, este Carlos es de Mendoza) son los verdaderos protagonistas de esta entrada, junto con esta gran obra maestra que algún día realizara Yes y que junto con los mencionados "Close to the Edge" y "Tales from Topographic Oceans" forman la trilogía cúlmine en lo que respecta a rock progresivo sinfónico, creada en un momento único y que quedara como bandera e ícono para toda la posteridad musical.

Si asi comenzo la semana en Cabeza de Moog con el Vampiro sediento de sangre nueva, no quiero pensar como va a llegar al viernes!! subidas y resubidas y ademas YES.
Cuando cayó al blog el álbum de Patrick Moraz, comenté sobre el gran interrogante que se daba a nivel mundial sobre el reemplazante de Rick Wakeman, era obvio toda la expectativa por cuanto Yes era en ese momento una de las bandas más famosas a nivel mundial y Relayer era el trabajo posterior a esa obra monumental y que marco una época que era "Tales From Topographic Oceans", toda la prensa especializada coincidia en ¿"que mas"? se podia esperar después de Close y Tales, y que curso le daría la banda despues de la salida de Wakeman, y dieron a luz a "Relayer", un álbum que tenía el mismo formato de Close y donde la banda alcanzó su punto máximo a nivel instrumental y grupal, por supuesto la intención no era buscar el gemelo de Wakeman sino darle una vuelta de rosca a esa tolva que ya era Yes, y la búsqueda no pudo ser mas acertada, Moraz le dió su propio sonido a la banda y le puso su tinte mucho más agresivo y menos clásico que Rick, cabe mencionar también que su set de teclados no era el mismo que el de RW, y donde aparecía por primera vez el famosísimo Mirage, un teclado que era penetrante como un silbido, y que en su máxima expresión parece un aullido de un cerdo en celo, en el caso de esta versión de Relayer (mezclada por Steven Wilson de las cintas analógicas originales), se puede apreciar muchísimo mejor el trabajo de PM que la versión original por cuanto la nueva mezcla lo sitúa a Moraz en un plano donde se puede disfrutar de su velocidad y su estridencia, cosa que en la versión original el solo de Moraz en "The Gates of Delirium" se perdía un poco junto a la guitarra de Howe.
Si Yes se hubiera separado después de Relayer sin lugar a dudas este iba a ser el cierre perfecto como banda, pero bueno, eso no sucedió y luego nos tuvimos que bancar algunos bodrios, pero gracias a Dios esta obra nos muestra a Yes en su pináculo y dejó en su momento conforme a todo el mundo.
Este disco mezclado nuevamente con toda la actual tecnología es un disfrute para los oídos, por eso el que no escuchó esta versión se va a encontrar con un disco increíble, hago hincapie en este detalle porque el fanático de Yes y del progresivo esta obra la tiene que haber escuchado miles de veces hasta conocer todos los detalles, y volver a tenerla con coros casi nuevos y con detalles finos de platos, coros, guitarras, es un placer extremo. Otro detalle a tener en cuenta es el sonido del bajo de Squire y el bombo de la bata, impresionante!. Lo mismo sucede con "Close to The Edge" y la nueva mezcla de Wilson, imperdible!!.
Si bien conceptualmente "Relayer" no llega al nivel de Close y menos al de Tales, es un trabajo con tintes propios, es fresco, tiene su impronta en el agregado de PM, y cierra muy bien como si fuera una trilogía.
Escuchar este trabajo en lossles es un placer, para el que está en la primaria de la escuelita de Moe, le va a caer como un panqueque con dulce de leche a las 5 de la tarde, para el de la secundaria, seguro lo va a ingresar a su reproductor móvil, y saldrá arando como auto de F1, al viejo universitario lo va a encontrar seguro recostado en su cama o sillón y se le va a piantar un lagrimón, previo wiscacho o algún anexo que no viene al caso detallar. Aún recuerdo esa noche de verano en la cancha de Velez cuando vino Yes por primera vez a la Argentina y abrieron con "Soon" previo rayo láser que cruzó desde el escenario toda la cancha hacia el cielo apuntando a una gloriosa luna llena, lo demás ya es anécdota. PLACER SUPREMO!!.
Alberto

Así es que dejamos las dos versiones, la original compartida por Carlos y la remasterizada por el soñor Wilson compartida por Alberto... todo medio escondido para que nadie joda, ustedes lo piden por mail y accederán a las dos opciones.
No voy a copiar muchos comentarios de terceros, no hace falta, dejo alguna impresión más y algunos videos impresionantes de "Gates of Delirium" porque son en extremo disfrutables...

Personalmente, éste es mi álbum favorito de Yes. Pienso que aquí la banda da su máximo a nivel instrumental, tanto de técnica como de ambición. Desde un principio lo que más me impresionó (y sigue haciéndolo) fue el trabajo de Steve Howe, que considero uno de los puntos más altos de un guitarrista en el progresivo. Evidentemente, The Gates of Delirium es el tema que hace que priorice este álbum sobre los demás, pero Sound Chaser es otro tema brutal. Éste es EL TEMA jazz-rock de Yes, al igual que hizo la PFM con "Via Lumiere" o Genesis con unos cuantos repartidos entre "Atrick of The Tail" y "Wind and Wuthering", dentro de los clásicos del sinfónico más puro (que se me ocurran ahora). Sinceramente, creo que el acercamiento de Yes es el más acertado de todos, gracias a la enorme imaginación de Howe y a que Moraz se desenvuelve en ese estilo como pez en el agua. To Be Over, por otra parte, es un tema que siempre me encandiló con ese bonito final.
El "Art Work" es simplemente maravilloso.
Relayer es el séptimo álbum de Yes. Grabado y fue lanzado en 1974, es la única grabación de estudio en la que participa el teclista Patrick Moraz, sustituyendo a Rick Wakeman, quien había abandonado Yes el año anterior. Moraz venia del trio progresivo Refugee, formado junto a los dos ex-The Nice Lee Jackson (bajo y voz) y Brian Davidson (bateria).
Después del ambicioso álbum conceptual Tales from Topographic Oceans, Wakeman salió de Yes para proseguir su carrera como solista. La banda examinó a varios sustitutos potenciales, incluyendo al tecladista griego Vangelis (que entre que no convenció demasiado en la audición y su miedo a los aviones fue descartado pronto) , pero terminaron eligiendo al suizo Patrick Moraz como reemplazo con el álbum en plena producción.
The Gates Of Delirium: Este tema es una reflexión sobre la guerra inspirado en la obra de Tolstoi, "Guerra y Paz". Su fin original no es una moralina sobre el sinsentido de la guerra, más bien se trata de meditar sobre la mente y las emociones de los combatientes en la guerra: sus motivaciones, sus miedos y sus frustraciones. Precisamente el título del tema representa a la perfección lo que refleja el tema; las puertas del delirio, de una locura dada por el enfrentamiento de los deseos más íntimos. Se trata de una guerra que no sólo se produce en el campo de batalla, sino también en la mente del combatiente, que suele comenzar con la furia inicial, el ánimo, para terminar siendo vencidos por el sentimiento de frustración generado al final del combate, con el único deseo de que todo termine, pensando por qué tiene que acabar todo así. Todo esto queda fielmente reflejado en la evocadora música de Yes. El inicio del tema es lo suficientemente enérgico como para poner en situación, con un gran trabajo de Moraz en los teclados a la hora de crear atmósferas y efectos y un Steve Howe brutal. Tras ese inicio reflexivo y moralizador del combatiente antes de la batalla llega la explosión instrumental con el mítico leit-motiv del tema (que tampoco es que se repita mucho). Cuando Anderson les mostró la idea del tema con el piano cuenta: "mientras hacia: 'tanan - tanan - tanantanan - tanantanannnn', todos me miraban como si estuviera loco..." A partir de aquí creo que se da una de las cumbres instrumentales de Yes, con alternancias de solos sobre el tema principal entre los que destaca la impresionante base de bajo de Squire y la guitarra de Howe, que habría dado positivo en el antidopping aquel día (bueno, por aquel entonces lo habrían dado todos, independientemente de lo bien que tocaran...), y todo acompañado por los magníficos efectos sonoros introducidos por el teclista, que te sumen en una auténtica batalla y te recrean hasta los paisajes. Tras esto, llega el absoluto caos, liderado por un White que realiza su mejor labor percusiva en Yes, las batallas. Una que describe lo más cruento del cuerpo a cuerpo con el lógico afán de victoria y otra en la cabeza del combatiente: su furia guerrera contra la desesperanza de lo que significa la propia guerra. Esta dicotomía se va resolviendo a base de sección rítmica, la brutal percusión de White y el marcado bajo de Squire son los últimos sablazos y disparos que decantan la victoria, mientras Howe y Moraz contruyen el escenario con sus solos alternos. La victoria del sentimiento de un guerrero al final de la batalla; la victoria de su deseo de que todo acabe. La ira se apacigua en favor de una esperanza, quizá vana, en que pronto llegará el fin, llegará la paz. El final es como una oración al término del combate. Soon es la conclusión, pero aquí da igual el texto, sólo queda la música como reflexión final. Sin duda, esos 3 minutos finales son de las cosas más bellas que se han escrito en los últimos 40 años de música. La voz de Anderson aquí nadie la puede tachar de irritante, la técnica de Howe tampoco de sucia y a Moraz de... ¡todo lo que no sea Wakeman es peor! Simplemente perfecto, la lírica de Anderson, los colchones de mellotron de Moraz y... Howe. El final es perfecto para una absoluta obra maestra que considero el cénit instrumental de esta banda. Es curioso que la crítica tachó este tema de tener una estructura incoherente; yo, en cambio, pienso que ésta es absolutamente perfecta. Desde luego, si lo que querían era un suite con estribillo no lo iban a hacer, para eso está Close To The Edge. Yes sabía perfectamente que siguiendo la misma fórmula era imposible alcanzar un nivel similar, por eso hicieron algo totalmente diferente... y funcionó.
Sound Chaser: Uno de los temas más olvidados de la historia clásica del grupo y uno de los más brutales. Un tema que para muchos "no suena a Yes" por ser demasiado cercano al jazz. Yo no veo otra cosa que el sonido de Yes enriquecido por la influencia del jazz. Aquí Moraz se suelta desde el principio acompañado por la fuerza de Squire, aunque el verdadero protagonista es, una vez más, Howe. Tras un impresionante y abrasivo riff se suelta un solo lleno de imaginación en el que condensa toda su personalidad y originalidad como guitarrista y que vuelve al tema inicial. Howe continúa llevando el peso del tema con su pedal steel guitar alternado por los desquiciantes cantos de Anderson. No puedo olvidar el maravilloso solo de Moraz con su Rhodes, obvia los mordentes barrocos y aporta un estilo propio puramente jazzero (su sonido me recuerda a Zawinul) que revitaliza el sonido del grupo. El final es simplemente espectacular, con uno de los mayores derroches de salvajismo instrumental polirrítmico de la historia del grupo. Sólo puedo decir que este es uno de los temas más originales y rompedores de un grupo que ya había hecho mucho y no renunciaba a reinventarse. ¡Chapeau!
To be Over: Estamos ante otra joyita que ha pasado discretamente a los anales de la banda. Es una balada semilenta que sería comparable a "And You And I". Este tema carece del impresionante dramatismo del mítico tema de "Close To The Edge", pero creo que es más compacto y mejor estructurado de principio a fin. La guitarra de Howe vuelve a adquirir un protagonismo merecido para hacer melodía las espirituales reflexiones de Anderson de un tema y un álbum que, como dice el título, está terminando. El trabajo melódico es precioso, con un acertado leit-motiv liderado por Moraz y acompañado por los ingeniosos contrapuntos de Howe. El tema acaba con unos solemnes coros que recrean ese camino a la iluminación mediante la sabiduría dada por la experiencia del que habla la letra. Ésta, por otra parte, parece muy influida, como otros temas del grupo, por la etapa más puramente espiritual de Hermann Hesse, el Hesse de Siddharta.
Mr Green Genes

Ya saben, tienen que pedir que si pides Dios y el blog cabezón te ayudan, está el link por ahí, todo medio perdido para que pase desapercibido.
Aquí, una versión realizada mucho después a la obra original, en el "Symphonic Live" de 2001 y sin Moraz (que no sé porqué está dividido en partes, en fin, es lo que hay). Les dejo tres links porque está anulada su reproducción dentro de una web, pero no se lo pierdan, queda solamente la última parte "Soon" que sí la pude meter aquí.





11 comentarios:

  1. Si te interesa esto, tenés que leer TODO el posteo, que para algo nos ponemos a escribir...

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  2. Gracias Carlos, Alberto, Moe!!!! El favorito de Yes

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  3. Hay un bootleg en vivo de esta formación que está buenísimo. Se llama ''OPEN THE GATES''. Altamente recomendable, y mas aún si lo consiguen en flac.-

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  4. El primer disco que escuché de Yes allá por el 76. Mi favorito junto al Close.OBRAS MAESTRAS los dos.

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  5. El primer disco de Yes qué escuché fue Fragile, para la época qué salió (1971), y me partió la cabeza; tanto por el sonido, los arreglos, la producción y la originalidad de sus composiciones. En el 74', junto a Selling England By The Pound, de Genesis; y El Viaje Al Centro de la Tierra de Wakeman; cayó en mis manos Edición Importada!!!!!! USA!!!!!. Me salió una fortuna!!!!!!....de Relayer......."No entendía nada, era demasiado.....era el paroxismo del rock sinfónico, de la música progresiva, bahhhh, como quieran llamarlo.
    Y no pude parar de escucharlo, una y otra vez, compulsivamente.....hasta que me quedó grabado a fuego en mi memoria musical. Una verdadera joya. Say No More!!!!!!. Más allá de que Charly esté en picada, aunque igualmente, sigue siendo uno de los músicos imprescindibles con los que crecí.

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    1. Creo esta frase la podríamos usar muchos de nosotros (más o menos a todos nos debe haber pasado lo mismo):
      No entendía nada, era demasiado.....era el paroxismo del rock sinfónico, de la música progresiva, bahhhh, como quieran llamarlo. Y no pude parar de escucharlo, una y otra vez, compulsivamente.....hasta que me quedó grabado a fuego en mi memoria musical.

      Gracias por el comentario Jorge P.!!! Muy ilustrativo!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. amigos, necesito que me compartan,olos bootlegs collector de King Crimson, por favor, ¿cómo le puedo hacer?

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