Rock federal / Músicos argentos: David Tagger y "El poder de los olvidados": El arte de rescatar la emoción del olvido
David Tagger ya fue
presentado anteriormente en el blog cabezón con su primer disco “Historias”.
Nos reencontramos con él, porque editó su nuevo trabajo discográfico, un álbum
de raíz folk producido por León Gieco que nació en los pabellones de los
hospitales Borda y Moyano. Con invitados de lujo como Gustavo Santaolalla, Lito
Vitale y Nito Mestre, Tagger se prepara para su gran cita en La Trastienda el
próximo 13 de mayo. Como siempre, este trabajo es gracias a la colaboración en
conjunto entre AMIBA (Asociación Músicos Independientes Buenos Aires), Cabeza
de Moog y quien esto escribe.
Por Beto Nacarado
Hay procesos que no se pueden forzar. Para David Tagger, el camino hacia su nuevo material no nació de una estrategia de mercado, sino de un choque de realidad. Tras foguearse ante audiencias masivas abriendo shows para Los Tipitos y El Plan de la Mariposa, el cantautor encontró su verdadera brújula en un escenario mucho más austero y complejo: los pasillos de los hospitales neuropsiquiátricos Borda y Moyano.
Crónica de un encuentro:
"Yo soy Paul McCartney"
El título de su nuevo disco, El
poder de los olvidados, no es una metáfora al azar. Surgió de la
experiencia de romper el muro del prejuicio estatal y social. "Entrar a
esos lugares es romper una película de terror para descubrir la humanidad que
hay dentro", reflexiona Tagger.
Lo que empezó como un
concierto pautado terminó en una zapada histórica. Ante el temor inicial por la
reacción de los pacientes, la música hizo lo suyo: un residente se presentó
como Paul McCartney y, tras un pacto de identidades con el músico ("entonces
yo soy John Lennon"), el hospital se transformó en un refugio de clásicos
de Los Beatles y algo del rock argentino. Aquel pedido final del
"Paul" del Borda —“¿Cuándo vas a volver?”— selló un compromiso
que Tagger mantiene de forma anual y que cambió su forma de entender el
espectáculo: hoy, un show es, ante todo, un espacio para compartir un juego.
Un álbum de orfebrería y legados
Musicalmente, el disco es un
viaje a la esencia de la canción folk de los años 70, prescindiendo de máquinas
y apostando a la calidez de lo humano. Grabado en la intimidad de su casa, el
proceso permitió que cada invitado se involucrara más allá de lo estrictamente
profesional.
La lista de colaboradores es
un mapa del ADN del rock argentino. Con la producción artística de León Gieco,
el álbum cuenta con:
·
El pulso de la historia: Las armonías de Nito
Mestre (que fueron grabadas justo antes de salir de gira por EE.UU.), el
ronroco de Gustavo Santaolalla (enviado especialmente desde EE.UU.) y la
sensibilidad de Lito Vitale.
·
Nuevos y clásicos aires: La potencia de Lula
Bertoldi (fuera de su zona de confort rockera), la frescura de Maggie Cullen y
Mila Andersen, y el aporte de Javier Casalla y Manu Sija.
· El quiebre eléctrico: "Estoy perdido", junto a Raúl Rufino, aporta el matiz rockero que terminó de consolidarse gracias a la respuesta del público en vivo.
La cita en La Trastienda
Para David Tagger, un concierto es hoy mucho más que una ejecución técnica; es una "excusa para el encuentro". Esa mística se trasladará al escenario de La Trastienda el próximo 13 de mayo, donde realizará la presentación oficial del disco junto a su banda y varios de los invitados que dieron vida a este proyecto.
Redes sociales:
·
YouTube: David Tagger
·
X (Twitter): @davidtaggerok
·
Instagram: @taggerdavid
· Spotify y el resto de las plataformas de música: David Tagger
Beto Nacarado


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