Ir al contenido principal

Ira y algoritmos

El 25 de febrero de 2013 se caracterizó por una increíble coincidencia. El mismo día que el Movimiento 5 Estrellas (M5S, por sus siglas en italiano) [1] se presentaba por primera vez a las elecciones y se convertía en el partido italiano más votado —al captar 25% de los sufragios—, el canal televisivo británico Channel Four retransmitía un programa de ficción que explicaba el nuevo fenómeno con mayor claridad que cualquier ensayo de sociología política. Al comienzo del episodio de la serie Black Mirror difundido esa noche, Waldo, una figura generada por computadora de un pequeño oso azul que asistía al presentador de un talk show de medio pelo, se burlaba del invitado del día con chistes de mal gusto. Detrás de la frase se ocultaba Jamie, un treintañero frustrado que había prestado a Waldo sus gestos y sus (peculiares) ideas mientras este atosigaba a los invitados, entre ellos Liam Monroe, un arrogante ex-ministro de Cultura del Partido Conservador.

Por Giuliano da Empoli

Publicaremos en tres partes este trabajo del pensador italo-suizo Guliano da Empoli, que coteja el mundo del siglo XX con las trasformaciones producidas en los últimos tiempos.
La segunda parte del artículo puede leerse aquí
, y la tercera aquí.



En un momento dado, el productor de la serie repara en que el oso se está haciendo popular: “La gente quiere ver más de Waldo”, constata. La oportunidad se presenta cuando un diputado conservador se ve obligado a dimitir a raíz de un escándalo de pedofilia y Liam Monroe se convierte en candidato para ocupar su lugar. ¿Por qué no seguirlo por todas partes y ridiculizar su campaña?, imaginan entonces los productores. Mejor todavía: ¿por qué no hacer que Waldo le haga frente?

Al inicio de la campaña, Monroe trata de ignorar a Waldo, quien presta atención a cada uno de sus movimientos para burlarse e insultarlo. Pero el problema es que el oso agrada al público. Hace reír y habla sin pelos en la lengua, contrariamente a los políticos, que se expresan en lenguaje codificado. Gracias al apoyo del público, Waldo es finalmente admitido en el debate público como uno más de los candidatos. Jamie, el actor que se oculta tras el osezno, no está cómodo con la situación: “No tengo ni idea de cómo responder a una pregunta seria”, dice. “Pero nadie te pide que hagas eso”, repiten los productores, “tú eres el interludio cómico”.

Durante el debate, Monroe trata de poner fin de una vez por todas a la pantomima del oso de peluche: “Su presencia en el debate desvaloriza nuestra democracia —exclama—. Es solo un personaje de dibujos animados, no propone nada, a excepción de un puñado de chistes y, cuando se le acaban, pasa a los insultos. Detrás de él se oculta un actor fracasado que, a los 33 años, no ha logrado hacer nada de su vida. ¡Habla si tienes algo que proponer o, de lo contrario, retírate y abre paso a los candidatos reales!”

Por un instante, Waldo flaquea. Pero se recupera al instante. “Ve a hacerte mirar, Monroe. Eres menos humano que yo y eso que yo soy un oso de mentira con una verga de color turquesa. ¡Ustedes, los políticos, son todos iguales, es su culpa que la democracia se haya convertido en una burla y nadie sepa para qué sirve!”. En cuestión de minutos, la diatriba de Waldo se hace viral y registra millones de reproducciones en YouTube, así como infinidad de “me gusta”, “retuiteos” y envíos.

Es entonces cuando los comentaristas reaccionan con entusiasmo: “¡Todo el mundo está hasta el cogote del inmovilismo, este oso es portavoz de los desamparados!”. Waldo empieza a participar en las emisiones más serias, y cuando los presentadores muestran signos de indignación debido a su grosería e ignorancia, él responde: “¿Por qué no cierras el pico, hipócrita? ¡Gracias a mí vas a lograr el mayor número de menciones en redes sociales de tu vida!” De cara a la votación, los productores desarrollan una aplicación que geolocaliza a los electores de Waldo que van a las urnas y los recompensa con un dispositivo digital y una broma. Un propagandista (spin doctor) estadounidense se pone en contacto con los productores: “En estos momentos, Waldo es apolítico, ¡pero en el futuro podría transmitir cualquier contenido político! ¡Y puede funcionar en todo el mundo!”. “Como las Pringles”, responde Jamie en broma. “Exactamente como las Pringles”, replica el estadounidense sin la más mínima ironía.

El productor toma entonces las riendas de Waldo en sustitución de un Jamie demasiado escrupuloso y empieza a instigar a sus seguidores a realizar acciones cada vez más violentas. El día de las elecciones, Waldo pierde por un puñado de votos, pero qué más da. El fenómeno está fuera de control. Mientras se anuncian los resultados, Waldo ordena a sus seguidores que se quiten los zapatos y los lancen a Monroe, quien, abrumado por la lluvia de proyectiles, se descubre de repente como protagonista involuntario de un nuevo video viral. “Si esto se convierte en la principal oposición —elucubra mientras atraviesa la ciudad en su vehículo—, todo el sistema se va a revelar absurdo. Y es probable que lo sea, incluso a sabiendas de que ha erigido estas calles”. La escena final se desarrolla unos años más tarde, por la noche, en una megalópolis no identificada, al más puro estilo Blade Runner. Una patrulla de milicianos uniformados ataca a golpe de porra a un grupo de vagabundos que duermen bajo un puente. Entre ellos está Jamie, quien se detiene frente a una gigantesca pantalla. Ante él, desfilan imágenes procedentes de todos los puntos del planeta: escolares asiáticos con un uniforme turquesa inspirado en Waldo, aviones militares que lucen la efigie de Waldo. En superposición a la imagen, se suceden los eslóganes vacuos del nuevo poder, traducidos a todos los idiomas: Change, Hope, Believe, Future. Lo que era antisistema es ahora el sistema y, tras la máscara de carnaval, se ha consolidado un régimen férreo. En febrero de 2013, cuando la historia de Waldo fue transmitida por primera vez, los espectadores no italianos pudieron pensar que se trataba de una fábula inverosímil. Por entonces, Donald Trump seguía siendo el presentador extravagante de telerrealidad en el canal estadounidense NBC y, tanto en Gran Bretaña como en Francia y el resto de Europa, los políticos tradicionales de los partidos tradicionales ejercían el poder al estilo tradicional, sin que nada ofreciera por entonces pistas de lo que estaba a punto de caer sobre ellos. Sin embargo, apenas unos años después, queda claro que Waldo trata de hacerse con el poder a la mínima oportunidad. Merece pues la pena estudiar las características de esta extraña bestia que se alimenta fundamentalmente de rabia, paranoia y frustración.

En un libro publicado en 2006, Peter Sloterdijk reconstruía la historia política de la ira. Según él, un sentimiento irreprimible corría a través de todas las sociedades, alimentado por aquellos que, con razón o sin ella, creen que están siendo perjudicados, excluidos, discriminados o a duras penas escuchados. Históricamente, había sido en primer lugar la Iglesia quien había canalizado esta enorme rabia acumulada. Luego, los partidos de izquierda habían tomado el relevo a finales del siglo XIX. Estos últimos habían asegurado, según Sloterdijk, la función de “bancos de indignación”, al acumular las energías que, en vez de liberarse al instante, podían destinarse a construir un proyecto más ambicioso [2]. Un ejercicio difícil porque dependía de, por un lado, inflamar constantemente la furia y el resentimiento y, al mismo tiempo, de controlar estas emociones para que no derivaran en episodios individuales, sino que se pusieran al servicio de la ejecución de un plan general. Según este plan, el perdedor se convertía en activista y su ira encontraba una salida política. Hoy, dice Sloterdijk, no hay nadie que oriente la cólera que la población acumula. Ni la religión católica —que ha tenido que abandonar los tintes apocalípticos, las doctrinas del juicio universal y de la venganza de los perdedores en el más allá para adaptarse a la modernidad— ni la izquierda —que, a grandes rasgos, se ha reconciliado con los principios de la democracia liberal y las reglas del mercado—.

Como consecuencia, desde inicios del siglo XXI, la ira se ha expresado de manera cada vez más desorganizada, desde los movimientos antiglobalización a los disturbios en barriadas populares.

Una década después de la publicación del ensayo de Sloterdijk, es en estos momentos evidente que las fuerzas de la indignación popular se han reorganizado y expresan su voz en el seno de la galaxia de los nuevos populismos, los cuales, desde Estados Unidos hasta Italia, pasando por Austria y Escandinavia, dominan cada vez más la escena política en sus respectivos países. Dejando a un lado todas sus diferencias, estos movimientos coinciden en emplazar en primera línea de la agenda política el castigo a las elites políticas tradicionales, a derecha e izquierda. Estas últimas son acusadas de traicionar el mandato popular y cultivar los intereses de una minoría atrincherada en lugar de atender los de la “mayoría silenciosa”.

Más que medidas específicas, los líderes populistas ofrecen a los electores una oportunidad única: votar por ellos implica dar una bofetada en la cara a los gobernantes. Por ejemplo, uno de los folletos pro-Brexit mostraba los rostros complacientes del entonces Primer Ministro, David Cameron, y el del canciller del Exchequer [3], George Osborne, acompañados de un lema: “Haz que se les pasen las ganas de sonreír, vota Leave” [4]. La muchedumbre que exaltaba a Trump durante sus mítines electorales coreaba, por su parte: “Lock her up! Lock her up!” (¡Enciérrenla, enciérrenla!), en referencia a su rival electoral Hillary Clinton.

Ya en la Antigua Grecia, el castigo a los poderosos siempre encabezaba el programa de medidas de los demagogos. Y, si bien el resto de las promesas populistas son nebulosas y poco realistas, hay que admitir que, al menos en este primer punto, cumplen su palabra. Un voto de protesta a su favor —o incluso una simple preferencia expresada en una encuesta— es capaz de sembrar el pánico entre las elites políticas tradicionales. Por tanto, quienes declaran que la llama populista durará poco —porque, una vez en el poder, las fuerzas que la encarnan no lograrán mantener sus promesas— nadan en un mar de ilusión. La promesa central de la revolución populista es humillar a los poderosos y este hecho se materializa en el mismo momento en que llegan al poder.

Detrás de la ira pública, hay causas reales. Los votantes castigan a las fuerzas políticas tradicionales y recurren a líderes y movimientos cada vez más extremos porque se sienten amenazados por la perspectiva de una sociedad multiétnica y, en general, penalizados por procesos de innovación y globalización que las elites les han endosado en dosis de caballo a lo largo del último cuarto de siglo.

No estaríamos hablando de Waldo, de Trump y Salvini, del Brexit y de Marine Le Pen si no hubiera una realidad material en la que los nuevos populistas pudieran confiar para desarrollar sus reivindicaciones. No obstante, cuando se examinan los datos más de cerca, estos elementos, si bien relevantes, no son suficientes para explicar la magnitud de la agitación actual. Así lo atestigua, por cierto, el simple hecho de que, casi en todas partes, no sean necesariamente los más pobres o los más expuestos a la inmigración y el cambio quienes se echan en brazos de Waldo. Los votantes de Trump registraron mayores ingresos en 2016 que los votantes de Hillary Clinton, mientras que en Europa los partidos xenófobos obtienen sus mejores resultados en las regiones con menos inmigrantes.

Si bien la desconfianza contemporánea se basa en razones objetivas cuya importancia nadie pretende negar, también se alimenta de un factor a posteriori, el auténtico tabú que nadie se atreve a mencionar: no son solo las elites las que han cambiado, sino también “el pueblo”.

Como dice el escritor estadounidense Jonathan Franzen, es posible que “todo el mundo, cada uno por su cuenta, haya acabado de improviso sospechando de las elites” [5]. Pero es más probable que Internet y el advenimiento de teléfonos inteligentes y redes sociales hayan tenido algo que ver en ello. Un elemento fundamental de la ideología de Silicon Valley es la sabiduría de las multitudes: no habría que confiar en los expertos, pues la gente sabría más. El hecho de caminar con la verdad en el bolsillo, en forma de un dispositivo pequeño, brillante y colorido sobre el que es suficiente ejercer una ligera presión para obtener todas las respuestas del mundo, incide inevitablemente sobre todos nosotros.

Nos hemos habituado a recibir una respuesta instantánea a nuestras peticiones y deseos. No importa cuál sea la petición, “there’s an app for that” (Hay una aplicación para eso), precisaba un anuncio de Apple. Una forma de impaciencia legítima se ha apoderado de todos nosotros: ya no estamos dispuestos a esperar. Google, Amazon y Deliveroo [6] nos han habituado a que nuestros deseos se cumplan antes de que los hayamos formulado por completo. ¿Por qué la política debería ser diferente? ¿Cómo es posible tolerar los rituales dilatorios e ineficaces de una maquinaria gobernada por dinosaurios impermeables a cualquier solicitud?

Pero detrás del rechazo de las elites y de la nueva impaciencia de los pueblos está la forma en que las propias relaciones interpersonales están mutando. Somos criaturas sociales y nuestro bienestar depende, en buena medida, de la aprobación de quienes nos rodean. A diferencia de otros animales complejos, el ser humano nace indefenso y sin habilidades, y lo sigue siendo durante muchos años. Desde el principio, su supervivencia depende de las relaciones que logra establecer con los demás. El diabólico poder de atracción de las redes sociales se basa en este elemento esencial. Cada “me gusta” es una caricia materna hecha a nuestro ego. Toda la arquitectura de Facebook se basa en nuestra necesidad de reconocimiento, como ha admitido sin tapujos su primer inversor de capital riesgo, Sean Parker: “Nosotros te facilitamos una pequeña dosis de dopamina cada vez que alguien te consagra un 'me gusta', comenta una foto o una entrada, o cualquier otra acción. Se trata de un bucle de validación social, exactamente el género de cosa que un hacker como yo podría explotar, porque se aprovecha de un punto débil en la psicología humana. Los inventores, los creadores, yo, Mark [Zuckerberg], Kevin Systrom de Instagram, eran muy conscientes de ello. Y lo hicimos de todos modos. Esto transforma literalmente las relaciones que las personas establecen, entre sí y con la sociedad en su conjunto. Y, probablemente, interfiere con la productividad de un modo u otro. Solo Dios sabe lo que todo esto está haciendo al cerebro de nuestros hijos".

Mucho antes de los Steve Bannon y los Casaleggio, hubo el trabajo de los aprendices de hechicero de Silicon Valley. La maquinaria hiperpotente de las redes sociales, enlazada a los manantiales más primarios de la psicología humana, no fue diseñada para apaciguarnos. Por el contrario, fue construida para mantenernos en un estado de incertidumbre y de vacío permanente. El cliente ideal de Sean Parker, de Zuckerberg y del resto es un individuo compulsivo, incitado por una fuerza irresistible a volver a la plataforma docenas o incluso centenares de veces al día, en busca de esas pequeñas dosis de dopamina con las que ha establecido una relación de dependencia. Un estudio realizado en Estados Unidos ha demostrado que cada uno de nosotros ejerce, como promedio, 2.617 acciones diarias sobre la pantalla de nuestro teléfono inteligente. No es realmente el comportamiento de alguien cuerdo, sino más bien el de un yonqui en fase terminal que se inyecta toda la jornada a golpe de refrescos de pantalla y de “me gusta”.
 

Notas:
[1] El M5S fue fundado formalmente en octubre de 2009 por Beppe Grillo, activista político y comediante, y Gianroberto Casaleggio, estratega web contra los políticos tradicionales y la “casta”. En 2010, los periodistas Sergio Rizzo y Gian Antonio Stella publicaban La casta. Così i politici italiani sono diventati intoccabili (La casta. Así los políticos italianos se volvieron intocables; Rizzoli, Milán, 2010). Este libro vendió más de un millón de ejemplares y se transformó en el manifiesto de la rebelión del pueblo contra las elites.
[2] P. Sloterdijk: Ira y tiempo, Siruela, Madrid, 2017.
[3]  En el Reino Unido se designa al ministro de Hacienda con el título de “canciller del Exchequer”.
[4] En el referéndum se votó “Leave” o “Remain” , abandonar la Unión Europea o permanecer en la organización supranacional.
[5] Francesco Pacifico: “Jonathan Franzen Tells Donald Trump” en 24 Ore, 9/3/2017.
[6] Deliveroo es una compañía británica de entrega rápida de comida, con operaciones en Reino Unido, Países Bajos, Francia, Bélgica, Irlanda, Italia, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y en China.

 
 
Giuliano da Empoli - Escritor italiano, dirige el think tank Volta. Fue vicealcalde de Cultura de Florencia y asesor político del Primer Ministro italiano Matteo Renzi. Es autor de El mago del Kremlin (Seix Barral, Barcelona, 2023). Reside en París.
**Este artículo es un fragmento del libro Los ingenieros del caos (Oberon, Madrid, 2020).


Nota: este video es de hace seis años, hoy quedó desactualizado por hay muchos personajes simil Waldo en la política y la vida social argentina, y uno de esos se sienta en el sillón de Rivadavia en la Casa Rosada.

Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

Ensemble Nimbus - Fake News! (2026)

Ojo que esto no es una fake news, una mentira o un verso, esto es otro tremendo aporte del Mago Alberto que le entra de lleno al RIO y Avant Prog de esta histórica banda sueca, y eso es una noticia fantástica. Ensemble Nimbus haya vuelto al ruedo después de tantos años de silencio con un disco donde colaboran músicos de la talla de Tomas Bodin (The Flower Kings) y Chris Cutler (Henry Cow, Art Bears, Gong, etc.). Es música exigente, lúdica y muy precisa, ideal para quienes disfrutan de las estructuras que desafían lo convencional. Un disco que suena "high-tech" pero orgánico, manteniendo ese espíritu de orquesta de cámara eléctrica que definía a sus primeros discos, siguen fieles a esa mezcla única de avant-prog, música de cámara con toques circenses, influencias gitanas y ese sentido del humor retorcido tan típico del movimiento RIO.. Como dice muy bien el Mago Alberto en su comentario que acompaña este posteo: "Cabezones, un disco para degustar tranquilo, sonidos inva...

Syrius - Az ördög álarcosbálja (Devil's Masquerade) (1972)

Cerramos la semana con otra tremenda joya desconocida. Otro gran aporte de LightbulbSun para viajar musicalmente otra vez a Hungría, pero esta vez a los setentas. Y hablar de este disco, cuyo título sería "El baile de máscaras del diablo", vendría a ser como describir una fiesta donde han invitado a todo el mundo: un profesor de jazz serio, al rockero con melena y a un marciano con una flauta travesera con algún guiño a Gentle Giant y analogías con las mejores obras de Fripp. Este fue el primer y único LP de la agrupación, que en su momento solo vendió una pequeña cantidad de copias, principalmente con fines promocionales. Lástima, porque Syrius tenía una personalidad arrolladora y no intentaban sonar como los grupos británicos de la época; simplemente agarraron sus instrumentos y dijeron: "vamos a hacer lo que nos canta el culo", y así lo hicieron, generando un disco que debería ser una pieza fundamental en tu playlist de todos los días. Si te gusta la música que...

Gaia Wilmer Large Ensemble - Folia, The Music of Egberto Gismonti (2023)

Un puente entre el Jazz y el legado de Gismonti. Vamos a presentar ahora una maravilla, un disco disco doble que es una obra maravillosa, ambiciosa y profundamente respetuosa en la que la saxofonista, compositora y arreglista brasilera Gaia Wilmer rinde homenaje a uno de los genios más influyentes de la música contemporánea de Brasil; obviamente nos referimos al maestro Egberto Gismonti, y este es otro de nuestros discos desconocidos pero tremendamente recomendados. El proyecto tiene raíces profundas; nació de una serie de conciertos organizados por la propia Wilmer en Brasil (gracias a una beca del Centro Cultural Banco do Brasil) para celebrar el 70º aniversario de Gismonti en 2018. Esta experiencia previa de tocar junto al maestro permitió que los arreglos maduraran antes de llegar al estudio. El repertorio es una selección curada que recorre algunas de las obras más emblemáticas de Gismonti, manteniendo un equilibrio entre la nostalgia y la vitalidad. Ideal para comenzar la seman...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.