Ir al contenido principal

El Hombre Esquizoide del Siglo XXI (IV): Balada de la Pandemia

Trump, Bolsonaro, Westworld y la condición humana. Reproducimos una nota que se publicara el 28 de Mayo de este año (yahace milenios casi), pero viene muy bien para complementar nuestra seguidilla de notas, algunas de nuestra pluma y otras afanadas de la red, tituladas "El Hombre Esquizoide del Siglo XXI" en honor a la icónica lírica maniáticas y dolientes del "21st Century Schizoid Man" de Peter Sinfield, esa canción tan lejana en el tiempo pero tan cercana en los hechos. Aquí, una nota muy relacionada al momento de esquizofrenia y estupidez que está viviendo el país y el mundo, publicado en Socompa:"El virus microscópico del que habla el Presidente nos obliga a ver desde casita lo que pasa en el país y el mundo con otros ojos, en cuarentena. Eso que pasa y nos desasosiega -cuando lo que asoma son Trump, Bolsonaro o ciertos caceroleros enloquecidos- trasciende largamente lo político. Lo que vemos de la sociedad humana no nos gusta."

Por Eduardo Blaustein 

En una serie documental hecha para la televisión (1989, 46 capítulos) que puede verse todavía por YouTube, Historia de la Tradición de Occidente, un profesor de la universidad de California y origen rumano, Eugene Weber, traza un panorama más bien sombrío del pasado del que venimos. Entre muchas cosas la serie habla de la historia humana, nada menos que la “occidental”, entendida como un ciclo reiterado de guerras, hambre, plagas, pobreza, violencia, poder, fanatismo, ceguera, estupidez, explotación. Cuando Weber, especialista en historia francesa, ya fallecido, llega promediando la serie al fin de la Edad Media y el surgimiento de las monarquías nacionales, refiere al surgimiento de un tipo de violencia estatal “más eficaz y más costosa que nunca”. Inmediatamente agrega: “El gobierno fuerte y las armas marchan juntas por tradición”. Sugiere además, o más que sugiere, que ese tipo de gobiernos fuertes solían y suelen contar con amplio consenso social,o resignada aceptación, ante el riesgo de anarquía (esa anarquía, no la de los anarquistas).

Los años del macrismo y los votos al macrismo presuntamente nos deberían haber enseñado que las sociedades (“los pueblos”, que, así llamados, suenan a la más maravillosa música) no son una entidad excelsa llena de bondad y amor por el prójimo, ni les humanes. En Socompa -Macri mediante- se publicaron unos cuantos textos al respecto, textos que trascendieron la política en sentido estricto. Este otro tiempo de pandemia, de Trump y Bolsonaro, de  muerte, negación, negocio farmacéutico y extravagancias nos remite de nuevo a la idea o sentimiento de un estado civilizatorio tenebroso, a una cierta agonía, a lo peor de la condición humana, si bien también a lo mejor (aplausos de las 21hs al sistema de salud público argentino, aplausos a nuestros científicos, aplausos a los militantes de los movimientos sociales).

Este asunto oscuro sobre la condición humana nació quizá con las primeras patrullas de chimpancés dedicadas a asesinar a otros chimpancés por un asunto de sobrevivencia territorial. El “mal político” contemporáneo es un flor de problemita que no puede abordarse con el latiguillo que dice “el imbécil de Bolsonaro”. Es el viejísmo tema acerca de qué demandan las sociedades y los humanos: si orden y seguridad o mayores grados de libertad. O si puede escribirse poesía después de Auschwitz. O la remanida frase que dice que somos capaces de producir a Hitler, pero también a Mozart.

 

Florecerá la distopía, existirá el dolor

Cantidad de series distópicas que llevan mucho tiempo en pantalla, desde antes de Netflix y desde la era de oro de la literatura de ciencia-ficción también, plantean también estos asuntos penumbrosos. Por algo será (“por algo se lo llevaron”). Una de las mejores series de los últimos años en la materia es Westworld (basada en una película escrita y dirigida por Michael Crichton en 1973), o al menos sus primeras dos temporadas. No es casualidad sino signo de los tiempos que en la serie los personajes más queribles y “humanos” son dos mujeres androide, que se van haciendo más y más fuertes, más rebeldes a la programación que les fue impuesta, hasta tornarse peligrosas para el sistema. No es casual que uno de los personajes más oscuros, o el peor, el más malo, William o El Hombre de Negro, extraordinariamente actuado por Ed Harris, es humano, muy masculino, poderoso, violento y violador cuando se libera de las pautas de convevencia comunmente aceptadas.

Ya en la tercera temporada de Westworld, una de esas protagonistas androides se prepara para hacer puré a la humanidad por la horrible e interminable serie de vejaciones, humillaciones, violencias y muertes sucesivas que sufrieron ella y sus pares a manos de los humanos que crearon la nueva raza, entre otras razones por mero business, control social y para entretenimiento de los ricos. Cuando parece que esa protagonista se apresta a extinguirnos retrocede a su primera versión amorosa y sensible de la primera temporada. Vuelve a despertar o se recuerda amaneciendo en una cálida casa de madera en el viejo Oeste americano, contemplando la belleza del paisaje, deseándole buenos días a su querido padre, una cosa casi Ingalls pero con mejor nivel de poesía y guión. El personaje se llama Dolores Abernathy y es muy bellamente interpretado en sus sucesivas fases por la actriz Evan Rachel Wood (a la que le deseamos un lindo futuro actoral). Había dicho al principio de la serie Dolores, la mujer androide, cuando un técnico la despierta y pone en funcionamiento para estudiarla y afinarla: “Todos amamos a los recién llegados (al pueblo del Oeste en el que transcurre buena parte de Westworld). Cada persona nueva que conozco me recuerda lo afortunada que soy de estar viva, y lo hermoso que puede ser este mundo”.

La última línea la pronuncia mientras se muestra a Dolores en escenas que el espectador ya vio: arrastrada dentro de un granero por El Hombre de Negro para ser violada y quizá asesinada, ella resistiendo y gritando, secuencia que se reiterará con unas cuantas variantes negras en perjuicio de ella y de otras y otros androides. Tanta experiencia de vejación y violencia repetida convierten a Dolores a lo largo de Westworld primero en una suerte de guerrillera vengadora feminista y luego en un monstruo genocida. Hasta que, lo dicho, en cierto capítulo de la tercera temporada, sin olvidar el sufrimiento al que fueron sometidos ella y los suyos, repite las primeras palabras que se le escucha decir en contexto de paisaje bucólico del viejo Oeste: “Algunas personas eligen ver la parte mala de este mundo. El caos. Yo elijo ver la belleza. Creer que hay cierto orden, un propósito”. Eso dice mientras la serie vuelve a situarla en ese sereno paisaje original y se repiten escenas de capítulos anteriores: dulcísimo amor entre androides, amor entre madre androide e hija androide, desprendimiento, heroísmo, bondad, todas cualidades humanas que los humanos horribles implantaron en los androides, cualidades que vienen programadas por los humanos productores del parque temático Westworld, que son como los de Hitler y Mozart.

¿Cuál es la esencia de lo humano, si nos ponemos binarios, o si avistamos el paisaje de los contemporáneos, en pandemia?

 

Como cenicero de moto

Puede que este tipo de cosas se vean (se sientan) con ojos más sensibles en épocas de pandemia más neoliberalismo, de absurdo, de desigualdades aberrantes, de posmacrismo destructivo entre nosotros. Mirar hacia atrás y hacia dentro de lo que somos -misterio eterno-, aun desde un ejercicio pesimista, puede que ayude un poco a no estancarse en el presente inmediato o autolimitarse a obtener un orgasmo efímero al decir o escuchar el latiguillo “el imbécil de Bolsonaro”. Por supuesto: el resultado de esta instrospección no resulta pum para arriba. O sí. Porque es cierto que hoy tenemos a Bolsonaro y Trump pero peor nos fue con Hitler, Pol Pot, Videla, los gulag y las purgas de Stalin, la crucifixión de Espartaco y los suyos, la Santa Inquisición.

Puede que haya una diferencia epocal. Tampoco ayuda demasiado pero tiene la virtud de… desorientarnos más: nazismo y fascismo, así como el stalinismo derivado/ distorsionado de Marx-Engels-Lenin, constituían sistemas de pensamiento relativamente coherentes en sí mismos. Mientras que Trump y Bolsonaro, para quienes no alcanza en absoluto el mero rótulo de “neoliberales”, nos dejan definitivamente en pelotas, como en su momento nos dejó en orsay el macrismo con el chiste de la posverdad.

Trump y Bolsonaro. Hay demasiado de absurdo, de grotesco, de insólito, no solo de violento, en ambos personajes. Hay algo un tanto dramático en el hecho de que ambos conserven ciertos grados  de consenso en determinadas capas sociales (consensos que escapan a la regla de clases). Lo mismo en cuanto a la constatación de que nada presuntamente lógico (aquello que nos resultaba “lógico” alguna vez) les hace pagar costos políticos rápidos, no pagan ni su crueldad, ni sus torpezas, ni sus papelones. Nada los hace caer por lo menos con la velocidad “lógica” que presumimos -en orsay- debería registrarse a favor del Bien. Nadie sabe hoy si Trump perderá las próximas elecciones -EE.UU. se aparece como un gigante con serios trastornos mentales- ni si Bolsonaro caerá por impeachment algún improbable día -otro gigante económico paralizado, con instituciones políticas entre corruptas e impotentes-.

Como con Macri, pero a escala global, vivimos la Era Universal del Off-Side Permanente. Hace mucho tiempo que el mundo se puso incierto. Bolsonaro y Trump, exagerando apenas, nos señalan que nada de la cultura, nada del “sentido común” (al que ponen en crisis), nada de las más elementales normas y valores de lo que creíamos “debía ser” la convivencia humana, pero tampoco nada de las reglas de las instituciones y la democracia, nada sirve contra estos muchachos y estos tiempos. Todo está patas para arriba por más videos insólitos que veamos sobre los chistes horribles, los alardes y las contradicciones de los Trump y los Bolsonaro, esos videos que deberían dejarlos expuestos al segundo de transcurridos.

Trump, Bolsonaro y la pandemia desnudan esas impotencias largamente larvadas devenidas del peor capitalismo financiero y de su salvajismo. El que casi acabó con el estado de Bienestar en muchas naciones “serias” (y la nuestra) y multiplicó la desigualdad, la impotencia o la insuficiencia de las democracias para lidiar con el consiguiente y fortísimo malestar social que, por ahora, conduce a Trump y Bolsonaro y no a Rosa Luxemburgo. Barbarie sí, capitalismo también, socialismo no. Mientras tanto, en este mundo al que “debemos pertenecer”, los organismos internacionales tan lustrosos con sus burocracias gigantescas, así como alguna remota idea de  solidaridad planetaria, bien gracias. Inútiles, al pedo como cenicero de moto. Para más INRI, como dicen en España, hay que preguntarse qué tienen Trump y Bolsonaro que anida en las sociedades y los individuos.

¿Juicio y castigo a lo qué?

Sucede que no todo es repetición de la historia como tragedia. La noticia colorida es que Trump y Bolsonaro (y Macri a su modo, que es el de otros, Piñera por ejemplo) vienen con novedades relativas de época. Trump encarna al millonario outsider -y antipolítico- envanecido por meramente haber hecho mucho dinero. Uh, un exitoso del capitalismo, un winner. Seguramente en parte encarna todavía al self made man que no le debe nada a nadie, y al sueño americano. Narcisista al borde de la demencia, esperamos que algún día al fin caiga ruidosamente desde lo alto de su ego. Pero no, no cae, siendo que es un idiota, a lo sumo un hombre de negocios brutal y astuto. Su eventual sucesor es un demócrata que parece anodino, “la vieja política”, nada que prometa la felicidad.

Bolsonaro, sencillamente un bruto, más bruto que Trump por ser milico y no tener millas recorridas en la alta sociedad, es más o menos igual de ignorante. Qué lideres, Occidente, se dice uno, qué líderes. Un poco (un mucho) de violencia verbal y racismo y etc, un poco (un mucho) de jugarla de antisistema, otro poco (mucho) de patrioterismo, todo rematando con el gesto de empuñar un arma de fuego. Eso sostiene a Bolsonaro macho alfa y sus seguidores alfita que lo imitan, llenos de un vacío furioso. Vuelve y vuelve la pregunta dolorosa: qué hay de Bolsonaro en ustedes, tercio de hermanos brasileños que bancan a semejante presidente, hermanos brasucas a los que creíamos  tropicalismo, alegría y color.

Claro que Bolsonaro y los suyos tienen a Jesús de su lado. Acá se supone que uno debería reirse otra vez con suficiencia, por ejemplo ante ese video en el que los seguidores de Bolsonaro cantan como chimpancés (con perdón) “Cloroquina, cloroquina, cloroquina es la del S.U.S/ Yo sé que tú me curas/ en el nombre de Jesús”. La cosa no da para la risa sino para la tristeza nao tem fin. El nivel de delirio del cantito de esos brasucas, mixturado con exhibición prepotente de violencia, es paralelo -hablamos de algo parecido a la demencia social- al testimonio de una señora cacerolera que pudo verse en el programa del Gato Syvestre. En un tono deliberadamente pausado y controlado, gesto de mujer sabedora y no fanática, la buena señora pidió ante la cámara: “Juicio y castigo a los infectólogos”. Por Dios, no es solo lo absurdo, estúpido y cruel de la frase. Es la rarísima  resonancia errática, perdida en lo remoto y luego reciclada, de “nuestro” Juicio y Castigo en una suerte de cruce de fantasmas desvariados, dentro de la caja craneana de la cacerolera, en algún universo alternativo dentro de su bocho. Para más datos de lo que sucede en Brasil, ver aquí esta nota reciente de Socompa acá.

 

Los antisistema del sistema

En la Era del Off-Side Universal, en un mismo lodo, hay que comerse además la galletita de “líderes de lo nuevo” que se presentan como antisistema, aquello que era bueno para el rock’n’roll en los 60 o para las izquierdas, pero no para este momento del mundo. Trump, Bolsonaro y Macri como adalides de lo antisistema, encarnado en el caso del macrismo en el verso de la nueva política. En el estallido del 2001 -diez segundos de piquete y cacerola- tuvimos un momento antisistema distinto y parecido, en parte prometedor, algo esquizoide y riesgoso. En parte se expresaba en el cantito Que Se Vayan Todos, que terminó degradándose en su parte insustancial y patética hasta en la interna de los clubes de fútbol, en la puteada contra dirigentes.

Es un milagro argentino que luego del 2001 hayamos zafado de la pura disgregación o secuencia de autodestrucción con el kirchnerismo y hoy lo estemos haciendo con Alberto Fernández (otros seguirán diciendo que 2001 fue el momento ideal e irrepetible para la salida por izquierda revolucionaria). Como sea y de nuevo, si antisistema son Trump, Bolsonaro, Macri, el lado social medio facho, medio loco, ciego  y vacío de una buena parte de la sociedad, el clima de época da para quedarse con una democracia segura y lamentablemente timorata, pero que nos cuida del riesgo súper demostrado (Macri) de terminar peor de lo que estamos, con pandemia o sin pandemia.

Eduardo Blaustein  

 

Y para cerrar la nota, ¿qué mejor que un cover de "21st Century Schizoid Man" encarnado por The Tangent?




Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Ficción - Sobre La Cresta De La Ola (2006)

Y seguimos con Ficción y su rock sinfónico venezolano que ya hemos presentado oportunamente, aquí vamos con su segundo disco. Quizás menos inspirado que el primero, el disco entrega 8 temas nuevos, y 5 son instrumentales, y se nota la química y la gran interacción entre los músicos, entregando potencia y dinámica, porque si hay un baluarte histórico y oculto dentro del rock progresivo y sinfónico latinoamericano que decidió desafiar el paso del tiempo con una entrega de madurez y virtuosismo instrumental, ese es este emblemático grupo. "Sobre La Cresta De La Ola", los encuentra consolidando una propuesta que cruza el pulso clásico de las grandes catedrales sinfónicas de los setenta con la pegada enérgica del jazz-rock instrumental y la vanguardia. Hablamos de un disco donde la instrumentación toma el rol protagónico absoluto con una predominancia de temas donde el diálogo musical habla por sí solo, demostrando que la química de la banda seguía tan afilada como en sus mejor...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Gonzalo Farrugia - Stellium (1999)

Otro de los discos destacados del blog, disco solista de Farrugia, fundador de Psiglo y ex miembro de Crucis, quien supo tocar con Días de Blues y Pappo, quien fuera responsable de la nueva versión del Himno Nacional Mexicano, la cual fue adoptada como la versión oficial... una bestia en la batería que dejó su nombre grabado a fuego en el rock latinoamericano. Y les dejo las siguientes palabras de Carlos M.: "Sin duda me quedo pensando que algo debe suceder en el Uruguay, una ciudad y una cultura que permite que los pensamientos y la creatividad vuelen por todas partes y con todos los elementos que para algunos no sería bueno mezclar, pero para estos uruguayos les importa poco y fusionan todo lo que se les da la gana". Aquí, su disco solista... Artista: Gonzalo Farrugia Álbum: Stellium Año: 1999 Género: Progresivo ecléctico Duración: 50:42 Nacionalidad: Uruguay No sé si catalogarlo como un disco histórico, sino más bien un disco de un histórico, y si no saben ...

Fulano - En Vivo en Los Angeles de Chile (2002)

Definieron su música como "eclectisismo antihegemonico", y con eso tenemos una cierta idea de lo que desarrollaron tan bien. Comenzamos la semana con más Fulano y más del mejor rock chileno, en uno de los rescates culturales de cosas que nunca tendrían que quedar en el olvido, esta vez con uno de los grupos musicales más inquietos de Chile, en un registro en vivo donde el histriónico Jaime Vivanco aún estaba en el mundo de los vivos (un artista que no dejó de sorprender aún luego de su trágica muerte), junto a monstruos como Jorge Campos, Arlette Jequier, Cristian Crisosto, Jaime Vasquez y Paul Aliaga. Siempre fieles a su inquietud más que a cualquier otra convicción, generando un espacio de contracultura y resistencia musical en tiempos de dictadura, y creando esa especie de R.I.O. y Avant Garde contestatario que a pesar de todas las predicciones y suposiciones, tuvo éxito! Aquí, una extrañeza tremendamente particular, fuera de lo común y por demás talentosa, demostrando por...

Simetría Imperfecta - Otra Realidad (2011)

Como cada viernes nos gusta hacer, y más si estamos en la antesala de un fin de semana largo, los queremos llenar de música para que se acuerden de este maravilloso blog cabeza, y por eso ahora saltamos de estilo y de país, nos vamos a Argentina para recordar a unos pibes que se mandaron un muy lindo disco de metal progresivo. Ellos se llamaron Simetría Imperfecta, cultivaron un estilo que unía el sonido de Pain of Salvation, Symphony X y Dream Theater con mucha dignidad y buscando siempre sus propias formas y desarrollos. Un trabajo honesto que dignifica a lo grande el paradigma histórico del metal argento y también ensalza muy solventemente el ideal de la música progresiva a punta de vigor y potencia. Otra cosita para que conozcan en el finde largo y no nos extrañen tanto! Y ya el martes volveremos a tratar de hacer de hacerte estallar esa cabecita de Moog que tenés al pedo, a fuerza de pura buena música.   Artista: Simetria Imperfecta Álbum: Otra Realidad Año: 2011 Género: ...

Jukka Tolonen - Tolonen! (1971)

Este lunes empezamos una saga donde el protagonista es el gran guitarrista Jukka Tolonen, y será una saga dedicada a nuestra querida Vicky que fue la que nos trajo el tema Finlandia a la escuelita de rock, y más presisamente nos reseño los discos de Tasavallan Presidentti y bueno, desde allí no paramos con el tema Finlandia, más todos los aportes del Mago Alberto que también nos trajo varias cositas de aquellos pagos lejanos. Aquí, el tremendo guitarrista de los Tasavallan Presidentti (entre muchos otros grupos, Wigman entre ellos) en su primer disco solista a los 19 añitos. Es un muy buen disco pero no es el mejor que ha sacado, pero no importa porque es el puntapié inicial que servirá para traerles varios y enormes discos de este muchacho. Agradezcanle a Vicky y quieran al blog cabezón. Artista: Jukka Tolonen Álbum: Tolonen! Año: 1971 Género: Jazz rock psicodélico Duración: 32:34 Nacionalidad: Finlandia Lista de Temas: 1. Elements (Earth/Fire/Water/Air) (8:06) 2. Ra...

Fulano - Trabajos Inútiles (1997)

Seguimos con los buenos discos chilenos en nuestra saga especial, y continuamos también con el enorme grupo Fulano, en uno de los discos emblemáticos de esta banda de culto. Excelencia al por mayor con el supergrupo Fulano (miren su alineación, para caerse de culo), un proyecto que surge en los años ochenta, en plena dictadura y en un contexto de represión creativa que veía nacer ídolos de dudoso talento, su mezcla vanguardista y alocada juega en un eje de Jazz-fusión y R.I.O. a la chilena. Lograron un sonido tan enfermizamente lúdico que hacía vibrar; la banda desafió los límites musicales, límites impuestos por el consumo, por la represión, por la falta de ideas, y en ese contexto se convirtieron en una ola de aire fresco en una sociedad asfixiada, creando una mixtura de jazz-rock, avant-garde y todo aquello que les pareciese conveniente. A pesar de sus innegables influencias de Frank Zappa, Henry Cow y bandas de Canterbury, Fulano tuvo siempre una identidad propia, quizás por su ape...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.