Se ha vuelto cotidiano el asedio de un mensaje: el imperio de un individualismo extremo y supremacista que se propone imponer el sometimiento de lo popular, de las identidades culturales y nacionales. Un mensaje recorre el mundo… lo hace en tiempo real de manera explícita y subliminal, horadando la subjetividad. Está en juego la dignidad de lo humano. Buscan el acostumbramiento, la naturalización y legitimación del cuestionamiento de las instituciones democráticas (en el marco de las cuales han ganado elecciones, para luego desconocer el carácter de las responsabilidades otorgadas), de los marcos normativos internacionales y nacionales, constituciones y leyes fundamentales. Imponen proscripciones y persecuciones de representantes y lideres políticos y sociales, la cooptación y compra de voluntades, el control del poder judicial y legislativo. Por Silvio Feldman Al mismo tiempo, la exacerbada concentración de ganancias extraordinarias y el empobrecimiento creciente de sector...