Empezamos la semana con otro gran aporte de LightbulbSun, y para ello nos vamos a Canadá para presentar a una agrupación que está haciendo roncha y de la ya habían hablado en el blog cabeza en varios comentarios. Ya el nombre de la banda ya te avisa que te va a doler el pecho ("Angine De Poitrine" es "Angina de Pecho" en francés), este disco es directamente un infarto de talento y complejidad. Su primer trabajo discográfico muestra a un dúo ataviado con un raro disfraz en que parecen una mezcla de Carozo y Narizota con el Triángulo Esotérico de Gravity Falls pero en blanco y negro, estos tipos salieron con los tapones de punta en el año 2024 y para la gente que cuenta tiempos con la calculadora, el disco cayó como una bomba. Tengan en cuenta que esta agrupación no es para cualquiera y el disco entra dentro de nuestra sección de "música para amar o para odiar sin términos medios", esto es Avant-Prog mezclado con Math rock de ese que te despeina, pero además metieron a Frank Zappa, algo de RIO (Rock In Opposition) y una pizca de mala onda punk pero con una producción de este siglo que suena nítida hasta cuando están haciendo el caos más absoluto. Empezamos la semana a lo grande, con todo un clásico del futuro... y ojo que esto no termina acá! así que atentos...
Artista: Angine De Poitrine
Álbum: I
Año: 2024
Género: Math rock / Avant prog
Duración: 32:51
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Francia
Angine de Poitrine (en español: angina de pecho) es un dúo quebequense de rock experimental originario de Saguenay, Quebec, formado en 2019. El dúo usa los seudónimos de Khn de Poitrine (guitarra, bajo y looping) y Klek de Poitrine (batería), y hasta la fecha se mantienen bajo el anonimato.
El dúo toca juntos desde su adolescencia. Crearon Angine de Poitrine en 2019, pero comenzaron a tocar constantemente a partir de 2023. Sus disfraces y alias fueron creados como una "broma", además de llamar a la banda como la angina de pecho. Tras ser informados de que no podrían hacer shows en el mismo lugar por semanas consecutivas, hicieron un show disfrazados. Mientras la banda evolucionó, los miembros se han mantenido anónimos por voluntad propia.
Angine de Poitrine ganó relevancia a través de lanzamientos digitales y apariciones en eventos en todo Canadá. Su álbum debut, «Vol. 1», fue lanzado en 2024. En febrero de 2026, la banda grabó en vivo para la estación de radio KEXP, grabación que se haría viral, consiguiendo más popularidad.
Uno de los nuevos fans de la banda es Dave Grohl, líder de Foo Fighters, que dijo en una entrevista para el podcast Logan Sounds Off: “Me lo envió ayer un amigo y me dejó absolutamente alucinado. No sé cómo explicarlo, solo hay que ver a estas personas. Verás la pila de pedales que están usando. Y están creando loops con cada uno de estos riffs. ¡Es una locura total!”.
La banda combina rock experimental con math rock microtonal y arte performativo, usando sistemas de afinación poco comunes, poliritmos, entre otros. En sus eventos en vivo usan disfraces y máscaras de papel maché, con narices grandes (aludiendo al mono narigudo) además de lunares dispersos en blanco y negro.
Khn de Poitrine toca un instrumento híbrido de doble mástil que consiste en una guitarra y un bajo similares a los de una Fender Stratocaster, cableados por separado y cada uno con trastes microtonales adicionales. Fue construído a mano por un lutier en más de 150 horas de trabajo sumado. El instrumento incluye elementos fosforescentes debido al limitado rango de visión a través de la mascara.
En el dúo, lo performativo, lo musical, lo compositivo y la ejecución funcionan como un sistema indivisible y no canónico, resultando en una sensación de extrañamiento.
Si aún no te imaginás cómo puede sonar esto, no queda otra alternativa que escucharlo, pero te tiro algunas pistas: es como si una orquesta de cámara se hubiera vuelto loca después de tomar tres litros de café y decidiera romper todos los instrumentos, pero con una precisión quirúrgica, y aunque siempre parece que todo se va a desarmar, los tipos caen parados en todo momento. Acá no hay un segundo de respiro, en principio porque tenés una base rítmica que es un laberinto, y además hay una urgencia en desplegar todo lo posible en la menor cantidad de tiempo posible, pero con una mugre refinada que te mantiene al borde de la silla.
Y a pesar de que es un trabajo imposible desde el comienzo, hay algunos que aún tratan de capturar su música con palabras, así que vamos a ver qué es lo que tienen para decirnos...
Angine de Poitrine: el ruido del futuro o cómo desafinar el rock hasta volverlo nuevo
En
un panorama musical donde casi todo parece haber sido dicho, una banda
canadiense decidió correr el límite no del volumen, ni de la velocidad,
sino del propio sistema con el que entendemos la música.
En
un panorama musical donde casi todo parece haber sido dicho, una banda
canadiense decidió correr el límite no del volumen, ni de la velocidad,
sino del propio sistema con el que entendemos la música. Se llaman
Angine de Poitrine, vienen de Quebec y, desde 2019, vienen construyendo
una obra que suena tan desconcertante como fascinante.
No
es una exageración: escucharlos por primera vez puede generar la
sensación de que algo está “mal afinado”. Y, sin embargo, esa es
precisamente la clave. Detrás del proyecto hay dos músicos que mantienen
el anonimato: Khn de Poitrine: guitarra y bajo microtonal, voz, loops y
Klek de Poitrine: batería, voz.
Su propuesta no se limita al
sonido. En escena aparecen con máscaras grotescas y trajes de lunares,
evitando cualquier gesto de identificación. No hay carisma rockero
tradicional ni discurso entre canciones, todo está puesto en la
experiencia. Desde su irrupción publicaron dos discos: Vol. 1 (2024) y
Vol. II (2026).
Y en
tiempo récord pasaron del circuito underground a festivales
internacionales, con giras por Europa y Canadá. El fenómeno creció al
ritmo de la viralidad con videos en vivo que desconciertan y atrapan por
igual. El núcleo del sonido de Angine de Poitrine está en su
instrumento principal. Una guitarra/bajo híbrida de doble mástil,
construida de manera artesanal. No es un detalle técnico, es una
declaración estética.
El
instrumento incorpora: trastes adicionales (muchos más que una guitarra
estándar) y sistemas de afinación no convencionales. Esto permite tocar
microtonos, es decir, intervalos más pequeños que los semitonos del
sistema occidental tradicional. El resultado es una música que parece
correrse constantemente del eje, evitando cualquier resolución
esperable.
Qué es la música microtonal (y por qué suena “rara”)
La
música occidental divide la octava en 12 notas. Es un acuerdo cultural
que damos por natural. La microtonalidad rompe ese esquema y abre la
puerta a sistemas con muchas más divisiones: 24, 31 o incluso infinitas.
No
es algo nuevo. Compositores como Alois Hába o Harry Partch ya habían
explorado estos territorios en el siglo XX, mientras que tradiciones
musicales como la india o la árabe los utilizan desde hace siglos. La
diferencia es que Angine de Poitrine lleva esa lógica al terreno del
rock, un género históricamente anclado en estructuras más previsibles.
Definir
su música no es sencillo, pero hay coordenadas posibles. En su ADN
conviven la complejidad rítmica del math rock (un subgénero del rock
experimental y progresivo derivado del post-hardcore y rock alternativo y
caracterizado por su alta complejidad técnica, ritmos asimétricos,
compases irregulares como 7/8 o 11/8 y estructuras poco convencionales),
la experimentación del free jazz y la teatralidad del rock progresivo.
Hay ecos de King Crimson en la tensión estructural, del humor caótico de
Frank Zappa y de la lógica fragmentada del math rock moderno.
Sin
embargo, reducirlos a una suma de influencias sería injusto. Su música
funciona más como un sistema propio que como una derivación. Las
métricas irregulares (17/4, 28/4), los loops en tiempo real y la casi
total ausencia de melodías reconocibles construyen una experiencia más
cercana a un trance mecánico que a una canción tradicional.
¿Cantan? Sí. ¿Se entiende? No
La
voz en Angine de Poitrine no cumple un rol narrativo. Aparece
distorsionada, fragmentada, casi como un instrumento más. No hay un
idioma claro ni una lírica identificable. La palabra pierde sentido
semántico y se vuelve textura. Es otro gesto radical: en lugar de
comunicar, la voz desorienta.
Para
entender el alcance de su propuesta, conviene ubicarla en perspectiva.
El compositor Arnold Schoenberg revolucionó la música del siglo XX con
el dodecafonismo, un sistema que reorganiza las 12 notas tradicionales
para evitar la tonalidad. Pero Angine de Poitrine va más allá: no
reorganiza el sistema, directamente lo desarma.
Por
otro lado, la música clásica india trabaja desde hace siglos con
microintervalos (los llamados shruti), pero con un objetivo distinto: la
expresión emocional y espiritual a través de la melodía. La tradición
india usa la microtonalidad como lenguaje vivo, Angine la utiliza como
experimento sonoro. El oído como campo de batalla
Escuchar
a Angine de Poitrine implica un pequeño acto de renuncia: dejar de
buscar “lo correcto”. No hay acordes familiares, no hay resoluciones
cómodas. Lo que hay es otra cosa: repetición hipnótica, tensión
constante y una sensación de equilibrio precario. Y, sin embargo, bajo
esa superficie caótica, hay una precisión quirúrgica.
En
tiempos donde el algoritmo premia lo reconocible, Angine de Poitrine
propone una música que exige, incomoda y, en el mejor de los casos,
transforma.
Tal vez no
sea una banda para todos. Pero sí es una señal de algo más profundo que
incluso en el lenguaje más codificado —el del rock— todavía quedan
territorios por explorar. Y que, a veces, para encontrar algo nuevo, hay
que empezar por desafinarlo todo.
Y como definirlos es imposible, vamos directamente a escuchar esta locura absoluta, un disco que viene justo para el blog cabeza.
Un disco ideal para los que ya están cansados de escuchar siempre lo mismo y necesitan que la música les pegue un sacudón.
También es ideal para confirmar que en la actualidad, el progresivo más interesante está en los bordes, donde nadie se anima a mirar, y es por ello que en el blog cabeza es lo que siempre hacemos. Así que te invito a poner a prueba tu paciencia y tu capacidad de asombro al mismo tiempo.
"I" es un disco valiente, nítido y terriblemente honesto. No intenta caerte bien, intenta que sientas algo, aunque sea un poquito de taquicardia. Es el sonido de una banda que no le tiene miedo a nada, mucho menos a las partituras imposibles, y con él empezamos otra semana en el blog cabeza, con sorpresas, mucha música, y muchas ganas de seguir rompiendo las pelotas.
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
https://anginedepoitrine.bandcamp.com/album/vol-1
Lista de Temas:
1. Sherpa (5:43)
2. Tohogd (4:04)
3. Tamebsz (7:56)
4. Ababa Hotel (6:25)
5. Sahardnieh (4:13)
6. L'Aberek (4:30)
Alineación:
- KHN de Poitrine / microtonal guitars, vocals
- Klek de Poitrine / percussion, vocals





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