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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Morphine - Good (1992)

El primer disco de Morphine, el álbum que lo inició todo, tan bueno como su nombre indica en el arranque de esta aventura de blues rock jazzeadito que luego se llamaría low rock.

Artista: Morphine
Álbum: Good
Año: 1992
Género: Blues Rock / Low Rock
Duración: 38:10
Nacionalidad: EUA


Lista de Temas:
1. Good
2. The Saddest Song

3. Claire
4. Have a Lucky Day
5. You Speak My Language
6. You Look Like Rain
7. Do Not Go Quietly Unto Your Grave
8. Lisa
9. The Only One
10. Test-Tube Baby/Shoot'm Down
11. The Other Side
12. I Know You (Part I)
13. I Know You (Part II)

Alineación:
- Mark Sandman / Bajo slide, voz, algo de guitarra, tritar, órgano
- Dana Colley / Sax barítono, triángulo, otros saxos, coros (6)

- Jerome Deupree [sic] / Batería
Billy Conway / Batería (5 y 6)
Jim Fitting / Harmónica baja (12)



En 1992, a pocos meses de que Treat Her Right lanzara su última producción, Mark Sandman estaba participando en varios proyectos paralelos, de los cuales fue Morphine el que tomó forma sólida y concreta. Quizás el sonido retro, mezclado entre rockabilly y blues de Treat Her Right había llegado a un límite. Es claro que en el último disco, What's Good for You, la presencia de Sandman era más fuerte y se dejaban sentir los acordes y ritmos de lo que él mismo llamaría low rock después, para describir a Morphine. Así que se desprende del cuarteto, y mientras coquetea con Hypnosonics y otros actos de bar nocturno bostoniano, se reúne con Jerome Dupree a la batería y Dana Colley en los saxos. Nace Morphine. Pronto se produce su primer disco, titulado Good como señal de buena estrella, con un leve guiño a la última producción de Treat Her Right. Durante las sesiones de Good, Dupree sería reemplazado por el baterista de Treat Her Right, Billy Conway.

 
Si bien parece haber acuerdo en que es el segundo álbum de Morphine, Cure for Pain, el más logrado de su discografía, ya hemos comprobado en el blog cabezón que los posteriores Like Swimming y The Night no se quedan nada atrás. Tampoco lo está este genial álbum debut, que contiene algunos de los mejores temas de Morphine y todo el planteamiento musical y lírico que los caracterizó.

La transformación con respecto a Treat Her Right es poderosa. Todo el sonido se va hacia abajo: la voz de Sandman es más grave, la guitarra baja se hunde más en ese invento personal que es el bajo slide de dos cuerdas y las tareas armónicas quedan repartidas secamente entre ese raro instrumento, la particular voz de Sandman y los saxofones rasposos y graves de Colley. La suma: Morphine, una banda única en la historia del rock, un sonido que es un género en sí mismo.

Los dos primeros temas de Good son como piezas introductorias, de ritmos extraños y armonías poco ortodoxas. Una buena introducción ambiental a lo que vendrá después: los cuatro temas siguientes son, uno tras otro, de los mejores de Morphine: "Claire" (no falta la rola bautizada con nombre de mujer; de hecho más adelante también aparece "Lisa"), "Have a Lucky Day", "You Speak My Language" y "You Look Like Rain", valen por todo el disco (si el resto no fuera extraordinario). Claire tiene unos arreglos de saxos en ritmo y monotonía que son espectaculares. El blend entre el bajo raro y los saxos es realmente único porque suena a orquesta.

En "Have a Lucky Day" Morphine explora uno de los grandes vicios estadounidenses: el juego, las apuestas, y describe la ludopatía desde el interior de la experiencia del ludópata, una de esas realidades de la marginalia americana: los temas de la heterodoxia, de la marginalidad, del estar al margen de la ley o fuera de la moral estadounidense están presentes en la lírica de Sandman en todo momento.

"You Speak My Language" humorísticamente se refiere a la incomprensión. El personaje que habla se queja de que nadie lo entiende, "pero tú, ¡tú hablas mi idioma!" El coro divertidísimo hace un trabalenguas con palabras inventadas (no exentas de ciertas referencias eruditas). El tema es más rápido y agresivo y le permite a Sandman levantar la voz para gritar con una especie de amargo júbilo que encontró a quien lo entiende.

"You Look Like Rain" es una de esas muestras de poesía de corte beat que nunca faltan en los discos de Morphine, como si quien escribiera para ellos fuera el mismísimo Kerouac: "Puedo adivinar que tu sabor es como de cielo porque tú te ves como lluvia", cantado suavemente, en son de balada blues.

Más adelante se escucha "Test-Tube Baby/Shoot'm Down", un alucinante y disonante blues dedicado al mundo artificial, que termina con violentos gritos de guerra que resaltan la política de invasiones de los gringos de probeta: "I shoot Colombia down / Shoot Panama down / Shoot Mexico down / Shoot El Salvador down / Shoot'm down, shoot'm down".

En "The Other Side" se recuperan los riffs del inicio ("Good" y "The Saddest Song") que tienen inflexiones árabes con las variaciones semitonales que usan ahí Sandman y Colley. La ironía se hace presente en esta rola sobre el cruce al "otro lado", con referencias al río Estigia y su barquero: "Pasé por la iglesia pero no entré / porque me acosté con la mujer del predicador / y ella me dio un boleto para el otro lado / Estoy cruzando ahora".

Y aún hay más excelentes ejemplos de estas características tan Morphine; el álbum cierra con las partes 1 y 2 de "I Know You" (ya oímos la parte 3 en Like Swimming) ¡Tienen que escucharlo cabezones!

 
Dicen por ahí:

Hugo en el blog Un test para ir al espacio:

Un tipo que toque un bajo slide de 2 cuerdas, otro que toque la batería y otro que toque el saxofón barítono, o el tenor, o los dos al mismo tiempo; es lo que fue necesario para que Morphine exista y haga eso que sus miembros llamaron "low rock".
La banda se formó en 1989 por iniciativa de Mark Sandman, bajista, vocalista y principal compositor del grupo, y el saxofonista Dana Colley, quienes pronto sumaron al baterista Jerome Deupree, con quien grabaron "Good" en 1991, el cual marcaría el inicio de una pequeña pero más que interesante discografía hasta la sorpresiva muerte de Sandman en 1999.
Definir el sonido de Morphine no es tarea sencilla, tal vez suenan demasiado jazzeros para ser considerados como rock y a la vez hay demasiado rock para ser jazz... pese a la ausencia de guitarras, las cuales no se echan de menos en ningún momento.

Del blog La ChoCho Fonola:

Tan atípica es su formación como única la banda. Un bajo de dos cuerdas tocado con slide, una batería exquisita y miles de saxos encarnados en una misma piel. Un trío que se autodefinió como low rock, estilo que nació y murió con ellos, quizás por su poca repercusión a nivel comercial o quizás porque Mark Sandman (cantante y bajista) es uno de esos genios irrepetibles que tuvo la suerte de encontrarse con dos bestias: Dana Colley y Jerome Deupree (y también Billy Conway que durante un largo tiempo reemplazó a Jerome en la batería).
Música sencilla, minimalista, de buen gusto, que fluye como fluyen el blues y el jazz y que emociona y sorprende como lo hace el rock.

Greg Prato en Allmusic:

While it may not be as stellar as their future releases would be, Morphine's debut album, 1992's Good, did a splendid job of introducing the Boston trio's highly original sound. While it was the alternative crowd who immediately latched onto Morphine, their music was geared more toward the jazz scene -- a wailing saxophone, lead bass (played with a slide), and lyrics influenced by '50s beat poetry were all-important ingredients. The opening title track remains one of the band's darkest, while other selections are a bit more upbeat -- "Have a Lucky Day" and the inappropriately titled "The Saddest Song"; all the while, the band excels at creating different moods with each successive track. Other highlights include the mid-paced "Claire" and "The Only One," the slight salsa feel of "You Speak My Language," the frantic "Test-Tube Baby/Shoot'm Down," and the more calm and sultry "You Look Like Rain." On their next release, Cure for Pain, Morphine would improve further on the strength of their songwriting and cutting-edge sound, but Good still contains more than a few standouts.

En Rockalterno's Blog:

Morphine, a trio of saxophone, drums and bass, bridged post-punk/new wave ideologies with down-tempo jazz-pop, basically playing alternative rock music with no guitars. Their debut Good boasted a unique kind of energy that elevated their minimalist dynamic to a giddy level that was, at the same time, eerily hazy and introspective. The title-track was a palpable thesis for the rest of the album, somewhere between a classic jazz standard and Tom Waits at his sleepiest, encompassed in a brooding noir atmosphere. Morphine’s was one of the most unique sounds of the time.

Piero Scaruffi:

On the first album, Good (Accurate, 1992), Morphine became acknowledged as great masters of modern blues alongside Nick Cave, Gun Club, and Tom Waits. Their sound, however, seems to have been filtered through a different dimension. The title-track Good and Claire are the first masterpieces of the second millennium that introduce us to the possibility of, and affirmation of, the blues living on. Full of dramatic tension and simultaneously indolently lacking emotion, the atmosphere remains subdued and mechanically counter pointed by the bass and sax. The melodic saxophone phrases seem to have wafted to our ears from clubs smoky with "cool jazz", while the singing stays velvety and persuasive. It is the sax and the bass, their riffs and duets, their progressions and their fractures, that are the protagonists of this unique sound. It is this combination that shapes structures that are unstable, mobile, and fluid, even if at first they appear to be repetitive. It is these structures that propel Have A Lucky Day to the threatening pace of a pow-wow. Once again these same structures generate the sparkling tempo of On The Other Side; and last but not least their viscosity sets the swamp-like cadences of Do Not Go Quietly Under Your Grave. By introducing energy little by little into the scheme, a virile and organic sound is born. Their organic sound ultimately reaches its zenith in You Speak My Language, a novelty about stormy developments, and in Test-Tube Baby, a song that speeds ahead like a freight train.
Less experimental, but in no way less suggestive, is the façade given by the jazz ballads. The jazz ballads employ a more normal usage, but still they bury themselves in the same mobile sands of "nocturnal" harmonies: You Look Like Rain and The Only One.
The fluid itinerary of Morphine in the blues scene, spiritual scene, gospel scene, and the jazz scene, seems to have as its purpose the exploration of the obsessive conscience and the anguish of the incommensurate emptiness that surrounds our existences. Morphine speaks of the emptiness that makes us all useless, crazy, and outcasts.



2 comentarios:

  1. Cabezones, si no fuera por ustedes no conocería esta locura. Es increible esto. Opinaría algo sobre lo que estoy escuchando, pero las reseñas que ahí en este post ya alcanza y sobra para entender lo que está pasando.

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    1. Gracias Hans! Tú opina nomás! Quedan todavía algunos discos de Morphine para subir y luego postear lo de Treat Her Right que nos mandó el Mago.

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