Ir al contenido principal

Las Sociedades del Odio

Vivimos sn sociedades fascistas que no se saben fascistas y se escandalizan por cualquier menudencia que no salga de sus bestiales acciones. El fantasma de Pinochet nuevamente vigila la escena política, no solamente de Chile sino de toda América Latina. Hace su aparición en las calles, representada con fidelidad en la desatada e incontrolada violencia policial, en las violaciones a los derechos humanos y en los poderes del estado, que nos muestran sin pudor su estructura y sus bases ancladas en la dictadura cívico militar. Todo lo que hubo antes fue un gran ensayo. Ensayo matar, ensayo perseguir, ensayo espionaje, ensayo eliminar líderes, ensayo el permanente estado de sitio, ensayo firmar leyes contra los derechos de las mayorías. El Estado no nos quiere: eso no era un ensayo, tampoco lo es el hastío, el orgullo y la indefensión que también tenemos como escenario ahora.

Hasta ahora, se podría haber dicho que el plan norteamericano contrapopulista de este último año había fracasado, tanto en Ecuador, en un Brasil no se ve que esté funcionando bien y con un Lula salió y se puso más duro que nunca, en la Argentina Macri sale del poder logrando la unificación del peronismo, cosa que no se lograba desde los 80, y ni hablar del Chile que es la sorpresa del siglo. Pero el mal ya está implantado en la cabeza de la gente, el odio está arraigado y desde hace demasiado tiempo. Lo que queda claro es que décadas de neoliberalismo casi sobreimpreso al fin de las dictaduras militares abiertas en el continente no han pasado en vano, y las democracias de América Latina se han revelado mucho más frágiles e inestables de lo que se creía. Y este clima convulsionado que atraviesa por estos días Sudamérica está liderado por las crisis en Chile y Bolivia. Dos meses antes nadie habría imaginado la debacle chilena, parecía un régimen incólumne. Tampoco nadie podía imaginar que iba a producirse un golpe contra Evo Morales en Bolivia. Si había dos sistemas políticos que hasta hace poco parecían estables eran, con signos totalmente opuestos, el chileno y el boliviano.
El FBI (y de esto saben bastante) define un crimen de odio como un "delito contra una persona o propiedad motivado en todo o en parte por el prejuicio de un delincuente contra una raza, religión, discapacidad, orientación sexual, etnia, género o identidad de género". Crímenes de odio que se naturalizan cotidianamente, desde el mismo corazón del imperio.
En Chile, país constituido en modelo de toda la derecha latinoamericana, ha hecho irrupción un proceso social novedosísimo, en el cual sin una conducción precisa, un sinnúmeros de actores sociales –con un notable componente juvenil y femenino— expresan un rechazo contundente no sólo al modelo neoliberal legado por el pinochetismo, y continuado con prolijidad por un bipartidismo bien controlado, sino también a las propias prácticas represivas que lo caracterizaron, y que fueron eficaces hasta el presente.
El golpe en Bolivia intenta destruir el esfuerzo más exitoso que se realizó jamás en ese país para poner en pie a su Estado, a su infraestructura, a sus capacidades productivas y extender al mismo tiempo condiciones de vida aceptables a la gran mayoría postergada de la población. Las impulsoras de ese verdadero crimen económico y social son las fracciones trogloditas de la élite boliviana, representadas por esa mezcla de lumpenización, corrupción y reaccionarismo evangélico. Este sábado 16 de noviembre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentó un nuevo balance de víctimas registradas en Bolivia a casi un mes de manifestaciones. Según sus datos, 23 personas fallecieron desde el inicio de la crisis política e institucional que vive el país andino. Otra cifra relevante de este balance fue que un total de 715 personas han sido heridas por la represión policial y militar.
La simpatía del gobierno del nazi Jair Bolsonaro y del Gato Macri por el golpe fue indisimulable. En algún sentido fue una reparación ante el mal trago de, pòr un lado, tener que liberar a Lula, un enorme líder popular sin cuyo encarcelamiento él no podría estar realizando la entrega del patrimonio del Brasil "al mundo", y por el otro dejar el gobierno con un rechazo de la mitad de la población.


"Haití es un país en el que enfrentamos una situación de crisis total: crisis económica, crisis política, crisis social. Entonces hay una revuelta popular, el pueblo, la gente de los barrios populares, los obreros, los campesinos están en las calles, organizando marchas, barricadas, utilizando todas las estrategias disponibles para desafiar al régimen actual"
Guy Laurore Rosenez, defensor de Derechos Humanos en la Oficina de Abogados Internacionales

La rebelión chilena cumple un mes y entra a su segunda etapa por una verdadera Constituyente. País constituido en modelo de toda la derecha latinoamericana, ha hecho irrupción un proceso social novedosísimo, en el cual sin una conducción precisa, un sinnúmeros de actores sociales expresan un rechazo contundente no sólo al modelo neoliberal legado por el pinochetismo. Es tan potente y representativo el movimiento que está forzando a continuos retrocesos discursivos y comunicacionales del gobierno del multimillonario Piñera frente a los "alienígenas" -como los llamara su esposa- que protestan. Pero la represión no cesa y se acumulan violencias, muertes y torturas. Un caso ejemplar de su bestialidad es que la policía atacó a personal de emergencias mientras atendía a un joven que terminó muriendo.
Hace tres años cuando el régimen de Mauricio Macri reprimió violentamente varias manifestaciones de protesta empezamos a notar algo que se confirmó cuando un 18 de diciembre la Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada aciaga que milagrosamente no tuvo muertos. Los policías tiran a los ojos, apuntando a la cabeza a quienes los miran de frente. En Chile ya hay más de mil heridos en la vista en un mes y en solo una semana en Bolivia hay cientos.
Daniel do Campo Spada


Lo siguen conflictos y asesinatos de líderes comunitario en Colombia, violencia en Nicaragua y Honduras. En todos lados las FFAA han recuperado protagonismo, y vuelven a convertirse en árbitros de los conflictos políticos y sociales, en tanto se las asocia a los dispositivos represivos cuando estallan rebeliones populares (como está pasando en Chile). La penetración ideológica de la agenda de los Estados Unidos por diferentes vías en las fuerzas armadas y de seguridad, introduce una tensión permanente hacia su interior, pues tiende a incrementar su pulsión (que viene de los tiempos de las dictaduras) a operar con agenda propia, desvinculada de la que fijan los gobiernos elegidos por los pueblos.
Sumemos a eso la prédica disolvente, golpista y antidemocrática de conglomerados de medios hegemónicos que representan los intereses de las fracciones más concentradas del capital y obran en consecuencia socavando la legitimidad de los gobiernos electos cuando no les responden, los poderes judiciales reproduciendo comportamientos de casta que los aíslan de la sociedad mientras vehiculizan estrategias de “law fare” para intervenir decisivamente y con un sentido bien definido en las disputas política, y servicios de inteligencia que travesaron indemnes años de democracia operando con agenda y conexiones propias; y tendremos un combo explosivo que mina desde adentro la fortaleza de los Estados democráticos, con tanta mayor velocidad si sus gobiernos deciden imprimirle a su gestión un rumbo hacia la ampliación de derechos de amplios sectores sociales, lo que supone necesariamente avanzar sobre las minorías del privilegio.
Donde uno ponga el dedo, ahí hay un conflicto que está despertando o está en ebullición. Esto seguramente traerá aparejado cambios complejos. Pero no siempre podrán ser modificaciones beneficiosas si no reconocemos el odio arraigado en nuestro interior. Porque el sistema que tanto sufrimiento nos trae, también lo llevamos dentro, y es nuestro principal enemigo.


El Imperio del Odio
 Vientos odiosos azotan el sur del continente latinoamericano y traen el rumor de turbulencias futuras. Arrancan de cuajo conceptos que hacen a la vida democrática e iluminan por un instante la complejidad del momento que vivimos. Si bien los conflictos forman parte de la vida humana desde tiempos inmemoriales, la dinámica del odio ocupa hoy el centro de la escena mundial. Su rol protagónico se esfuma manipulando la información, las ideas y los sentimientos de la población. Sin embargo, esta semana el golpe militar en Bolivia ha dejado al descubierto la estructura de poder que engendra el odio social en esta parte del continente y los mecanismos que la reproducen.
La decisión de Macri, su gobierno y las fuerzas políticas que lo apoyan de utilizar eufemismos para no criticar al golpe de Estado y de plegarse a las maniobras de la OEA para legitimarlo, no puede extrañarnos. Es coherente con la sistemática destrucción del Estado de Derecho operada durante su gestión. Permite anticipar que Macri recurrirá a cualquier medio para obstaculizar la gestión del próximo gobierno. El apoyo de Alberto Fernández al gobierno de Evo Morales, el rol protagónico que asumió en el salvataje de Evo y su firme critica a Trump por su comunicado felicitando a las Fuerzas Armadas bolivianas por “cumplir su juramento con la Constitución,” lo fortalecen y muestran su coherencia en defensa de la democracia y la inclusión social en un mundo cada vez más enrarecido por la falta de transparencia y la ruptura de los compromisos políticos.
Mónica Peralta Ramos

El odio al indio
 Por Alvaro García Linera
Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus cánticos no son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminación contra los indios. Se montan en sus motos, se suben a sus camionetas, se agrupan en sus fraternidades carnavaleras y universidades privadas y salen a la caza de indios alzados que se atrevieron a quitarles el poder.

En el caso de Santa Cruz organizan hordas motorizadas 4x4 con garrote en mano a escarmentar a los indios, a quienes llaman "collas", que viven en los barrios marginales y en los mercados. Cantan consignas de que "hay que matar collas”, y si en el camino se les cruza alguna mujer de pollera la golpean, amenazan y conminan a irse de su territorio. En Cochabamba organizan convoyes para imponer su supremacía racial en la zona sur, donde viven las clases menesterosas, y cargan -como si fuera un destacamento de caballería- sobre miles de mujeres campesinas indefensas que marchan pidiendo paz. Llevan en la mano bates de béisbol, cadenas, granadas de gas; algunos exhiben armas de fuego. La mujer es su víctima preferida; agarran a una alcaldesa de una población campesina, la humillan, la arrastran por la calle, le pegan, la orinan cuando cae al suelo, le cortan el cabello, la amenazan con lincharla, y cuando se dan cuenta de que son filmadas deciden echarle pintura roja simbolizando lo que harán con su sangre.

En La Paz sospechan de sus empleadas y no hablan cuando ellas traen la comida a la mesa. En el fondo les temen, pero también las desprecian. Más tarde salen a las calles a gritar, insultan a Evo y, con él, a todos estos indios que osaron construir democracia intercultural con igualdad. Cuando son muchos, arrastran la Wiphala, la bandera indígena, la escupen, la pisan la cortan, la queman. Es una rabia visceral que se descarga sobre este símbolo de los indios al que quisieran extinguir de la tierra junto con todos los que se reconocen en él.

El odio racial es el lenguaje político de esta clase media tradicional. De nada sirven sus títulos académicos, viajes y fe porque, al final, todo se diluye ante el abolengo. En el fondo, la estirpe imaginada es más fuerte y parece adherida al lenguaje espontáneo de la piel que odia, de los gestos viscerales y de su moral corrompida.

Todo explotó el domingo 20, cuando Evo Morales ganó las elecciones con más de 10 puntos de distancia sobre el segundo, pero ya no con la inmensa ventaja de antes ni el 51% de los votos. Fue la señal que estaban esperando las fuerzas regresivas agazapadas: desde el timorato candidato opositor liberal, las fuerzas políticas ultraconservadoras, la OEA y la inefable clase media tradicional. Evo había ganado nuevamente pero ya no tenía el 60% del electorado; estaba más débil y había que ir sobre él. El perdedor no reconoció su derrota. La OEA habló de "elecciones limpias" pero de una victoria menguada y pidió segunda vuelta, aconsejando ir en contra de la Constitución, que establece que si un candidato tiene más del 40% de los votos y más de 10% de votos sobre el segundo es el candidato electo. Y la clase media se lanzó a la cacería de los indios. En la noche del lunes 21 se quemaron 5 de los 9 órganos electorales, incluidas papeletas de sufragio. La ciudad de Santa Cruz decretó un paro cívico que articuló a los habitantes de las zonas centrales de la ciudad, ramificándose el paro a las zonas residenciales de La Paz y Cochabamba. Y entonces se desató el terror.

Bandas paramilitares comenzaron a asediar instituciones, quemar sedes sindicales, a incendiar los domicilios de candidatos y líderes políticos del partido de gobierno. Hasta el propio domicilio privado del presidente fue saqueado; en otros lugares las familias, incluidos hijos, fueron secuestrados y amenazados de ser flagelados y quemados si su padre ministro o dirigente sindical no renunciaba a su cargo. Se había desatado una dilatada noche de cuchillos largos, y el fascismo asomaba las orejas.

Cuando las fuerzas populares movilizadas para resistir este golpe civil comenzaron a retomar el control territorial de las ciudades con la presencia de obreros, trabajadores mineros, campesinos, indígenas y pobladores urbanos -y el balance de la correlación de fuerzas se estaba inclinando hacia el lado de las fuerzas populares- vino el motín policial.

Los policías habían mostrado durante semanas una gran indolencia e ineptitud para proteger a la gente humilde cuando era golpeada y perseguida por bandas fascistoides. Pero a partir del viernes, con el desconocimiento del mando civil, muchos de ellos mostraron una extraordinaria habilidad para agredir, detener, torturar y matar a manifestantes populares. Claro, antes había que contener a los hijos de la clase media y, supuestamente, no tenían capacidad; sin embargo ahora, que se trataba de reprimir a indios revoltosos, el despliegue, la prepotencia y la saña represiva fueron monumentales. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas. Durante toda nuestra gestión de gobierno nunca permitimos que salieran a reprimir las manifestaciones civiles, ni siquiera durante el primer golpe de Estado cívico del 2008. Y ahora, en plena convulsión y sin que nosotros les preguntáramos nada, plantearon que no tenían elementos antidisturbios, que apenas tenían 8 balas por integrante y que para que se hagan presentes en la calle de manera disuasiva se requería un decreto presidencial. No obstante, no dudaron en pedir/imponer al presidente Evo su renuncia rompiendo el orden constitucional. Hicieron lo posible para intentar secuestrarlo cuando se dirigía y estaba en el Chapare; y cuando se consumó el golpe salieron a las calles a disparar miles de balas, a militarizar las ciudades, asesinar a campesinos. Y todo ello sin ningún decreto presidencial. Para proteger al indio se requería decreto. Para reprimir y matar indios sólo bastaba obedecer lo que el odio racial y clasista ordenaba. Y en sólo 5 días ya hay más de 18 muertos, 120 heridos de bala. Por supuesto, todos ellos indígenas.

La pregunta que todos debemos responder es ¿cómo es que esta clase media tradicional pudo incubar tanto odio y resentimiento hacia el pueblo, llevándola a abrazar un fascismo racializado y centrado en el indio como enemigo?¿Cómo hizo para irradiar sus frustraciones de clase a la policía y a las FF. AA. y ser la base social de esta fascistización, de esta regresión estatal y degeneración moral?

Ha sido el rechazo a la igualdad, es decir, el rechazo a los fundamentos mismos de una democracia sustancial.

Los últimos 14 años de gobierno de los movimientos sociales han tenido como principal característica el proceso de igualación social, la reducción abrupta de la extrema pobreza (de 38 al 15%), la ampliación de derechos para todos (acceso universal a la salud, a educación y a protección social), la indianización del Estado (más del 50% de los funcionarios de la administración pública tienen una identidad indígena, nueva narrativa nacional en torno al tronco indígena), la reducción de las desigualdades económicas (caída de 130 a 45 la diferencia de ingresos entre los más ricos y los más pobres); es decir, la sistemática democratización de la riqueza, del acceso a los bienes públicos, a las oportunidades y al poder estatal. La economía ha crecido de 9.000 millones de dólares a 42.000, ampliándose el mercado y el ahorro interno, lo que ha permitido a mucha gente tener su casa propia y mejorar su actividad laboral.

Pero esto dio lugar a que en una década el porcentaje de personas de la llamada “clase media", medida en ingresos, haya pasado del 35% al 60%, la mayor parte proveniente de sectores populares, indígenas. Se trata de un proceso de democratización de los bienes sociales mediante la construcción de igualdad material pero que, inevitablemente, ha llevado a una rápida devaluación de los capitales económicos, educativos y políticos poseídos por las clases medias tradicionales. Si antes un apellido notable o el monopolio de los saberes legítimos o el conjunto de vínculos parentales propios de las clases medias tradicionales les permitía acceder a puestos en la administración pública, obtener créditos, licitaciones de obras o becas, hoy la cantidad de personas que pugnan por el mismo puesto u oportunidad no sólo se ha duplicado -reduciendo a la mitad las posibilidades de acceder a esos bienes- sino que, además, los “arribistas”, la nueva clase media de origen popular indígena, tiene un conjunto de nuevos capitales (idioma indígena, vínculos sindicales) de mayor valor y reconocimiento estatal para pugnar por los bienes públicos disponibles.

Se trata, por tanto, de un desplome de lo que era una característica de la sociedad colonial: la etnicidad como capital, es decir, del fundamento imaginado de la superioridad histórica de la clase media por sobre las clases subalternas porque aquí, en Bolivia, la clase social sólo es comprensible y se visibiliza bajo la forma de jerarquías raciales. El que los hijos de esta clase media hayan sido la fuerza de choque de la insurgencia reaccionaria es el grito violento de una nueva generación que ve cómo la herencia del apellido y la piel se desvanece ante la fuerza de la democratización de bienes. Así, aunque enarbolen banderas de la democracia entendida como voto, en realidad se han sublevado contra la democracia entendida como igualación y distribución de riquezas. Por eso el desborde de odio, el derroche de violencia; porque la supremacía racial es algo que no se racionaliza, se vive como impulso primario del cuerpo, como tatuaje de la historia colonial en la piel. De ahí que el fascismo no sólo sea la expresión de una revolución fallida sino, paradójicamente también en sociedades postcoloniales, el éxito de una democratización material alcanzada.

Por ello no sorprende que mientras los indios recogen los cuerpos de alrededor de una veintena de muertos asesinados a bala, sus victimarios materiales y morales narran que lo han hecho para salvaguardar la democracia. Pero en realidad saben que lo que han hecho es proteger el privilegio de casta y apellido.

El odio racial solo puede destruir; no es un horizonte, no es más que una primitiva venganza de una clase histórica y moralmente decadente que demuestra que, detrás de cada mediocre liberal, se agazapa un consumado golpista.
 Alvaro García Linera - Publicado en celag.org





Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

M&M, EEUU, el Neoliberalismo y el Complot contra Latinoamérica

Copio una parte de un texto de Atilio Boron donde describe con lucidez las mayores preocupaciones que desde este espacio anunciamos en referencia al "Nuevo ALCA" o cómo el Imperio se piensa instaurar en América Latina a través del gobierno de nuestro iluminado títere M&M. Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación: una es con la espada, la otra con la deuda. John Adams, 2º Presidente de EEUU (1797 - 1801) Wikileaks ya señalaba que EEUU planea golpes de Estado blandos en Latinoamérica, dirigidos a cualquier gobierno no neoliberal, así como cualquier movimiento opuesto a la instauración de esa ideología incluso en cualquier parte del mundo, para ser condenados al derrocamiento. Los documentos demostraron que EEUU ha aplicado esta estrategia en Sudamérica al menos durante los últimos 15 años. El formato de la alegría artificial del Pro y Cambiemos, en Argentina, le brindaron esa posibilidad tan ansiada: la punta de flecha para desestabilizar a todos los g...

Asfixia calculada, el bloqueo como arquitectura del sufrimiento

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba— iniciado en 1960 bajo Eisenhower y formalizado por Kennedy en 1962 —representa el capítulo más prolongado de coerción económica en la historia moderna. Lo que comenzó como instrumento de presión geopolítica durante la Guerra Fría ha mutado en una compleja arquitectura de asfixia, perfeccionada a través de once administraciones estadounidenses. Su objetivo declarado siempre ha sido el mismo: debilitar al gobierno cubano. Su resultado empírico, sin embargo, revela una verdad más oscura, la transformación deliberada del sufrimiento humano en moneda de cambio político. Mientras el mundo avanza hacia 2026, este mecanismo no solo persiste, se ha refinado hasta alcanzar niveles de sofisticación cruel que desafían la conciencia internacional. Lo inmoral de esta política, es que pretende utilizar el bloqueo como un arma de negociación. Por Lic. Alejandro Marcó del Pont   La orden ejecutiva del 30 de enero...

Spinetta & Páez - La La La (1986-2007)

#Músicaparaelencierro. LightbulbSun nos revive el disco doble entre el Flaco y Fito. La edición original de este álbum fue en formato vinilo y contenía 20 temas distribuidos en dos discos. Sin embargo en su posterior edición en CD se incluyeron los primeros 19 temas, dejando fuera la última canción que era la única canción compuesta por ambos. En relación a este trabajo, Spinetta en cada entrevista que le preguntaron sobre este disco el dijo que fue un trabajo maravilloso, que es uno de los discos favoritos grabados por él. En septiembre de 2007 se reedita el disco en formato CD, con todos los temas originales contenidos en la edición original en vinilo pero con un nuevo diseño. Creo que lo más elevado del disco es la poética del Flaco, este trabajo es anterior a "Tester de Vilencia" y musicalmente tiene alguna relación con dicho álbum... y una tapa donde se fusionan los rostros de ambos, que dice bastante del disco. Aquí, otro trabajo en la discografía del Flaco que estamos ...

The Beatles - Get Back (2021)

Los tres episodios del documental "The Beatles: Get Back" y el reencuentro con la felicidad. Siempre elegimos algo especial para empezar la semana pero esta vez es distinto. Y es que comenzamos la semana en el blog cabeza con un tremendo aportes de LightbulbSun, al que le anexamos una certera nota de Marcelo Figueras para Cohete a la Luna el 10 de diciembre último. Se trata de nada menos que "Get Back", el documental beatle, el material de archivo inédito de la realización de el legendario álbum "Let It Be", un reality show diferido por más de 50 años de la que quizás fue la banda de rock más influyentes de la historia, en un documental que ya es legendario. ¿Cómo han renido tanto material  oculto todos estos años a tantos millones de fans? y otro de los grandes aportes del blog cabeza (y de LightbulbSun) para comenzar la semana con todo. Artista: The Beatles Película: Get Back Año: 2021 Género: Documental Duración: 468 minutos Nacionalidad:...

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Pescado Rabioso - Artaud (1973)

Ya el Mago Alberto trajo el primero de Serú en la mejor calidad de sonido posible, y ahora viene con un clásico y una obra suprema para el disfrute de quienes aman la obra de Spinetta, pero no en cualquier versión, sino en la mejor que podemos tener. Una investigación antropológica que fue a dar con una versión que podría ser el Santo Grial en cuando a la calidad de sonido de este álbum que fue destrozado en su versión en CD, y que corresponde a una tirada de prueba realizada en EEUU de solamente 500 copias y que conserva la calidad original del primer vinilo. Así que este será no solamente un regalito para el fin de semana sino también de fin de año, será el regalito del Mago Alberto y el blog cabezón. Infaltable, no podemos dejar éste disco fuera del Biblioteca Sonora!!!!. Artista: Pescado Rabioso Álbum: Artaud Año: 1973 Género: Rock Duración: 36:39 Nacionalidad: Argentina Aclaro que aquí, y dadas la importancia de este posteo, solamente estarán las palabras de Spinett...

Aquelarre - Brumas (1974)

#Músicaparaelencierro. LightbulbSun nos recuerda a una de las grandes leyendas del rock argentino de todos los tiempos,  humildemente, quizás este sea el mejor disco de Aquelarre, y uno de los mejores que habrán escuchado en su perra vida. "Brumas" es el tercer disco de Aquelarre, publicado en el año 1974, luego de los exitosos dos primeros álbumes: "Aquelarre" (1972) y "Candiles" (1973). Esto es puro rock y del mejor, rebeldía, letras geniales, música del alma, contenidos, militancia, códigos, y encima es  parte de aquel bloque sonoro que eran Pescado Rabioso, Almendra y Color Humano, ladrillos en una pared maciza, grosos como pocos, una las grandes bandas argentinas de los años 70 en el pico de su creatividad. Con ustedes, Aquelarre... disfrute y vuele por favor. Artista: Aquelarre Álbum: Brumas Año: 1974 Género: Rock progresivo Nacionalidad: Argentina Duración: 43:43 Si tuvieras que elegir qué discos llevar a una isla desiert... ¿este...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.