Ir al contenido principal

Piazzolla y la Historia de su “Retrato de Alfredo Gobbi”

Piazzolla terminaba de volver de Europa.
Cuenta su experiencia y sus proyectos al autor
de esta nota, en una entrevista para un diario bahiense.
Los compañeros de la redacción escuchan atentamente.
Astor Piazzolla había vueto embalado de Francia, tras un año de estudios con Nadia Boulanger y puso en el Octeto los objetivos que le había señalado la gran pedagoga francesa, más lo que él llevaba en su sangre como genes musicales. La fórmula era explosiva y válida para toda su obra, fundamentalmente para la posterior a 1955. Los solistas de aquella agrupación de cuerdas eran él, Elvino Vardaro en violín, José Vasallo en contrabajo y José Bragato en cello. Corría el año 1957 y con aquel conjunto había terminado de grabar para Music Hall (sigla 65001) el LP "Tango en Hi Fi", que había tenido una más que modesta recepción.
En Bahía Blanca, mi ciudad natal, se había organizado un recital a efecturse en el viejo Palacio del Cine, a despecho de su pésima acústica. Me tocó entrevistarlo para el diario local. Y me dio la impresión de un poseído. De uno incapaz de plantearse dudas. Ni siquiera cuando, dos o tres veces, le observé la dura resistencia que iba a encontrar en un ambiente como el del tango, reacio a las vertiginosas "fugas hacia adelante". La confirmación la encontró en la sala del Palacio del Cine. No llenó ni media platea.


Alfredo Gobbi (París, 14 de mayo de 1912 - Buenos Aires, Argentina, 21 de mayo de 1965), cuyo nombre completo era Alfredo Julio Floro Gobbi y era llamado “el violín romántico del tango” fue un violinista, pianista, director de orquesta y compositor de tango.
(...)Aunque inicialmente en su estilo musical se observaba similitud con el de Carlos Di Sarli –como puede comprobarse escuchando las grabaciones del tango La viruta hechas por Di Sarli en 1943 y Gobbi en 1947- luego se afirmó en un estilo emparentado con el de Julio de Caro. Si bien Gobbi tenía menos formación académica que de Caro, supo emplear y mejorar la mayoría de los efectos tangueros que usaba éste en su violín. 
Wikipedia

Por Bruno Passarelli

El contraltar de aquel semifiasco fue el 11 de junio de 1983, cundo se produjo la más espectacular de sus presentaciones en Buenos Aires, bajo las refulgentes luces de un Teatro Colón repleto de bote en bote por sus fanáticos pero también por no pocas personas convertidas en sus admiradores por un snobismo tan oportunista como morboso. En ciertos cenáculos intelectuales del perímetro que se extiende entre el Río de la Plata y las Avenidas Santa Fe, Pueyrredón y Rivadavia quedaba “bien” decir que quien escuchaba y veía a Piazzolla caía en éxtasis por su música, aunque de ella no entendían un pito. Astor lo sabía muy bien , pero a esos incompetentes imbuídos de frivolidad no podía excluirlos, aquella noche, de la repleta platea.
Al frente de su Noneto que tiempo después disolvería para irse a Italia, donde obtendría sucesos espectaculares, como el de tener como cantantes a Mina y a Milva, elevadas al trono de mitos nacionales, Astor interpretó “Fuga y Misterio”, “Adiós Nonino”, los 3 Movimientos del “Concierto para Bandoneón y Orquesta”, “Vardarito”, “Verano Porteño” y el exótico y críptico “Concierto de Nácar para Nueve Tanguistas”, con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires dirigida por Pedro Ignacio Calderón. Tema, este último, que había escrito 13 meses antes, en una noche horripilante para la historia argentina. La del 22 de agosto de 1972. La de la espantosa “Masacre de Trelew”.
Fue una apoteosis. Lo ovacionaron de pie. Le tiraron flores. Mucha gente que se había acercado a él por simple curiosidad, y que no sabía nada ni de su historia ni
de su música, desde aquel concierto podría jactarse de haber visto y admirado “ad personam” al fenómeno del que tanto se hablaba. Y podría contarlo en los círculos aristocratizantes que frecuentaban.


Astor Piazzolla en el famoso concierto en el Teatro Colón, cuando el 22 de agosto de 1972, al frente del Noneto, interpretó varios de los que eran, en ese momento, sus temas de punta. Uno de los más aplaudidos: “Fuga y Misterio”


Pero, en realidad, el recital más importante que dio en Buenos Aires, por contenido, por autenticidad y porque representó una ruptura audaz, atrevida, casi temeraria, con el tango anterior a él, lo había dado 13 años antes, el 19 de mayo de 1970, en un ámbito mucho más reducido y familiar: el del Teatro Regina. No repleto pese a su limitada capacidad y a la presencia de la corajuda barra piazzolliana que lo seguía y defendía de manera incondicional, en la que hacían punta Víctor Oliveros, Adolfo Aristarain, Eliseo Subieta, Roberto Nievas, Atilio Talín y el reducido grupo que había descubierto en Piazzolla al nuevo Mesías del tango.
Vale la pena revivirlo. No sólo por su brillantez, su originalidad, su estilo apasionado y rupturista, sino porque aquella noche tocó uno de los temas que más sintió hasta las vísceras en su tremenda e interminable creatividad artística: “Retrato de Alfredo Gobbi”. Al frente del Quinteto, que en esa ocasión integraron Osvaldo Manzi (piano), Antonio Agri (violín), Kicho Díaz (contrabajo) y Cacho Tirao (guitarra eléctrica), Astor interpretó ocho obras suyas. Empezó con las Cuatro Estaciones Porteñas, siguió con “Buenos Aires Hora Cero” y “Revolucionario”, entre los cuáles intercaló el citado “Retrato de Alfredo Gobbi”, para cerrar con “Kicho”, dedicado a su amigo que “era una especie de elefante capaz de cargarse sobre sus espaldas a todo el Quinteto” (sic). Este concierto fue grabado por primera vez en Argentina por RCA Victor en un LP que lleva la sigla AVLS 3924.



Astor Piazzolla en el Teatro Regina interpretando en vivo su “Retrato de Alfredo Gobbi”. Una versión magistral y, para mejor, de una claridad auditiva inigualable

¿Por qué “Retrato de Alfredo Gobbi”? Para responder a esta pregunta hay que remontarse a 1931, cuando en la que hoy podríamos llamar la “prehistoria” del tango moderno había un conjunto que integraban Osvaldo Pugliese en piano, Gobbi en el violín y Aníbal Troilo, con Alfredo Attadía, en los bandoneones. No hay registros de aquella agrupación pero los estudiosos coinciden en que marcó un estilo que imprimió un sello de fuego al tango.
Esto lo confirmó el mismo Piazzolla atribuyéndole un rol fundamental a Gobbi, como él mismo lo dice en la página 100 del libro “A Manera de Memorias” (Perfil Libros, 1998) del periodista Natalio Gorin, el acreditado biógrafo de Piazzolla: “Que haya incluído ese tema en el primer LP del Quinteto no es casualidad, porque para mí Alfredo fue el padre de todos nosotros, los que hicimos el tango moderno. Fue un gran intuitivo, pero escribía cosas de jerarquía. Yo siempre digo que Gobbi le inculcó el estilo a Pugliese y Pugliese a su vez a Gobbi, y de ese ir y venir nacieron muchas cosas lindas que explotarían en la década del 40”.
Y Astor cuenta la siguiente anécdota: “Tocaba el piano con tres dedos (sic) y sonaba cosas bellísimas, como un valsecito que me había dedicado, yo vivía a la vuelta de su casa y una vez vino a la mía, pero yo no estaba, entonces me dejó la música de ese vals por debajo de la puerta, estaba escrito de manera primaria, con lápiz. Cuando empecé a estudir esos garabatos pensé para mí: “Qué belleza, cómo me gustaría componer como este hombre”. La desgracia fue haber perdido esa hoja, nunca me lo voy a perdonar. Al poco tiempo murió. (NDR: el 21 de mayo de 1965). Entonces escribí “Retrato de Alfredo Gobbi”, un tema en su homenaje”.

——

En junio de 1973, Piazzolla se presentó con su Quinteto, por primera y última vez, en Montevideo. Fue en el programa “Sábados de Tango”, que por el canal de televisión Montecarlo conducía Miguel Angel Manzi quien, como cuenta la leyenda, ya desde el mediodía estaba listo para el evento nocturno, con su traje impecable, su peinado a la gomina y una restallante corbata multicolor, contándole a los habitués de la cantina Goes de Santucci, que frecuentaba, quienes serían esa noche los huéspedes de su programa. Del Quinteto clásico había una sola variante: Osvaldo Tarantino, en el piano, sustituía a Osvaldo Manzi. El estudio televisivo era casi un refugio intimista, con una ambientación sobria y casi modesta, que según Luis Grene recordaba un “salón de finoli cabaret”.

Piazzolla y el Quinteto en los estudios de la televisión
de Montevideo. A su derecha Horacio Malvicino
y a su izquierda Antonio Agri.
En el extremo el presentador uruguayo Miguel Angel Manzi
En esta atmósfera únicamente desentonaban dos cosas: el “look” de Piazzolla y la conducción de Manzi. Este último, con sus interrupciones, su afán protagónico y su falta de medida en las preguntas necias que le hizo a Astor durante el programa y, en especial, antes de la ejecución del “Retrato de Alfredo Gobbi”, anticipó en medio siglo un estilo que, con sus estorbos y sus interferencias, marcan a fuego las entrevistas televisivas que hoy hacen Jorge Rial y Ernesto Cherquis Bialo.
El aspecto de Piazzolla era impresentable. Parecía un hippy fuera de moda, una especie de rockero veterano y superado, con barba desordenada y semiblanqueada y una camisa oscura con rayas claras (el Video que está en la Red es en blanco y negro, lo que impide descifrar los colores). La pésima impresión la borró en cuanto empezó a hablar de Gobbi, después que Manzi lo invitara a contar de su supuesta “amistad” con el grande Alfredo:
– Bueno, yo no era amigo suyo, tenía apenas 19 años y, más que la amistad, a él me unía la admiración, yo vivía a la vuelta de Rivadavia y Rioja, cerca de su casa, y a esa edad todavía no sabía nada de arreglos, pero estaba tan entusiasmado con lo que escribía que un día, de puro caradura, le golpeé la puerta y, cuando se asomó, le dije: “Mire, don Alfredo, yo quiero comprarle un arreglo para ver cómo escribe”. Gobbi me miró sorprendido, casi desconcertado, y me contestó: “Mire, yo no vendo mis arreglos, no sé qué decirle”. Era una persona tímida, un hombre muy bien, de tango, un tipo extraordinario, un porteño de ley…
Allí Piazzolla hace una pausa y continúa:
– Yo quiero decir sólo una cosa de Alfredo Gobbi, que ojalá dijeran muchos que no la dicen, fue el padre de todos nosotros, de Pugliese, de Troilo, de Horacio Salgán, de Piazzolla y de toda la gente que quiere hacer buena música en el tango…
Allí interviene Manzi, con una soberana y grotesca estupidez: “¿Y quien fue el abuelo?”. Piazzolla se muestra desconcertado: “¿El abuelo de quién?”. El audio es pésimo y es de suponer que Manzi le explica: “De todos Ustedes”. Allí crece el fastidio de Astor y se entiende apenas una respuesta en la que dice “no me hicieron nunca esa pregunta, ¡qué se yo!.” Y ante la insistencia del conductor, con una sonrisa que muestra su fastidio, le advierte: “No me meta en líos”.
Pero como Manzi, impávido, insiste, Piazzolla le baja el telón diciendo: “Preguntále a Tarantino, que es el más viejo de todos nosotros”. Tarantino, con sus anteojos negros, parece musitar (pero no puedo afirmarlo netamente pues, lo repito, el audio es horrible): “Julio De Caro”.
Superado el mal momento, Astor vuelve sobre el “Retrato de Alfredo Gobbi” y lo hace con una delicadeza ejemplar: “Este tango tiene mucho que ver con Gobbi pero también con Antonio Agri, en los dos solos de violín que tiene el arreglo Agri hace con el suyo una especie de imitación de los sonidos y del estilo de Gobbi, y yo creo que lo hemos logrado”.
Puso su pierna sobre el taburete que estaba al lado del micrófono, agarró el bandoneón, lo acomodó sobre su muslo derecho y, con su señal característica, dio el vía a una de las más hermosas, delicadas pero al mismo tiempo viriles, vigorosas, “engobbiadas”, obras que jamás compuso.

——

En una entrevista para el citado libro “Memorias”, el periodista Gorin le preguntó cuáles habían sido sus mejores obras, aparte obviamente de “Adiós Nonino”. Astor enumeró a “Tristezas de un Doble A”, “Calambre”, “Los Poseídos”, “La Camorra”, “Mumuqui”, “Revirado”, “Lunfardo” y todos los temas que tocaba con el espíritu de “Tanguedia”. Gorin se sorprende y le pregunta cómo es que no figura “Retrato de Alfredo Gobbi”. La respuesta de Piazzolla es detallada, contundente, y habla a las claras de cómo concebía armonizar su música con la sensibilidad y los gustos de sus músicos.
Dice Astor: “No se trata de un olvido, el “Retrato” es un tema que dejé de tocar por las dificultades que tenía, cuando lo compuse lo hice pensando en los músicos de aquel Quinteto, el de Agri y de Manzi en piano, con ellos llegamos a tocar una versión impecable, pero los reemplazaron Fernando Suárez Paz y Pablo Ziegler noté que era un arreglo de otra época. Esto no quiere decir que unos músicos sean mejores o peores que otros. Yo quiero que mis músicos gocen tocando y hago los arreglos ensayando en el estilo de cada uno. Yo sé que López Ruiz tiene un gusto armónico distinto al de Malvicino, que Console toca el contrabajo de una manera, que Gosis venía del tango y Ziegler del jazz”.



Tras un desafortunado diálogo con el conductor Miguel Angel Manzi, Piazzolla y el Quinteto ejecutan “Retrato de Alfredo Gobbi”. Es una versión histórica que conserva toda su validez pese a la mediocridad del Video y del audio. Es de junio de 1973. Nada menos.

Esta explicación, tan delicada como convincente, sirve para peraltar más todavía el talento, la sensibilidad y la misión casi mesiánica de la que Piazzolla se sentía imbuído. Escuchar hoy “Retrato de Alfredo Gobbi”, captar sus matices, compartir sus esfuerzos por meterse “dentro” del violín del Maestro al que tanto admiraba, sentir que por lo menos podía imitar con los solos de Agri su inigualable técnica, es el mejor homenaje que se puede rendir a esos dos gigantes que fueron Gobbi y Piazzolla.

Bruno Passarelli



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

El Ritual - El Ritual (1971)

Quizás aquellos que no estén muy familiarizados con el rock mexicano se sorprendan de la calidad y amplitud de bandas que han surgido en aquel país, y aún hoy siguen surgiendo. El Ritual es de esas bandas que quizás jamás tendrán el respeto que tienen bandas como Caifanes, jamás tendrán el marketing de Mana o la popularidad de Café Tacuba, sin embargo esta olvidada banda pudo con un solo álbum plasmar una autenticidad que pocos logran, no por nada es considerada como una de las mejores bandas en la historia del rock mexicano. Provenientes de Tijuana, aparecieron en el ámbito musical a finales de los años 60’s, en un momento en que se vivía la "revolución ideológica" tanto en México como en el mundo en general. Estas series de cambios se extendieron más allá de lo social y llegaron al arte, que era el principal medio de expresión que tenían los jóvenes. Si hacemos el paralelismo con lo que pasaba en Argentina podríamos mencionar, por ejemplo, a La Cofradía, entre otros muchos ...

Tantor - Tantor (1979)

Artista: Tantor Álbum: Tantor Año: 1979 Género: Jazz rock Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Guerreras club 2. Niedernwohren 3. Llama siempre 4. Oreja y vuelta al ruedo 5. Halitos 6. El sol de la pobreza 7. Carrera de chanchos Alineación: - Carlos Alberto Machi Rufino: bajo - Héctor Starc: guitarra - Rodolfo García: batería Invitados: - Leo Sujatovich - Lito Vitale Seguimos con las resubidas, Sandy nos trae estos dos discos dificilíiiiiiisimos de conseguir, mejor dicho, imposible. Banda de músicos excelentes, todos EX de otras grandes bandas del rock nacional de los 70s, luego de la separación de sus grupos fundacionales, grupos como Almendra y Aquelarre. Quizás dos álbums demasiado menospreciados dada su calidad, principalmente porque los tipos tuvieron la chispa creativa pero la misma no pegó en el público y en su momento no tuvieron la difusión y reconocimiento que se merecían. Desde este humilde espacio volvemos a hacer otra reparación histórica...

Moron Police - Pachinko (2025)

Hay bandas progresivas que prefieren zambullirse en un estilo setentero y vintage, y luego tenemos las otras, que quizás sin proponérselo encaran un sonido transgresor que tiende a renovar definitivamente el estilo. Entre estos últimos se ubican estos noruegos, y aquí presentamos su último disco, otro de los mejores discos del 2025 que presentamos en el blog cabeza. Esto es un baldazo de dopamina auditiva directo al cerebro, un viaje de ácido a Disney, pop-prog de altísimo vuelo, con melodías que se te pegan como chicle en el zapato pero con una complejidad técnica que dejaría a Dream Theater rascándose la cabeza (bueno, no tanto, pero exageramos un poco para hacerlo todo más animado que nos toca enfrentar el 2026, y recién empezamos). El disco mantiene esa vibra de que todo va a estar bien aunque el mundo se caiga a pedazos, y tanto es así que creo que es imposible escuchar esto y no sonreír. La música es inmensa, la producción es gigante, todo suena nítido y brillante, el álbum se ...

Iterum Nata - From the Infinite Light (2024)

"Iterum Nata" significa "Born Again" en latín, una descripción apropiada para lo que presenta este disco, el quinto álbum de estudio de este proyecto que me ha puesto en un brete a la hora de catalogarlo ¿folk rock, folk picodélico, post rock, post metal, prog folk, rock progresivo,  black y doom metal?. Lo mejor es que es todo eso, pero todo junto. Desde Finlandia presentamos un trabajo que nos envuelve con una música atmosférica oscuramente melódica y lírica, influenciada por el paganismo y el ocultismo, y que podemos describir como un cruce entre los grupos neofolk melancólico como Tenhi, el folk psicodélico de Linda Perhacs más el misticismo musical espectral de Dead Can Dance y el progresivo de Strawbs, junto con los primeros King Crimson, sumadas a las inquietantes narrativas de Nick Cave, y tendremos algo parecido a la propuesta musical, política y filosófica de Iterum Nata, algo que creo que ya podemos intuir al ver su arte de tapa. Artista: Iterum Na...

Van der Graaf Generator - Pawn Hearts (1971)

"Creo que este es el preciso instante para re-postear "Pawn Hearts"... Creo que este es el preciso instante para hacer una alegoría a la obra ya citada..." había dicho nuestro amigo D'nilson hace tiempo, y nuestro otro amigo José Ramón lo trae nuevamente al blog cabezón, en otra muestra de que la comunidad cabezona no se acaba (sino que recién empieza) en estas entradas que ven acá, sino que va mucho más profundo (y las colaboraciones de toda índole son un ejemplo). Nuevamente Van der Graaf Generator, una banda que siempre anda dando vueltas por el blog cabezón, y es que nos gusta mucho, por musicalidad, por historia, por actitud, por propuesta estética, por honradez, por muchas cosas, estos tipos se ubican dentro de nuestras bandas preferidas, y quizás algo parecido les pase a ustedes también. Por ello siempre vuelven, porque en realidad nunca se han ido de nuestros corazones, y por ello otra vez aparece "Pawn Hearts" en el blog cabezón. Artista:...

Pedro Aznar - Fotos De Tokio (1986)

Nuestros amigos nos reviven el recuerdo de uno de los inconseguibles del rock nacional, que viven en el blog cabezón. En sintonía con la publicación de su último disco, y teniendo en cuenta que ya hay más de 30 entradas con el tag "Pedro Aznar", aparece nuevamente en nuestro catálogo "Fotos de Tokio", presentado ya hace algún tiempo por el Mago Alberto. ¿Y saben porqué lo apodamos así?. Porque es el que consigue las maravillas perdidas de cualquier lado del mundo y sobretodo las gemas e incunables nacionales. Así que siguiendo nuestro deporte favorito, que es descubrir joyas perdidas y obras fundamentales que se pierden en el tiempo, por ello retomamos con este material descatalogado e inconseguible. Artista: Pedro Aznar Álbum: Fotos De Tokio Año: 1986 Género: Rock Duración: 44:39 Nacionalidad: Argentina Lanzado en 1986, es todo un inconseguible que solamente encontrarán en buena calidad en el blog cabezón, aunque Pedro Rock nos había presentado ...

The Beatles - Beatles Remastered Stereo (2009)

La vuelta del Doctor Romero, para traernos esta edición limitada y recordar a los inmortales Beatles. No creo que haya mucho para agregar, salvo agradecer a la comunidad que me hace el aguante con esta locura que es el blog cabezón, y que junto a Neckwringer, Benjamín, el Meduco y otros tantos hacen que estos discos vuelvan a estar presentes y vivos en el corazón de todos y también en la Biblioteca Sonora. A la Comunidad Cabezona, salud! Artista: The Beatles Álbum: Stereo Box Set Año: 2009 Género: Rock, Psicodelia, Folk Rock, Raga Rock, Barroque Rock, ... Nacionalidad: Inglaterra En el año 2009, cuando salieron los CDs del Boxset de The Beatles en Stereo y Mono, esta edición pasó desapercibido debido a que era una edición limitada y no contenía todo el aspecto de las otras cajas. Pero la ventaja, y diría gran ventaja, de esta edición es que los discos están en 24 bits y 44,1 kHz, con lo cual se aprecia una mejor calidad de los sonidos. No dejo video porque ni falta hace.....

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.