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Föllakzoid - III (2015)

Faust y Neu! en versión chilena. en el 2015 los Föllakzoid regresaron con "III", una falsa ópera-rock con cuatro movimientos de psicodelia ácida. Dicen que nadie es profeta en su tierra, y me permito agregar que menos si lo que arenga es puro rock psicodélico, espacial y Krautrock que triunfa lejos de tierras latinoamericanas. Con su despliegue multiforme e hipnótico que da paso a atmósferas espaciales en una ceremonia cósmica, un ritual tribal de las estrellas, un sonido de la creación de las galaxias, en un muestra fenomenal del salto que da esta banda, desde Chile hasta los confines del Universo.

Artista: Föllakzoid
Álbum: III
Año: 2015
Género: Rock psicodélico / Space rock / Krautrock
Duración: 45:10
Nacionalidad: Chile


Seguimos con mucho progresivo latinoamericano, que despliega todo su ilimitado poder de síntesis de amplios estilos nacidos en otros lugares del mundo y los lleva a nuestra sintonía tan particular. Y me parece ciertamente peculiar que tantas bandas se vayan manejando por los terrenos de la psicodelia más espacial cuando el mercado para dicho estilo es verdaderamente ínfimo en esta parte del mundo. Y quizás es por ello que se producen este tipo de despegues. Y seguiremos con más psicodelia, más discos latinoamericanos e inclusive más Föllakzoid para que se deleiten con estos vuelos ancestrales que parecen tan lejanos, tan de otra galaxia, pero que en realidad nacen acá cerquita y se expanden, a puro talento, por todo el mundo.

Lo que principalmente llama la atención es enterarse que el reconocimiento le tuvo que llegar a Föllakzoid fuera de su natal Chile, y cómo, es que su fichaje a Sacred Bones Records desde su disco pasado "II" le ha favorecido y ayudado para que la banda comenzara a adquirir el reconocimiento que se merece. Mejor aún, el trío liderado por Domingo García-Huidobro (quien también hace cine independiente) ofrece una oferta bastante diferente al Pop-Rock tan convencional que siempre se mueve por lo regular entre México, España, Chile y Argentina, quizá por eso es que el grupo es más conocido en países no hispanos, llevándolos incluso a trabajar para "III" con un legendario, reconocido y multifacético músico/productor alemán como los es Uwe Schmidt (mejor conocido como Atom TM o Señor Coconut).
Lo encontrado en "III" es definido por sus mismos integrantes como "Trance tocado por músicos de Rock". Y es que al discernir el sonido, se puede encontrar que componentes como el beat es hecho por una batería física y resalta mucho lo hipnótico que llegan a volverse tanto la guitarra como el bajo y la forma en que laten debajo de aurora de oscurantismo, agregado a esto, se encuentra un sintetizador Korg que es tocado por Schmidt que fue uno de los instrumentos usados por Kraftwerk en la década de los 80's. El salto de "II" a este nuevo trabajo ha traído una mejora importante en la producción, mas ha abandonado muchas cosas importantes como su influencia KrautRock, los sintetizadores y atmósferas espaciales de baja fidelidad, y poco más, presencia de apartado vocal. Por este nuevo camino se abre paso el sonido repetitivo, la retroalimentación, la atmósfera menos turbia pero más elegante y oscura, los monocordes y las oscilaciones hipnóticas; elementalmente más simple y minimalista, pero logran salir triunfantes con eso en "Electric", "Earth" y "Feuerzeug" con todo lo que ya he mencionado. Pero si hay que resaltar una por sobre todas, sería "Feuerzeug", que consigue dar una alteración al ritmo, batiéndose a ratos con el caos gracias a brotes de fuerza más agresivos y el juego con las "perillas" analógicas raspando con estática la superficie.
Las cosas han cambiado mucho en comparación de "II", en factores que ciertamente me parece hacen perder ese sentido aventurero en un estilo que supieron desarrollar con más soltura y dinamismo. Lo importante en "III" es el "viaje" y cómo el beat y lo reiterativo del latido instrumental se va adentrando al cerebro, lo mismo que las voces, aunque pocas, logran retumbar hasta la mente por su espectro y su color, cosa que hacen con total acierto. No obstante, hay que recalcar que Föllakzoid al menos con "III" está únicamente re-descubriendo algo que ya fue hecho hace mucho tiempo, un estilo y sonido ya explorado y muy probablemente agotado, bien conocido por muchos. Pero no le quito el mérito al trío en su magistral ejecución de 3 de estas 4 canciones sostenidas por al rededor de 10 minutos cada una, y una mención especial a Chile por exportar música de esta manufactura y calidad.
CRM Rating: 71%
José Marr


Föllakzoid es una de esas bandas que lograron alcanzar el sueño del pibe, recorrer el mundo gracias a su música. ¿Qué mejor? “III” es el nuevo trabajo discográfico del trío santiaguino, sucesor de “II”, editado por el sello estadounidense Sacred Bones Records.
El viaje de Föllakzoid “III” (2015) comienza con “Electric”, sonidos característicos de la banda que hacen entrar en un estado hipnótico y muy atrapante, lleno de oscuros y agradables sonidos de guitarra, bajo y batería. Nos sentimos que estuviéramos en una especie de ritual o ceremonia cósmica. Monotonías armoniosos acompañados de finos toques minimalistas, son los encargados de adentrarnos a un estado de conciencia de relajo, mientras una voz nos susurra mensajes en inglés, para intensificar una idea de existencia humana y poder estar dispuestos caminar por los lugares más ocultos de nuestra mente.
Después de casi doce minutos de trance, es el turno de “Earth”. Comenzamos con delirantes guitarras de la mano de efectos de “delay” (retardo) que nos hacen despegar de donde sea que nos encontremos, ideal para elevar nuestros sentidos. Poco a poco la canción se va apoderando de nuestras sensaciones en un vaivén de progresiones y ritmos espaciales. Muy al estilo de Föllakzoid.
“Piure” es el tercer tema del disco y el más largo (12:48 min) de la banda compuesta por Juan Pablo Rodríguez en voz y cuatro cuerdas, Domingo García-Huidobro en guitarra y Diego Lorca en batería. Parte con unos espeluznantes sintetizadores e inusuales ritmos que nos llenan de enigmáticas y oscuras sensaciones a través de oscilaciones misteriosas.
El aterrizaje está a cargo de “Feuerzeug”, el último tema del disco, que nos hace subir y bajar, algo muy característico del trío chileno, encaminados al trance espacial alemán de los años sesenta con nuevas visiones. Es una composición que engloba los cambios atmosféricos en tan solo nueve minutos, siendo la canción más corta de “III”. Este álbum es prácticamente de carácter instrumental con el protagonismo de cada instrumento ejecutado de forma maravillosa durante 45 alocados y narcotizantes minutos, felicitaciones a Föllakzoid.
Rama Rodriguez




Los chilenos Föllakzoid regresan con III, una falsa ópera-rock con cuatro movimientos de psicodelia ácida
Como dueños de todo un desierto en donde explorar con químicos folclóricos, donde iniciar rituales tribales y en donde jugar con maquinolas desde las facciones más lisérgicas de la música rock, los chilenos Föllakzoid continúan perfilando un producto de consumo integral, sin independencias y con tantas interferencias como movimientos. El último de ellos es III, cuarta producción de la banda trasandina y tercera desde su etapa en Sacred Bones Records, uno de los templos de la psicodelia moderna a escala mundial, y en donde el trío sudamericano despliega un arsenal de excusas que los llevan a orbitar por territorios como el acid house, el kraut circular, el rock psicodélico y el psycho-folk más tribal y ritual del circuito.
No es raro que con el correr de los minutos nos encontremos con un grupo que encuentra en el formato de canción on-the-go una gran jam session que conecta con referencias de nuevo ácido como !!! o LCD Soundsystem pero desde una vis más peluda (Electric); se animen a coquetear con atmósferas stoner de aplicación septentrional a un rock yugular, truculento, que marea el beat y se encuentra a gusto entre referencias como las de Goat, Kyuss o Pond (Earth); coquetean con cierta rama folclórica asiática en un caos cenital de noise desencadenado, drones rockers y guitarrazos sintéticos (Piure); y culminan su batalla encendiendo un circuito de filtraciones gaseosas que conecta pausa psicodélica, rock lisérgico, ecos y delays y un puente de ida y vuelta entre Damo Suzuki, Master Musicians of Bukkake y The Oscillation (Feuerzeug). Un viaje ritual a los libros de Carlos Castaneda desde el punto de vista de tres chilenos en un maremágnum de nociones psicotrópicas para el rock moderno.
Alan Queipo


Para todo aquel que guste creer en el misticismo de las cosas, pocos números retienen mayores cualidades extraordinarias que el tres. Tradicionalmente, al tres se le han atribuido propiedades tales como el equilibrio, la armonía, la santísima trinidad, la unidad del hombre, entre muchas otras condiciones extraordinarias. Así, se ha convertido en objeto de las más extrañas veneraciones.
Es de mi consideración creer que la verdadera magia existe en las cosas que se pueden palpar, aquellas que de alguna u otra manera generan contingencias reales en las personas que habitan este lado del universo. Encuentro un claro ejemplo frente a lo que intento exponer aquí en la gestación de la escena psych chilena que hace años se fortalece desde la figura de Blow Your Mind (BYM) Records. Magia sería entonces, por ejemplo, la nueva creación del trío santiaguino Föllakzoid -uno de sus más importantes emblemas- que, coincidentemente, lleva de nombre: III
Cuatro son las canciones que construyen este tercer disco, (sucesor de II y el EP homónimo). Múltiples son las emociones que provoca el marcado viraje hacia lo electrónico que parecería ser el rasgo que lo diferencia de sus predecesores.
“Electric” es la canción que inicia el recorrido. A través de hipnóticos ritmos y narcotizantes ejecuciones propicia un ritual de inmersión absoluta. Aquel minimalismo que armoniza cada una de sus elecciones es el que socava las grietas del estado de consciencia y posibilita perderse en la profundidad de los matices de la obra de Follakzöid. Mientras uno oscila allí, lejos de los umbrales de entendimiento, se acerca cual suspiro la voz de Juan Pablo Rodrigues para evidenciar un destello de existencia humana y aliviarnos de esa susceptibilidad de ser arrastrados en los lugares más recónditos de la mente.
Sin embargo el viaje continúa, y es a través de los atrapantes rasguidos que ofician de introducción a “Earth” que se despiertan nuevas y apabullantes sensaciones. El placer que colma aquellas primeras progresiones es un espacio acogedor donde guarecerse del inevitable caos que poco a poco comienza a seducirnos llegando a la segunda parte de la construcción. Como aquello que conceptualiza su nombre, “Earth” es ese espacio donde se dirimen las pulsiones inherentes del alma (el amor y la destrucción) en una contienda infinita que no necesita ganadores.
“Piure” condensa en sus doce minutos la esencia misma de este choque de fuerzas antagónicas que marca la impronta de III. Inusuales ritmos se mezclan con el magnetismo de la guitarra de García-Huidobro provocando esotéricas sensaciones que, a través de recursos de paisajismo sonoro, condensan una experiencia holística colmada de misterio.
El golpe final es tan encendedor como lo indica su nombre. “Feuerzeug” aniquila con su estridencia cualquier tipo de expectativa hacia un calmo descenso hacia la vigilia. Los momentos finales de III se funden en la osadía de aquellos recursos de paisajismo sonoro a los que refería anteriormente.
Cuando consulté a Domingo García-Huidobro sobre el statement que Jason Pierce había realizado según el cual “las bandas verdaderamente psicodélicas se encontraban en Sudamérica” en uno de los hightlights de la entrevista que hace poco compartimos, el guitarrista compartía una particular visión- que intenta proliferar -según la cual gestar géneros foráneos en Sudamérica “le da un espíritu distinto a la música”. Adjudica esta poética aseveración a “la herencia mística que tienen todas las culturas ancestrales del continente, que de alguna manera se pasa telepáticamente a los músicos que entran en estado de trance.”
Es fácil adjudicar la singularidad que la propuesta de Follakzöid sostiene frente a otros exponentes de la psicodelia mundial al mero hecho del lugar donde fue concebida. Sin embargo, más allá de que el contexto geográfico juegue una insoslayable y sentida parte en toda la experiencia Follakzöid desde un primer momento, la magia de las creaciones del trío se encuentra sobre todo en la indescriptible progresión a la que, naturalmente y de manera casi instintiva, son absorbidos aquellos estímulos que además de determinar su obra, la reinventan día a día. III es sólo la apabullante evidencia de todos esos factores conjugándose en el misticismo de la trascendencia.
Agustina Checa


A pesar del buen sabor de boca que nos dejaron hace tan sólo dos años, se nos han pegado las sábanas a la hora de hablar de la nueva referencia que nos han entregado los chilenos Föllakzoid hace tres meses. Avalados sólo por su mera presencia en un sello de calidad como Sacred Bones, el grupo de Santiago de Chile destacaron con su krautrock hipnótico y sideral, compensando la poca originalidad de su propuesta con un buen entendimiento de sus influencias y una ejecución deliciosa capaz de dejar nuestra mente flotando gustosamente en ese mar de sonidos psicodélicos cocidos a fuego lento.
Föllakzoid, hipnotizando a fuego lento
Sin embargo, aquí estamos, hablando de su regreso a la actividad discográfica con una buena demora de por medio. ¿Tal vez porque han bajado tanto el listón en III (Sacred Bones, 2015) que nos ha dado pereza hablar de ellos otra vez? Nada más lejos, todo sigue igual que hace dos años: mismo sonido, mismas tablas en la ejecución, misma capacidad para deleitarnos con el trance y misma calidad. Casi podría hablarse de cómo ‘Electric’ termina enlazando de maravilla con esa ‘Pulsar’ con la que cerraba II (Sacred Bones, 2012). Quizá allí esté el problema para muchos, que Föllakzoid no hayan dado un paso adelante en algún aspecto, que nos hayan sorprendido en vez ofrecernos un plato de similares características al que ya nos encandiló hace no tanto tiempo.
Eso podría ser un problema para grupos cuya música sea esclava del momento, de hacer palpitar el corazón continuamente con canciones inmediatas y engarzadas en piedras preciosas. No creo que ese deba ser el caso de Föllakzoid. Aunque no ofrezcan nada especialmente diferente a lo que ya habían hecho y algunos queráis reprocharles ese hecho, pensad por un momento cuántas bandas que se muevan por los terrenos kraut pueden mantener el nivel de la manera que hacen los chilenos. Pensad por un momento cuántos discos psicodélicos van a contar con perlas como ‘Earth’, que os atrapen en su lisergia y estimulen vuestra mente con una progresión sonora que nos conduce al crescendo pero que nunca estalla. Que en su motorik logren hacernos mover la cabeza a su ritmo y nos tengan completamente atrapados. Que logren plasmar con tanta precisión el legado que nos han dejado gente imborrable como Faust o Neu!
7.3/10
Y aquí estamos, dos años después y parece que nada se ha movido. Y no pasa nada porque así sea. Si te gustó II no hay motivos de peso para que III no te termine gustando también porque cuenta con los mismos y sabrosos ingredientes, se han cocinado con el mismo mimo y se han servido con elegancia y buen aspecto. Mientras Föllakzoid sigan manteniendo ese buen toque para extasiarnos con sus ritmos y su buen gusto para diseñar estructuras psicodélicas, no cabe duda de que seguirán siendo un grupo muy disfrutable y a tener en cuenta. No han terminado de romperla, pero no se han relajado ni mucho menos por lo que no hay motivos para no seguir dejándonos llevar por su mar de instrumentos.
Hipersónica


Un álbum como éste proporciona una esencia que se sentía un tanto perdida acercando estos riffs “loopeados”, que con II ya experimentan de manera más sensata, ajustando su sonido/esencia, los cuales hacen que el álbum no te mantenga aburrido pero si atrapado en su ambientalidad. Por lo demás, cuando ambos álbumes se escuchan de corrido, genera un largo disco sugestivo.
Para muchos quizás, Föllakzoid no es un nombre familiar: nos hace pensar en miles de posibles significados desacertados, a menos que el space rock chileno sea de tus intereses. Efectivamente, dentro de la escena nacional nos encontramos con peculiaridades musicales que han llamado la atención de los aventureros en sonido, una de las desatacadas es Föllakzoid.
Trío originario de la ciudad de Santiago, que data del 2008; acumulan hasta la fecha 3 álbumes, habiendo lanzado su primer LP “Föllakzoid” en el 2009, “II” del 2013 y el más reciente “III“; podrían incluso adivinar ya el título de su próximo álbum. Ellos mismos se describen como un conjunto que proviene de la música andina como también contemporáneos musicales, con los que crean una rica y aún minimalista atmósfera. Un proyecto que cuenta con una seriedad y material de calidad, que claramente a través de su recorrido artístico han podido dar cuenta de su evolución de identidad musical peculiar.
“III” se compone de 4 piezas instrumentales y 4 canciones que superan los 9 minutos cada una, que llevan a la banda a una experimentación por sonidos más actuales y alegres en cierto sentido. Para esta ocasión la banda trabaja con nada menos que Uwe Schmidt (conocido como Atom TM) el cual interpreta las teclas en el álbum, una colaboración soñada y certera, bajo el sello neoyorkino Sacred Bones Records. Se continúan adentrando en su trance prolongado, que a nuestro parecer es aún más evidente si se presenta la oportunidad de presenciarlos en vivo, en donde la puesta en escena es crucial.
“Electric” es el tema a elección para comenzar, una suave y siniestra entrada in crescendo ligada a lo étnico, que ofrece una primera impresión a algo que podría ser un largometraje muy oscuro e hipnótico. Con esta apertura nos detendremos a mencionar la riqueza sonora de la cual hablaban ellos mismos en su auto-descripción, la cual genera atmósferas distintas y cohesivas, ligadas por la repetición obvia pero no así exhaustiva, extrayendo el minimalismo del Krautrock alemán. La ligereza con la que es tratada la guitarra se entraña con el sistemático ritmo que mantiene la batería motorik a través de todo el álbum, atenuando de manera ingeniosa el bajo y haciendo que el sintetizador se destaque con ese toque espacial y hasta industrial que sirve de unión gradual entre pasajes y entre los mismos temas.
Nos adentramos en el segundo cuarto del álbum llamado “Earth”, que le da un toque algo narcótico al LP y menos upbeat que el anterior tema. Con este segmento nos quedan dando vueltas el sentido y la utilización de las voces como ecos murmurantes, sobre todo en los últimos dos álbumes del conjunto, ya que al escasear lírica la atmósfera es aún más envolvente y cada vez que las armonías vocales se hacen presentes como un mero instrumento que se torna especial y marca segmentos cohesivos como un oleaje.
Le sigue “Piure”, que sirve de transición y una especie de descanso de lo tenso de la primera mitad de la obra, algo de cierta forma necesario y que exige la suavidad que la compone hasta cierto punto. Se vienen a la mente bandas como Flamingods, y países como la India, un toque netamente arábico y algo pasivo.
Cada vez encontramos detalles, mínimos y sobre analizados quizás, pero que avalan un gusto generalizado por el trío chileno. Dicho esto, nos movemos al tema elegido para la clausura, que debería ser gloriosa. “Feuerzeug”, algo más eléctrico que los demás, pero así menos intenso: una especie de evolución o mezcla de todo lo escuchado con anterioridad. Aquí es donde nuestra película ficticia, llega al clímax, de una forma degradada y sin apuro de ningún tipo. Ahí mismo es en donde el desenlace de cada canción y su desarrollo en sí es bastante importante, no es un longplay caracterizado por ser rápido de consumir. Nos referimos a que Föllakzoid, ataca de forma inconsciente, progresiva y efectiva por lo demás, va en contra de la rapidez e instantaneidad propia del siglo; irónicamente no así su carrea, ya que el Europa la recepción ha sido excelente, mucho más que en nuestro país de hecho.
Al comparar a esta obra con su antecesor, nos encontramos con algo más denso, que comienza con “II”, donde giran aún más en dirección al Krautrock, dejando un poco de lado el dejo stoner que posee el debut. Ahondaremos en la caracterización del género recién mencionado, y que impulsó al título de este mismo texto. Cuando hablamos de Krautrock, estamos hablando de un subgénero que nació específicamente en Alemania como una mezcla de rock y electrónica a fines de los sesenta, y que obtiene como resultados bandas como Neu!, Popol Vuh y Tangerine Dream por mencionar algunas. Éste por lo demás se destaca por su minimalismo musical, que se influencia de la música oriental y africana, así como el avant garde y el jazz, subgénero que muchos simplemente llaman experimental.
¿Por qué mencionamos la descripción anterior? Porque el Krautrock como hace mucho sentido con esta banda que de cierta forma hace resurgir esta esencia en un lugar como Chile, que le agrega aún más potencial como territorio, conectando las influencias del propio subgénero. Un álbum como éste proporciona una esencia que se sentía un tanto perdida acercando estos riffs “loopeados”, que con II ya experimentan de manera más sensata, ajustando su sonido/esencia, los cuales hacen que el álbum no te mantenga aburrido pero si atrapado en su ambientalidad. Por lo demás, cuando ambos álbumes se escuchan de corrido, genera un largo disco sugestivo. El inherente componente de trance de III “separan a la gente de sus mentes individuales” como menciona Domingo García-Huidobro – guitarrista y voces secundarias- , aspecto que parece intrínseco de la misma naturaleza del Krautrock. Los patrones rítmicos, los elementos ancestrales y futuristas nos mantienen en una suerte de realidad cósmica que te escudan del mundo, que hacen eco desde Chile, consagrándose de manera sugerente de con esta banda.
Isidora González


Los Föllakzoid beben de insignes corrientes setenteras de la música: el minimalismo estadounidense, el rock psicodélico y, principalmente, el krautrock alemán, sobre todo de Neu! y Can, en esencia. Estas influencias encuentran un denominador común, que es la búsqueda de una espiritualidad lisérgica, finalmente transformada en contracultura, en una nueva forma de ver la vida y la existencia. Elementos que dotan a la música de tintes sociopolíticos mayores de lo común.
Por otra parte, el trío (compuesto por Juan Pablo Rodríguez, Domingo García-Huidobro y Diego Lorca, a los que se suma Ives Sepúlveda) agrega a “III” resonancias un tanto más industriales en comparación a sus dos álbumes pasados, añadiendo sonidos (participa Atom TM en sintetizador Korg), capas y texturas electrónicas, tal como ocurre en el final de ‘Electric’, que se fusiona con la obertura de ‘Earth’. Sin embargo, ambas tienden a utilizar la fórmula compositiva consistente en pequeñas agrupaciones de acordes que se van repitiendo en indeterminadas secuencias y sucediendo en forma pausada y oscura, con puntos de fuga en que se elevan de gran forma el sonido y las sensaciones.
Estas dos extensas composiciones son excusa para analizar las dos teorías que giran en torno a Föllakzoid: Para unos, se trata solo de un ejercicio de estilo, es decir, la reiteración de un sonido ya claramente demarcado, lo que los califica derechamente de carentes de originalidad. Sin embargo, otros encontramos en Föllakzoid un ejemplo de buena música, un examen revitalizador para aquellos que gustan de las influencias ya mencionadas; un reconocimiento que les ha hecho tener notoriedad internacional y tocar en festivales relevantes como Primavera Sound 2014 en Barcelona. Muchos agradecemos, además, la chance de ver krautrock en vivo, oportunidad antes negada por obvias razones históricas.
Luego, aparecen ‘Piure’ y ‘Feuerzeug’, ambas con una vasta y excesiva simplicidad en la conjugación bajo y batería de los siempre exactos (incluso en concierto) Rodríguez y Lorca, respectivamente, alejada de la fuerza de lo que se entiende por viaje trascendental. La primera de ellas contiene un fin espacial que ayuda un tanto a sobrepasar el tedio de sus primeros minutos, los cuales son de un pulso que se aleja de la calidad de sus anteriores entregas. Con la segunda ocurre algo similar, y no es que la reiteración de notas con un ritmo determinado sea malo en sí, ya que si la comparamos con ejemplos de minimalismo como “In C” (1964) de Terry Riley, debe decirse que la estructura de los nacionales la sobrepasa en complejidad, pero a Föllakzoid se le puede exigir más.
La pregunta que surge es si en este disco llegan a niveles que los catapulten a ser considerados dignos herederos de la tradición setentera. Difícil de contestar y sobre todo de medir si carecemos del elemento sociopolítico y cultural que promovió tal brillantez musical; solo podemos decir que la sensibilidad de estos sonidos depende de múltiples factores. Finalmente, “III” se transforma en una experiencia muy personal, que encuentra su sentido en el instinto, y por tanto, podría decirse que el grupo alcanza con holgura esas cotas, sin embargo, no a la altura de sus discos pasados, en los cuales de alguna forma se transmite de mejor manera la intención existencial y espiritual de su música.
Carlos Navarro

Fines de los 60, y muchas bandas en Europa comienzan a tomar los vestigios dejados por la psicodelia para llevar al rock hacia un lugar mucho más cercano al arte. Nace el rock progresivo. A través de él, se desarrollan distintas expresiones que funcionaron casi en plan de cofradía: en Inglaterra se forma la “Escena de Canterbury”, sostenida en la visión de bandas como Soft Machine o Caravan; en Francia se ubica la combinación más extrema de estilos gracias al zehul (subgénero creado por Magma, quienes tomaron el free jazz legado por John Coltrane para dar con el perfil de su proyecto); y en Alemania nace el krautrock, quizás la respuesta más definida que contiene el rock progresivo como un concepto global.
Considerando que todas aquellas manifestaciones tienen su mayor valía en la condición de movimientos contraculturales dentro de sus respectivas culturas geográficas, trascendiendo al ejercicio puramente musical, ¿es ajustado decir que Föllakzoid, en su propuesta, hace krautrock? La FÖLLAKZOID 01banda nacional se formaba en 2007 editando su primer trabajo con el sello local Blow Your Mind, para después de un exitoso paso por el circuito underground chileno, radicarse definitivamente en el exterior. Con la venia y consideración de colosos críticos de música como son NME o Pitchfork y, respaldados por una de las casas discográficas independientes más importantes de Norteamérica, Sacred Bones Records, sacan su segundo larga duración en 2013, y ahora también su tercer álbum, titulado simplemente como “III”.
Reverberación, tanto en la técnica instrumental como en la sucesión de sus discos, es la palabra ideal para definir la constante en el sonido de Föllakzoid; el eco se hace presente en el ancho de su discografía para llegar a establecerse, sin agotarse, en el último de sus ofrecimientos. “III” es una placa que disminuye la cantidad de sus tracks en relación a sus antecesores –“I” (2009) tiene seis; “II” tiene cinco, y “III” tiene cuatro- para confirmar que el quiebre de su sonido no se encuentra en la irrupción de cada corte, sino que en el paso del mismo se van incluyendo nuevas cadencias que lo orientan por un camino u otro, con independencia de que la base sea la misma y la estructura de la canción esté diseñada con sostén del mismo beat, tendencia llamada motorik que, a su vez, fue impulsada por Neu!, banda que precisamente se mueve en los márgenes del krautrock.
Así, el primer corte de la placa, “Electric”, se desvanece para hacer espacio a “Earth”, que se dedica al vaivén de los distintos tiempos con los que trabaja cada instrumento, sin caer en la disonancia y aplicándose en una característica muy propia del math rock. Es en este pasaje donde se establece la principal innovación de la banda en términos técnicos, explotando todas las posibilidades de la percusión para entregarle más notoriedad sobre un tema que, aleonado por aquello, recuerda inmediatamente al “A Saucerful Of Secrets” de Pink Floyd en su “Live At Pompeii” (1972).
FÖLLAKZOID 02Por la otra vertiente, en “III” la incidencia de las voces se aplaca todavía más, considerando la ausencia del recurso en el ejercicio histórico de la banda, de esta manera, la misma se matiza como otro instrumento tangible. El tercer y cuarto tema del álbum, “Piure” y “Feuerzeug”, respectivamente, transitan por la simplicidad, por el minimalismo de tres músicos que intentan, por medio de un groove sostenido en cada extenso track, incorporar un caudal de sonidos mixtos, logrando crear una atmósfera que invita a la quietud, amén de un resultado simple y muy limpio, que no necesariamente tiene que ver con la poca dificultad en la ejecución instrumental de la banda.
Probablemente Föllakzoid nunca haya buscado hacer krautrock y simplemente coincidió en la estética con este, acercándose al género no más que otra banda chilena, Congelador, cuando la misma compartiera escenario en 2009 con Damo Suzuki, antiguo miembro de Can, colectivo pionero del movimiento musical progresivo teutón. Lo que se encuentra al alcance de una placa como “III”, de una muy agradable digestión, pasa por música que puede ser replicable en los círculos bohemios de la capital orientados hacia la vanguardia, música que sirve para ir mirando la inmensidad del paisaje cuando se baja por la ladera pavimentada después de haber acampado una semana en el Valle de Elqui, o música para envolverte en un rincón de tu hogar con lo misceláneo de sus elementos, quizás en una nube de humo. Finalmente, lo que hace Föllakzoid es, sencillamente, música.
Pablo Moya

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Lista de Temas:
01. Electric
02. Earth
03. Piure
04. Feuerzeug

Alineación:
- Juan Pablo Rodríguez / Bass, Voice
- Diego Lorca / Drums, Percussion
- Domingo García-Huidobro / Guitar, Loops
With:
Atom TM




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"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Ficción - Sobre La Cresta De La Ola (2006)

Y seguimos con Ficción y su rock sinfónico venezolano que ya hemos presentado oportunamente, aquí vamos con su segundo disco. Quizás menos inspirado que el primero, el disco entrega 8 temas nuevos, y 5 son instrumentales, y se nota la química y la gran interacción entre los músicos, entregando potencia y dinámica, porque si hay un baluarte histórico y oculto dentro del rock progresivo y sinfónico latinoamericano que decidió desafiar el paso del tiempo con una entrega de madurez y virtuosismo instrumental, ese es este emblemático grupo. "Sobre La Cresta De La Ola", los encuentra consolidando una propuesta que cruza el pulso clásico de las grandes catedrales sinfónicas de los setenta con la pegada enérgica del jazz-rock instrumental y la vanguardia. Hablamos de un disco donde la instrumentación toma el rol protagónico absoluto con una predominancia de temas donde el diálogo musical habla por sí solo, demostrando que la química de la banda seguía tan afilada como en sus mejor...

Gonzalo Farrugia - Stellium (1999)

Otro de los discos destacados del blog, disco solista de Farrugia, fundador de Psiglo y ex miembro de Crucis, quien supo tocar con Días de Blues y Pappo, quien fuera responsable de la nueva versión del Himno Nacional Mexicano, la cual fue adoptada como la versión oficial... una bestia en la batería que dejó su nombre grabado a fuego en el rock latinoamericano. Y les dejo las siguientes palabras de Carlos M.: "Sin duda me quedo pensando que algo debe suceder en el Uruguay, una ciudad y una cultura que permite que los pensamientos y la creatividad vuelen por todas partes y con todos los elementos que para algunos no sería bueno mezclar, pero para estos uruguayos les importa poco y fusionan todo lo que se les da la gana". Aquí, su disco solista... Artista: Gonzalo Farrugia Álbum: Stellium Año: 1999 Género: Progresivo ecléctico Duración: 50:42 Nacionalidad: Uruguay No sé si catalogarlo como un disco histórico, sino más bien un disco de un histórico, y si no saben ...

Fulano - En Vivo en Los Angeles de Chile (2002)

Definieron su música como "eclectisismo antihegemonico", y con eso tenemos una cierta idea de lo que desarrollaron tan bien. Comenzamos la semana con más Fulano y más del mejor rock chileno, en uno de los rescates culturales de cosas que nunca tendrían que quedar en el olvido, esta vez con uno de los grupos musicales más inquietos de Chile, en un registro en vivo donde el histriónico Jaime Vivanco aún estaba en el mundo de los vivos (un artista que no dejó de sorprender aún luego de su trágica muerte), junto a monstruos como Jorge Campos, Arlette Jequier, Cristian Crisosto, Jaime Vasquez y Paul Aliaga. Siempre fieles a su inquietud más que a cualquier otra convicción, generando un espacio de contracultura y resistencia musical en tiempos de dictadura, y creando esa especie de R.I.O. y Avant Garde contestatario que a pesar de todas las predicciones y suposiciones, tuvo éxito! Aquí, una extrañeza tremendamente particular, fuera de lo común y por demás talentosa, demostrando por...

Simetría Imperfecta - Otra Realidad (2011)

Como cada viernes nos gusta hacer, y más si estamos en la antesala de un fin de semana largo, los queremos llenar de música para que se acuerden de este maravilloso blog cabeza, y por eso ahora saltamos de estilo y de país, nos vamos a Argentina para recordar a unos pibes que se mandaron un muy lindo disco de metal progresivo. Ellos se llamaron Simetría Imperfecta, cultivaron un estilo que unía el sonido de Pain of Salvation, Symphony X y Dream Theater con mucha dignidad y buscando siempre sus propias formas y desarrollos. Un trabajo honesto que dignifica a lo grande el paradigma histórico del metal argento y también ensalza muy solventemente el ideal de la música progresiva a punta de vigor y potencia. Otra cosita para que conozcan en el finde largo y no nos extrañen tanto! Y ya el martes volveremos a tratar de hacer de hacerte estallar esa cabecita de Moog que tenés al pedo, a fuerza de pura buena música.   Artista: Simetria Imperfecta Álbum: Otra Realidad Año: 2011 Género: ...

Jukka Tolonen - Tolonen! (1971)

Este lunes empezamos una saga donde el protagonista es el gran guitarrista Jukka Tolonen, y será una saga dedicada a nuestra querida Vicky que fue la que nos trajo el tema Finlandia a la escuelita de rock, y más presisamente nos reseño los discos de Tasavallan Presidentti y bueno, desde allí no paramos con el tema Finlandia, más todos los aportes del Mago Alberto que también nos trajo varias cositas de aquellos pagos lejanos. Aquí, el tremendo guitarrista de los Tasavallan Presidentti (entre muchos otros grupos, Wigman entre ellos) en su primer disco solista a los 19 añitos. Es un muy buen disco pero no es el mejor que ha sacado, pero no importa porque es el puntapié inicial que servirá para traerles varios y enormes discos de este muchacho. Agradezcanle a Vicky y quieran al blog cabezón. Artista: Jukka Tolonen Álbum: Tolonen! Año: 1971 Género: Jazz rock psicodélico Duración: 32:34 Nacionalidad: Finlandia Lista de Temas: 1. Elements (Earth/Fire/Water/Air) (8:06) 2. Ra...

Fulano - Trabajos Inútiles (1997)

Seguimos con los buenos discos chilenos en nuestra saga especial, y continuamos también con el enorme grupo Fulano, en uno de los discos emblemáticos de esta banda de culto. Excelencia al por mayor con el supergrupo Fulano (miren su alineación, para caerse de culo), un proyecto que surge en los años ochenta, en plena dictadura y en un contexto de represión creativa que veía nacer ídolos de dudoso talento, su mezcla vanguardista y alocada juega en un eje de Jazz-fusión y R.I.O. a la chilena. Lograron un sonido tan enfermizamente lúdico que hacía vibrar; la banda desafió los límites musicales, límites impuestos por el consumo, por la represión, por la falta de ideas, y en ese contexto se convirtieron en una ola de aire fresco en una sociedad asfixiada, creando una mixtura de jazz-rock, avant-garde y todo aquello que les pareciese conveniente. A pesar de sus innegables influencias de Frank Zappa, Henry Cow y bandas de Canterbury, Fulano tuvo siempre una identidad propia, quizás por su ape...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.