Ir al contenido principal

Pink Floyd - A Saucerful Of Secrets (1968)

Y vamos con algunos aportes de LightbulbSun que nos quedaron en el tintero, y estamos hablando de nada más y nada menos que de discos de Pink Floyd (que estoy seguro que en algún momento publicamos, pero por alguna de esas extrañas razones de Google, son entradas que se borran misteriosamente). Este disco es quizás el "puente" más deforme de la historia del rock. Y con "A Saucerful of Secrets" nos metemos en un submarino que está perdiendo aceite, tiene los cables pelados y no sabemos si nos lleva a Marte o al fondo del Riachuelo. ¿Psicodelia espacial o un cortocircuito genial?. Es algo así como el hermano deforme de Sgt. Pepper. Un disco oscuro, experimental y nítidamente raro. Un laboratorio para la experimentación que marcó el camino a seguir. Es el álbum ideal para entender de dónde salió todo ese misticismo de Pink Floyd antes de que se volvieran super conocidos, y confirmar que, a veces, del quilombo más absoluto salen las cosas más bellas.


Artista:
 Pink Floyd
Álbum: A Saucerful Of Secrets
Año: 1968
Género: Rock progresivo
Duración: 46:42
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra


Un álbum que marcó un antes y un después en el sonido de los Floyd. Ya la apertura del álbum es una explosión de energía que establece el tono para las exploraciones sonoras que seguirán. A través de ritmos hipnóticos y una instrumentación rica, la banda logra captar la atención del oyente desde el primer momento. Este disco amalgama texturas sonoras, paisajes acústicos y un uso dramático del silencio, llevando a los oyentes a un viaje casi subacuático.

A Saucerful of Secrets es el segundo álbum de estudio de la banda de rock Pink Floyd, lanzado en el Reino Unido el 28 de junio de 1968 por Columbia Records y en Estados Unidos el 27 de julio de 1968 por Capitol Records. Se lo considera uno de los primeros discos de rock progresivo.
La portada del álbum utiliza imágenes del número 158 de la revista "Strange Tales" (de 1967), en la que aparece el Doctor Strange luchando contra el Tribunal Viviente.
Este es un álbum de transición, marcado por el desequilibrio mental y posterior partida de Syd Barrett y la llegada del nuevo integrante David Gilmour. Es el único disco de Pink Floyd en el que participan los cinco integrantes. Está compuesto fundamentalmente por temas sobrantes del primer álbum, complementados con otras rarezas. Barrett participó en las sesiones de grabación hasta que su estado mental no se lo permitió, dejando la banda el 6 de abril de 1968.
En el primer tema, "Let There Be More Light", se encuentra el primer solo de David Gilmour, en el que el guitarrista permite entrever el estilo que posteriormente desarrollaría y puliría en los siguientes álbumes de la banda. El segundo, "Remember a Day", compuesto y cantado por el tecladista Rick Wright, había sido grabado para The Piper At The Gates Of Dawn, pero se decidió dejarlo para un segundo álbum, ya que su estilo no coincidía con el resto de los temas. "Set The Controls For The Heart Of The Sun", el tercero, es uno de los más oscuros y pertenece al subgénero llamado rock espacial. La siguiente, "Corporal Clegg", fue criticada por su estilo similar al de Jimi Hendrix. Luego viene "A Saucerful Of Secrets", obra instrumental en la cual predominan ampliamente los teclados de Richard Wright y los efectos de sonido. Este tema es el único producido por la banda, y viene a instalar una pauta que se repetiría en los álbumes subsiguientes de Pink Floyd: el desarrollo de temas largos y elaborados y una gran parte instrumental, combinado con otras canciones de menor duración. En sexto término, aparece "See-Saw", otra contribución de Richard Wright, para culminar con "Jugband Blues", la única canción de Barrett, en la que habla entre otras cosas de sus días contados en la banda y de su deterioro mental ("gracias por dejarme claro que no estoy aquí realmente"). Esta canción se aleja del estilo tradicional de sus composiciones, al decantarse por un tono más poético y hasta triste, considerando su inminente partida de la banda. El álbum iba a incluir otra canción de Barrett, "Vegetable Man", pero podía interpretarse como una especie de descripción del estado mental de Syd, por lo tanto, debido a su crudeza, fue finalmente descartada.

Wikipedia


Y ahora sí, vamos con un comentario acorde al disco que estamos presentando... 

A Saucerful of Secrets: la transición forzada de Pink Floyd
A Saucerful of Secrets, el segundo álbum en estudio de Pink Floyd, representa uno de los más incitantes episodios de la banda y de aquella década creativa, irreverente y alocada que fue la de los años 60.
En aquel, 1968, cuando el génesis de Led Zeppelin se presentaba por primera vez como The New Yardbirds, The Beatles lanzaba su homónimo y más completo álbum (conocido como White Album) y Yes tocaba por primera vez en un campamento de verano, Pink Floyd se embarcaba en una odisea musical fantástica bajo un quinteto que más nunca volvió a ser.
Los vestigios de una creciente locura en Syd Barrett clamaban por un cambio sustancial y es así como el icónico guitarrista David Gilmour, con su entrada a la banda, comenzaría a trazar un camino más definido junto a Roger Waters, Nick Mason y el teclista Richard Wright.
El álbum fue producido por Norman Smith, ingeniero de The Beatles en su primera etapa con EMI. El arte de carátula, primero en una serie de obras de Storm Thorgerson (Hipgnosis) para la banda, nos presenta un hombre a paso acelerado, el cosmos, la banda y otras imágenes que brotan súbitamente y nos van sumergiendo en mundo de psicodélicas visiones que sugieren los sonidos de una de las más grandes bandas de la historia que ya, con apenas dos álbumes, levantaba las más irritantes e igualmente delirantes críticas.
Esta segunda huella de la banda británica, grabada antes y después del breve paso de Syd Barrett, nos presenta siete temas de los cuales el tema titulo es una suerte de insania y fascinante suite de cuatro partes.
Pero vayamos al inicio. “Let There Be More Light” (Hágase más luz) nos da una clara idea de la libertad expresiva de la banda. El iterativo  bajo de Waters señala el camino, “lejos, lejos, lejos, la gente le escuchó decir, encontraré el camino, llegará un día, algo se habrá hecho”.
Un órgano y una voz van al unísono llevados por un cúmulo de sonoridades a modo de una esquizofrenia controlada: “Entonces finalmente la invencible nave, descendiendo en un punto de la llama hizo contacto con la raza humana en Mildenhall.”
Waters nos describe, en esta breve obra de ciencia ficción, una intervención extraterrestre. Gilmour se estrena con un interesante solo entre el caos tonal.
El álbum continua con la ensoñadora y poética “Remember a Day” (Recuerda el día) compuesta por el discreto, subestimado pero genial Richard Wright quien además es la voz líder de este tema. Barrett participa tocando la guitarra acústica y el slide.
Bajo esa añoranza de la infancia el teclista nos cuenta: “Recuerda un día antes de hoy, un día cuando eras joven, libre para jugar con el tiempo, la noche nunca llegaba, canta una canción que no puede ser cantada sin el beso matinal…”.
El álbum continua con “Set The Controls For The Heart of The Sun” (Ajusta los controles hacia el corazón del Sol) pieza que representa la única composición de la banda donde participan los cinco integrantes y en la cual Waters toma versos de un poema chino escrito por T’ang.
En la parte instrumental destaca el robusto sonido de la batería que resulta de las baquetas que regularmente se emplean en los timbales de la orquesta clásica.
La riqueza sonora del tema incluye, además de las guitarras de Gilmour y Barrett, el vibráfono y los cantos de unos pájaros que parecieran ser gaviotas. Súbitamente me encuentro en una escena de Psycho de Hitchcock.
El inagotable Waters, quien escribió buena parte del álbum, fue el compositor de “Corporal Clegg” (Cabo Clegg), cuarto tema del disco.
El siempre divertido sonido del kazoo o turuta, como también se le conoce, es usado acá. Es una especie de pito con una membrana de papel que produce un sonido modificador de  la voz y de fácil ejecución pero sobre el cual Eric Clapton, quien lo tocó en “San Francisco Bay Blues” en su Unplugged (1992), diría, “primera y última vez”.
El instrumento le da un cierto aire circense que contrasta con la historia de un soldado que pierde su pierna en la Segunda Guerra Mundial. La canción es la primera referencia bélica en el catalogo de Pink Floyd. Ya sabemos de la eventual obsesión de Waters con ese tema. “El cabo Clegg tenía una pierna de madera, la ganó en la guerra en 1944…”.
La delirante “A Saucerful of Secrets” es la magna obra del álbum. Se trata de una composición que semeja una obra de arte sonoro presentada en cuatro partes, todas instrumentales.
Originalmente fue titulada “The Massed Gadgets of Hercules”. La suite la conforman, “Something Else”, “Syncopated Pandemonium”, “Storm Signal” y “Celestial Voices”. En promedio cada parte tiene una duración de tres minutos y es una clara invitación al psicodélico mundo de Pink Floyd.
La combinación de elementos sonoros que parecen emerger de manera espontánea fue amalgamada por Waters, Gilmour, Wright y Mason. Aunque uno bien pudiera pensar que la invitación vino de Barrett.
Cierto es que el paisaje sonoro de esta pieza es tan fascinante como estimulante, sobre todo en algunos melodiosos acordes y el glorioso final.
“See-Saw” es la sexta pieza. “Las caléndulas están muy enamoradas pero a él no le importa, tras buscar a su hermana, se abre camino hacia adentro de los mares o tierra adentro, ella ríe todo el tiempo, ella sube mientras él baja, baja…”
A lo largo de la letra, poco a poco descubrimos una extraña relación entre hermano y hermana. Fue escrita por Richard Wright quien además la canta. El popular sube y baja que encontramos en los parques juega un rol central en esta oda cuya música tiene un cierto flujo discordante. Smith, el productor, participa en las voces.
“Jugband Blues”, la única composición de Barrett solo, culmina esta obra maestra. La bufa melodía acompaña a la letra, “Es terriblemente considerado de tu parte, pensar en mí estando aquí, y me siento obligado a expresar claramente que no estoy acá, y nunca supe que la luna podía ser tan grande, que podía ser tan azul, me alegra que hayas botado mis viejos zapatos, y en su lugar me hayas traído vestido de rojo, y me pregunto quién puede estar escribiendo esta canción.”
Aunque algunos críticos señalan que el tema está dirigido al resto de la banda, creo que es justo indicar que es de ese tipo de cosas que uno no lo cree hasta que se lo cuentan.
A Saucerful of Secrets representa un punto de transición dada la incursión de David Gilmour y la salida de Syd Barrett.
Sin embargo, las experimentaciones sonoras continuarían en Ummagumma, Atom Heart Mother y Meddle (1969-1971) hasta alcanzar su apogeo en 1973 con Dark Side of the Moon. Con el tiempo, Pink Floyd se haría hermosamente menos impredecible.
El distintivo sonido de la guitarra de Gilmour junto a las atmosféricas ambientaciones de Wright, la profunda batería de Mason y las composiciones de Waters y la tácita inspiración de Syd, dieron luz al artesano que ha permanecido como el más elevado signo de la sicodelia.00
Waters marcaría el camino a seguir con álbumes conceptuales como The Wall en 1979 y, cuatro años más tarde, The Final Cut pero sería Gilmour quien mantendría la antorcha, al menos hasta 2014 con The Endless River.
Hoy celebramos 50 años de estos suculentos secretos sonoros de un sueño que aún nos embriaga.

Leonardo Bigott


Este disco no solo influyó en la trayectoria de Pink Floyd, sino que también dejó una huella indeleble en la industria musical. El enfoque expansivo y experimental de la banda en este álbum sentó las bases para futuros trabajos, incluyendo el emblemático "The Dark Side of the Moon" y "Wish You Were Here". Y permitió a los músicos y compositores contemporáneos percibir las posibilidades que ofrecía el rock progresivo, abriendo un abanico de oportunidades para la exploración sonora y la producción musical. 

Y si hace falta, acá va algo del disco...


Este es más que un simple álbum; es un hito en la evolución musical de una banda que redefinió los límites del rock, el disco no solo consolidó la identidad de Pink Floyd, sino que también influyó en una generación de músicos y oyentes por igual. 

Por eso es esencial reconocerlo, porque marcó un camino hacia el futuro, creando puentes entre la música, el arte y el espíritu de una época en transformación. Y vamos con el último comentario de terceros que nos habla del contexto desde donde se creó esta gran obra musical.

En cierta ocasión le leímos a Nick Mason, el batería de Pink Floyd, mencionar que su disco favorito de la banda era este. La elección resulta de entrada tan extravagante que bien merece la pena regresar a él, en busca de aquello que nos pudiera pasar inadvertido en las escasas escuchas que le concediésemos mucho tiempo atrás. Comunicado urgente: revisar A saucerful of secrets permite comprender mejor a Nick y convencerse de que este álbum, sepultado frente al fulgor de los grandes títulos (The dark side of the moon, Wish you were here, incluso The wall) y condenado eternamente bajo la muletilla del “disco de transición”, era muchísimo mejor de lo que siempre hemos creído.
Nos enfrentamos ante el segundo trabajo de la banda, el sucesor de The piper at the gates of dawn, y tendemos a contemplarlo como la inflexión entre la era de Syd Barrett y la de Gilmour/Waters/Wright/Mason. Pero, en realidad, la presencia del pobre Crazy Diamond ya era aquí testimonial y casi se reduce a ese Jugband blues final, grabado en Abbey Road varios meses antes que el resto del LP junto a una pequeña banda de metales a la que Barrett ordenó: “Haced lo que queráis”.
Era, en el caso de Syd, una pieza de despedida escueta, emotiva y tristísima (“Me siento obligado a dejarte claro que ya no estoy aquí”), pero a cambio asistíamos al alumbramiento de quizás la banda más impactante, o apabullante, que ha conocido el rock. Los 12 minutos de probaturas del tema central son áridos pero muy excitantes; experimentación incondicional y adictiva. El genio de Waters estalla con la psicodelia a lo Verano del Amor de Set the controls for the heart of the sun y dos emocionantes digresiones rockeras, Let there be more light y Corporal Clegg. Y Wright asoma la cabecita con See-saw, una canción tan bella, rara, cándida e inclasificable que solo podemos dedicarle una reverencia colosal. Recupérese todo con urgencia.

Fernando Neira

 


Al disco completo, lo podés escuchar en Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/album/2vnJKtGjZXRUg0mYPZ3HGH




Lista de Temas:
1. Let There Be More Light (5:38)
2. Remember a Day (4:33)
3. Set the Controls for the Heart of the Sun (5:28)
4. Corporal Clegg (4:12)
5. A Saucerful of Secrets (11:57)
6. See-Saw (4:36)
7. Jugband Blues (2:59) 

Alineación:
- Syd Barrett / acoustic & slide guitar (2), guitar (3,7), lead vocals (7)
- David Gilmour / guitar & kazoo (1,3-6), vocals (1,4), voice (5)
- Richard Wright / organ, piano, Mellotron, vibraphone, xylophone, tin whistle (7), lead vocals (2,6), vocals (1,4), voice (5)
- Roger Waters / bass, percussion, lead vocals (3), vocals (1)
- Nick Mason / drums, percussion, vocals (4), kazoo (7)
With:
Norman Smith / drums & backing vocals (2), voice (4), producer
Stanley Myers Orchestra / brass (4)
International Staff Band (Salvation Army) / brass band (7)



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Animals as Leaders - Parrhesia (2022)

Seguimos con la publicación de los mejores discos del 2022 y ahora le toca el turno a estas bestias. Si te gustan los discos virtuosos, pirotécnicos, pero que además tengan mucha cuota melódica, y además mucha potencia, bueno, este es tu disco. Una excelente banda de  Djen haciendo progresivo instrumental, y desde mi punto de vista solo les hace falta una sola cosa para que este disco sea perfecto: un buen bajista haciendo de las suyas (creo que su música lo pide a gritos). Inmerso en el espíritu de fusión de grandes guitarristas como Allan Holdsworth, Jeff Beck, Pat Metheny y muchos otros, acompañado por los giros y vueltas de metal progresivo de bandas como Exivious, Cynic, etc. pero no hay duda del sonido único que estos muchachos han alcanzado, con su elegante exhibición de destreza y musicalidad matemática. Si aún no lo han escuchado, los invito a conocer una guasada, una animalada instrumental que no da respiro y otro gran disco recomendado del 2022. Artista: Animals a...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Emerson Lake and Palmer - Welcome Back My Friends to the Show That Never Ends (1974)

Empezamos el lunes a lo grande, porque el Mago Alberto nos trae nuevamente ELP, esta vez con su registro en vivo titulado "Welcome Back My Friends to the Show That Never Ends". Los shows en vivo de la era de los 70 eran tan grandes como sus álbumes. Quizás más. Este disco se grabó durante una gira que incluyó un sistema de sonido innovador para aquel entonces, un espectáculo de luces sincronizado, 40 toneladas de equipo que se transportaban en 5 camiones, una batería giratoria hecha a medida para Palmer, 10 teclados más Moogs para Emerson, con una plataforma especialmente hecha que hacía girar su piano de cola sobre el escenario (con la anécdota de que el piano giratorio se detuvo en seco y golpeó a Emerson en mitad del recital). Otro registro infaltable dentro del blog cabezón. Artista: Emerson Lake and Palmer Álbum: Welcome Back My Friends to the Show That Never Ends Año: 1974 Género: Rock Sinfónico Nacionalidad: Inglaterra Todos sabemos que dentro de la ...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Luis Salinas - Solo Guitarra (2000)

Artista: Luis Salinas Álbum: Solo Guitarra Año: 2000 Género: Latin Jazz / Folclore / Tango Duración: 72:47 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Uno 02. Alfonsina y el Mar 03. Homenaje Badem: O Astronauta/Zamba de Aviao/Chara 04. Balada Para Guitarra 05. You Are the Sunshine of My Life 06. Velas 07. Domingo a la Mañana 08. Nuages 09. Salgán 10. Tangos: La Casita de Mis Viejos/El Último Café 11. La Pobrecita 12. Caricia 13. Papagayo 14. No Es Tarde 15. Salsa Pa’ Coco 16. Nostalgias de Bossa 17. Parkeriano 18. Te Extraño 19. Latin Bebop 20. Canción Para Mi Juan 21. Chacarera Para Adolfo 22. El Día Que Me Quieras Alineación: - Luis Salinas - Guitarra y Voz

Los Jaivas - Canción del Sur (1977)

Y si hablamos de folk progresivo latinoamericano cómo no hablar de Los Jaivas, ahora con un disco que me venían pidiendo desde hacía tiempo en la lista de correo y el Mago Alberto pasa a cumplir: "Canción del sur" de 1977, con toda la magia de los chilenos. Y ya que hablamos tanto de la situación crítica de Chile y la valentía del pueblo chileno, entonces que mejor que halagarnos con su mejor música, la de Los Jaivas, la de Congreso, la de toda esa ola artística que siempre empujó para que las puertas de la libertad se abran para todos. Por todo ello y por mucho más es que "Canción del Sur" es ideal para presentar nuevamente en el blog hoy en día. Artista: Los Jaivas Álbum: Canción del sur Año: 1977 Género: Prog Folk Nacionalidad: Chile Otro muy buen disco de Los Jaivas , el tercer álbum que hicieron en su "visita obligada y por tiempo indeterminado" a la Argentina, y la verdad es que no sé que agregar a lo que sabemos de las obras reali...

Tijuana, la Madre que Acurrucó al Rock

Seguimos con nuestra presentación de lo que es el rock en México. Tijuana se ha bautizado como "La cuna del rock", y al escuchar ésta metáfora, me hace pensar en cómo fue que llegó esta pequeña esquina del mundo a acurrucar este género extranjero, antes llamado rock’n roll derivado del blues, rhythm and blues y demás variantes del folclore musical afroamericana de Estados Unidos, y darle un toque latino. Tijuana, por su cercanía con Estados Unidos o como lo llaman aquí “el otro lado”,  ha tenido una combinación cultural mexicoamericana bastante fuerte. Esto se vio a notar en los años 20’s cuándo ocurrió la Ley Volstead, o Ley Seca en el extranjero, obligando a los estadounidenses venir a las cantinas de la ciudad a embriagarse. Al ser apenas un pequeño pueblo, la ciudad se mantenía económicamente del turismo extranjero, incluso la moneda local de aquellos años era el dólar. Suena irónico decir que el consumo de la región era más sobre productos del other side que ...

O Terço - Criaturas Da Noite (1975)

Un disco iconográfico del rock brasilero de los 70s. Y disfruten el álbum que está bueno, uno de los álbumes más importantes de la música progresiva brasileña. "Criaturas da Noite" mostró las muchas caras de este talentoso grupo: canciones de rock puro, folk rock, música progresiva sinfónica e interesantes melodías instrumentales, incluso experimentales y vanguardistas, con músicos muy talentosos y hábiles (todos en la banda escribieron canciones y todos los miembros cantaron voces principales y coros). Sin rellenos y hecho con pasión, humildad y talento, el álbum fue, merecidamente, un gran éxito en ese momento. Incluso la producción fue magnífica para un país del tercer mundo de aquella época. Un clásico, una obra maestra, al menos en Brasil, que no es poco decir. Artista: O Terço Álbum: Criaturas Da Noite Año: 1975 Género: Rock sinfónico Duración: 37:12 Nacionalidad: Brasil Otro clásico (seguimos con los clásicos) de esta genial banda brasilera, en su (quizás...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Consumatum Est - Consumatum Est (1992)

Seguimos con el under y otra vez de en México y en la década de los 90s, para presentar la primer obra de Consumatum Est. Hablar de Consumatum Est es hablar de un proyecto único en la historia del rock en Mexico, una de las pocas bandas denominadas Avant rock o Art Rock, con un estilo sui generis, inclasificable, con tendencia al rock progresivo pero con una fusión de rock y pop muy bien elaborados, mucho King Crimson mezclado con Santa Sabina para una joya dentro del circuito mexicano. Y seguramente los mexicanos que gusten de la buena músico recuerdan esta agrupación, que desde aquí la damos a conocer al mundo... Artista: Consumatum Est Álbum: Consumatum Est Año: 1992 Género: Rock progresivo ecléctico Duración: 47:55 Nacionalidad: México Primer disco de una anda que se inicio en 1990 y que se fue colocando rápidamente en el gusto general del público, critica especializada y el reconocimiento de la mayoría de los músicos contemporáneos, algo difícil de creer en ese ...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.