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martes, 8 de septiembre de 2015

Joe Zawinul ‎- Brown Street (2006)

Artista: Joe Zawinul
Álbum: Brown Street
Año: 2006
Género: Jazz rock / Jazz fusión
Duración: 85:11
Nacionalidad: Austria


Lista de Temas:
CD1:
1. Brown Street
2. In a Silent Way
3. Fast City
4. Badia/Boogie Woogie Waltz
5. Black Market
CD2:
1. March of the Lost Children
2. A Remark You Made
3. Night Passage
4. Procession
5. Carnavalito

Alineación:
- Joe Zawinul: keyboards, vocoder, arrangement
Alex Acuna: percussion
Victor Bailey: bass
Nathaniel Townsley: drums
Paul Shigihara: guitar
Andy Haderer: trumpet, flugelhorn
Kenny Rampton: trumpet, flugelhorn
Rob Bruynen: trumpet, flugelhorn
Klaus Osterlob: trumpet, flugelhorn
John Marshall: trumpet, flugelhorn
Ludwig Nuss: trombone
Dave Harler: trombone
Bernt Laukamp: trombone
Mattis Cederberg: bass trombone, tuba
Heiner Wiberny: alto and soprano saxophones, flute, clarinet
Karolina Strassmeyer: alto saxophone, flute, clarinet
Olivier Peters: tenor and soprano saxophones, flute, clarinet
Paul Heller: tenor and soprano saxophones, flute, clarinet
Jens Neufang: baritone and bass saxophones, bass clarinet
Vince Mendoza: all arrangements except CD2#4.


Un día Carlos Gancia pidió este disco, y otro día el Mago Alberto se lo consiguió.
No hace falta que escriba mucho, no?... a Alberto le encantó, Carlos lo venía pidiendo... pero hay gente que no le gustó este disco, miren el siguiente comentario:

Cuando se comenta el disco de una figura consumada, de un ícono, de un consagrado como Joe Zawinul, corresponde plantearse cuáles son los elementos apropiados a considerar.
En ese tránsito me pregunto: ¿Se analiza el objeto que motiva el análisis o la totalidad de la obra del artista? ¿Nos basamos en su núcleo creativo o en el contexto? ¿Se juzga la causalidad, el nivel de graduación alcohólica del artista, la cantidad de hijos que tuvo o su peinado?
Bueno, si fuera el peinado… Zawinul estaría en problemas.
Brown Street es un disco doble en vivo grabado en el Birdland de Viena, que reúne en un espacio común a Joe Zawinul, ex-integrantes de Weather Report como Alex Acuña y Victor Bailey, a Nathaniel Townsley de Zawinul Syndicate, a la WDR Big Band y al arreglador Vince Mendoza. Todos juntitos y de la mano para recrear viejos temas, en su mayoría provenientes de la época de oro de Weather Report.
Pero... ¿cuál fue o es la verdadera intención de este álbum?
Los musicólogos usualmente recomiendan que para abordar un enfoque ecuánime, habría que establecer primero una ontología de los objetos posibles de la intención. Pero a su vez señalan que esa ontología presenta dos límites fenomenológicos: uno descriptivo y otro de efecto. Incluso en su derroche verborrágico, los expertos citan argumentos ejemplificadores que evitaré transmitir porque es poco probable que usted llegue a entenderlos (en mi caso no es probable, es definitivo).
En su lugar utilizaré una adaptación libre pero igualmente ilustrativa.
Ejemplo descriptivo: Uno no dice “voy a agarrar una estructura de protones, neutrones y electrones y estirando tales músculos y tendones dividiré esas células”. Dice “Tomaré ese garrote y te partiré el cráneo”.
En términos de intencionalidad de una obra musical, equivale a decir que la descripción debe eludir un enfoque estructural microscópico. Espero que el ejemplo haya sido claro (recuerde que tengo el garrote).
El segundo límite de las intenciones está dado por el trasfondo de nuestras capacidades.
Ejemplo: Cuando uno aprende a usar un hacha, primero piensa en ubicar el filo del lado apropiado, mover los brazos de una forma determinada, la exactitud del golpe, etc. Pero una vez incorporado el conocimiento, sólo se tiene la intención de…¡Zas!
En este caso el ejemplo nos enseña a apropiarnos del análisis a través de una mecánica ya adquirida y que no requiera procesamientos.
Trasladando el concepto y respondiendo a los interrogantes iniciales, parece ser que el análisis apropiado de este álbum solo depende de seguir las intenciones manifestadas por Zawinul sin perder de vista las limitaciones señaladas. Con ciertas precauciones, claro está.
No sólo conservo el garrote sino que además soy experto con el hacha.
La intención original de Zawinul en Brown Street parece ser recrear una etapa determinada de su propia obra expresándola en un contexto diferente. Sobre este punto en particular, el licenciado Yoko Nozco dijo: “Una obra debe respetarse, no por una presunta obligación moral, sino porque de lo contrario se estaría ejecutando otra obra diferente”.
Sin embargo, la intención original de la obra pude incumplirse si es posible su sustitución sin alterar su esencia o si existe un medio que permita su interpretación de un modo superador. Veamos si aquí se cumplen algunos de esos preceptos, ya sean sustitutivos o superadores…
Brown Street inicia con una versión del tema que da titulo a este álbum. En origen, Brown Street fue una de las composiciones grabadas en estudio que incluyera 8:30, disco en vivo de Weather Report editado en 1979. Sobre una intro en percusión y teclados que respeta los códigos del original, se agregan las texturas que aporta la WDR Big Band. Los solos de saxo y guitarra son correctos. En realidad, todo es correcto. Demasiado correcto. Sospechosamente correcto. Casi incorrecto.
En 1969, Zawinul compuso In a Silent Way, tema que sirviera para titular el disco que marcó el debut de Miles Davis en el campo eléctrico. Posteriormente fue incluido en el álbum solista Joe Zawinul de 1970. Desde ese entonces formó parte del repertorio de Weather Report aunque no fue incorporado en ninguno de los discos de la banda sino hasta el 2006. Año en que se produjo el lanzamiento de una caja que recopila la obra de Weather Report bajo el título de Forecast Tomorrow (en origen la banda se llamó Weather Forecast). La versión incluida en Brown Street es totalmente diferente a las anteriores y ese logro le pertenece al arreglista Vince Mendoza. Con esfuerzo adapta la hermosa composición de Zawinul hasta trasformarla en la banda de sonido ideal para una película de Disney. De repente me surgen ganas de salir a dividir células con mi estructura de protones, neutrones y electrones.
Siguen con Fast City del álbum de 1980 Night Passage. En el balance final, esta vigorosa versión será lo más logrado del disco. Con un pasaje a todo swing que incluye un muy buen solo de trompeta a cargo de John Marshall y una demoledora intervención de Zawinul.
A continuación nos encontramos con un medley de dos clásicos de Weather Report, Badia y Boogie Woogie Waltz. La WDR Big Band le otorga a esta versión un carácter épico y fastuoso ajeno al original. Muy ajeno, casi impropio. El cierre del primer disco será con un trémulo enfoque de Black Market. Estaría bien si es que no existiera la versión de Weather Report. Aquí el bajo de Victor Bailey se adjudica un rol predominante al asumir el papel que protagonizara Pastorius. Bailey es un gran bajista y no tiene nada que envidarle a Jaco. Al menos está vivo. Después de escuchar el primero de los dos discos que integran Brown Street, me surge un interrogante insoslayable: ¿estará afilada el hacha?
Pero no se vayan que ahora llega lo peor…. March of the Lost Children rinde homenaje a las grandes orquestas (¡?) Caravelli, Frank Pourcel y Ray Conniff… Impresentable. Un auténtico mamarracho.
A Remark You Made, del álbum Heavy Weather de 1977 es una bellísima balada. Aquí los arreglos resultan inversamente proporcionales: son feísimos. El solo de saxo parece inspirado en Fausto. Y no me refiero a la obra de Goethe, sino a Fausto Papetti.
No sé si la versión que hacen de Night Passage está bien o lo anterior está tan mal que me hace creer algo que no es. Seguidamente ofrecen una híper-profesional versión de Procession. Inobjetable e intrascendente. Insípida e incolora. Tan apasionante como cepillarse los dientes tres veces al día. El cierre de este suplicio es Carnavalito, del disco solista de Zawinul Dialects, de 1986. El protagonismo recae en el electrizante tandem percusivo que conforman Acuña y Townsley en un intento por resucitar al cadáver. Pero a estas alturas, más que un musicólogo que juzgue la intencionalidad de la obra creo que necesitamos un médico forense que le haga la autopsia.
Es cierto que Zawinul, a sus 75 años, tiene una conmovedora vitalidad. También es oportuno señalar que en este álbum se aleja momentáneamente del (para mí) inexplicable concepto de World Music (¿o acaso alguien escuchó alguna vez música que no sea de este mundo?). Y además, ¿qué derecho tenemos para pedirle que siga agregando creatividad a su ya extensa y destacada trayectoria?
De algo estoy seguro… “Todo tiempo pasado… fue anterior.”
Sergio Piccirilli

Ahora, yo me mantengo al margen, principalmente porque no alcancé a escuchar el disco, dejen ustedes su impresión en el comentario de este post para ir haciendo de esta entrada algo más interesante.
Aquí otros comentarios en inglés... hay de todo, esto se viene peleado.

This version of the Zawinul Syndicate could swing harder than any Zawinul-led unit since the heyday of Weather Report, as this two-CD set -- taken from three concerts in Berlin and Trier, Germany -- triumphantly illustrates. Small wonder, for the lineup of the Syndicate looks almost like a Weather Report alumni gathering, with Zawinul, the brilliant percussionist Manolo Badrena from the 1977 Heavy Weather band, and bassist Victor Bailey, from the great '80s global-funk edition forming a quorum, with Paco Sery on drums and Gary Poulson on guitar filling out the ranks. Zawinul remains a marvel at 65, always in touch with the idea and feel of the groove, weaving spare, enigmatic electronic comments and spangled layers of synthesizers into the mix, creating a touching dialogue in "Zansa II" with Sery's kalimba. Some of the material stems from the early years of the Syndicate, and "Indiscretions" and "Two Lines" date all the way back to Weather Report. Among the greatest groovathons -- at last presented in full glorious concert length on CD -- are "Indiscretions," which gets the voodoo going in an insinuating manner, and "N'awlins," which manages to evoke the Crescent City R&B feeling in a swingingly original way. The set's two anomalies are "When There Was Royalty," a curious intermezzo consisting of Zawinul's polystylistic solo piano musings poorly recorded in his home studio on a Walkman, and "Success," a spoken poem by Erich Fried set against the stunning blend of Berlin church bells and electronics. For a souvenir of the state of Zawinul's art in the 1990s, this is the album to get.
Richard S. Ginell

The fusion supergroup Weather Report's hit "Birdland" may have been covered by big bands before, but the majority of the extensive repertoire created during its 1971-86 run has remained largely untouched. Given founding member Joe Zawinul's innovative orchestrations on primitive analogue synthesizers, it's surprising more large ensembles haven't taken advantage of his ready-made arrangements.
Until now. Teaming with arranger Vince Mendoza, Brown Street represents the first time Zawinul has taken a concerted look back, and it's an exciting one.
Critics of Weather Report often point to the arguably dated and "cheesy" synth sounds. Brown Street proves that, when one peels away the production values of the time, the material remains remarkably timeless and adaptable to any context.
Recorded live at Zawinul's Vienna club Joe Zawinul's Birdland in late 2005, this double disc set might appear on the surface to be less of a challenge to Mendoza than other projects with artists including Joni Mitchell, BjÃrk and the Brecker Brothers. But taking Zawinul's original orchestrations and spreading them out across the pliable fifteen-piece WDR Big Band KÃln (with whom Mendoza has been working for many years) is, perhaps, an even greater test of Mendoza's skill to choose the right instruments to adapt Zawinul's original orchestrations. As always, Mendoza's instincts are impeccable, incorporating originally improvised ideas into these broader scores.
Brown Street has an unequivocal big band feel, but never at the expense of the powerful grooves that defined Weather Report from Sweetnighter (Legacy, 1973) on. With a core group featuring Zawinul, two Weather Report alumni (bassist Victor Bailey and percussionist Alex Acuna) and Nathaniel Townsley (Zawinul Syndicate's current drummer), Zawinul's insistence on both openness and in-the-pocket rhythms remains undiluted. He once said, "Weather Report is a big band and we are a small group, too." Brown Street simply suggests a Weather Report that might have been, had it actually been a larger ensemble.
It's not all Weather Report material, though. While the ensemble covers well-known tunes from the potent "Black Market" and poignant "A Remark You Made" to the vividly swinging "Fast City" and fiery funk of the title track, Zawinul and Mendoza also revisit a couple of post-Weather Report tunes. The joyous "Carnavalito" expands to nearly eleven minutes, while "March of the Lost Children" remains closer to the original on The Immigrants (Columbia, 1988).
Most revealing, however, is "In a Silent Way." With a synth intro from Zawinul, Mendoza turns the piece into a lush tone poem that may well be the definitive version of this classic.
Mendoza distinguishes Brown Street from the Weather Report aesthetic of "everybody soloing and nobody soloing" by expanding the music and providing space for delineated solos from Zawinul and members of the WDR Big Band. But Mendoza's arrangements ensure that the essence of Weather Report remains intact throughout, making Brown Street an album that not only stands on its own, but encourages listeners to look back at the original music in a new light.
John Kelman

The last album Joe Zawinul released in his lifetime is a reminder of just how accomplished an artist he was. The boy who came down from the Austrian mountains and left the Vienna Conservatoire to live in America in1958, had a real ear for melodies that could be as light as a feather or pummel you with the kind of sub-sonic thump. Being at ease within these two aspects of his compositional personality was the secret weapon that propelled his career. His genius was that he rarely overplayed either.
Though several of these tunes incorporated a brash rock-orientated dynamic in their original settings you'd never know that from this collection, sounding as though they were destined for this large-scale brassy setting from day one.
Recorded in 2005 in Zawinul's own jazz club, from the opening shuffle of the title track, the feelgood factor has been set to max via Vince Mendoza's astounding arrangements. The '60s-born, Grammy-winning composer/arranger grew up listening to Weather Report and his respect and grasp of the all-important groove upon which Zawinul placed such importance, rightfully dominates.
With ex-Reporter's Victor Bailey on bass and Alex Acuna on percussion augmenting Zawinul Syndicate drummer, Nathaniel Townsley, all on towering form, it is the top-drawer quality of the ensemble and solo playing of the WDR Big Band that consistently catches the breath. New York trumpeter, John Marshall offers velvet-smooth smooch around a touching, opulently romantic rendition of ''In A Silent Way'', whilst the athletic racing of Paul Heller's tenor shows how young player’s respond to challenge of something as tricky to navigate as ''Fast City'' from WR's 1980 Night Passage.
It goes awry only very occasionally. The normally joyous ''Black Market'' canters a touch too sedately for it to ever really take off in the way we know it can.
Despite Zawinul's propensity to make swaggering pronouncements about his talents, his soloing was always more akin to skimming pebbles across incoming waves than surfing for glory in his outfits before or after Weather Report. Here, with the massed ranks of brass largely liberating him from providing the textured layers within his compositions, Zawinul is heard constantly sending mischievous, darting runs of notes between the big band breakers, teasing and tugging in all the right places.
For all his ability to move with the times, be it adding a soulful stitch to Cannonball Adderley's funky apparel, infusing Miles Davis' music with a pungent European twist, or hard-wiring electronics into the body of jazz itself, Zawinul never lost touch with either his roots or their traditions. The melodic and harmonic depth that informs the spacious compositions were always designed to provide a scorching back-drop for players to blaze brightly. In this respect he always proved an incredibly generous accompanist and writer.
Brown Street resounds triumphantly to these winning facets of his character and Zawinul must have been rightly proud of what he had achieved here. A better memorial to his thrilling abilities than this 2 CD set it's difficult to imagine
Sid Smith

Por favor, decinos que te parece este disco con tanta controversia, a nosotros tu opinión sí nos interesa!



16 comentarios:

  1. Download: (Flac - No CUE - No Log - No Scans)
    http://pastebin.com/1wxQwDxe

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  2. La reseña del académico que pusiste primero está divertidísima, provoca oir el disco que por otro lado se ve buenazo... vamos a ver! Gracias Moe y Alberto y Carlos

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  3. Zawinul tiene toneladas de material y de "naturalezas diversas", es un institución en si mismo, casi casi que un género aparte. Me alegro mucho de que les guste. Para empezar con Zawinul, curiosamente recomiendo discos de otros artistas (con los que tocaba el austríaco):

    Mercy, Mercy, Mercy del Cannonball Adderley, me parece que es de 1964 (+/-). en la banda de Cannonball, Zawinul compuso mucha música, incluyendo el tema clásico que lleva el nombre del disco (lo tengo en flac, prometo subirlo lo antes posible).

    Otra cosa fundamental es Bitches Brew de Miles Davis (1969). En esta banda de Miles, Zawinul aporta los teclados y muchas composiciones e ideas, de hecho inlfluencio mucho al mismo Miles y co-definió el estilo. Bitches Brew es una obra maestra, en la cual hay gran aporte e influencia de Zawinul (vale decir que Miles sentía una gran afinidad y amistad con Zawinul.

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  4. Me hacen feliz con semejantes comentarios, sigan por favor...

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  5. De hecho, quieren Zawinul veanlo aqui con el maestro Miles...
    http://cabezademoog.blogspot.com/2011/02/miles-davis-in-silent-way-1969.html#comment-form

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    1. Parece que hoy tendríamos que poner la leyenda: "Recordando a Lauta" porque el disco de Miles y el de Haken los había publicado Lauta.
      Lino, ¿será posible resubir en lossless ese disco del maestro Davis? hay gente que se quedó esperándolo ya hace unos cuantos años... Si lo puedes subir varios cabezones seguro te lo agradecen, pana.

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    2. Lino, yo no quiero ser jefe de nadie, amigo o pana me gusta más! mucho más!!!! :)

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    3. Listo pana mio!!!! Anexado el nuevo link del Disco de Miles Davis
      http://cabezademoog.blogspot.com/2011/02/miles-davis-in-silent-way-1969.html

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  6. Creo que la musica es el mayor exponente,que tenemos en la naturaleza,( toda la vida tiene musica ,hoy)y el mas afin con nuestras almas,Y muchas veces nos muestra reales y verdaderos,Afinidad que recae en nuestras mas profundas ondas vibracionales.......¨dime que escuchas y te dire quien eres¨.
    Zawinul debe haber sido uno de los tipos mas enigmaticos,profundos,y con ESTILO que dio el mundillo del jazz.A estos musicos despues de años y años de yirar y yirar por el mundo,solo hay que disfrutralos ,dejarlos fluir,una noche de verano,¿que otro impulso o pensamiento ajeno a mi sentir,prodria señalarme lo contrario?,simplemente es eso....musica.hermosa musica en tus ondulaciones perceptivas...mas profundas.
    Este es un disco repleto de swing,de atmosferas,con un sonido en vivo sencillamente espectacular,Quizas March of the Lost Children es lo mejor de todo el disco,Es ademas un placer secundario y exquisito el disfrutar de un Zawinul,completo,con un despliegue de arreglos increibles reversionandose a si mismo.Placer supremo,Es mi opinion.

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    1. Gracias Anónimo por semejante opinión. Que eso nutre al blog creo que aún más que la misma música

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  7. Recién lo puedo escuchar completo y tranquilo... ¡Es un discazo!

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  8. Coincido con vos Calle Neptuno,ahora bien ,el primer comentario,dice exactamente todo lo contrario,hasta lo peor que menciona es lo mejor del disco,¿lo habra escrito a proposito?

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    1. Ese comentario "crítico", que está muy bien escrito y tiene momentos divertidos, me da la impresión de que busca regodearse en su propia brillantez más que discutir la música propiamente. Eso les pasa casi siempre a los escritores: hacen crítica y agarran de pretexto la obra de otros para meter su propia agenda, así que acaban por no hacer nada.

      Por otro lado, lo que me pareció más logrado del disco fue Procession, ¡qué tal maravilla!

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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