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lunes, 3 de octubre de 2016

Van der Graaf Generator - Do Not Disturb (2016)


Los míticos Van Der Graaf Generator vuelven en este 2016 con disquito bajo el brazo. Un trabajo impredecible, un disco que navega a través circunvoluciones métricas y matemáticas si bien mantienen su coherencia melódica representando un viaje por el laberinto del alma. Hammill continúa explorando la existencia humana, zambulléndose en la turbulencia de sus miserias y sus grandezas, con toda la intrincada música de VDGG como soporte. "Do Not Disturb" (No Molestar) es tan extraño, angular e impredecible como cualquier cosa que la banda hiciera en los años 70s, y la química entre los tres músicos raya en lo mágico, en un un nuevo pico creativo de la banda y otro de los grandes discos de este año.

Artista: Van der Graaf Generator
Álbum: Do Not Disturb
Año: 2016
Género: Progresivo ecléctico
Duración: 57:03
Nacionalidad: Inglaterra


Lista de Temas:
1. Aloft
2. Alfa Berlina
3. Room 1210
4. Forever Falling
5. Shikata Ga Nai
6. (Oh No I Must Have Said) Yes
7. Brought To Book
8. Almost The Words
9. Go

Alineación:
- Peter Hammill / guitar, keyboards and vocals
- Hugh Banton / organ, bass pedals and bass guitar
- Guy Evans / drums



Llega uno de los discos indispensables del 2016 (aunque Hammill ya no tenga el mismo vozarrón), el nuevo disco de estudio de Van Der Graaf Generator desde que la mítica formación británica de rock progresivo se reuniera tras casi de 30 años de silencio, se convierte en uno de los discos más esperados por los melómanos de todo el mundo. Y es que desde que en 1977 se despidieran con "The Quiet Zone/The Pleasure Dome", no tuvimos noticias del grupo con Hammill en él hasta 2005, cuando regresaron con el irregular "Present". Después nos deleitaron con un mejor "Trisector" (2008) y más tarde le llegó al buen "A Grounding in Numbers" (2011).
Según los músicos, éste es uno de sus trabajos más técnicos hasta la fecha: "uno de los trabajos más exigentes técnicamente que hemos hecho nunca", y que algunos pasajes del disco "se basan en la sensación y la empatía que se ha construido a lo largo de los años. En su conjunto, se trata de una exploración segura y firme de las posibilidades de un trío moderno. Líricamente, el paso del tiempo y las cascadas de la memoria y la experiencia compartida iluminan las canciones" dijo Hammill. "Do Not Disturb" se grabó en apenas una semana tras las sesiones de ensayo, con todas las pistas de acompañamiento grabadas en pleno estudio. Y Hammill dice que el álbum será "clave" para el catálogo de la banda.

El disco, para resumir, es una vibración del alma con excesiva nostalgia, recordando días perdidos a la distancia, canciones fuertes llenan un disco que vale mucho, muchísimo la pena. Ahora les paso a contar mi impresión sobre él.



El paso del tiempo ha quitado potencia en la extraordinaria voz de Peter Hammill pero no la intensidad, y la química entre él, Hugh Banton y Guy Evans en este disco raya en lo mágico. Su dominio de la dinámica extrema se ha vuelto cada vez más refinado, en una transformación perpetua de texturas que se superponen y se fusionan y momentos de calma son perforados por la pontencia rítmica y las distintas capas de ritmos superpuestos. La música intenta seguir la lírica que, como no podía ser de otra manera, habla de las complejidades de nuestro espíritu, las alegrías, las tristezas, las grandezas y bajezas.

Pocas bandas de la época dorada del progresivo se pueden dar el lujo de haber permanecido fiel a su espíritu original, conservando ese fuego de la insatisfacción e inconformismo que viera nacer al género... las bandas que perduraron con el tiempo cayeron en la trampa consumista de los 80s-90s al estilo Yes o Genesis... desde mi perspectiva solamente dos de las grandes bandas de los 70s se mantuvieron estoicamente en la misma sintonía que los viera nacer y siendo fieles a sí mismos, ellos son Van der Graaf Generator y King Crimson.
Con este álbum, se pueden escuchar a tres músicos con más de 40 años de hacer música temeraria y excéntrica, dan una muestra de cómo hacer la música más enroscada sin perder la capacidad de sonar dramático y melodioso. Si bien el disco, a mi entender, no es perfecto, y tiene algún tema que me resulta un tanto flojo o al menos de menor calidad que el resto, debemos decir que los viejitos alcanzaron nuevamente un nivel altísimo, consolidando su condición de los últimos supervivientes de la época dorada del rock progresivo ya que aunque King Crimson permanecen activos y de de gira, Robert Fripp no ha mostrado ningún deseo de volver a llevar a la banda a grabar un nuevo disco y crear nuevas composiciones.



¿Quien hubiese adivinado que luego de la salida del genial David Jackson la banda podría hacer un disco tan maravilloso como éste?. El trabajo genera un placer infeccioso y discordante de atmosferas y sensaciones contrapuestas. Quizás debería hablar de cada una de las canciones que componen el disco, como en todo buen comentario del disco, pero la verdad que no tengo ni ganas de hacer eso, ya lo harán ustedes mismos cuando lo escuchen. Y creo que aquí hay algo más en juego, mucho más importante que la suma de comentarios de canciones; en este resursigimiento y revalorización de esta maravillosa música que es la progresiva, que a mi entender no es un estilo sino que representa una forma revolucionaria del espíritu que transpasa todos los géneros y estilos, una forma inconformista, aventurera y salvajemente arriesgada, esta búsqueda de nuevos límites sonoros que representa nuevos límites en la exploración de nuestra misma alma humana de parte de cada uno de sonotros, este disco representa esa búsqueda y experimetación que va más allá de cualquier éxito comercial y moda del mercado, es una revalorización de nuestra capacidad de inventiva y creatividad, de nuestra posibilidad de crear Arte sin ataduras, sin limitaciones de ningún tipo, el más hermoso Arte que no pierde su capacidad de sorprender y aprender sin límite. Un Arte además comprometido, que no le tema a enfrentar los peores demonios de nuestro interior. Un Arte con mayúsculas, donde unos viejitos encantadores dan cátedra a las nuevas generaciones sobre cómo generar Arte comprometido, sensible, hermoso, vanguardista, experimentador, que rompe con fronteras y que además rompe con sus propios límites. He aquí a los únicos que fueron leyenda en los setentas y que siguen con su rebelión interna sin envejecer, aquí está enseñando sobre cómo ser fieles a sí mismos aún a pesar de todos los inconvenientes y sacrificios por mantenerse con la frente alta a pesar de que el medio pedía otra cosa.
Hoy que Robert Wyatt ha colgado los guantes, hoy cuando ya quedan pocos de los dinosaurios de los setentas, todavía podemos disfrutar a estos maravillosos Van der Graaf Generator en su mejor forma y dándo cátedra como tres sabios que han pasado por todo y todo lo conocen. Disfrutémoslos porque aún están con nosotros, y demos gracia por ello.

Aunque Hammill no ha llegado a afirmar que este será el último álbum de la banda, al menos ha reconocido esa posibilidad. Y está claro que el conocimiento de esta posibilidad ha influido en este disco, sobretodo en el contexto de las preocupaciones líricas de Hammill: el paso del tiempo, la edad, la madurez. Es apropiado, entonces, que este nuevo disco venga cargado con un sentido especial, quizás cierre la obra de vida de excelentes músicos. Quizás sea el adiós de esta banda maravillosa y extrema. Este disco quizás sea el adiós no sólo a una banda sino a un Arte que se a atrevido como pocos a explorar con crudeza el alma humana. Arte comprometido y valiente como pocos. Pero si es un adiós que quede como ejemplo de que camino se debe seguir para ser grandes, no para los grandes públicos ni para el mercado, sino grandes para nosotros mismos.



Sobre el disco, está lleno de vuelos instrumentales maníacos, una gran cantidad de carga dramática con la voz de Hammill ardiendo de pérdida y pesar. reflexión sombrías sobre las oportunidades perdidas, con órganos desgarrando las canciones de par en par, con riffs enojados y percusión atronadora que dan paso a melodías nostálgicas, escupiendo cada nota llena de sentimiento a medida que el disco avanza.

Quizás el disco sea conceptual a su manera, parece ser un repaso de su propia historia, las huellas del devenir del grupo surgen en flashbacks fugaces y cinematográficos: su éxito temprano cuando alcanzaron el número 1 en las listas de álbumes en 1971; el disco gira alrededor del éxito, los conciertos, los rigores de las giras, cuando la habitación de hotel era el único lugar donde se podía tener un momento de privacidad, la pérdida (seguramente de Jackson) y anécdotas que seguramtne serán internas, para ellos mismos. Un disco que es una revisión y un despido, un adios que no será nunca porque siempre Van der Graaf Generator estará en nuestros corazones y en la historia de la música grande y el Gran Arte de todos los tiempos.

Un disco muy emotivo, muy bello, que representa muchas cosas, representa una historia, ideales, búsquedas, experiencias, y que no se olvidarán nunca porque no debemos olvidar el Gran Arte que se abre paso a través de la historia de la humanidad. El Arte de la sonrisa que Da Vinci tan bien supo imprimir, el Arte comprometido de Picasso retratando masacres asesinas, el Arte que representa ese toque divino con la punta de nuestro dedo de la pintura de Miguel Angel, es la experimentación de van Gogh, son los claroscuros de Rembrandt, es todo eso proyectado hacia el futuro y hacia las nuevas generaciones, para que mamen en el río de su inspiración.

Es por todo ello que no haré un comentario de cada tema, eso se los dejo a ustedes mismos. El disco está genial, pero quizás me quedo corto, porque vale mucho mucho más.



There's a discernible upward trajectory to the main Van der Graaf Generator releases since their '05 reformation. Present was the "they're back!!!" album which was pretty solid and received unanimous acclaim in the press, but any minor shortcomings were probably overlooked because it was thrilling to live in a world where "they're back!!!" Trisector was the debut of the trio (Jaxon having split at the end of '05) and further confirmation that 21st Century VdGG was in no danger of tarnishing the vaunted legacy but would instead add to it, quite exquisitely. Yet, for the great songwriting and performances, there was a feeling that the trio was gaining its footing and that a classic was just within its reach. That promised potential was realized with A Grounding In Numbers, a tremendously strong album with real bite and one that, to my mind, can stand proudly and rightly with any of the much-loved 70s output.
Which brings us to Do Not Disturb. Incredibly, the new (and possibly final) offering from Van der Graaf Generator is the best thing they've done since their reformation. In a career that has origins dating back almost fifty years, this album feels like the culmination of their noble journey, as if this was meant to be the closer. As such, Do Not Disturb sometimes recalls past glories yet sounds new, groundbreaking, and unlike anything else they've done. I hope loads of newbies come across it because at least some of them (the ones that don't run screaming from the room, as ever) will have a "Where have they been all my life" moment and work their way backward, and good for them. As for long time fans, they will not be disappointed although they may be caught off guard and challenged.
Van der Graaf Generator have not stated that this will be the last album, and there certainly may be further releases. However, given their age (all members in their mid-Sixties), they are aware that it could be the last VdGG release and that thought was stated and swirling about as they made the record. Perhaps because of this, there is more stylistic variance on this disc than on any other VdGG release (and that includes World Record with its reggae and flamenco flourishes...). Actually, there is probably more variance in any one song on this album than there is on any previous disc. That's obviously a bit of an exaggeration but, seriously, just when you think you have a grip on where it's all going, it twists into a completely unpredictable direction, often several times within the same song. The risk is that this approach can leave the unprepared so befuddled that accusations of throwing in everything and the kitchen sink may arise. But there is, paradoxically, a twisted cohesion to the proceedings thanks to VdGG's expert execution. They make it work. And it's fantastic.
The album opens with "Aloft". Its breezy guitar, gentle vocals, and the delicate cymbal work of Guy Evans evoke the opening tune of AGIN, "Your Time Starts Now". Not for long, however, as the song shifts to a jabbing, organ-led workout which morphs yet again into a powerful, heavy electric guitar romp, and back again. A real belter of an opener, revealing textures hitherto unheard on any past offerings as accordion is added to the VdGG palette. In the capable hands of Hugh Banton, that's a major plus point (think Astor Piazzolla, not "Roll Out The Barrel"). There are odd time signatures and some complicated playing but the band make it sound smooth and effortless.
Then it's back to Italy, 1972, and VdGG being driven around by promoter Maurizio Salvadori in his "Alfa Berlina". In a reference to that era, the song starts out with a somewhat avant-garde sound collage containing audience applause (presumably from an Italian audience), sirens, and street traffic before launching into a driving 4/4 number with an infectious chorus. This tune could almost be a hit, so catchy is it, although I don't know how radio would feel about the soundscape sections (I love 'em).
"Room 1210" is, lyrically, about the solace one takes in the sanctuary of a hotel room, which is certainly a welcome respite from the chaos surrounding touring musicians much of the time. Guy's light touch on the cymbals and HB's accordion work stand out. Similar to "Almost The Words" and "Brought To Book", it's a piano-based song which affirms that, while the band may be known as merchants of hair-raising chaos, they are also expertly capable of delivering up wistful moments of beauty. In the case of the latter two songs, it's some of the most accessibly elegant music they've ever produced. All three numbers share another similarity, which is that they all go off into completely different directions after a seemingly unshakable, tranquil mood is set. And I mean seriously different directions. And they're album highlights in my book. In "Almost The Words", the wistful piano section gives way to a glorious rock workout which gives Banton the opportunity to demolish his gear with a blistering solo. It's reminiscent in style and tone of his solo spot in "Octopus" from the late 60s debut album Aerosol Grey Machine. Great stuff! In the case of "Brought To Book", I honestly can't even describe what I heard. Really. The beauteous piano music just stops and goes into this absurdist Dada-like jam that is probably the biggest "WTF just happened???" moment on any VdGG album, ever. It's AWESOME!
Just about every tune is a standout. "Shikata Ga Nai" is ethereal, evocative, moody... it could well be Banton's modern take on "Pictures / Lighthouse" from Pawn Hearts, except on accordion. At the same time, there's nothing like it in the VdGG catalog and it's stunning. The rockers this time around are "Forever Falling" and "(Oh No, I Must Have Said) Yes". The former starts out like "The Hurley Burley" (with lyrics) before giving way to an off-time signature groove complete with electric guitar, stabbing organ chords, and tasteful percussion (shakers and the like) augmenting Guy's flawless drumming. "(Oh No, I Must Have Said) Yes" starts like a studio version of something from the live album Vital (1978). Think about hearing "Ship of Fools" or "Door" from that album, and then discovering their studio counterparts. This song sounds like a studio counterpart for a song that could have been on that classic live disc. That is until it morphs into a fun jazzy interlude. Banton walks the bass, Evans effortlessly corresponds with his trademark jazz stylings, and Hammill delivers the goods with some off-the-wall guitar, complete with very competent and creative whammy bar usage. As it is on the the rest of the album, his guitar playing is perfect for the music. "Go" ends the disc on a sombre note and could well be interpreted as the coda to not only the album, but the career if this is indeed the last go 'round.
I was really knocked off my feet by this album. It's amazing that they can sound so fresh, so young even, at this point in their career. There's no less fire or edge now than there was when they made The Least... forty seven years ago. And they're taking even more chances. I know that there is talk of this possibly being the final chapter, but if we could get a guarantee that future releases will be this good then I'd like them to carry on into their 90s. Hope I die before I get old? Nah. Not if you're still this worthwhile.
Jim Christopulos

Ah, y no pidan por aquí links de descarga, traten de comprar el disco, pero aquí no hay links de descarga. Demasiado que publicamos discos que salieron este mismo año. Y qué disco!!!!!

disfruten de esta Obra de Arte, toda una maravilla de nuestra época. Quizás Hamill no tenga el mismo vozarrón que ayer ¿pero que importa? el disco es un torrente de emociones imparable... Señoras y señores cabezones, aquí la que sea quizás la última obra de verdaderos artistas de la música pero sobretodo de las emociones, valorenla como tal.
El Mejor Arte...




7 comentarios:

  1. Y el link? jaja, es una broma. En cierta manera es alentador que Kansas, King Crimson y VDGG (que genérico jeje) sigan vigentes y con material nuevo. Al menos para mi es significativo debido a que no tuve la posibilidad e verlos en su edad de "auge" y hace mas luminosa mi juventud musical.
    PD: Técnicamente King Crimson sigue vigente desde todo punto de vista. Es cierto que solo graban albumes en vivo pero ya en "Live In Toronto" tienen una nueva composición al igual que en "Radical Action To Unseat The Hold Of Monkey Mind",donde creo que tienen un par más; ambos del 2016.

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  2. Bellísima reseña, Moe!!! Peter Hammill es definitivamente uno de mis artistas favoritos. Siempre me resulta muy difícil expresar cuánto me llegan musical y líricamente tanto Van der Graaf como su carrera solista. Muchas gracias por compartir el disco, pero por sobre todas las cosas muchas gracias por compartir tan hermoso comentario (me emociono muy fácilmente con cualquier cosa relacionada a vdgg y a peter jaja).

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    1. Si, a mi me pasa más o menos lo mismo con VdGG y Peter, me llegan muy profundo y tocan el alma, así que el comentario del disco, que en realidad no es tanto un comentario del disco sino una reflección sobre el mismo, está armada desde alli.
      Sobretodo me tira esa forma de ser auténticos y ellos mismos a pesar de todos los inconvenientes, a pesar de que no es lo que les conviene, a pesar de ir contra la moda, a pesar de tener todas en contra, ellos siempre fueron auténticos en toda su carrera, uno de los pocos que no cayeron en el mercantilismo del éxito.
      Espero te guste Vicky, yo lo estoy escuchando desde hace días y es un disco que cada vez me gusta más, creo que es un disco que hay que reseñar luego de haberlo digerido y asimilado bien, pero es un verdadero discazo.
      Abrazos Vicky y CalleNep!

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  3. Una señora reseña, me emocioné mucho leyendo estos comentarios al nuevo disco de Van Der Graaf, como algunos saben, uno de mis mayores amores musicales. No se sabe si será su último disco pero qué manera de crear arte que guardan bajos sus mangas estos genios. Gracias por tanta magia.
    Pd: Cómo puedo enviar mis reseñas a los discos de Peter Hammill? no lo olvidé, hace un año que vengo prometiendo y ya están para ser publicadas en esta maravillosa página.
    Reseñe los siguientes discos:
    Fools Mate (1971)
    Chameleon in the Shadows of the Night (1973)
    Skin (1986)
    The Appointed Hour (1999)

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  4. Genial Diego, los voy preparando mandame las reseñas por mail entonces. Gracias!!!

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  5. Perfecto. Termino de hacer unos retoques y te envío todo por correo durante las horas de la tarde.

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