Hay muy pocas cosas seguras en este mundo, y una de esas es que en el blog cabeza no te podés quedar sin música, y de la buena, y para evidencias me remito a los hechos. Este es solo un ejemplo más, después de mucho tiempo vuelven al blog cabeza los Ozric Tentacles, ahora con su último trabajo del 2023, y considerado como uno de los mejores trabajos que han lanzado en su larguísima carrera. Asistimos una vez más a un desfile incomparable de estilos que se conectan, marca de la casa: prog, jazz rock, reggae dub, space rock, World music, psych, ambient, Berlín School, rave music, hindú, pero este trabajito dejó sorprendidos a propios y extraños y prueba de ello es la cantidad de referencias y comentarios sobre este disco que hay en la red. Aquí hay composición, inteligencia, inventiva, profundidad cerebral. Aquí, el último gran disco de los dioses de la psicodelia y el prog, algo que no podía faltar en el blog cabeza.
Artista: Ozric Tentacles
Álbum: Lotus Unfolding
Año: 2023
Género: Rock psicodélico espacial ecléctico
Duración: 45:40
Referencia: Progarchives
Nacionalidad: Inglaterra
Para el que no los conozca, esto se había publicado en un espacio llamado "El Laberinto", y describe bien a la la banda, o mejor dicho describe bien parte de lo que hacen:
Su música es una altamente psicodélica mezcla de bajos fuertes, efectos de sonido, un sonido de teclado bailable y trabajo de guitarra, con un sonido influenciado por Steve Hillage y Gong. Muchas de las canciones de los Ozrics tienen un marco de tiempo inusual y/o un modo influenciado por Oriente. Además, ofrecen a menudo complejos arreglos que cambian el marco de tiempo, la armadura de clave y el tempo en el transcurso de una pista. A veces, es deliberadamente confuso; de todas formas, también hay momentos de surcos influenciados directamente por el funk.Un grupo bastante conocido masivamente, rompiendo la barrera que rara vez pasa un grupo independiente gracias a la industria discográfica. Y este fue de esos discos del que todo el mundo quiere escribir algo, así que no los vamos a dejar con las ganas y nos zambullimos en los comentarios, que hay para elegir y todos tienen algo nuevo para descubrir...
Ya ha llovido (aunque menos de lo debido), desde que descubrí en los primeros 90 a Ozric Tentacles. Con aquel increíble "Jurassic Shift" (1993), que me abrió de par en par las puertas de una nueva percepción que creía cerradas para siempre con la era dorada de Gong. Eran los tiempos del Neo Psych UK, auténtica corriente underground de los que quizá, sean ellos los únicos supervivientes, junto a los renacidos Sundial. Eso sí, muchos cambios de formación y siempre Ed Wynne al pie del timón.
Ahora acompañado por la familia. Brandi Wynne (bajo) y Silas Neptune (Wynne) a los teclados. Tim Wallander en la imponente batería. Ayuda a las congas Paul Hankin y la flauta de Saskia Maxwell. Ed toca guitarras, sintes, bajo y produce. Es su nave, y se nota. Por ello los cambios nunca son drásticos entre álbumes. Sin embargo, asistimos una vez más a un desfile incomparable de estilos que se conectan, marca de la casa: prog, jazz rock, reggae dub, space rock, World music, psych, ambient, Berlín School, rave music, hindú-andalusí...
"Storm in a Teacup" (9'30) entra como un cañón, o una batería de ellos más bien. Los graves echan para atrás y el ritmo, en equipo con secuenciación y guitarras, dispara la imaginación hasta el infinito. Wallander es un colosal percusionista, que hace de los actuales Ozric un ente poderoso que roza el hard rock. Ed tomó hace años el relevo de Steve Hillage, ejerciendo con estruendosa convicción. Igual pueden gustar a un fan de Joe Satriani que a un parroquiano del Monegros Desert Festival. Así de amplio es su catálogo cromático. "Deep Blue Shade" (5'08) es kosmische-rave tal y como siempre debió de ser. Artesanal. Con un grupo de sólidos instrumentistas que tocan como dioses. Y no un fulano con un pendrive pintando la mona. Aquí hay composición, inteligencia, inventiva, profundidad cerebral. Cosas que hoy suenan a chino. Porque tan fácil es engañar en música como en política.
La flauta anula la gravedad y traspasamos umbrales de belleza inaudita en "Lotus Unfolding" (8'10). En directa conexión con el misticismo kraut de unos Limbus 3, Embryo, Between, Dzyan o Lothar Meid.
"Crumplepenny" (9'54) abre la cara B con botánico space rock de flamencoide inspiración y traviesos sintetismos juguetones. Intercalando con eléctricas despavoridas y fulgurantes. Y ritmos étnicos propios de Shakti. Silas es ya un sintetista consolidado, perfecto para las complicidades paternales, tal para cual.
Persisten los exotismos jazz rock en "Green Incantation" (7'35), como un Al DI Meola en mutación bastarda "Radio Gnome Invisible". Y una inverosímil rítmica propia de los mejores Brand X.
Por último "Burundi Spaceport" (5'02) es otra fantasía futurista de étnico calado, plena de detalles multicolores. Un jardín de psicotropía efervescente en continua evolución melódica. Que nunca defrauda.
Te dirán que Ozric Tentacles "siempre hacen el mismo disco". Resumen superficial y reduccionista de algo mucho más complejo y elaborado. Porque tras ése sonido tan definido, existe una imaginación ilimitada.
Y si hablamos de que hay muchos comentarios, hay varias probabilidades de que uno de ellos sea de nuestro eterno comentarista involuntario de siempre, no estamos equivocados, así que vamos con sus palabras, siempre tan atinadas, para ilustrarnos este disquito...
Nos topamos hoy con el nuevo disco de la veterana banda OZRIC TENTACLES, entidad veterana de la reactivación del paradigma progresivo del space-rock desde la década de los 80. El disco en cuestión se titula “Lotus Unfolding” y fue publicado el 20 de octubre por Kscope, tanto en CD como en vinilo. Como sucede usualmente con los discos de OZRIC TENTACLES y los trabajos solistas de su perpetuo líder Ed Wynne, se trata de un álbum conceptual con un foco abierto a varias interpretaciones, pero la idea guía que iluminó la creación del material contenido en “Lotus Unfolding” es la necesidad de mantener nuestras percepciones sensoriales en inspirada alerta de tal manera que podamos disfrutar lo más posible de la revelación de las maravillas de nuestro derredor con cada nuevo día. El núcleo performativo de los OZRIC TENTACLES para este trabajo consiste en el imprescindible Ed Wynne [guitarras, sintetizador, bajo y programaciones], su hijo Silas Wynne [sintetizadores modulares y teclados] y su ex-esposa Brandi Wynne [bajo], siendo ellos acompañados por: Saskia Maxwell, a la flauta; Tim Wallander, a la batería; Paul Hankin, a las congas, y; Gre Vanderloo, a la percusión y algunas programaciones de ritmos. La abundante presencia de capas y secuencias sintetizadas en los núcleos temáticos de la mayoría de las piezas aquí contenidas hace que “Lotus Unfolding” tenga lazos de familia con discos como “Paper Monkeys” (2011) y “Technicians Of The Sacred” (2015) en varias ocasiones, así como con el disco a dúo de Wynne y Gre Vanderloo “Tumbling Throught The Floativerse” (del año pasado). Pero, además, también hay varios recursos fusionescos que hacen que la logística instrumental se conecte con los aspectos más evocadores de la línea progresivo-psicodélica que es historia viviente. Ed Wynne se encargó de dirigir las diversas sesiones de grabación para este nuevo material en los Blue Bubble Studios de Fife, mientras que la ulterior labor de masterización estuvo a cargo de Adam Goodlet en el Re:Creation Studio. El arte gráfica es de Sally Clark y Steve McKeown. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Lotus Unfolding”.
Abre el disco ‘Storm In A Teacup’, tema que ocupa un espacio de poco más de 9 ½ minutos para desplegar un ágil y llamativo ejercicio de vibraciones coloridas y optimistas a través de un electrizante hermanamiento de riffs de guitarra y capas de sintetizador. El frenético empuje de la dupla rítmica está competentemente ornamentado por ingeniosas líneas de bajo; por su parte, la guitarra calcula meticulosamente los momentos en los que se deja llevar por su propio impulso expresivo en medio de este festivo tifón cibernético. Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, las cosas se calman un poco para remitirse a un groove más mesurado a fin de que se pueda abrir la puerta a una ambientación fusionesca con ligeros matices reggae. Sigue a continuación ‘Deep Blue Shade’, una pieza que ostenta su tremendo gancho con un dinamismo bastante sofisticado que se aplica a su estrategia esencialmente tecno-pop. La estrategia se centra básicamente en darle una majestuosidad de tenor krautrockero a los efluvios y revestimientos electrónicos que envuelven al marchoso groove armado para la ocasión. El tercer tema del repertorio es el que justamente se titula ‘Lotus Unflolding’. La línea de trabajo plasmada en esta pieza homónima se orienta hacia atmósferas místicas y contemplativas, siendo así que la flauta, apoyada por capas cinematográficas de sintetizador, dirige el flotante lirismo con el que se arma el sigiloso prólogo. Una vez que se completa el bloque instrumental, el ensamble se dedica a explorar un mágico y encantador cruce de emplazamientos psicodélicos y elegantes pulsaciones jazz-rockeras. La calidez impregnada en la atmósfera general de la pieza permite a ésta instaurar un interesante contrapunto a los explícitos recursos de suntuosa extroversión de los dos temas precedentes. ‘Crumblepenny’ es la pieza más extensa del repertorio con sus poco menos de 10 minutos de duración y, en buena medida, su función es la de explorar los camino abiertos por la pieza precedente para darle una incrementada prestancia progresiva, así como una mayor dosis de intensidad rockera en medio del preciosismo reinante. Los aires exóticos aportados por el solo de guitarra acústica y algunos ornamentos sintetizados ayudan a reforzar el aura palaciega de la pieza. La secuencia de estos dos temas conforma un cénit definitivo del álbum.
La dupla final de ‘Green Incantation’ y ‘Burundi Spaceport’ tiene la misión de cerrar con solvente grandilocuencia el disco que ahora nos ocupa, toda vez que los temas tercero y cuarto establecieron sólidas palancas de magnificencia art-rockera. El primero de estos temas mencionados se sostiene, en buena medida, en una retoma del espíritu místico y cálido de la pieza homónima, al menos durante su primera sección. Los ingeniosos fraseos de la guitarra acústica que atraviesan las luminosas paredes de los sintetizadores operantes generan un paisaje envolventemente étnico en medio de una atmósfera etérea. Alrededor de la frontera del tercer minuto y medio, una secuencia armónica sintetizada se apodera del centro temático y lo hace virar hacia un ímpetu rockero manejado con convincente robustez. El bloque sonoro es manejado con efectiva elegancia sin ocultar la nueva musculatura que acaba de brotar; de hecho, en algunos pasajes, la guitarra asume un asertivo rol protagónico dentro del entramado general. ‘Burundi Spaceport’, por su parte, despliega un nuevo ejercicio de extroversión space-rockera en confluencia con modismos y grooves jazz-fusionescos, todo ello tras un preludio sigiloso. La batería realiza su labor más notable dentro del álbum y también cabe destacar el sortilegio sónico emanado de algunos solos de sintetizador. Una pieza donde todo está tan equilibrado dentro de la maraña colectiva de los instrumentos actuantes es la idónea para cerrar este repertorio, sobre todo, si recoge buena parte de los aspectos más señoriales de algunas de las piezas precedentes. En fin, todo esto fue “Lotus Unfolding”, la nueva manifestación de la apuesta de la legendaria entidad OZRIC TENTACLES por el imparable florecimiento del discurso space-rockero a lo largo del desarrollo del mundo progresivo en sus casi 40 años de producción fonográfica (y justo 40 años de existencia a partir de un jam realizado en el Stonehenge Free Festival de 1983). Muy recomendable este disco, no nos cabe duda alguna al respecto.
Claro, te lo pueden contar, pero mejor si lo experimentás por vos mismo, así que nada mejor que un posteo lleno de videos, como los que están a continuación.
Y vamos con el último comentario de terceros antes de terminar este posteo tan sabroso.
Cuando los dioses de la psicodelia y el prog vuelven al plano terrenal, tenemos que estar presentes. Ozric Tentacles, el conjunto ingles, vuelve a la carga con su nuevo material llamado Lotus Unfolding y siguen demostrando el alto nivel que tienen. Este trabajo llevó dos años de trabajo y, en Nación Progresiva, tenemos el placer de compartir la reseña antes de que llegue a tiendas y tu servicio favorito de streaming.
La banda que nace en el 1984, en el marco del festival Stonehenge Free Festival, y que captó la atención de mucho por sus sonidos psicodélicos, electrónicos, dub , ambient y con un manejo complejo de tiempos y ritmos, ha sido uno de los caballitos de batalla en lo que podemos clasificar como música de vanguardia. La alta creatividad que Ozric Tentacles no tiene limites.
En sus trabajos anteriores, muy se siente esa energía divina que recorre los compases en cada instrumento. Un viaje por el interior y el exterior de la música, como también de nosotros.
Sin embargo, solo hay un miembro que se mantiene constante desde 1990, siendo Edd Wyne, quien maneja con toda virtud la guitarra y los teclados, parte fundamental de lo que es Ozric Tentacles. Actualmente está Brandi Wynne (sintetizador modular, teclados, bajo), Saskia Maxwell (flauta), Tim Wallander (batería) y Paul Hankin (percusiones).
En palabras de Edd Wyne, este trabajo “está abierta a la interpretación, pero es una excursión ilustrada sonoramente a través de algunos de los reinos musicales que nos encontramos en esta época”. Como el nombre de la obra lo dice Lotus Unfolding, siendo esta la descripción de un loto abriéndose, muchas veces podremos sentir como realmente algo en nosotros se abre a la hora de escuchar este tremendo trabajo. A continuación vamos con la reseña.
Storm In A Teacup (09:37). Una palabra: prolijidad. Es como surfear en el espacio. Las notas nos acercan a las estrellas, mientras, de fondo, Ozric Tentacles nos lleva por un pulcro track en la que ninguna de sus pistas instrumentales pasará inadvertida. El space rock y los sonidos electrónicos son la raíz de Storm In A Teacup. La batería y percusión, de Wallander y Hankin, respectivamente, convergen en ritmos que potencian el pulso, mientras, la línea de bajo de Brandi es una montaña rusa que descansa en muy pocos momentos. Además, la guitarra no se queda atrás. Las notas que ejecuta Edd Wynne están cargada de velocidad y un sonido rockero que genera una gran mezcla de estilos. El cambio de velocidad alrededor del minuto 8 es una maravilla, un descanso de tanto subir y bajar en este paseo sideral. Es una locura esta carta de presentación para lo que vendrá ser el disco.
Deep Blue Shade (05:09). Una atmósfera electrónica comienza hasta el punto que entra la batería siguiendo el ritmo. A su vez, la guitarra comienza a dar punteos con sonidos limpios. Es una canción que transmite serenidad, algo que plasma a la perfección en el concepto original del album, podemos apreciar reverbs, phasers o semejantes.
Lotus Unfolding (08:13). La canción que le da nombre al disco comienza de manera tranquila. Aquí la gran protagonista al comienzo es Saskia Maxwell con su flauta. Un ambiente que busca nuestra propia conexión gracias al sintetizador sonando de fondo. La batería entra con un ritmo groovie, nada complejo, pero que el producto es de alto nivel sin obviar su estilo de psicodelia pura. Es una obra que invita a conectarnos de una forma tanto física como espiritual. Escuchar y no darte el tiempo para prestar atención a los detalles es algo difícil.
Crumplepenny (09:54). Una fase de transe ha comenzado. Las bases electrónicas junto a las percusiones convergen de una gran manera por minuto y medio. La guitarra entra con un gran recorrido por sus cuerdas con sonidos limpios, pero al cabo un rato la distorsión entra para entregar un solo lleno de rock y psicodelia. Un bajo que suena exquisito junto al sintetizador que le da presencia y jerarquía. Durante el puente la intensidad baja. Recargamos energías. Los cambios de tiempos en la batería entregan mucho virtuosismo, pero no podemos ignorar todas las piezas que dan resultado una de las canciones más sólidas y poderosas del disco.
Green Incantation (07:37). La percusión en esta obra es un encantamiento total. De menos a más, el eje central de este track se basa tanto en la batería como las otras percusiones que acompañan. En un viaje que atraviesa distintos momentos, con distintos sonidos lo que se mantiene firme y sólido, como un roble. Los sonidos de los sintetizador nos llevan por un viaje sonoro que no se detiene. Sin embargo, si sentimos un cambio a la hora que entra la guitarra más distorsionada, donde permite a la batería descansar un poco, pero esta sigue siendo quien se roba la atención de los oídos. El bajo también aparece con un sonido pulcro y pulido. Es una canción trabajada que denota todo el virtuosismo que caracteriza a la banda.
Burundi Spaceport (05:08). Esta última canción entra desde las cuerdas, con acordes y arpegios con delay . Nos mantiene expectantes, pero el ritmo no se detiene. El compás de la batería se concentra en el hi-hat, entre las cuerdas y el traqueteo de las baquetas en el platillo para dar paso a un bajo que se une a las distintas pistas. 5 minutos de intensidad. 5 minutos de un viaje espacial. 5 minutos de talento que condensan la esencia de lo que ha sido este disco de Ozric Tentacles.
Lotus Unfolding es una obra más mística que rockera. Es un trabajo que junta todo lo que ha hecho Ozric Tentacles a lo largo de los años para entregarnos un viaje, una experiencia, una conexión con nosotros mismos. Una obra que no deja a nadie indiferente. La creatividad que tiene la banda es uno de los puntos más fuertes que han demostrado en su carrera. Los hemos visto en eras que pueden desencantarse por ciertas vertientes, pero que hoy, en una era tan álgida, rápida, cambiante, es un gusto poder escucharlos y poder darnos el tiempo de volver a conectarnos junto a la música.
Si te interesa, la red tienen muchos más comentarios sobre esto, pero no creo que te hagan falta, te dejo para que escuches bastante, son eso basta... imagino.
Además, lo podés escuchar completo en su espacio en Bandcamp:
https://kscopemusic.bandcamp.com/album/lotus-unfolding
Lista de Temas:
1. Storm in a Teacup (9:37)
2. Deep Blue Shade (5:09)
3. Lotus Unfolding (8:13)
4. Crumplepenny (9:55)
5. Green Incantation (7:38)
6. Burundi Spaceport (5:08)
Alineación:
- Ed Wynne / guitar, synth, bass
- Silas Wynne / synth, keyboards
- Brandi Wynne / bass
With:
Saskia Maxwell / flute
Tim Wallander / drums
Paul Hankin / percussion
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